DE LIMA NORTE.
IMAGEN 7: DER FLO HMARKT O MERCADO DE PULGAS EN BERLIN.
Paseo en Der Flomharkt.Un día domingo de invierno caminando por los pasillos de un parque conocido como el Mauerpark en Berlín (Alemania). Obsérvese los objetos al aire libre bajo carpas en plena lluvia. (Trabajo de campo. Marzo, 2009. Foto: PJP).
En el Perú podemos sugerir, no mirarnos en el rostro del primermundo. Nuestros actos y significados están lejos de ser un símil o una copia de lo que dichos códigos manifiestan. Los shopping center en Europa, no tienen las mismas características nuestras. Sus formas de consumo pasan por otros signos alegóricos que nuestra socialización de comprar en familia; de acompañarse entre amigos; de probarse la ropa midiendo el gusto por quien nos observa o, comer siempre en compañía está lejos de las idiosincrasias Europeas. Prima la individualidad en todo, hasta en sus gustos. Su ser como individuo lleva distintos procesos, y marcadas historias. Asistir a consumir y divertirse en un mall o un supermercado es difícil e inadvertido para el Europeo, para eso están los parques recreacionales y públicos donde juegan en familia, con los hijos – si los tienes- o por lo menos cuentan con la presencia de los amigos o familiares de quienes gozas de su presencia. Posiblemente lo que más se parece en función a nuestro
megamercado bien puede ser el flohmarkt o el mercado de pulgas265, donde los amigos,
las familias, los “vecinos” y hasta la amiga que no visitan o no ve n hace buenos años lo puedes encontrar en este mercado cuyos productos son de segunda y tercera mano; y, cuyo espacio es determinado por tiempo breve, siempre los fines de semana: sábado y domingo; además de estar constreñidos a lugares específicos como son los parques o plazas reconocidas. En algunos casos los encuentras en la s grandes avenidas disponibles. Esto no se puede comparar con nuestro “Tacora limeño”, ya que el orden y la formalidad desde el Estado prima en dichos lugares. En el Flohmarkt, se combina la música de las bandas o grupos de improvisados, que se reúnen a cantar y tocar para luego pasar o poner la boina al centro del grupo y requerir una propina, algunos parroquianos bailan y cantan al ritmo de lo que escuchan, donde la cerveza y la comida no falta al aire libre. La expansión y el recreo para los niños se dan en el mismo espacio. Siempre son en viejos parques o plazas donde el espacio asegura la comunión. Aquí puedes regatear y pedir rebaja, puedes hacer la burla y el sarcasmo para reírte con tus amigos y familiares que de casualidad se han encontrado. Es un lugar muy histórico, identitario y relacional que se hace pensar en espacios Europeos microsociales y microculturales como lo que observamos en Berlín (Alemania), con actitudes y comportamientos en cuanto sentidos de socialización, propio s de los países tercermundistas latinoamericanos. Desde luego, son espacios- micro aún manifiestos y latentes en estas partes del mundo, pero que en el sentido de supermercados o malls como los nuestros tienen símiles de socialización muy señalados. Entonces, ¿Qué
aspectos sociales y culturales muestran frente a todo este complejo comercial los microempresarios, conocedores del gran poder económico de dichos megacomercios?, ¿cuáles son los cambios auto - percibidos o de resistencia que implican las manifestaciones culturales, teniendo en sí a un complejo comercial, arrasador y
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Lo refiero de preferencia bajo mis trabajos etnográficos realizados en Berlín, los meses de febrero y marzo de los años 2006, 2007 y 2009. Ver Anexo 4.
novedoso, cuyos exorbitantes capitales aplastan a sus ínfimos negocios?266 Son las interrogantes que a continuación tratamos de desarrollar en los siguientes capítulos: Uno, a partir de una génesis cuantitativa, pero cuyas categorías antropológicas son imprescindibles, para un mayor análisis del sujeto social en investigación. Y dos, desde la etnografía de manera vivencial del protagonista central, los microempresarios. Como se observa, es el megacentro comercial, el pretexto de la presente investigación, para ubicar a los microempresarios desde sus identidades, distinciones, imaginarios y percepciones socio – culturales que se vienen generando, sobre dichos espacios sociales como centros de modernización de la Gran Lima y de prioridad Lima Centro, como Capital, dentro de sus principales monumentos históricos, Plazas, o espacios que son referentes de una ciudad que ha sido invadida por millones de migrantes. En contraposición a the grands malls que se vienen cons tituyendo y construyendo en los sectores populares de Lima. Entonces, ¿Los microempresarios, se generan otros
imaginarios desde esta modernización limeña, o siguen en sus ámbitos identitarios u originarios? Una pregunta central, que tratamos de desarrollar en la presente
investigación.
266 Christian Navarro, escribe: La primera ola de inversiones data de 1997 y 1998, cuando, primero, Hipermercados Metro y, luego,
Santa Isabel se ubicaron en Independencia y Los Olivos, respectivamente. Cinco años después, en el 2002, llegó la segunda ola, primero con el Royal Plaza, y un año después con el Megaplaza, un proyecto de US$50 millones y que debe haber sido el más estudiado por los bancos que apoyaron su financiamiento. Pero fue a partir del 2005, cuando el Megaplaza reportaba ventas que superaban las proyecciones más optimistas cada mes, que el potencial de Lima norte se hizo más evidente. Y para verlo a nivel
nacional: Nada menos que el 10% de lo que los formatos comerciales modernos invertirían entre este año (2008) y el 2010, unos
US$900 millones para abrir tiendas y centros comerciales en todo el Perú. Y dentro de ello el reentre de la familia Wong con su proyecto Plaza Norte cuyos capitales iniciales en una primera etapa demandará US$65 millones. En: El Comercio Digital.com.pe,