terribles maquinaciones que se le endilgan a los pobres perseguidos alienígenas de siempre, habrán sido un trago muy amargo. Peor aún fue para Marko, ya que le pedí que sacara una copia, y cuando volviera a su casa la transcribiera en su ordenador. Pero para vuestra tranquilidad, les digo que lo que viene ahora es sencillamente utópico. Porque es la propuesta que los malos de las películas hacen al mundo. Los conspiranoicos, esos dementes crédulos que tienen estúpida alma de redentor, como el gilipollas de mi querido ahijado, no sólo acusan a los alienígenas de hacer todas esas cosas que tan dolorosamente habrá leído, sino que además se creen con derecho a decirle al mundo como es la Ley en una sociedad solidaria, justa, amorosa, leal y digna. Juzgue Ud. mismo el grado de locura de los susodichos, a los que les llamamos "Los Hijos de las Runas".
Si acaso el Lector cree hallar en sus propuestas algún viso de factibilidad, de buena intención, o cree que pueda ser posible semejante utopía, le recuerdo que desde que el mundo es mundo... Mejor dicho: Desde que los mortales son mortales, han usado pañales cuando niños y cuando viejos. Y aunque estáis condenados a morir desde antes de nacer, es decir desde el momento de ser engendrados, el cagazo -de miedo- ha sido la regla general. Así que si no tenéis mucho valor, coraje, agallas, valentía, osadía, audacia y cojones, lo que sigue puede representaros una mísera novela. Una vulgar utopía, que la humanidad mortal sólo alcanzaría si fuese inteligente.
Yo, francamente, no creo posible la sociedad mortal ideal. Hay mucha gente estúpida - cuando no malvada- que echa a perder todo en cuanto uno se descuida. Si los alienígenas son el pueblo más inteligente del Universo y escondiendo su condición de tales cuando les conviene -
suponiendo que lo de la conspiración fuese verdad- han podido ya someter a la mayor parte de la humanidad... Imegine el Lector cuánta estupidez es aliada de los mencionados supuestos conspiradores. Pero no quiero entretener al Lector con mis apreciaciones personales, así que vamos al relato:
Marko estaba levantándose muy tarde. Había vuelto hacía unos meses de Buenos Aires y trabajaba en un proyecto de construcción. Como siempre, se quedaba a trabajar hasta la madrugada y ahora estaba con los ojos hinchados.
-Hacía tiempo que no te veía... Para tí los meses son como para mí los días. Y te importa un carajo si yo estoy metido en algún lío, si mi misión avanza correctamente...
-No me retes. -le dije en seco- Mientras te entretenías con ese proyectito tuyo, yo estaba sacándoles las castañas del fuego a otros giliporredentores con tus mismas ideas. Pero no te he descuidado. Has estado ocupado también, y no necesitabas ayuda.
-Cierto... Disculpa. Pero no te olvides que eres como mi padre, o como mi hermano. Quería decirte hace tiempo algunas cosas. Tengo algunas dudas sobre la marcha de los acontecimientos...
-Ya veo las imágenes que hay en tu mente. Es sobre el Apocalipsis y todo ese follón... -Si. Siento el mismo conflicto existencial que siente toda la gente. O al menos la mayoría. Pero el problema es que no dura mucho tiempo, así que la gente se olvida y sigue viviendo como si tal cosa, en vez de aprovechar esos momentos de trágica lucidez para preguntarse para que carajos vive y porqué se muere.
-Y eso que aquí, en este país, donde la mayoría vive en la miseria. En donde se vive un poco mejor, donde el trabajador común puede darse el lujo de salir de copas todos los días, no te imaginas cuán distraído está de la realidad.
-Me imagino. Al que la pasa bien, le sobran distracciones. Ni por asomo quiere pensar en cosas difíciles y prefiere escapar de todo lo negativo haciendo lo del avestruz, aunque se anuncie tormenta o el fin del mundo
-Es que han anunciado el fin del mundo tantas veces...
-Y creo que muy a propósito, si uno mira la historia fríamente; pero la indolencia encuentra muchas diversiones para entretenerse. Y también creo que a medida que la información y la tecnología se hacen más perfectas, es peor. El conflicto generacional se hace más evidente y doloroso. Concluyo que como bien dijo alguien, que nosotros mismos somos la gente contra la que nos advirtieron nuestros padres...
-Tienes una revoltura de ideas, Marko. ¿Meditas un poco y luego vuelvo por aquí?
-No, no. Ya te lo aclaro. Es que... Verás... A veces yo también siento que no vale la pena hacer una mierda en la vida. Que todo está perdido de antemano. Si uno no se divierte, se enreda emocionalmente en toda esta gran putada...
-Ya veo más claro el panorama, Markito. Es que saber todo lo que sabes es algo doloroso, especialmente cuando te sientes impotente ante la realidad. Tu quisieras cambiarla de la noche a la mañana... Pero tranqui, mi viejo. Que ésto es un problema muy viejo como para hacerte cargo de la historia. Acéptame un consejo: No te pongas de culo con la vida. Diviértete también Tú. Sabes que lo más importante en tu caso puede resumirse en cuatro cosas: Primero: Tantra Yoga (Actividad sexual sin orgasmo "hacia abajo"), Segundo: Practicar las Runas tal como te enseña el Testamento
de Todos los Tiempos. Tercero: Practicar la meditación psicológica permanentemente. No dejar
jamás de autoobservarte emocionalmente. Y cuarto: Tómate la vida con buen humor. Aún las peores cosas. Si haces eso, te garantizo que llegarás, como yo, a ser Inmortal, luego ascenderás, tal como yo estoy a punto, al Reino Krístico. Y aunque tardes casi diez milenios, como yo, el combate se pone cada vez más divertido...
-Me parece una cabronada. Disculpa la franqueza. Es que mientras Tú aseguras tu evolución, como yo podría hacerlo, cientos de miles, o miles de millones de almas se debaten en la miseria, la involución, el sufrimiento... ¿No es posible acabar de una vez con toda esta lacra?
-Si, claro. Es posible. Aniquilando a toda la humanidad mortal y a toda la naturaleza genéticamente adulterada. Es posible que eso se haga, pero por lo pronto, la estrategia de los Inmortales es permitir que los que quieran reorientarse a la evolución tengan su oportunidad. En el fondo, es salvo el que quiere serlo. El que lucha con todo su deseo del alma por trascender. Los indolentes...
-Espera. -dijo entre paciente y fastidiado- Por favor, no me digas más de los indolentes... Que las masas se hacen indolentes con la misma culpabilidad o responsabilidad que las vacas inconscientes van al matadero. Permitir que siga el macabro juego de la mortalidad, es seguir alimentando al demiurgo. Es seguir dejando que las conciencias sufran hasta el horror.
-Eso, Marko, es relativo. Cada uno sufre según su gusto. Cada uno sufre todo lo que puede porque se ha metido en el pozo karmático según sus propias elecciones. Si bien ha caído la humanidad en las trampas tendidas por el demiurgo y sus acólitos, todos tienen parte de responsabilidad. Por el momento, lo único que podemos hacer es ayudar a la humanidad a despertar. Yo ya estoy libre y hago lo que puedo. Cuando te liberes y ayudes a liberar a otros, seremos más. Ahora los tiempos están siendo ajustados en otros planos de estrategia, tanto en los polos como en el Interior Terrestre. Los Inmortales están discutiendo este mismo asunto, y parece que están decididos a borrar de un plumazo toda esta putada, tal como hicieron los marcianos hace eones. No por nada Marte es el dios de la Guerra.
-¿Y porqué no lo han hecho en estos últimos seiscientos millones de años?.
-Porque no han tenido incoherencias entre ellos, pero tampoco han podido ponerse de acuerdo sobre lo que debe hacerse o no respecto al mal. Los dioses han vivido y evolucionado normalmente, conociendo y respetando las Leyes Naturales. Han impedido que pudiera surgir del Paraíso otro demiurgo, así como han luchado infinidad de veces para dar nuevas oportunidades a los mortales. Pero ahora, tras estos seiscientos millones de años, los cuales en tu conciencia temporal significan mucho tiempo, se han producido procesos naturales en el desarrollo del planeta, que también es un ser viviente, una conciencia evolucionante. Así que están en alguna medida, decididos a tomar decisiones un poco más... Concretas.
-¿Es que antes no les afectaba que existiera la naturaleza distorsionada y mortal?.
-Siempre les ha afectado. Por eso siempre han mandado valientes voluntarios a encarnar entre los mortales. Algunos, incluso, han quedado atrapados terriblemente en el karma de la humanidad mortal. Pero claro que siempre han salido con o sin ayuda. El caso es que ahora la Gran Ramera quiere repetir lo que intentaron otras veces sus antecesores. Cuando la civilización de Mu, luego Lemuria, y últimamente Atlántida han intentado invadir el Paraíso, los Inmortales han borrado del mapa continentes enteros, han activado volcanes, han acabado con casi todos los mortales, dejando que sus almas permanezcan en el devachán y les han permitido reiniciar su intento de re-evolución.
-¿Y ahora la cosa es diferente?
-Si que lo es. Ahora el planeta necesita hacer un cambio vibratorio hacia una escala mayor, algo así como una ascensión hacia otra jerarquía planetaria, de modo que la mayoría de los Hombres primigenios también se verán maravillosamente afectados por esa ascensión vibracional. Pero esta civilización de mierda jode al planeta con bombas termonucleares, con la extracción de gran cantidad de petróleo que es como la linfa de una célula, y desparrama gases en la atmósfera... Todo eso es nada comparado con la contaminación que esta humanidad produce en el campo astral. Las emociones distorsionadas, las pasiones desenfrenadas están jodiendo al planeta y por ende, a todos sus habitantes legítimos...
-Nosotros también somos habitantes...
-Si, pero parásitos, que no simbióticos. En vez de contribuir a la evolución planetaria, esta Gran Ramera es como una sanguijuela destructiva. Y a los dioses corresponde tomar cartas en el asunto, porque si no lo hacen, lo hará el planeta con todo el Reino humano, tanto mortal como Inmortal.
-¿O sea que tendrán que salir y hacernos trapo?
-A menos que la Gran Ramera deje de existir, para permitir que los mortales se reorienten evolutivamente. Hasta aquí, en vez de eso, están tratando de joder a los que viven en los polos e intentarán invadir y someter a los Inmortales. Son tan necios como una hormiga que cree poder hacerle una zancadilla a un tanque de guerra.
-¿Será por eso que el demiurgo propende a que la gente siga haciendo cantidades de hijos? -No. El necesita el ganado para hacer su vampirismo psíquico, pero también está jugado y lo sabe. No le importa mucho lo que pase con el mundo ni con él mismo. Se limita a mantener su juego. A estas alturas, sabe que está perdido y toma una postura más inteligente que la de los humanos. No se hace problema.
-¡Pero nosotros no podemos tomar esa postura...!
-Claro que no. Pero tampoco hay que desesperarse. Simplemente hay que comprender la situación y obrar en consecuencia.
-¿Y qué puede hacer la minoría que sabe estas cosas, contra una mayoría confundida e ignorante?
-Despertar a esa mayoría. -¿Y después?
-Poner en práctica la doctrina del Imperio. A menos que esa mayoría prefiera optar por la creencia de que es un burdo invento de los conspiranoicos para llevarla al fracaso una vez más.
-Por cierto... Escuché decir a un tipo en la tele, que si se quiere destruir por desmoralización a un pueblo, hay que asignarle o proponerle una misión imposible, un plan político impracticable, utópico...
-Si el pueblo en cuestión es un pueblo racialmente homogéneo, con arquetipos solidarios, sólo es cierto en las mentes de los mediocres, de los pusilánimes, de los cortos de entendederas... O de los Hijos de la Gran Ramera. Pero si se trata de un pueblo muy cagado en todo sentido, es así hasta cierto punto, según como se lo mire. Si al plan de los Sabios de Silonia, que es una utopía increíble y además terrible, lo han logrado llevar a cabo tan evidentemente, pues imagino que la utopía de volver a formar Imperios no es tan increíble. No es tan utópico el asunto, especialmente cuando no le queda a esta humanidad mucho margen de elección.
-Yo diría que no tiene otra opción. A menos que el demiurgo se salga con la suya y alargue las cosas.
-Si lo logra, tendrá al menos que ceder una oportunidad a sus víctimas. Pero creo que depende más de las decisiones de los Inmortales que del demiurgo.
-Bueno, ahora tengo un poco más claro el panorama, pero necesito que me aclares algunos puntos de la cuestión imperial. Tengo una vaga idea sobre cómo debería ser la política en caso de derrumbarse la Gran Ramera sin aplastar a toda la gente. Pero...
-No te gastes, amiguito. Mientras tanto que tu planificación constructiva avanzaba en tus noches sin sueño, yo me quemaba las pestañas en las bibliotecas de todo el mundo. Encontré, por fin, un escrito bastante antiguo que contiene el código de Leyes del Imperio. Te lo dictaré más o menos adaptado a las exigencias de la modernidad. Tú lo arreglas si te parece. Pero creo que lo mejor es no pervertir la letra.
-De acuerdo. Bien sabes que hace mucho tiempo que quería saber este asunto. Lo hubiera preferido antes de saber cómo es el plan demiúrgico. Algo así como tomarme el antídoto antes de probar el veneno.
-Pero el efecto no habría sido el mismo. No estarías tan templadito como ahora. -Ya está hecho, así que ahora... Venga ese código imperial.
-Siempre y cuando me prometas que no me mandarás a hacer deposiciones angelicales ni a lavarme el tercer ojo.
-Te prometo... Que no te interrumpiré el dictado. Así que antes de empezar, cuéntame como es el asunto de esa guerra que se está armando en el Golfo Pérsico. Lo único que se es que
los Iraníes y los Irakíes aparentaron una guerra y consiguieron que los hijos de la señora les vendieran armas al por mayor, y ahora los hijitos no saben cómo parar al Hitler arábigo.
-Como pasa siempre. El que no pone al culo para que le metan una coca y un hot-dog, es el malo de la película. Creo que se armará, nomás. Es posible que Irak pierda el objetivo, pero estoy seguro que los yanquis perderán la guerra. Aunque a los irakíes no les irá muy bien. Hay mucha ceguera y cobardía en el mundo como para que los otros países que no tienen nada que ver, reaccionen como corresponde. Los gobiernos serviles apoyarán a los hijos de la señora. Incluso los perdedores de Malvinas... Han quedado con el culo fruncido y apostarán por el que parece más fuerte, especialmente porque ya ha hecho los correspondientes pactos. No olvides que el supuesto "turco", no es tal.
-Y, claro... Nos cuentearon de lo lindo con el asunto del supuesto musulmán. Ahora hay que rendir cuentas en Washington y en New York, en Alienigenael... Y en el Vaticano. Si se arma en grande debería quedar para la historia como la Guerra de la Golfa, no del Golfo.
-Cierto. Pero ahora escribe, que no tengo toda la eternidad para dictar un simple código de utopías, que para colmo se dice que está inventado por locos, dementes, chiflados, chalados, conspiranoicos, nazis, asesinos, criminales, mataniños, maléficos que hacen collares con los dientes de millones de seres humanos a los que luego los llevan entre llantos a quemar en unos hornos.
-Por favor, mi arcangelamigoide, no me tengas en ascuas. Dime de una vez que es lo que piensan proponer esos tarados conspiranoicos.
-Bien. A ésto ponle letras bonitas, porque a mí, personalmente, me gusta mucho. El hecho de ser Arcángel no me hace neutral en algunas cosas, como la estética...