OTROS DATOS DE INTERÉS
IDEAS PARA UTILIZARLAS EN LA ENTREVISTA a.) Cuando le digan “ hábleme de usted”
Cuidado, no se trata de ninguna invitación para irse por las ramas, necesitas saber más sobre la pregunta antes de empezar a contestarla. “¿Qué parte de mi vida o de mi persona le interesa conocer?”. Con esto conseguirás que el entrevistador te ayude a plantear el enfoque adecuado y evitarás hablar de aspectos irrelevantes. Nunca respondas sin antes haber concretado si el entrevistador desea oírte hablar sobre tu vida privada o profesional.
c.) ¿Qué desea encontrar en nuestra empresa?
e.) ¿Qué planes tienes para tu futuro profesional?
Es una forma rebuscada de preguntarte: “¿en qué puesto desearía estar dentro de cinco años?”. La trampa en la que caen todos los que inician su carrera profesional es contestar “en un puesto de dirección”, porque creen que así demuestran ambición y empuje. Pero se ha convertido en una respuesta tan trillada que genera inmediatamente una cadena de nuevas preguntas muy difíciles de responder con acierto por los recién graduados: ¿cómo defines la dirección? ¿Cuál es la principal responsabilidad de la dirección?,... La respuesta más segura es la que te identifica a ti con la profesión que intentas iniciar como carrera. “En cinco años confío convertirme en un profesional experto, con plenos conocimientos sobre la empresa, la industria y las oportunidades que se presentan ante mí...”
b.) ¿Cuál es el motivo de su éxito en esta profesión?
Con esta pregunta el entrevistador no desea oir un relato sobre las causas de tu triunfo; lo que le interesa saber es cómo actúas en el trabajo. Responde a las preguntas de forma breve y generalizada, basándote en tu experiencia profesional, personalizada e incorpora los valores clave de tu perfil personal, profesional y de empresa.
Deseas una empresa donde tus características personales y profesionales te permitan colaborar en la obtención de las metas clave de la empresa. No menciones lo que tú quieres de la empresa, exprésate en términos de lo que tú harás por ella. La palabra clave es “colaboración”.
d.) ¿Qué experiencia posee usted en relación con este puesto?
Esta pregunta es la oportunidad esperada para convencerle de tu valía, pero antes de contestar asegúrate de saber cuáles son los aspectos más críticos para el entrevistador. El entrevistador no busca un competente ingeniero, vendedor o administrativo; desea encontrar a la persona que sea capaz de trabajar rápidamente y de forma eficaz en los proyectos actuales. En la entrevista la empresa hace un esbozo del puesto, pero lo que desea es contratar a la persona que solucionará los problemas. Deberás preguntar al entrevistador los aspectos de máxima urgencia e interés para la empresa.
i.) ¿Por qué estuvo sin trabajar tanto tiempo?
j.) ¿Cuál es su punto débil?
f.) ¿Cómo consiguió su último empleo?
El entrevistador desea comprobar tu iniciativa. Si puedes, demuéstraselo. Al menos, hazle ver que eres decidido.
g.) ¿Con qué clase de personas le gusta trabajar?
Esta es la parte sencilla de contestar en una engañosa pregunta con tres vertientes. Naturalmente: “con personas satisfechas de su trabajo, honradas, sinceras y con dedicación.”
h.) ¿Por qué has cambiado de trabajo tan a menudo?
Si has cambiado mucho, achácalo a la juventud... Ahora te has dado cuenta del error que supone el ir de empresa en empresa y las responsabilidades te han hecho más estable. O también puedes intentar convencer al entrevistador de que tus cambios no eran debidos a tu poco rendimiento en el trabajo y que cada uno de los ellos supuso una mejora en tu carrera profesional.
Deberás tener preparada una adecuada explicación para todos tus periodos de desempleo. En caso contrario, es difícil que te hagan una oferta de trabajo. Di la verdad, todo el mundo te comprenderá. Insiste en que no deseabas aferrarte a cualquier empleo, sólo por el sueldo... Complace al entrevistador y traslada el interés del asunto: de tu situación de desempleo a la colaboración que puedas prestar a la empresa.
Esta es una clara invitación para que te ponga la soga al cuello. Rechaza la invitación. La mejor salida es una respuesta generalizada que se relacione con algún rasgo clave positivo. Elabora la respuesta de tal manera que tu “debilidad” aparezca al final como una característica positiva. Por ejemplo “Me entusiasma mi trabajo y pongo toda mi energía, a veces, si los demás no hacen igual, me siento frustrado.”
k.) ¿Cuál es tu punto fuerte?
Concéntrate en tu pasado y menciona un par de esos factores clave de cada categoría de perfil. Necesitarás demostrar que sientes satisfacción, confianza en ti mismo, capacidad para tratar problemas difíciles y facilidad para amoldarte a nuevas responsabilidades con rapidez cuando es preciso.
l.) ¿Cuánto desea ganar?
Una pregunta que te puede dejar “fuera de combate”; una respuesta equivocada te puede valer la eliminación inmediata. Siempre existe la tentación de pedir un salario elevado, a sabiendas de que luego se rebajará la cantidad, pero es un enfoque miserable. Las empresas manejan unas tablas salariales muy estrictas para cada puesto, de manera que una respuesta inapropiada borrará todas las posibilidades de obtener el empleo. ¿Cuál es la solución? Necesitas la mejor oferta posible, pero sin valorarte por encima de lo normal en el mercado, de manera que “deseo ganar tanto como mis cualificaciones y experiencias permitan. Ahora gano; antes ganaba X €. Sin embargo, para mí lo más importante es desempeñar ese trabajo y creo que sí, estoy seguro de que la empresa me hará una oferta razonable”. No estaría de más añadir a esta pregunta al final ¿cuál es la cifra que ustedes asignan para este puesto de trabajo?
m.) ¿Qué le gustaría estar realizando dentro de cinco años?
La respuesta más prudente consiste en desear ser considerado como un buen profesional y una persona integrada en tu grupo de trabajo. En relación con la promoción laboral todo depende de la oportunidad de encontrar un jefe que te ayude a ascender y progresar. Antes de concretar más, deberás preguntar más por las oportunidades reales de promoción dentro de la empresa.