• No se han encontrado resultados

ANTROPOLOGÍA PERUANA.

2. La cultura, la identidad y los significados desde “adentro”.

2.1 Identidad y “cholificación” desde la idea de la dominación.

Durante los años '60s las teorías cultural-funcionalistas seguían en pie en nuestro país. Pero éstas no se manifiestan aisladas del re-entre de otras vertientes. Así ingresaban teorías desde la perspectiva desarrollista de la sociedad conjugándose de este modo propuestas que se venían implementando desde las teorías de la dependencia, principalmente, desde la sociología. Quijano es uno de los introductores de estas ideas en el país. Su tesis que logra un hito en las ciencias sociales "Lo cholo y el conflicto cultural en el Perú" (1980/1964), marca una época de límite teórico en relación al culturalismo, para explicitar lo que es la cultura. Trata este autor de caracterizar el proceso de transición de la cultura en el país, en

función a una posible cultura mestiza. Se analiza la sociedad peruana en sus procesos de cambio y a través de los lineamientos conflictuales y dinámicos que ella genera y abarca. Es el análisis donde el abandono total de los trabajos empíricos/descriptivos de la época dan paso al ensayo y a la exploración teórica a modo de hipótesis de trabajo. Se anula el determinismo mecanicista que el incipiente marxismo maneja para lograr un análisis acerca de las perspectivas que el país presenta. Se explican los aspectos de la sociedad desde una entrada distinta al funcionalismo, de tal modo que los factores económicos, sociales, culturales, demográficos, psico-sociales y políticos confluyen en una teoría alternativa: el proceso de cholificación. Es decir, donde el fenómeno cholo revela más plenamente, las peculiaridades del carácter transicional de nuestra sociedad. (Ibid: 56). El eje primordial es concebir nuestra sociedad como una sociedad de transición que refiere el hecho de que la estructura socio-cultural peruana está configurada por elementos que proceden de diferentes sociedades y culturas.

En su texto Dominación y cultura (1980/1969), explica lo que es cultura y democratización de la cultura. La participación en la cultura y su integración en la sociedad. Para ello se recurre a dos conceptos precisos que obligan a determinar lo que se entiende por lo `público' y lo `no público' y sus correlatos de "cultura oficial" y "cultura no oficial". Esta lógica proviene de planteamientos iniciales que la etnografía revela acerca de la idea de "cholo", el proceso de cholificación, y por ende la derivación existente de lo que se entiende por lo "mestizo" y por cultura mestiza88. Refiere Quijano:

El fenómeno contemporáneo de "cholificación" es un proceso en el cual determinadas capas de la población indígena, van abandonando algunos de los elementos de la cultura indígena x, adoptando algunos de los que tipifican la cultura occidental criolla, y van elaborando con ellos un estilo de vida que se diferencia al mismo tiempo de las dos culturas fundamentales de nuestra sociedad, sin perder por eso su vinculación original con ellas. (Quijano; 1980/1964: 63).

Los factores que están involucrados para entender el fenómeno de la cholificación es la modificación de la estratificación de la sociedad a partir de la industrialización del país, expresos desde los movimientos sociales. Donde este proceso no puede estar al margen de los conflictos culturales de nuestra sociedad. Los factores culturales están dados por, la modificación de las dos culturas originales que se incorporaron a la sociedad colonial y por la modernización de la cultura occidental criolla y su creciente dependencia de la cultura occidental. Papel importante juegan los factores psico-sociales en la actitud de las clases sociales que participan en la cultura dominante. Y en los factores políticos los canales de

88 El título: "Dominación y Cultura. Lo cholo y el conflicto cultural en el Perú" (1980), de Quijano, contiene dos ensayos: 1)

Dominación y cultura. (Notas sobre el problema de la participación cultural), publicado por la Revista Latinoamericana de Ciencias

Sociales, No.1, Santiago de Chile, 1971. Escrito inicialmente en 1969 y, 2) Lo cholo y el conflicto cultural en el Perú, fue escrito y

publicado en 1964. Para la siguiente explicación: Dominación y cultura (1980/1969) y Lo cholo y el conflicto cultural en el Perú (1980/1964).

emergencia del grupo cholo son: el ejército; los sindicatos; las organizaciones políticas; los clubes provincianos. Auténticos núcleos de conservación de los valores de la cultura de las comunidades indias, al mismo tiempo que mecanismos de adaptación a las condiciones de la vida urbana (Ibid: 108). Así, lo propiamente peruano en la cultura nacional es el elemento cholo. Esto se explica por la percepción que tienen de la cultura indígena los miembros de la clase media urbana y los miembros de las clases altas. Para éstos, la cultura indígena aparece más bien como un conjunto de elementos exóticos, pintorescos y constituyen "folklore"89.

Otra de las consecuencias que trae este fenómeno es la elaboración de una cultura mestiza, con la emergencia del grupo cholo, es que aparece por primera vez la tendencia a la integración de ambas culturas en una cultura común a pesar de encontrarse ésta aún en proceso de formación, no globalmente integrada y escasamente institucionalizada90. Están presentes las posibilidades de una cultura mestiza en el país a partir de la cholificación. No la homogeneización, ni la integración en la cultura occidental desde su dominio social y político vía la cultura criolla, sino vía una cultura peruana o andina en su sentido extenso del término, sin embargo, si se particularizan y describen los casos se piensa en núcleos no indígenas como en la costa y la sierra norte donde el quechua es una lengua ausente y la noción de cholo está presente en su sentido afable, mientras en los sectores urbanos – criollos Capitalinos y provincianos, sigue siendo una palabra despectiva. Huber y Apel (1990) encontraron que en Piura el término "cholo" no implica desprecio como por ejemplo en Lima y tiene hasta una connotación amigable y cariñosa. Es decir, los procesos cobran discontinuidad genérica desde el concepto en su modo descriptivo. Y el ensayo o las hipótesis de trabajo en su sentido genérico son derrotados por las particularidades de los fenómenos sociales, sobre todo cuando aquellos carecen de la etnografía correspondiente.

Quijano en su ensayo posterior (1980/1969) trata de formular lo que entiende por cultura. Explica que, la cultura no es un reflejo de la estructura básica, por cuanto se encuentra comprendida en un medio universal91. Esto es un cúmulo de procesos que obligado por los mismos se encuentran bajo una proyección histórica no obstante las diversas

89 En cambio, escribe el autor: “Para los sectores cholos de la población urbana, estos elementos son el núcleo mismo de su cultura

cotidiana, y es esto, sin duda lo que está en la base de la masiva participación de los migrantes campesinos en la ciudad, en los espectáculos de danza y de música india y chola, y en las actividades de los clubes provincianos destinados al recuerdo y a la conservación de la cultura de las comunidades de origen de los migrantes. Pero esta presencia de lo cholo en la cultura urbana actual, presiona intensamente para su aceptación en el conjunto de la cultura urbana”. (Ibid: 1980/1964).

90

Refiere Quijano: "Tampoco se puede decir si esta tendencia de formación de una cultura en la que se integren los elementos de las

culturas originales, tendrá la ocasión y la posibilidad histórica de desarrollarse plenamente, si se considera que la tendencia opuesta de eliminación de la cultura indígena y de aculturación total de los indígenas en la cultura occidentalizada es todavía dominante, gracias al dominio social y político de los representantes de la cultura occidentalizada, en su versión criolla. Pero, de todos modos, la emergencia del grupo cholo abre la s posibilidades de desarrollo de una cultura mestiza en el Perú, como también en aquellos otros países con una cultura indígena desarrollada anterior a la conquista española" (Ibid: 112).

91 Dice: “La cultura global, de una sociedad concreta, en un momento histórico concreto, no puede ser concebida meramente como un

reflejo de lo que ocurre en la estructura básica de esa sociedad, pues para eso sería necesario que estuviera totalmente aislada de otras sociedades y culturas, que todas las instancias de relación entre el hombre y la naturaleza fueran únicamente determinadas por las relaciones de los hombres entre sí, y que el pasado no estuviera incorporado de múltiples formas en los procesos concretos de un horizonte histórico concreto, cuando ya han cambiado las formas básicas de la estructura social básica”. (Ibid:1980/1969)

complejidades que la sociedad presenta. Se dejan de lado los marcos de la comprensión de la cultura en su forma totalista/descriptiva de la antropología clásica para formular nuevos lineamientos teóricos/ genéricos. Entonces lo que se establece es la cultura en un proceso conflictual y su histórica diferenciación social. Quijano sostiene que la ‘cultura de los dominantes’ es la ‘cultura dominante’. Es decir que: “No solamente el orden cultural

como tal aparece como un orden de dominación, sino también que a través de eso expresa el orden de dominación en los otros ámbitos de la existencia social. Se presenta, así, como

una dimensión junta a otras de la estructura global de la dominación” (Ibid:24)92.

Se puede diferenciar el modo en que los grupos dominados pueden tener acceso a la cultura de los dominantes. Para ello tienen que circunscribirse bajo los cánones del grado de objetivación que los mismos sujetos dominados manejan frente a la `cultura dominante'. Es decir se trata de explicar qué aspectos de la cultura dominante -entiéndase -arte, educación o música- son recepcionados y aceptados por los dominados. Es desde esta perspectiva y debido al menor grado de objetivación y formulación cognitiva de los grupos sociales dominados que se establece su exclusión de determinados `campos culturales' propios de los sectores de la `cultura de los dominantes'93. Por lo tanto, el orden competitivo de los dominantes frente a la cultura de los dominados obliga a particularizar los `campos culturales'. Entonces, se podría establecer el `campo cultural' de la `cultura dominante' y el `campo cultural' de la `cultura dominada'. Pero, esta forma de explicar el mayor grado cognitivo de objetivación formalizada tiene su base en el grado de desarrollo y conocimiento de la sociedad, desde el campo de la escritura o desde la racionalidad artística e intelectual. Donde aspectos importantes como el dominio y el poder de los sectores sociales dominantes son los que formulan y articulan esos `campos culturales', aún si queremos entender que el patrimonio racional científico nunca ha estado sincrónicamente repartido entre la humanidad (Lauer, 1982b). De modo que estos son los obstáculos que llevan a la no optimización de un proceso de `democratización de la cultura' en el Perú y en América Latina debido a sus grandes diferenciaciones socio-económicas94. Entonces, no se logra el desarrollo cultural cognitivo adecuado debido a la precariedad

92

Más adelante Quijano escribe: “ La integración de la sociedad de dominación a través de la `cultura dominante', no supone que

los dominados tengan acceso a todos los elementos y `campos' de esa cultura en el mismo nivel que los dominantes. Lo que se puede observar, es que, de un lado, lo que de la `cultura dominante' puede ser participado por los grupos dominados, son determinados `campos culturales', de contenido valórico-ideológico, de bajo nivel de objetivación y formalización, que no requieren, por eso mismo, de un largo y costoso entrenamiento. Tales `campos culturales', pueden por lo tanto ganar existencia mucho más a nivel del inconsciente y del subconsciente, asumiéndose por tanto como `evidencias' que no están sujetas a cuestionamiento sino en circunstancias particulares.(...). En cambio, otros `campos culturales', sea de contenido cognitivo o valórico-ideológico, pero que se presentan con un complejo y elaborado grado de objetivación formalizada artistica o intelectual, y que en consecuencia requieren de los individuos y grupos una estructura cognitiva adecuada y un largo y costoso entrenamiento, excluyen por este carácter la participación de los dominados en tanto que grupos sociales”. (Ibid:26).

93 P. Bourdieu. Escribe: “ La estructura del campo es un estado de la relación de fuerzas entre los agentes o las insitituciones que

intervienen en la lucha o, si ustedes prefieren, de la distribución del capital específico que ha sido acumulado durante luchas anteriores y que orienta las estrategias ulteriores”. (Bourdieu, 1990:136)

94

Donde: "Algo parece indicar que la miseria material y el `pauperismo social' aparejan en algún sentido no sólo una `cultura de la

pobreza' sino también una cierta pobreza de la cultura, esto es la incapacidad de una elaboración más compleja y más matizada de los problemas de la relación entre el hombre y sus circunstancias, por la imposición proveniente de un orden de dominación que obliga a focalizar toda la atención en el más crudo nivel de la supervivencia física cotidiana". (Quijano, 1980/1969:38)

social y a la imposición de los grupos sociales dominantes que reduce a los dominados focalizarse en su supervivencia física. Por lo tanto, el proceso de desarrollo no es para arrinconarse extremadamente en una cultura dominada; sino para buscar salidas o resquicios en su formación histórico-social en que están inmersos articuladamente `sub- culturas' dentro de la cultura y no como formas subalternas de una cultura respecto de otras.

Augusto Salazar Bondy (1968), filósofo peruano, fundador del Movimiento Social Progresista y de posición socialista, extralimitando las barreras de su disciplina logra un análisis sobre el complejo de la sociedad peruana desde los marcos de las teorías de la dependencia. Las propuestas teóricas de la época explican en Salazar su tesis sobre el ‘subdesarrollo’, ‘dependencia’ y la ‘dominación’ peruana. Los términos que llevan a definir lo que es nuestra cultura parten del análisis de un pueblo dominado cuya cultura es necesariamente inauténtica donde el hibridismo, la imitación, la alienación, la mistificación de valores, la inautenticidad, la superficialidad de ideas e improvisación de propósitos son la característica principal de nuestros pueblos. La importancia de estas ideas radica en sus reflexiones acerca de la cultura como noción ‘especulativa’. No obstante, como uno de los primigenios conceptos que se establecen merecen un análisis95. Es decir, la tesis de la sociedad peruana como un país subdesarrollado y alienado, propone una definición de cultura96 en su sentido neutral cuyo eje principal es un sistema de valores, símbolos y actitudes que el individuo o el grupo humano asimila y actúa de acuerdo a él respondiendo a los conflictos que el mundo le plantea. Esta idea va de la mano con el de “culto” que lleva en sí la valoración de la idea primigenia de la cultura, por lo que en sí cultura, no puede ser un concepto neutral (Ibid, 1968)97. Es decir, se puede aceptar la cultura y lo ‘culto’ en todos los grupos humanos, pero ello implica una diferencia y jerarquía explícita en grupos sociales como los que se ubican en la sociedad peruana, sea por origen étnico o social. Esto es lo que hace que la noción neutral de la antropología a partir de la valoración que el concepto conlleva respecto a la cultura pierda su sentido y se convierta la idea desde la filosofía en un elemento de interpretación crítica. No obstante, también en una acepción valorativa, ya que en ella se manifiesta la cultura bajo orientaciones descriptivas, muy estrechas a los ‘culturalistas’. La cultura desde la expresión de un país dependiente y dominado por mitos enmascaradores desde sus élites dominantes que hacen recrear una

95

Tener en cuenta que el texto de Salazar Bondy : "La cultura de la dominación" (1968) proviene de su ponencia "La cultura de la

dependencia" al IEP en 1966. Ver: Kudó, 1982.

96 Explica Salazar: “Entiendo la palabra `cultura' en el sentido neutral de la antropología, como el nombre de un sistema de valores,

símbolos y actitudes con que un grupo humano responde a las solicitaciones y conflictos que provienen del mundo y la existencia. Correlativamente, aplico el término `culto' al individuo que ha asimilado, en mayor o menor medida, dicho sistema y actúa conforme a él. Puesta así en relación con el sujeto individual, la cultura señala a la vez el grado de aceptación y estimación de él por la comunidad”.

(Salazar Bondy, 1968: 22)

97

Escribe Salazar: “El hecho de que la palabra `culto' y frecuentemente también la palabra `cultura' comuniquen una valoración, pone

límite a la neutralidad del uso antropológico de ambos términ os. Otra limitación es el siguiente: el que se pueda hablar de cultura con respecto a cualquier grupo humano, y por ende de sujetos cultos de todo tipo, no impide diferenciar las condiciones que ofrece la cultura en cada caso y juzgar el modo y la eficiencia de su función práctica”. (Ibid:23)

cultura alienada en sus clases dominadas, y por lo tanto, de una identidad no peruana. Entonces, el hombre peruano está alejado de su propio ser, de su personalidad obligado a generar tan sólo culturas suministradas. La idea de un país diferenciado en su cultura lo aleja de la uniformidad y la homogeneidad que la antropología de entonces exige, no obstante se reclama mayor integración y mayor desarrollo en los cauces de una sociedad sumergida en un capitalismo subdesarrollado (Bonilla, 1984)98. Aún en la misma prédica del socialismo humanista, cercana al marxismo que Salazar suscribe, Quijano (1988) expresaría: “La cultura euronorteamericana es mundialmente hegemónica, lo cual está

asociado, principalmente, al imperio mundial de las respectivas burguesías. Eso implica que ninguna de las demás culturas, cualesquiera que sean las formas, grados o naturaleza de su vinculación con la dominante, puede no ser afectada por la crisis de la identidad cultural euronorteamericana”. (Quijano, 1988: 1-2). No por ello, una falta de creatividad,

ni alienación absoluta. Además, la historia conoce infinidad de hegemonías, pero no de homogenizaciones absolutas. El manejo de las teorías de la dinámica y los conflictos sociales se introducen desde la política, y es precisamente estas ideas lo que lleva una centralidad del "subdesarrollismo absoluto" negándole originalidad y re-creatividad a la sociedad peruana.

El análisis y respuesta exige el entendimiento de la cultura desde una visión etno-científica en el cual el arte y la filosofía se encuentran. Entonces la ‘cultura’, lo ‘culto’ entendido como ciencia no relaciona los diversos conocimientos que se desligan de la apreciación racional y científica que luego Sobrevilla (1973) demanda99. Las ideas, los conceptos por lo tanto tienen que ser complementarios y de modo inclusivo sea la disciplina que lo explique. Salazar, critica la idea de un concepto neutral tal como lo piensa la antropología sin embargo, esto es poco sustantivo ya que, el sólo acto de razonar frente a la realidad implica la ‘deformación’ o la visión del ‘sujeto investigador’ que se relaciona (o se encuentra) frente al ‘sujeto investigado’. Esto se complejiza aún más, también con la exposición de acuerdo a las orientaciones teóricas y las actitudes racionales del ‘sujeto- investigador’. Entonces, la neutralidad que se exige debería ser mejor explicada con una rigurosidad de la cual la antropología desde su versión etnográfica no es ajena, lo que da pie a la idea de Salazar Bondy. Si se explican los trabajos descriptivos o los analíticos como neutrales en la antropología, esto mismo hace perder su sentido imparcial. El mismo concepto propuesto y reconocido por dicho autor, donde la valoración de explicar lo que es ‘culto’ en una sociedad diferenciada obliga a romper su neutralidad. De modo que se trata

98

Bonilla escribe: “Pese a todo, con la teoría de la dependencia, empezó a relievarse el problema de la cultura. Y esa propuesta

Outline

Documento similar