• No se han encontrado resultados

JACOBO MONEDARIO, EL NUMISMATICO

A la hora sexta del segundo día mayo del año Romano DCCLXXXVIII, en el Pórtico de Pompeyo, a escasos dos estadios de la Vía Apia, se reunieron los dieciocho conspiradores más zagaces que pudo reclutar el Alienigenhedrín. (Grupo de gobierno político, científico y religioso de los alienígenas). El grupo ejecutor era llamado "Hermanos del Candelabro". Uno por cada uno de los miembros de la secta más peligrosa de la historia de la humanidad mortal: "LOS SABIOS DE

SILONIA". En aquella época, los dieciocho acólitos de Alieniová (Jefe máximo idolatrado por los

alienígenas) habíanse encontrado con un obstáculo tremendamente poderoso, que les impedía concretar el plan de "privatización de los talentos", mediante el cual someterían a todo el Imperio Romano a sus ocultos designios.

Ni las disciplinadas huestes del ejército, ni los bien seleccionados censores, ni la generosa mentalidad de la política imperial serían ya obstáculo para pervertir la economía del imperio, pero un tal Iesus el Esenio apareció en escena unos años antes y provocó graves alteraciones en los planes de estos inteligentes, voluntariosos y desamorados hombres. Las guerras púnicas habían sido un rotundo fracaso. Cartago había sido fundada exclusivamente para crear un anti-imperio, es decir una civilización "comercial", egoísta, competitiva en vez de solidaria, y estaba manejada mediante el instrumento llamado "dinero". Pero Roma había ganado y el mundo seguía viviendo en relativa paz, bajo la vigilancia del Imperio, que no permitía que ninguna nación dominara o esclavizara a otra en modo alguno...

-Espera, Gabriel, permíteme un paréntesis... Creo que no entiendo ni jota. ¿Me vas a decir que el Imperio Romano era realmente algo magnífico? ¿Que la Pax Romana era algo justo y sabio, cuando era impuesta por las armas crucificando a quien se interpusiera?.

-No hace falta que lo diga, pero sí te diré que si quieres saber la verdad tienes que escuchar todas las campanas. Y bien sabes que la de Hollywood no es precisamente la de la verdad. Si quieres comprender la historia, tienes que dar vuelta todo, como si fuera un calcetín; y con todo patas para arriba, analizar las intenciones de cada hecho. Que los hechos históricos se producen por causa de intenciones, y las malversaciones históricas son también producidas intencionadamente. Si actualmente vives en una civilización mentirosa, autoengañada y que pretende ser lo que no es, debes comprender la necesidad estratégica que los hijos de la Gran Ramera tienen a la hora de hablar de historia. Si te muestran lo que realmente era la política imperial, todo el mundo querría volver a ella y se acabaría el dominio de unos pocos sobre los muchos. No obstante, la gran jugada de los alienígenas consiste en llevar a todos a la desesperación y al caos, para después imponerles un gobierno tiránico que las masas pedirán por desesperada necesidad de orden, paz y comida.

-Entiendo en gran parte, pero no entiendo lo último. Un Emperador tiene el resumen de poder político, económico, religioso y científico, es el máximo Legislador y Juez y el Supremo General... Tiene una corte muy reducida y elige con el dedo a los ministros, jueces locales, etc. ¿Y eso no es dominio de unos pocos sobre los muchos?

-Hay una diferencia enorme entre "dominio" y "autoridad". Diría que es justamente lo contrario. El dominio carece totalmente de autoridad. Se alcanza por la fuerza, se aplica con brutalidad -física, psicológica o ambas juntas, como en esta civilización actual-. Es una actitud de abuso de poder, con alguna inteligencia, sin que los sometidos lo noten, pero todo se hace sin amor...

-¡Ah!, ya entiendo... La autoridad auténtica es lo mismo pero con el consentimiento de las masas...

-No seas cínico, Markito, que el papel de jacobino no te queda bien. La autoridad es algo que se gana con Amor por sobre todo, inteligencia suficiente, y el poder está dado por la conciencia que la masa gobernada tiene, en la seguridad de que su líder la representa plenamente, y que dedica su vida a servir. En el imperio, la fuerza sostiene a la razón, pero en las actuales democracias, los gobiernos están desunidos, desarticulados e incoherentes, gastando sus energías individuales y colectivas en mantenerse en el poder. Pero aún a eso lo hacen "a medias", de modo vacilante. La dinerocracia, en cambio, hace las cosas por la más brutal de las fuerzas, ya sea generando embargos, boicots, y toda forma de desmoralización...

-Como el hambre de los pueblos, cueste lo que cueste... Como en África y Yugoslavia, donde mientras España y otros países mandan comida amorosamente, aunque sea sólo para prolongar las agonías, los yanquis y los alienígenas les venden armas.

-Y si todo eso no basta, manda a las fuerzas azules. En el caso de los Emperadores, éstos son la más pura expresión de la democracia, porque son primeramente militares. Recuerda que un gobierno sin fuerza no es un gobierno, así como ninguna autoridad es tal si no se respalda en la fuerza. Pero yendo al caso de los emperadores, estos se jugaban las pelotas muchas veces, antes de alcanzar algún poder político. No pueden ser como muchos congresistas que ante las revoluciones escapan por las ventanas. Se eligen en forma directa en su pequeña comunidad. Luego, en la convivencia militar son elegidos para gobernadores o similares puestos, entre sus propios compañeros, testigos ellos de su valentía, altruismo y demás virtudes demostradas. Más tarde, por sus obras, son propuestos por sus pares. Si la monarquía es buena, aunque es hereditaria y ello puede causar algún desvío, el Imperio es absolutamente democrático y sólo puede llegar a la cima el mejor de los mejores entre los mejores de los mejores. Las elecciones se hacen en las comunidades inmediatas, donde el sujeto es conocido por todos.

-Creo que voy entendiendo. Por eso los Emperadores romanos no eran una dinastía... ¿Pero los egipcios y otros...?

-Egipto nunca fue un Imperio. A lo sumo un faraonato, que es una monarquía con ciertos elementos republicanos. El cuerpo sacerdotal hace las veces de senado. Pero ésto sólo ha funcionado en pueblos compuestos de dos o más grupos raciales demasiado diferentes, con una casta racial muy evidentemente superior a las demás.

-Allí nos encontramos con el problema de las razas que se creen superiores...

-No en este caso. En la revoltura socio-racial actual el tema es casi inmanejable y cuesta tenerlo en claro, pero en sociedades más cultas, con menos patología psicológica, las diferencias son más visibles y no son motivo de "complejos de inferioridad racial". Los alienígenas se creen una raza superior, pero no se lo dicen a los humanos. Pero para hablar de algo más bello, pongamos por ejemplo a una mujer que es muy bella, inteligente, solidaria, voluntariosa y sin vanidades. Será considerada de una condición evidentemente superior a la de una mujer que no tiene estos atributos, o los tiene en menor grado. Y ésta última, en vez de envidiarla y combatirla, le pedirá consejo para mejorar en todo lo que sea posible; que la cara no le cambiará, pero psicológicamente todos pueden cambiar muchísimo. Donde estas diferencias no son motivo de envidia, celos y estupideces similares, las diferencias mismas son motivo de justicia y beneficio de todos. Se sabe mejor quienes son más aptos para gobernar. Claro que las mujeres, en estas sociedades más naturales, no tienen necesidad de competir con el hombre para que sus roles sagrados sean bien considerados, entonces no necesitan meterse a políticas...

-¿Quieres decir que las mujeres no deben meterse en la política?

-No. En esta sociedad occidental actual cualquier cosa puede estar bien o mal, según las circunstancias, porque es una revoltura donde hasta puede ser correcto mentir, si la estrategia de la buena intención lo requiere; pero en una sociedad teúrgica, justa y solidaria, donde la política es simple y sin mentiras, las mujeres no pueden dedicarse a la política porque tienen cosas igualmente

sagradas que realizar. Y en el terreno familiar y social el hombre le da el valor que tiene, y vive y se desvive por su mujer, haciéndola su reina particular, no su fregona. Aunque ambos lavan platos o siembran en los surcos, o cuidan a los hijos por igual, la mujer es la belleza, la dulzura y la inspiración del hombre. El hombre es el Guerrero, es la protección, la fuerza y la serenidad ante las eventuales...

-Un poco romántico, para los gustos actuales...

-No te creas. Es el ideal arquetípico de toda pareja, aunque la mercantilización económica y psicológica lo ha distorsionado, convirtiéndolo en competencia matrimonial, libertinaje y disgregación familiar, disfrazado de feminismo. En los muchos millones de años que han existido los imperios, las cosas han sido así para que las almas reevolucionen, pero en las épocas en que los acólitos del demiurgo han ido ganando terreno, las cosas se han puesto como ahora. Este tiempo está lleno de "señales de final de los tiempos". Esas señales son las propias distorsiones de los valores. Allí ves por todas partes hombres afeminados y mujeres machorras, que aunque son víctimas dignas de respeto y comprensión, representan un problema que va desde lo más elemental de las Leyes Naturales, hasta toda clase de conflictos psicológicos individuales. El sentido de lo sagrado se pierde tanto en el varón como en la mujer. Ello es la perdición definitiva de la civilización porque no hay valores claros, y la confusión se aumenta cuando los hijitos de la Gran Ramera llevan a las masas a la creencia de que cualquiera puede opinar de cualquier cosa, sin haber siquiera ocupado un tiempo prudencial en investigar y analizar aquello sobre lo que cree tener derecho a opinar.

-Eso sí que es muy evidente, Gabriel. La verdad que eso de que cualquier imbécil de su opinión sobre cualquier cosa, cuando hay gente que se quema las pestañas veinte años para descubrir la verdad sobre tal o cual asunto, es señal de una gran imbecilización colectiva. Ayer nomás, estaban dando un programa en que se discutía si los de tal o cual país, son racistas o no. ¿Te imaginas a un maricón, una lesbiana, unos alienígenas y tres imbéciles discutiendo, con un público supuesto que llama por teléfono para dar una respuesta?. Los señores del programa dan un porcentaje que puede ser el que se le cante, según quieran hacer creer lo que quieran...

-Compadezco tu mortalidad, Markito. ¿Cómo puedes soportar vivir en ese plano material? En fin... Ciertamente, con su discusión vana y generalmente absurda, lo único que se hace es propagar la confusión. Así los maricones se toman la atribución de escribir biografías sobre hombres auténticos, las lesbianas promueven el feminismo misantrópico, los mentirosos escriben libros sobre "ciencias ocultas" convirtiendo todo lo sagrado en métodos de adivinación, las músicas del mercado mundial que se escuchan por igual en todos los países son llamadas "música nacional", cuando han reemplazado por persistencia masiva a los folklores que son la verdadera música nacional de cada pueblo. En medio del aturdimiento, cada uno busca sobrevivir cagando a quien corresponda según las pautas de la competencia... Cuando ello ocurre, la civilización cae y hay que empezar la historia de nuevo. Pero lo peor es que la mayor parte de la gente adolece de cobardía, y prefiere "no creer" lo que sus ojos y oídos asustados ven y escuchan.

-Sí, pero Tú sigue con el cuentito de Jacobo, que nos fuimos por las ramas.

-Pero no hemos cambiado de árbol. Volvamos al asunto. Roma respetaba todos los dioses de todos los pueblos y la paz que imponía era, esencialmente, el orden económico solidario y la imposibilidad de que un pueblo sojuzgara a otro. Bajo el Imperio todas las naciones tienen protección y justicia. No es otra cosa que la idea de Federación de pueblos, naciones, planetas, etc., que ves en las películas de ciencia ficción. Pero hay una diferencia muy grande con las democracias modernas. Esa diferencia monstruosamente grande, es que el Estado es todo y es todos. No hay dinero, no hay privacidad económica, por lo tanto no hay egoísmo, ni codicia, ni valores materiales por encima de los valores solidarios, humanos y espirituales...

-Eso me suena a comunismo...

-Exactamente. El mismo comunismo que predicaba Jesús el Esenio. Que no tiene nada que ver con el falso comunismo ruso, inventado por los mismos hijos de la Gran Ramera que inventaron

el capitalismo para mantener a la masa mundial en vilo y evitar las exigencias políticas, económicas y culturales que los pueblos harían a los gobiernos tras la supuesta perfección o corrección histórica que supuso la destrucción del Tercer Reich. Como nada estaba en su lugar, los hijos de las runas se fueron en sus carros de levitación magnética hacia los polos. Mientras tanto, los problemas propios de una civilización retorcida, antiecológica, antihumana y egoísta se agrandaron aún más por causas demográficas y de todo género -además de la entropía económica- así que para los hijos de la Ramera era imprescindible generar la dualidad de siempre. Por un lado, la supuesta libertad de los pueblos por sobre todas las cosas. Esa libertad occidental en que todos los degenerados y rufianes con un poco de astucia pueden llegar a ser altos políticos... Además, en Estados Unidos y muchos otros países, mientras aún duraba la guerra, entre 1943 y 1944, se estaban formando partidos políticos con tendencia nacionalista y con las mismas pautas del nazismo.

-¡Claro!, el ejemplo estaba cundiendo y los hijos de la señora se dieron cuenta que la cosa podía ponerse de a peso aunque ganaran la guerra los aliados ¿No es así?.

-Ni más ni menos. Entonces debían producir una mentira más grande que las que habían elaborado y difundido hasta entonces. Hacer creer a la humanidad que el comunismo ruso y el capitalismo yanqui eran los polos realmente opuestos. Mientras tanto salieron de las oficinas de los servicios alienígeno-norteamericanos y alienígeno-ingleses, las campañas de figuritas para niños, películas de ciencia ficción y libros presentando a los aviones magnetodinámicos de los malos de la película refugiados en los polos, como provenientes de otros planetas.

-Me acuerdo de las figuritas "Marte Ataca". ¡Que desagradables!.

-Mucho más desagradable fue la psicosis creada por Wells cuando en la BBC de Londres largó la noticia de que la Tierra estaba siendo invadida por extraterrestres, para continuar luego conque era una novela. Hubo gente que se suicidó del puro susto. Pero nos hemos vuelto a ir por las ramas.

-Cierto. Volvamos a la Vía Apia.

-Bien. Allí estaba Jacobo de Alienigenael (capital del Silonia) y dieciséis de sus compañeros esperando que llegue el que faltaba. Cuando ya se empezaban a poner nerviosos apareció Simón el Tartesiano, que se hacía llamar Flavius el Griego y ya ocupaba un cargo poco importante pero estratégico en la biblioteca oficial. Su trabajo de traductor y transcriptor le ponía al corriente de las actividades militares de todo el Imperio. Muchas veces debía condensar los partes militares de varias hojas de esterilla; o a una serie de tablillas que pesaban como un escudo de asalto, resumirlas a un sólo papiro para acomodarlo en el escaso espacio del Archivo Imperial. Esta tarea le permitía, además, ir cambiando poco a poco detalles y situaciones que podrían en lo futuro influir en la comprensión de la historia. El objetivo de los conspiradores era hacer pasar al Imperio Romano, -cuyo único real enemigo era el pueblo alienígena- como invasor, tiránico, depravado e inhumano. Sabían que el efecto de sus actividades no se vería inmediatamente. Posiblemente pasaran siglos antes que su siembra maléfica diera algún fruto y Roma fuera destruida, pero el tiempo no significa nada para quien cree que tras la muerte física no existe nada más. Tampoco para quien sabe que el alma es inmortal. El que vive en la duda y en las contradicciones entre la lógica y la fe, es el que se conflictúa y actúa según se le ordene desde los estrados políticos y/o religiones. Por un lado desconoce su trascendencia, y por otro teme perderla. En la Roma como en todos los pueblos antiguos, el pueblo llano discutía muchas veces el asunto de la vida después de la muerte, pero los conspiradores tenían una sumisión absoluta a los dictados del arquetipo Alieniovítico. Someter en su nombre a todas las naciones del mundo era -y es- el máximo objetivo, la suprema meta, la razón de su existencia. No hay placer ni felicidad mundana comparada con la excitación que produce el saber que la vida tiene un sentido. Esto es evolucionar, para todos los pueblos del mundo. Pero para ellos y los que llevan su arquetipo de los dos triángulos contrapuestos y cíclicamente entrelazados, el supremo ideal es de sacrificio, entrega absoluta, sumisión total al dios creador de los hombres mortales. El significado de ese símbolo se

disfraza de "Ley de Correspondencia", entonces dicen que "así como es arriba es abajo", sin entender ni remotamente el sentido de esa Ley Hermética.

-¿Y cuál es es el significado arquetípico verdadero?

-Con la punta hacia arriba, es la Santísima Trinidad: Amor, Inteligencia y Poder, es decir SER, CONCIENCIA Y VOLUNTAD. Pero al tener otro entrelazado, con la punta hacia abajo, genera, Odio, Ignorancia y Debilidad.

-Algo así estuve meditando sobre eso... Pero sigue con la narración...

-Disculpen mi retraso, hermanos, pero es que han cambiado algunas cosas -dijo Flavius (aunque era en realidad Simón de Terrelacua, pero le llamaremos de aquí en más como Flavius, para facilitar la comprensión del texto, y porque entre los dieciocho hay otros Simones).

-¿Es que os han ordenado cambiar los códigos, tal como hacía cada mes el centurión Rómulo?.

-No, Hermano Jacobo. Lo que ocurre es que para sacar este rollo que traigo entre mis ropas tuve que tomar precauciones y esperar. Han mandado a cerrar todas las entradas accesorias, dejando sólo una, que es la del vestíbulo de la Gran Biblioteca. Además han colocado dos centinelas más y uno de ellos se encarga de revisar a todo el que entra o sale del archivo. Creí que también revisarían a los trabajamos allí.

-Si las precauciones se debieran a que han notado la falta de los documentos que has sacado antes, habrían ordenado registrar principalmente a quienes allí trabajan... Es muy extraño.

-Creo que la razón es otra y no precisamente de orden militar. -dijo suspicazmente Matías, otro de los hermanitos y posiblemente el más viejo entre ellos-

-Mientras vamos hacia los refugios de la talabartería -decía Jacobo- nos cuentas tus sospechas. ¿Sí?

-Os lo diré sin rodeos -respondió Matías- Ocurre que escuché decir al jefe de los almaceneros imperiales que desde hace unos meses han aparecido algunos talentos falsos. Entonces, a medida que los hallaron fueron investigando las procedencias según la composición, es decir según la cantidad de cuprum que contenían. Descubrieron que algunos vienen de la Iberia,