Capítulo 4. Imaginarios sociales sobre problemáticas sociales en la élite chilena
4.1. Jóvenes profesionales de élite: algunas características
4.1.1. Historia educacional
La historia educacional de los entrevistados posee coherencia respecto a las trayectorias de vida que plantea la pertenencia a una élite. Todos los entrevistados estudiaron su educación primaria en colegios particulares católicos, en su mayoría, del sector oriente de la Región Metropolitana. Luego, ingresaron al sistema universitario, en su mayoría, a universidades privadas y católicas. Dicha trayectoria plantea un paso continúo del colegio a la universidad, que los entrevistados ven como el paso natural respecto al sistema educacional:
“Todos mis hermanos y yo estudiamos en el San Ignacio, y de ahí pasamos a la universidad, el típico proceso de educación donde todos están metidos” (Hombre, 29 años, sector empresa).
Respecto al colegio donde estudiaron, la mayoría de los entrevistados afirman que sus padres no estudiaron en dichos colegios, pero que decidieron que sus hijos estudiaran en ellos por diversas razones, algunas relativas a la formación religiosa, a la cercanía del establecimiento con el hogar o por conocidos de dichos colegios cuyo perfil parecía adecuado a los padres:
"Mi papá es de Puerto Montt, vino a Santiago a estudiar Ingeniería Comercial. Decidieron meternos el Verbo Divino porque cuando mi papá entró a la universidad, no conocía a nadie en Santiago, vio a sus compañeros de universidad y le gustó el perfil del Verbo, los encontró bien formados en distintas cosas, que tenían cuento"(Hombre, 32 años, sector empresa).
"Entramos en parte por un primo que ya había vivido la experiencia, en parte también por la infraestructura y en parte también porque mi papá es católico" (Hombre, 29 años, sector empresa). Luego del paso del colegio y la universidad, los entrevistados afirman que encontraron su primer trabajo de manera rápida, por lo tanto, el ingreso al mundo laboral se plantea también como un proceso continuo posterior a la etapa educacional:
"Estudié en el colegio Manquehue, no repetí ningún curso, salí invicto y entré a estudiar Arquitectura a la Universidad Mayor, me titulé como arquitecto. Inmediatamente después me puse a trabajar en una oficina de arquitectos” (Hombre, 31 años, sector social).
7 de los 16 entrevistados han seguido perfeccionándose a través de post- títulos y en su mayoría, han estudiado diplomados y cursos de distinta índole. El resto de los entrevistados afirma que aún no ha tenido tiempo para hacerlo o que tiene intenciones de seguir estudiando más adelante, por lo que el perfeccionamiento educacional se plantea como parte de la trayectoria educacional, ya sea en el presente como plan a largo plazo.
Llama la atención que la mayoría de los entrevistados afirma haber sido parte de centros de alumnos o federaciones universitarias durante su época estudiantil, lo que plantea a priori, algún tipo de liderazgo e interés de participación en política universitaria, que algunos han utilizado favorablemente en sus empleos, sobre todo en los entrevistados pertenecientes al ámbito político.
“Entré a estudiar derecho, sin tener mucha claridad de lo que iba a hacer, luego trabajando en INFOCAP, me di cuenta de la capacidad que tenemos todos para cambiar nuestras realidades, y me volqué a derecho a tratar de cambiar esa realidad. Armamos proyectos políticos, centros de alumnos, y después armamos las bases de un movimiento político del cual fui Presidente el año siguiente”.
(Hombre, 26 años, sector político)
“Siempre he tenido interés en la política, de hecho en el colegio fui parte del Centro de Alumnos y en la universidad fui parte de la federación de estudiantes”. (Hombre, 28 años, sector político).
Asimismo, muchos de los entrevistados afirman haber realizado acciones sociales durante su época escolar, planteando inquietudes sociales que fueron encauzadas a través de voluntariado y trabajos de verano e invierno, encauzando inquietudes sociales al servicio de otros:
“Respecto a la universidad, los primeros años fueron de explorar este nuevo mundo y yo después me metí a temas de trabajo de invierno, a todo lo que es el tema de acción social del centro de alumnos de ingeniería, y básicamente te cambia la percepción de cómo operan las cosas y cómo es la realidad que uno se imagina un poco más allá de la reja de la casa” (Hombre, 33 años, sector empresa). En síntesis, los entrevistados muestran una trayectoria educacional homogénea, en la cual se vincularon activamente a través de la participación política y/o social. En este contexto, es interesante conocer cuál fue su percepción respecto a la importancia que la educación ha tenido en sus vidas.
Al respecto, la mayoría de los entrevistados hace una distinción entre la educación recibida en el colegio y la universidad. Para los entrevistados, la educación escolar, sobre todo de quienes provienen de colegios de congregaciones religiosas, fue fundamental para sus trayectorias laborales y vocaciones personales. Se valora la espiritualidad entregada por el colegio, en términos de justicia social y solidaridad, y se valora una enseñanza práctica, basada en obras sociales más
"Yo te diría que el impacto que tuvo el colegio fue muy grande, es un colegio con una vocación social que es parte del corazón, de la filosofía del colegio, la espiritualidad que entrega. Pero yo te diría que lo más relevante que te entrega el colegio no es ver el discurso social como un discurso, como algo muy bonito que hay que hacer y con caritas felices, sino más bien, es bien aterrizado a la realidad. Entonces tú sales con una formación donde lo que tú hagas lo tienes que hacer de la mejor manera posible y siempre pensando en que va en beneficio de alguien más.” (Hombre, 32 años, sector político).
“Yo creo que el colegio marca un poco el tema social, tiene una manera de ver la religión y la parte más espiritual bien ligado a lo social, siempre dedicado a devolver un poco la mano respecto a lo que nosotros hemos recibido, a lo afortunado que somos” (Hombre, 32 años, sector político).
Asimismo, se destaca de la educación escolar la entrega de habilidades y conocimientos, que permiten acceder al mundo universitario de buena manera, haciendo consciente la pertenencia a colegios de calidad a los cuales no toda la población puede acceder, lo que se transforma en una ventaja respecto a los capitales adquiridos frente a sujetos que no tuvieron acceso a colegios particulares privados:
"Me ha servido mucho la oportunidad de estar en un colegio particular, que me entregó habilidades, conocimientos y aptitudes, que es lo que está empezando a estar de moda, y también tener la oportunidad de ir a una buena universidad” (Hombre, 29 años, sector político).
Respecto a la universidad, también se destaca como una parte fundamental de la educación formal, que permite desarrollar habilidades y conocimientos más específicos, que los entrevistados reconocen que son relevantes para su quehacer actual:
"La verdad es que creo que el paso crucial para mí fue haber elegido la UC, la verdad es que me doy cuenta que para la selección de las personas es súper heavy la universidad de dónde vienes, si bien hoy en día hay muchas más universidades las que empiezan a sonar, es heavy como se buscan a ingenieros de la UC. Para bien o para mal, en realidad para mi es para bien, se me han abierto muchas oportunidades y las agradezco y las he sabido aprovechar” (Mujer, 30 años, sector social).
“Después ya en la universidad, la perspectiva se me abrió totalmente, desde cuestiones muy profundas como la mirada filosófica y el acercamiento a Dios hasta el desarrollo de herramientas y habilidades blandas, desde el centro de alumnos a la FEUC. En el fondo yo hoy día estoy haciendo cosas que hubiera sido imposible sin el mundo que me ha rodeado desde la educación formal y los entornos que he conocido, de personas y redes en los últimos 5, 10 años" (Hombre, 28 años, sector político).
Además de la educación formal, los entrevistados mencionan que la importancia que ha tenido la educación en sus vidas, tiene un fuerte componente informal, relacionado a la educación recibida en sus casas y los valores transmitidos por sus familias y por las experiencias que han vivido. En
general, los entrevistados consideran que este tipo de educación es muy relevante en sus trayectorias de vida y es elemento al cual se le debe poner más atención como sociedad.
“Ahora, la educación familiar que tuve, que es particular, también es un elemento muy importante, los temas de conversación, los amigos, es donde te pones a reflexionar de las cosas” (Hombre, 29 años, sector empresa).
Pero lo más potente es la entrega de valores humanos para poder hacer mejor mi trabajo. La entrega de valores es lo más importante” (Hombre, 31 años, sector social).
En términos generales, todos los entrevistados valoran la educación que han recibido, tanto formal como informal, y explicitan gratitud respecto a las posibilidades que han tenido en sus vidas para estudiar, formulando de manera consciente el argumento de qué han sido privilegiados en la sociedad ya que han logrado acceder a buenos colegios y universidades de calidad. Siguiendo a Raymond (1939), se observa que existe un grupo de individuos que tienen la conciencia de participar del prestigio que conlleva una clase superior, en términos de un acceso privilegiado al sistema educacional chileno. En esta línea, la educación se transforma en un eje de especial relevancia en las trayectorias personales y laborales de los entrevistados, que les permite el acceso al mundo laboral de acuerdo a sus intereses y a su vocación, tanto en el ámbito político, económico como social.