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GRÁFICO X.2 CRÉDITO DEL SISTEMA BANCARIO AL SECTOR PRIVADO

Sector financiero

GRÁFICO X.2 CRÉDITO DEL SISTEMA BANCARIO AL SECTOR PRIVADO

(mill. de dólares)

Ene-06 Mar-06 May-06 Jul-06 Set-06 Nov-06 Ene-07 4.100

3.900

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3.500

vigente descendió en el año 2006, ubicándose en 70,3% en diciembre de ese año (había alcanzado 75,5% en diciembre de 2005). Esta dismi- nución de la participación de los créditos vigentes se explica por un descenso de 16,7% en el stock de cré- ditos vigentes y un incremento de 8,3% en el stock de créditos vencidos a lo largo de 2006 (Cuadro 90).

Por último, en el transcurso de 2006, acompañando la tendencia creciente del stock de créditos, los

nuevos créditos otorgados medi- dos en dólares crecieron 18,1% en términos nominales y aproxima- damente 12,3% en términos reales. Esta evolución se explica por un crecimiento tanto del crédito otor- gado en moneda nacional (26,4% medido en dólares) como en mo- neda extranjera (15,9%). A su vez, se incrementó el crédito concedido a las empresas en moneda nacional y en moneda extranjera (29,5% y 19,7%, respectivamente), mientras que se redujo el otorgado a las fa- milias tanto en moneda nacional como en moneda extranjera (14,7% y 66,6%, respectivamente). En di- ciembre de 2006, 98% de los nuevos créditos otorgados correspondió a empresas y tan sólo 2% a familias. Si se considera la distribución por sectores de actividad, las participa- ciones fueron las siguientes: «co- mercio y servicios» alcanzó a 78,3%, la «industria manufacturera» 20,2% y el «sector agropecuario» 1,5%. Estas participaciones no registraron cambios signifi cativos con respecto a diciembre de 2005. Los nuevos montos de créditos concedidos por utilización de tarjetas de crédito se incrementaron en el año 2006 tan sólo 2,1% medidos en dólares, dado que los concedidos en moneda na-

cional permanecieron estables pero los créditos en moneda extranjera cayeron 12,1% (Cuadro 91).

1.1.3 Morosidad, liquidez y solvencia

El indicador de morosidad5 de

los créditos al sector privado no financiero del sistema financiero (sin incluir al BHU) se redujo sig- nifi cativamente a lo largo del año, pasando de 6,5% en diciembre de 2005 a 3,6% en diciembre de 2006. Vale destacar las trayectorias opues- tas seguidas por el BROU y el BHU. En tanto en el BROU la reducción superó el promedio (de 8% a 3,1%), en el caso del BHU la morosidad aumentó significativamente (de 68,4% a 82,6%), ambos en igual pe- ríodo. Por el contrario, para la banca privada este indicador se mantuvo estable (Cuadro 92).

La reducción de la morosidad anteriormente señalada se explica por el comportamiento de las par- ticipaciones del crédito vigente y vencido mencionada.

La liquidez de la banca priva- da disminuyó en el transcurso del año. El ratio de liquidez6 a 30 días

para el total del sistema bancario se ubicó en 69,6% a diciembre de 2006, habiendo disminuido 4,5% en el cuarto trimestre del 2006 y 9,1% respecto a diciembre de 2005. El ratio de liquidez a 91 días también disminuyó en el cuarto trimestre, situándose en 65,7% a diciembre de 2006 frente a 69,3% en setiem- bre y 82,6% a diciembre de 2005.

Esta evolución descendente tiene como fundamento al menos dos componentes básicos: el aumento de los depósitos a la vista y el au- mento del crédito que se registró principalmente a partir del segundo semestre de 2006. No obstante, en ambos casos los ratios de liquidez a diciembre de 2006 se mantienen por encima de sus niveles históricos.

Si se considera como indicador de solvencia el grado de adecuación patrimonial,7 el sistema fi nanciero

se mantuvo estable en el transcurso de 2006, situándose en 2,1 veces en diciembre de 2006 frente a 2,3 al cie- rre de 2005. Como consecuencia del cambio normativo vigente desde el 30 de junio de 20068 el valor al 31 de

diciembre de 2006 no es estrictamen-

7. El indicador de adecuación patrimonial mide el número de veces que la responsabi- lidad patrimonial excede la mínima exigida por la normativa, y se calcula tomando en cuenta los activos ajustados por riesgo, las inversiones especiales y otros ajustes. Un grado de adecuación patrimonial de 1,8 signifi ca que el patrimonio es casi dos veces superior al exigido.

8. En el segundo trimestre del año la solvencia del sistema fi nanciero comenzó a medirse según una nueva normativa que cambió los requerimientos por riesgo de crédito e introdujo requisitos de capital por riesgo de mercado. Asimismo, el 30 de junio de 2006 entró en vigor una nueva normativa de requerimientos mínimos de capital, que incorporó tres cambios fundamentales. En primer lugar se modifi caron los pondera- dores de riesgo de crédito aplicables a los activos bancarios, en busca de una mejor adecuación de los mismos a los perfi les de riesgo que muestran los activos de las ins- tituciones. En segundo lugar, se añadieron requisitos de capital mínimo por riesgo de mercado que abarcan requisitos por riesgo de tipo de cambio sobre el balance de los bancos en conjunto y requisitos por riesgo tasa de interés de la cartera de valores para

negociación. Por último, el ratio de Cooke,

que determina el porcentaje mínimo de los activos de riesgo que una institución debe mantener como capital, se redujo de 10% al 8%. Dichos cambios generaron un aumento de las exigencias totales de capital de los bancos de aproximadamente 7%. El grado de adecuación patrimonial medido 5. Proporción de créditos vencidos brutos en

el total de créditos brutos.

6. Comparación de los activos líquidos respec- to a los pasivos exigibles en igual plazo.

te comparable con el que exhibía un año antes, salvo que se tome como un indicador absoluto de cumplimiento de la normativa de solvencia, inde- pendiente de los cambios que ésta presente en el período analizado.9

1.1.4 Tasas de interés10

La tasa media pasiva en dólares

que los bancos privados pagaron por depósitos a plazo fi jo registró una tendencia creciente en 2006. Esta tasa aumentó 10 puntos bási- cos (pbs) en el último trimestre del año y 50 pbs en 2006.

La tasa Libor a dos meses per- maneció prácticamente estable, con

un incremento de tan sólo 4 pbs res- pecto a junio de 2006. Debido a esta desaceleración en su crecimiento, el diferencial entre la tasa Libor a dos meses y la tasa pasiva en dólares dis- minuyó 15 pbs en el tercer trimestre de 2006. En cambio, durante los últi- mos doce meses la tasa Libor aumen- tó 152 pbs, lo cual tomando en cuenta el leve aumento antes mencionado de la tasa paga por los depósitos a plazo fi jo en dólares implica un aumento en el diferencial de 100 pbs.

No se observaron cambios sig- nifi cativos en la estructura temporal de las tasas de interés de depósitos a plazo fi jo en dólares. Las tasas pagas por los depósitos a menores plazos son las que experimentan alzas más pronunciadas, en tanto las corres- pondientes a depósitos a plazos más largos se mantienen relativamente estables. En el tercer trimestre de 2006, las tasas de interés de los depó- sitos a plazo entre 4 y 25 días fueron las que experimentaron una suba mayor (85 pbs), mientras que las co- rrespondientes a los depósitos a plazo entre 96 y 185 días se mantuvieron prácticamente sin cambios.

Por su parte, la tasa media activa en dólares, es decir aquella cobrada por los bancos privados para conceder préstamos al sector no fi nanciero, se ubicó en diciem- bre de 2006 en 7,7%, 50 pbs por encima del valor registrado en diciembre de 2005.

Por otra parte, la tasa Libor a seis meses se ubicó en 5,4% al cierre del cuarto trimestre de 2006. De esta forma, la prima de riesgo se mantuvo prácticamente incambiada respecto al cierre del primer semestre del año y experimentó en el año móvil fi nali- zado en diciembre de 2006 un incre- mento de aproximadamente 30 pbs.

La tendencia al alza observa- da en la tasa activa media en dóla- res se vio refl ejada en los distintos sectores económicos. El incremento menor fue para el Sector Agrope- cuario (20 pbs en el mismo perío- do), en tanto el incremento para la Industria Manufacturera y el Sector Comercio y Servicios fue de 110 pbs y 50 pbs respectivamente.

La tasa media pasiva en pesos

que pagaron los bancos privados por depósitos a plazo fijo –para el promedio de los distintos pla- zos– presentó un incremento de aproximadamente 20 pbs en el transcurso de 2006, manteniéndo- se relativamente estable en el año, situándose en diciembre en 2,2%. La rentabilidad real de mantener de- pósitos a plazo fi jo en pesos durante el año se mantuvo negativa (aproxi- madamente -3% en promedio).

La tasa media activa en pe- sos que en promedio cobraron los bancos privados al sector no fi nan- ciero se ubicó en 28,1% al cierre de diciembre de 2006, 130 pbs por debajo del nivel alcanzado un año atrás. En el caso de las operaciones realizadas con empresas, la tasa promedio pactada a diciembre de 2006 se ubicó en 10,3%, descen- diendo signifi cativamente respecto a diciembre de 2005, cuando había alcanzado 12,7%. En el caso de ope- raciones concretadas con familias, la reducción de las tasas fue aun mayor: la tasa promedio cobrada se ubicó en 38,6%, 144 pbs por debajo del valor a diciembre de 2005.

Por su parte, la tasa de interés activa real presentó un importante incremento tanto para el sector empresas como para las familias debido a la disminución de la in- fl ación. La tasa de interés activa en

como el cociente entre el patrimonio re- gulatorio y los requisitos de capital en base a riesgos fue modifi cado por los cambios en la regulación antes referidos. La modi- fi cación de los ponderadores por riesgo de crédito o contraparte implicó un aumento del denominador del ratio que fue más que compensado por la reducción del ratio de Cooke, redundando en un menor requisito por riesgo de contraparte. Adicionalmente, dicho indicador se ha visto modifi cado por la introducción de requisitos por riesgo de tipo de cambio y tasa de interés. El efecto total de estos cambios fue una reducción leve del grado de adecuación patrimonial del sistema, que por efectos de esta nueva normativa pasa de 2,4 veces a 2,2 veces. 9. Con el objetivo de comparar ambos valores

se recurrió a medir el impacto del cambio normativo en junio de 2006. Según la normativa anterior a esa fecha el indicador ascendería a 2,32 veces, frente a un valor de 2,17 veces, a la misma fecha, aplicando la nueva normativa vigente. De esta forma, el valor del indicador a diciembre de 2006 sería similar al de un año atrás.

10. Las tasas activas y pasivas informadas son tasas efectivas anuales (TEA), promedios mensuales, ponderadas por capital (equiva- lente mensual) excluyendo las operaciones correspondientes a «operaciones reestruc- turadas». Las tasas pasivas corresponden a depósitos a plazo fi jo. Asimismo, las tasas pasivas excluyen las operaciones del BROU vinculadas con los depósitos reprograma- dos por la Ley N° 17.523, del 4 de agosto de 2002. Téngase en cuenta que los movimien- tos de las tasas de interés pueden obedecer a cambios en las ponderaciones debido a variaciones en la participación relativa de cada una de las instituciones.

moneda nacional descendió para todos los sectores de la economía.

El spread entre tasas activas y pasivas en moneda nacional dismi- nuyó con oscilaciones en los primeros tres trimestres del año 2006, al igual que en el transcurso de 2005. Sin em- bargo, en el último trimestre de 2006 aumentó levemente. No obstante, las tasas reales implícitas continúan ubicándose en niveles altos.

En el último trimestre de 2006 las tasas de interés promedio pagas sobre los títulos en moneda nacio- nal emitidos por el BCU (Letras de Regulación Monetaria −LRM−) no variaron signifi cativamente con respecto al trimestre anterior, ubi- cándose en 5,1%. Se destaca que este comportamiento coincide con un notorio aumento de los plazos promedio a los cuales son colocados los títulos. La reducción de estas tasas obedecería a la mayor holgura en materia de liquidez. Estas tasas de interés de las LRM, que son el costo de oportunidad que tiene el crédito en moneda nacional de los bancos al sector privado, a partir de comienzos del mes de octubre han vuelto a pre- sentar rendimientos negativos cuan- do se las mide en términos reales. Por ejemplo, el comportamiento de la tasa correspondiente a las LRM a 180 días de plazo mostró que en diciembre se alcanzaron niveles de rendimiento negativos similares a los de principios de año (aproximadamente -3%).

1.2 Mercado de cambios, dinero y valores

La moneda doméstica se depre- ció 3,4%11 frente al dólar en el

año 2006. El dólar se cotizaba a 24,15 pesos a principios del año y alcanzó su máximo nivel a di- ciembre de 2006 (24,4 pesos). La evolución observada obedeció a las fuerzas subyacentes de la oferta y la demanda de divisas en la plaza local, que están determinadas por los saldos del balance de pagos y la necesidad relativa de pesos del público en general. En este sentido, la estabilidad de la cotización del dólar, que no generó expectativas de apreciación, y el incremento en la demanda de dinero como consecuencia de la recuperación de la actividad contribuyeron a la depreciación de la moneda nacio- nal (Gráfi co X.3).

El promedio diario de la tasa de interés del mercado interban- cario, la tasa call, presentó una dinámica sistemática en cuanto a la existencia de picos hacia fi nes de cada mes. La explicación de este fenómeno es institucional y se debe a que los vencimientos de impuestos y el pago de salarios incrementan la necesidad de liquidez de los bancos y de las empresas no financieras

en esas fechas. De esta forma, si la oferta de dinero no se modifi ca a lo largo de un mes, la demanda incre- mentada hacia fi n de mes presiona al alza el costo del dinero. Esta tasa se mantuvo en niveles relativamente bajos en el transcurso del año, salvo a fi nes de mayo cuando llegó a 21% debido al alto grado de iliquidez del mercado, luego descendió, aunque se mantuvo en valores más altos que en el primer trimestre del año, y a partir de octubre experimentó un quiebre en la tendencia al alza que había exhibido desde el segun- do trimestre de 2006. La tendencia decreciente registrada durante el último trimestre de 2006 obedecería a las condiciones de mayor holgura que primaron en el mercado en este período con respecto al tercer trimestre del año (Gráfi co X.4).

El riesgo país, medido a través

del Uruguay Bond Index (UBI)12

elaborado por República AFAP, comenzó el año 2006 en 286 puntos

12 Este índice refl eja el premio por riesgo de «default» o incumplimiento que «pagan» los bonos uruguayos respecto a los bonos del Tesoro estadounidense.

GRÁFICO X.3 - COTIZACIÓN DIARIA DEL DÓLAR