ANTECEDENTES DE LA POLICÍA NACIONAL EN COLOMBIA.
2. ANTECEDENTES DE LA POLICÍA EN COLOMBIA.
2.3. Orden Público en Colombia: Política y violencia Contexto en que se desarrolla la Policía Nacional.
2.3.1. La Guerra de los Mil Días y la Época de la Violencia (1899-1957).
El periodo en el cual empieza a funcionar el recién creado Cuerpo de Policía Nacional se caracterizó por ser violento e inestable para la vida institucional del cuerpo policial61. En efecto, en el año 1899 el territorio colombiano se encontró
inmerso en la guerra civil denominada la “Guerra de los mil días”, situación que influyó de manera determinante en el futuro cercano de la Policía Nacional.
Se debe recordar que a pesar de la creación del Cuerpo de Policía Nacional, éste sólo ejercía sus funciones en la ciudad de Bogotá y en el Departamento de Cundinamarca, coexistiendo con los cuerpos de Policía regionales y locales denominados como Policía Departamental y Municipal. Como se ha establecido anteriormente dichos Cuerpos de Policía eran manejados de acuerdo a la voluntad de los lideres y jefes locales, constituyéndose en brazo armado de éstos; además,
61 María Victoria Llorente establece que “El periodo de finales del siglo XIX y principios del nuevo
siglo fue bastante confuso para la vida institucional, en particular la guerra de los mil días trunco la evolución del cuerpo civil de vigilancia. Además, pese a que desde 1891 se lo había dado al cuerpo la denominación de Policía Nacional, la nación no contaba con los recursos suficientes para extender el cubrimiento de este organismo a todo el país. En muchas regiones operaban policías departamentales y municipales dependientes de los gobernadores y alcaldes, las cuales eran relativamente autónomas del gobierno central”. Ver al respecto Llorente, María Victoria. “Perfil de la policía colombiana”. Ob. Cit. Pág. 397.
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sus miembros hacían parte de las filas que engrosaban el bipartidismo político en Colombia, que se encontraba representado por los partidos liberal y conservador62.
No obstante, esta situación no era exclusiva de los Cuerpos de Policía Departamentales y Municipales, sino que era también una situación generalizada al interior del Cuerpo de Policía Nacional. Debido a esto, los miembros de los Cuerpos de Policía tanto locales como nacional se convierten en protagonistas activos de la guerra civil en Colombia; unos engrosan las filas de las guerrillas liberales y otros se ponen a órdenes de los conservadores que en ese momento se encontraban en el poder63. Las consecuencias para el Cuerpo de Policía
Nacional fueron importantes y significaron prácticamente la desintegración del mismo, debido a que sus miembros abandonaron al Cuerpo para integrarse en la lucha bipartidista64.
En el año 1902, una vez finalizada la “Guerra de los mil días” con la consecuente victoria del partido conservador, se hace necesario reorganizar nuevamente el Cuerpo de Policía Nacional.
62 Para autores como Diego Uribe, el origen del bipartidismo político en Colombia se da a partir del
año 1849, pues considera que a partir de esta fecha los dos partidos definen su contorno. Por un lado, los ideales de los liberales se fundamentaron de ideas como “La abolición de la esclavitud, la libertad de enseñanza, el sufragio universal directo y secreto, seduciéndole las ideas revolucionarias que se proclamaban en Europa en 1848”. Por el otro lado, a los ideales conservadores le influenciaban la “Conservación de la sociedad, el respeto por los principios morales y religiosos y la defensa por un sistema republicano”. Uribe Vargas, Diego. Las
constituciones de Colombia: Perspectiva histórica y sociológica. Tomo I. Instituto de Cooperación
Iberoamericana. Madrid 1985. Pág. 129-138.
63 Ángela María Arbeláez establece que “Los partidos liberal y conservador, han sostenido la lucha
por el poder durante los casi dos siglos de vida del Estado colombiano. Particularmente en el siglo XIX, esta lucha por el poder estuvo marcada por una sucesión de guerras generadas por dos vías: por un lado la radicalización violenta de las posiciones de los miembros del partido que estaba por fuera del poder, y de otro, por el faccionalismo, también violento, que se generaba entre los miembros de cada partido. (…) en este marco de disputas políticas cambiantes e irreconciliables, el país pasó por dos formas de estado radicalmente distintas: la libertaria federalista de 1863 y la conservadora unitaria de la Constitución de 1886”. Ver al respecto Arbeláez, Ángela María. “Consideraciones sobre el Estado y la seguridad en Colombia”. Ob. Cit. Pág. 196.
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Esta nueva organización se va a caracterizar por:
El cambio estructural del cuerpo que pasó de estar adscrito al Ministerio de Gobierno (Actualmente Ministerio del Interior) para ser subordinado estructuralmente en el Ministerio de Guerra (Actual Ministerio de Defensa)65.
Y por el reemplazo de los miembros que participaron activamente en la lucha sectaria por jóvenes sin ningún tipo de instrucción, perdiéndose la oportunidad de mantener un cuerpo de policía cuyos miembros habían sido preparados años atrás para cumplir su misión de manera eficaz y profesional66.
Lo sucedido con los miembros de la Policía Nacional y sus actuaciones en medio de la “Guerra de los mil días”, fue una clara advertencia de la necesidad de contar con un cuerpo de policía con alcance nacional que obedeciera a una misma estructura y organización y que se encontrará subordinado al poder central. Sin embargo, el Gobierno no contaba con los recursos económicos necesarios para llevar a cabo un proyecto expansionista que tuviera como protagonista a la Policía Nacional, siendo ésta una fuerza reducida sin capacidad para hacer presencia en el territorio nacional. Por otro lado, a medida que el Gobierno Nacional era incapaz de llevar a cabo la expansión de la Policía en el territorio nacional, se presentaba una proliferación de Policías Departamentales y Municipales, las cuales eran conformadas a instancia de los Municipios y Departamentos que veían la
65 Se debe aclarar que el Cuerpo de Policía Nacional ya había sido subordinado al Ministerio de
Guerra con anterioridad en el año 1895 debido a los frecuentes y graves disturbios que se venían presentando de manera generalizada en el territorio nacional. Esta adscripción al Ministerio de Guerra se mantendrá hasta el año 1910 cuando nuevamente es adscrita al Ministerio de Gobierno. Ver al respecto Llorente, María Victoria. “Perfil de la policía colombiana”. Ob. Cit. Pág. 397.
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necesidad de contar con un cuerpo de policía propio y que además contaban con la disponibilidad presupuestal para costearla67.
Con la finalización de la “Guerra de los mil días”, los líderes y dirigentes de los partidos políticos sintieron que se hacía necesario evitar que se presentase una nueva guerra civil en el territorio nacional, debido a las consecuencias graves que la misma había dejado en los colombianos68. Sin embargo, los líderes políticos
continuaron estimulando a la población para que el sectarismo político se mantuviera vivo, manifestándose en su máxima expresión en la época de la violencia69. Por su parte los miembros de la Policía tanto de la nacional como de la
departamental y municipal siguieron su vinculación sectaria dentro del bipartidismo político70.
El periodo conocido como “la Violencia” en Colombia se desarrolló entre los años 1946 y 1957 en los cuales se profundizó la violencia causada por el radicalismo de los dos partidos tradicionales de Colombia -el partido liberal y el conservador-. En este sentido, los hechos ocurridos el 9 de abril de 1948 fueron un detonante
67 Velásquez Hernández, Nicolás Guillermo. Legitimidad, reforma y autonomía: análisis del discurso
político sobre la Policía Nacional de Colombia. Ob. Cit. Págs. 9-10.
68 La guerra de los mil días dejo en el campo de batalla cerca de cien mil muertos en un país que
lograba sumar los siete millones de habitantes. El campesinado fue la principal víctima. Ver al respecto Caballero, Lucas. Memorias de la Guerra de los Mil Días. Reimpresión 1939. Colcultura, Biblioteca Básica Colombiana, Bogotá 1980.
69 Para autores como Ángela María Arbeláez, este periodo se caracterizó por “Ser una guerra civil
no declarada que en el ámbito nacional estuvo marcada por las luchas discursivas entre los líderes políticos, y en el contexto local, por las jornadas de limpiezas que policías, gamonales y campesinos pertenecientes a un grupo político cometían contra los miembros de otro grupo”. Arbeláez, Ángela María. “Consideraciones sobre el Estado y la seguridad en Colombia”. Ob. Cit. Págs. 196 - 197.
70 Al respecto, Gonzalo de Francisco establece que la policía se vio involucrada directamente en el
conflicto entre los partidos liberal y conservador. Determina que “Al ser una fuerza de carácter civil y al formar parte del Ministerio de Gobierno, que en Colombia es identificado comúnmente como Ministerio de la Política, la policía responde a intereses partidistas y se convierte en un factor determinante en esta fase de la historia colombiana”. Ver al respecto De Francisco, Gonzalo. “El doble reto del conflicto armado y la seguridad pública: la evolución de la Policía Nacional en Colombia” en Seguridad y reforma policial en las Américas. Experiencias y desafíos. Siglo XXI Editores. México, 2005. Pág. 172.
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importante de este periodo y significaron para la policía la subordinación permanente al Ministerio de Guerra y el inicio de un proceso militarizador que a día de hoy aún se manifiesta. El 9 de abril de 1948 es asesinado el líder y caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, quien se había caracterizado por ser un líder político nato que lograba convocar a las masas y era seguido tanto por miembros del partido liberal como por miembros del partido conservador71. Con su repentino
asesinato, el pueblo colombiano entendió que “el Caudillo” había sido sacrificado por culpa de la violencia bipartidista y que el culpable inmediato era el Gobierno conservador del entonces Presidente de la República Señor Mariano Ospina Pérez (1946-1950)72. Las consecuencias no pudieron ser más catastróficas, hubo
un levantamiento popular en las distintas capitales del país, en las cuales se iba corriendo la voz de la muerte del “caudillo liberal”, se presentaron actos de vandalismo, quemas y saqueos que tuvieron su máxima expresión en la ciudad de Bogotá73, donde el pueblo estaba dispuesto a “derrocar” al Gobierno Nacional.
71 Jorge Eliecer Gaitán, era un líder que integraba dentro de su consigna tanto a los liberales como
a los conservadores. Su movimiento se encontraba por encima de la división partidista, señalando que el enemigo del pueblo tanto conservador como liberal era la “Oligarquía”, manifestando que su movimiento político no distinguía entre el “Hambre del pueblo liberal y el hambre del pueblo conservador”. Ver al respecto Bermúdez, Alberto. Del bogotazo al frente nacional. Tercer mundo editores. Bogotá 1995. Pág. 27.
72 Claudia Patricia Gómez señala que “En Colombia la violencia es una constante en el trascurso
de la historia, es así como de la guerra de los mil días de principios del siglo XX, se pasa a una década de violencia durante la década de los veinte en el norte del país, ligadas a una serie de masacres en la zona de exportación bananera. Para los años treinta la violencia está relacionada con la postura política, de los ciudadanos, situación que se acentúa con el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán el 9 de abril de 1948, generando la época conocida como la Violencia, hasta finales de los años 50”. Ver al respecto Gómez Rojas, Claudia Patricia. “Militarización de la policía nacional y policiamiento del ejército nacional de Colombia”. Ponencia presentada en Conferencia
subregional en Centroamérica. Centro de Estudios Hemisféricos de Defensa. Julio de 2008.
Panamá.
73 El autor Alberto Bermúdez realiza una interesante reseña de los hechos acontecidos el 9 de abril
de 1948 en la ciudad de Bogotá, comúnmente conocidos como “El Bogotazo”. Establece el autor que “Desde el mismo momento en que el pueblo se agolpó frente a la clínica central para confirmar por sí mismo la fatalidad de la agresión propinada a su máximo jefe, se empezaron a ver policías identificados con los más agresivos protestantes. Pronto la policía (…) colocó en sus gorras escarapelas rojas y se unió a la muchedumbre (…) y en tanto se tuvo noticia de que el doctor Gaitán había fallecido, al punto se iniciaron los incendios, dando principio a la escalada prendiendo fuego al Ministerio de Gobierno, que se encontraba frente a la Clínica Central, continuando con la Nunciatura Apostólica, que se hallaba en la misma cuadra y prosiguiendo con el Palacio
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La participación de los miembros de la Policía en todo el territorio nacional fue abiertamente conocida a favor de la revuelta popular. Al igual que la población en general, muchos miembros de la policía sin importar si eran liberales o conservadores sintieron que la muerte de Gaitán había sido orquestada desde el Gobierno Nacional y por lo tanto, engrosaron las filas de la revuelta. En la ciudad de Bogotá un buen número de miembros de la Policía Nacional se sumaron al alzamiento o se negaron a actuar contra los miembros de la revuelta, esta situación se presentó de manera similar en todas las policías del territorio nacional. Como consecuencia inmediata, la participación de la policía en los hechos del 9 de abril fue castigada por el Gobierno Nacional, quien tomó la decisión de dar de baja por segunda vez en su historia a todos los miembros de la Policía Nacional que operaban en el país, los cuales fueron reemplazados por integrantes del Ejército mientras se organizaba nuevamente el cuerpo policial74.
Se debe recordar que en el año 1945, por medio del acto legislativo No. 1 de 1945 reformatorio del artículo 171 de la Constitución de 1886, se le dan plenas facultades constitucionales al Congreso de la República para que organice el Cuerpo de Policía Nacional. Con base en esta facultad constitucional, el Congreso expide la Ley 93 de 1948, del 27 de diciembre.
Con base en la Ley 93 de 1948:
Se encarga una nueva organización del recién desintegrado cuerpo policial, otorgándole al Presidente de la República las facultades extraordinarias
Arzobispal, la casa del Libertador, el Palacio de Justicia y los carros del tranvía sin que la turba amainara su furia (…) obediente a los azuzamientos radiales, el populacho asalto las ferreterías y siguió con los almacenes de licores, los bares y el comercio todo: el terminal grito de ¡a palacio! Se trueca entonces por el de ¡a los almacenes!”. Para ampliar la información, ver al respecto Bermúdez, Alberto. Del bogotazo al frente nacional. Ob. Cit. Pág. 25.
74 María Llorente señala que sólo unos pocos integrantes se salvaron de ser dados de baja,
algunos oficiales y cadetes que en la segunda mitad del siglo constituirían el mando de la policía. Llorente, María Victoria. “Perfil de la policía colombiana”. Ob. Cit. Pág. 398.
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necesarias para llevar a cabo una reforma técnica y especializada de la policía.
Se busca crear un Cuerpo armado de Policía de carácter técnico y civil, ajeno a los partidos políticos.
Se establece un régimen especial para la Policía, con semejanza al que rige a las Fuerzas Militares en sus manifestaciones externas pero acorde con el carácter civil del cuerpo policial.
Se le otorga al Gobierno Nacional, la función de dirección, organización, inspección y vigilancia de los cuerpos de Policía tanto a nivel nacional como departamental y municipal.
Con la nueva organización de la Policía Nacional se buscaba contar con un cuerpo policial técnico y apolítico que satisficiera las necesidades de seguridad, protección y vigilancia ciudadana. Para autores como Bernardo Echeverri75, la
militarización influenciada por la misión Chilena76 había tenido consecuencias
75 Echeverri Ossa, Bernardo. “Nueva era de la Policía Nacional” en Valencia Tovar, Álvaro
(Director). Historia de la Policía Nacional. Ob. Cit. Pág. 210.
76 La misión Chilena estuvo por primera vez en territorio colombiano en el año 1936 y dejó como
resultado en términos generales la militarización de la Policía Nacional, manifestándose en la implementación del régimen y la disciplina militar, la cual era la base del funcionamiento de los Carabineros de Chile. No era la primera vez que en Colombia se recurría a la ayuda y asesoramiento de “Misiones extranjeras”, de hecho ya se había solicitado en numerosas ocasiones tal asesoramiento en materia de organización policial. En este sentido Fernando Galvis establece que “En los momentos cruciales: la independencia, la Constitución de 1886, la guerra de los mil días, el 9 de abril de 1948, el narcotráfico, la Constitución de 1991, la policía reacciona con una reforma. (…) algunas veces en épocas de crisis se contratan misiones extranjeras y se realizan comisiones asesoras. Durante el gobierno de José Vicente Concha vino la primera misión española, durante el gobierno de Marco Fidel Suarez la primera misión francesa, los argentinos se hicieron presentes en 1928 (Abadía Méndez), los chilenos en 1936 (López Pumarejo), los estadounidenses en 1939 y en 1963 (Lleras Restrepo), los ingleses en 1948 (Ospina Pérez), en 1955 vino un australiano y hoy en día, hay en Colombia una misión francesa [el autor hace referencia al año 1997.]. El excesivo número de misiones generales hace que la policía se desconcierte y no sepa qué rumbo tomar. Es mejor no contratar misiones que corresponden a
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negativas para la formación de los policías y era necesario imprimirle a la nueva organización del cuerpo policial el carácter civil propio de la naturaleza de la institución.
Con el Propósito de darle un nuevo rumbo a la institución policial, el Gobierno Nacional recurre a una misión de expertos internacionales conocida como la “Misión Inglesa”77, a la cual se le solicita asesoramiento en materia de
organización policial. La misión trabajó en Colombia durante cuatro años, presentando su informe final al entonces Presidente de la República el Señor Laureano Gómez (1950-1953) en diciembre de 1952. En dicho informe, la misión inglesa considera que se hace imposible implantar en Colombia un sistema de policía novedoso debido a la situación política del país, el vínculo partidista de los miembros policiales y los continuos cambios en el Ministerio de Gobierno y en la dirección de la policía78.
diferentes maneras de organizar y actuar en materia de policía y que en lugar de ayudar confunden”. Para ampliar la información, ver al respecto Galvis Gaitán, Fernando. “La policía de hoy y de mañana lo que hace y lo que debería hacer”. Ob. Cit. Págs. 142-148.
77 La misión se encontraba integrada por “Sir Douglas Gordon como jefe, el Coronel Eric M. Rogers
y doce funcionarios más”. Ésta comisión a su vez asesoró una Comisión de juristas que creó el Gobierno para elaborar el estatuto de la nueva Policía Nacional. Para ampliar la información, ver al respecto Echeverri Ossa, Bernardo. “Nueva era de la Policía Nacional” en Valencia Tovar, Álvaro (Director). Historia de la Policía Nacional. Ob. Cit. Pág. 211.
78 María Victoria Llorente establece que ni el Decreto Ley 2136 de 1949, ni la asesoría de la misión
inglesa tuvieron un impacto significativo en la organización de la Policía Nacional. El fracaso de esta misión lo explica la autora a través del informe que se le presentó personalmente al Presidente de la República en 1952 y cita: “Debido a la situación política, el tiempo en que le tocó actuar a la misión ha sido poco propicio y la constante preocupación del gobierno en lo relacionado con las disensiones partidistas y el orden público en varias partes del país,(...) han contribuido a que la implantación completa de un sistema de policía totalmente nuevo, tarea que requiere continuo y cuidadoso estudio y preparación haya sido hasta el presente una imposibilidad” (...) “La Policía debía ser la principal fuerza civil del Gobierno, su brazo derecho, y así debía ser tratada. Hoy por hoy, cualquier mayor o capitán del ejército que vengan a la policía en ‘comisión’ es considerado como superior, en todos los aspectos, a los comandantes y subcomandantes de la