Había un ciego en un pueblo que acos- tumbraba a pasear con una jaba donde llevaba una serpiente. Un día unos niños de la corte del rey vieron pasar al ciego y comenzaron a burlarse de él apedreándolo y ofendiéndolo. La hija del rey se encontraba entre aquellos niños y se le acercó al ciego para halarle la jaba siendo mordida por la serpiente y muriendo en el acto.
El ciego fue llevado ante la presencia del rey, quien para su asombro, le dijo: "Yo sé que usted no es culpable de lo sucedido y para probarle que no le guardo rencor, te doy mi corona para que me la guardes, hasta que te la vuelva a pedir". Asombrado, el ciego cogió la corona y la guardó en la jaba donde traía a la serpiente y se marchó para su casa.
Pero el rey resentido por la muerte de su hija, mandó cuatro guardianes para que le robaran la corona al ciego y después reclamarle la pérdida del cetro y quitarle la vida. Al levantarse el ciego al día siguiente, notó la falta de la corona en la jaba, se asustó y se fue a "registrar". Mientras esto ocurría, el rey tomó un bote y en medio del mar tiró su corona, para que no hubiera forma de que apareciera cuando él se la reclamara.
En el registro le salió este signo al viejo y le marcaron ebbó, recomendándole que fuera a la Plaza y comprara el pargo más grande que encontrara. El ciego compró un pargo grandísimo y se lo llevó a su padrino; Cuando lo abrieron, en el vientre del pargo estaba la corona del rey. Entonces el ciego fue al palacio y le entregó la corona al monarca, quien al verlo quedó muerto por la impresión y emoción.
Al suceder esto los súbditos coronaron al ciego como rey.
5-8 Oddum de Oche-Eyeunle
Tenga cuidado donde lo manden a buscar, que puede ser para un engaño; le pueden aparentar una cosa y en el fondo hay una maldad para perjudicarlo. Marca robo de algo que usted tiene guardado en un cofre o baúl. No deje agregados a dormir en su casa. En este Oddum hay que rogarse la cabeza con pargo. Hay que tener cuidado con algún agregado que está viviendo en su casa pues puede ocurrir alguna situación entre la mujer de quien mira y esa persona.
Este Oddum marca que la persona puede padecer de un oído o de sordera. Si es mujer la que se mira o hablando de alguna mujer que esté en estado de gesta- ción tiene que hacer ebbó. Marca que pue- de haber guerra con un palero o con una mujer "mayombera" o que trabaje "palo".
Si tiene algún resguardo o prenda, hay que cuidarla para que no se le pierda. No hable sus cosas para que no se le frustren. En este Oddum dice que hay un hijo que tiene problemas (antagonismos) con su mamá. El agregado que tenga en la casa se puede convertir en el dueño y usted en su criado. En embarazada marca cesárea hay que hacer ebbó tres veces. Hay que adorar mucho a Obatalá, que es quien salva la situación en este Oddum.
Ebbó para la embarazada; se le da una eyelé (paloma) al vientre de la embarazada para evitar situaciones con el parto y prevenir que nazca una criatura con problemas. Hay qué vestirse dé blanco.
5-9 Historia de Oche-Osa
Orula iba a una fiesta y por el camino se encontró con un amigo que iba en la misma dirección pero montado a caballo, e invitó a Orula a que montara con él pues alegaba que caminando no iba a llegar a buena hora. y Orula no aceptó.
Al poco rato el caballo tumbó al jinete. y lo lastimó. Orula caminando llegó a la fiesta.
Oddum de Oche-Osa
Dice este Oddum que vale más maña que fuerza, no haga las cosas tan aprisa, para que le salgan bien. Usted quiere volver con una persona con la que tuvo relaciones amorosas.
Si el Oddum viene con osorbo hay que andar rápido en hacer ebbó o lo que se marque, pues la persona está en peligro.
Este Oddum habla de salud delicada. la persona parece fuerte y saludable, pero no lo está. Marca enfermedad de la sangre puede estar intoxicado. Tanto en hombre como en mujer, hay que cuidarse de una operación del vientre. Dice este Oddum viniendo por osorbo que el enemigo está dentro de la casa. No se desee la muerte. Este Oddum marca candela en la casa.
Hay que cuidarse de enfermedades de los huesos, bursitis o de artritis y dolores en las coyunturas. Hay que atenderse mucho con el médico y no abandonar el tratamiento. En este Oddum habla mucho Oshún y hay que preguntar qué quiere. Hay que tener mucho cuidado con el mar pues en
Este Oddum se puede tener un percance en él o hasta perder la vida. Dice que la madre o la abuela de la persona que se "miran es espiritista o sabe algo de
espiritismo y vela por la persona que se está mirando.
5-10 Historia de Oche-Ofún
El que predomina es Oché siendo chi- co pero es que Oché está delante y Ofún detrás.
Dice Oché-Ofún: Un hombre tenía una cría de cochinos muy grande, se dedicaba nada más que a eso Todos los día les llevaba comida y cada vez que llevaba la comida cogía uno de los más gordos que había en el corral para matarlo. Pero entre ellos hubo uno que se dio cuenta de que cada día faltaba uno, el más gordo de todos; entonces descubrió a que se debía y era porque todos comían mucho y engordaban. Desde ese momento pensó no alimentarse y en lugar de comer la comida buena que su dueño le traía para engordarlo comía tallo de plátano macho y ristras de ajo para no engordar; y todos los días se arrimaba a un mismo lugar de la cerca a rascarse y con el hocico abrió un hoyo, allí reunió a su familia y se escapó por el hueco que había abierto. Rogación: Tallo de plátano, ristras de ajo; he ahí que Oché-Ofún, cuando se dice: la Aguja que lleva el hilo, uno preparó el agujero y los demás salieron por el mismo agujero que él preparó; donde se pregunta: ¿Cuál de sus antecesores tenía santo?
La persona que se registra y toda su familia tienen que tenerlo, esta es la parte de Oché por Ofún: el dueño dijo y maldijo a esos cochinos que se le escaparon.
Ofún era una persona que le gustaba criar hijos de otros, porque él no tenía hijos; En su casa había una señora con su esposo
Que tenían una hija. Ésta se llamaba Ananagú se trataban hasta de compadres. Un día dijo Ofún: "Comadre, ¿por qué usted no me entrega a Ananagú. para criarla?". Los padres accedieron y le entregaron Ananagú a Ofún.
Ofún era un hombre muy misterioso, su religión era creer y tener fenómenos del otro mundo, cosa muy seria, y lo tenía en un rincón de casa tapado con una sábana. Un día Ofún llamó a Ananagú, y le dijo: "Mira, Ananagú a ese rincón tú nunca te acerques ni intentes saber lo que hay detrás";
Pero un día la curiosidad tentó a Ananagú Y dijo: "Voy a ver lo que hay detrás de esa sábana". Puso una escalera y subió para ver lo que había, pero cuando miró se dio un susto tan grande que cayó sin conocimiento; en ese instante entraron Ofún y la madre de Ananagú. Ofún recogió a la niña del suelo muy apenado, pero la madre le dijo a Ofún: "Ornó - mí Eguanicomio" (Déme a mi hija como yo se la entregué);
"Iguomarujún jún jún" (Usted le echó maldición). "Eguanicomio" (Dame lo que yo te di). "Oró jún jún" (es maldición). Se canta: "Orojúnjún - Eguanicomio - Orojún jún".
5-10 Otra historia de Oché-Ofún Cuando los santos estaban separados cada uno vivía en su territorio. En aquel tiempo, nadie podía saber más que el rey o la reina que gobernaban, pero la muerte traficaba de noche y se vestía de negro confundiéndose con la oscuridad y llevándose al que ello quería. Los únicos territorios que la muerte no visitaba eran los de Oshún y de Oggún.
Tanto llamó esto la atención a los demás Orishas que un día se reunieron y tomaron la decisión de ir a casa de un Sabio, que vivía en la tierra de Ifá.
Al llegar allí ven que el Sabio usaba para adivinar unas semillas enganchadas a una cadena que ellos no conocían. Tam- bién usaba un collar de semillas verdes y otro de amarillas; pero ellos desconocían el uso que el Sabio les daba. No obstante, sabían que eran parecidas a la misma identidad de Oggún y de Ozún y que la muerte las utilizaba para amarrar a sus víctimas.
Ninguno de los representantes de sus pueblos se atrevían a denunciar esa prue- ba por temor al Sabio y a que este fuera amigo de la muerte y del territorio Ara lyechá. En ese llegó Obatalá y se dio a conocer y dijo: "No creo que he llegado tarde; soy la presentación de Olofi y conforme yo descubro todo lo bueno, así lo hago con todo lo malo. Ustedes no se atreven a decir lo que sienten, ni lo que saben, por temor a que este Sabio sea amigo de la muerte y en especial de Oggún y de Ozún, pero esto tenía que suceder de este modo. Usted creía que viviendo desintegrados podían conseguir algo pues no es así". Obatalá miró para el cielo y dijo: "Yo tengo los dieciséis (16) Rayos del Sol en mi poder, Olofi me los entregó para buscar la unidad de todos ustedes en la tierra. Miren el resultado que obtuvieron durante tanto tiempo por no tener comprensión y creerse unos más poderosos que los otros. Esta casa donde estamos, es la Casa Sagrada de Ifá aquí vive Olofi. Este es un lugar que ustedes no querían reconocer, porque el Sabio que ustedes creían no tiene nombre de reyes como ustedes. Este Sabio predica, este Sabio que ustedes ven es el portavoz directo de Olofi para predicar los Man- datos y poderes de él. Este viejo sabio se llama Awó Orúmila, es el único que tiene el control y descontrol de la muerte en la Tierra". Orúmila saludó de nuevo a Obatalá
Y enseguida miró y salió este signo Oché- Ofún.
Inmediatamente mandó a unificar las semillas verdes con las amarillas y poner una bandera blanca en la casa. Explicó que el verde era su identificación y el amarillo la de Oshún que representa la mitad del Mundo de Oro y la sangre, vida. La semilla negra con la cadena es Oggún, que es el matador por mandato de Olofi, es el Dios de la Muerte.
Es por eso que la Muerte no mataba a nadie en Ara lyechá. "Ya ustedes buscaron lo que Olofi quería, que me reconocieran por hoy, mañana y siempre". Les puso Iddé y agregó: "La puerta estará siempre abierta para todos los hijos de Olofi".