CAPÍTULO 2. MARCO TEÓRICO
2.1 IMPORTANCIA DEL DESARROLLO DE COLECCIONES EN UN SISTEMA BIBLIOTECARIO
El desarrollo de colecciones dentro de una biblioteca es uno de los procesos más importantes que actualmente deben realizarse, independientemente del tipo o naturaleza de la misma. Es un proceso que permite satisfacer las necesidades y demandas de información de la comunidad usuaria mediante la formación de colecciones básicas y fortalecidas tanto en alcance como en profundidad, que cuentan con disponibilidad en el acceso de recursos que se localizan dentro y fuera de las bibliotecas.
Negrete (2003:5) señala que el desarrollo de colecciones tiene como objetivos los de “formar y orientar una colección de materiales que se ajuste al objetivo de la institución de la que depende, y a las necesidades y demandas de información de su comunidad, manteniendo un adecuado balance cualitativo y cuantitativo entre las diferentes áreas de interés y entre los diversos tipos de materiales representados en distintos formatos”.
Por su lado Magrill (1989:2) amplía la percepción del concepto desarrollo de colecciones, “considerando que el proceso implica una planeación dentro de su
contexto global, y que esto permite sistematizar y racionalizar todas las funciones que hay que llevar a cabo para construir colecciones adecuadas”.
Tomando en cuenta lo señalado por las autoras y continuando con la revisión bibliográfica se encontró que en el proceso de desarrollo de colecciones se establece un vínculo entre los objetivos de la institución, las necesidades de información de la comunidad, la selección y adquisición de recursos y la evaluación de colecciones principalmente, como se ha observado en la literatura generada por mexicanos.
En los años 60´s las bibliotecas de los Estados Unidos debido a un gran apoyo económico crecen a un ritmo acelerado, centrándose las actividades en la selección y adquisición de materiales bibliográficos. En los 70´s cuando se habla de una crisis económica y los presupuestos para bibliotecas se reducen en gran medida, la adquisición de libros y revistas se ve notablemente disminuida.
Morales (1985:36) señala que “esta situación obliga a la innovación, a seleccionar con base a la demanda real y no a la demanda creada por factores externos como la propaganda comercial”. Para tal efecto los métodos de evaluación cualitativa y cuantitiva surgen como instrumentos que permitirán desarrollar la colección de acuerdo a los objetivos de la institución y las necesidades de los usuarios. En la década de los 70’s surgieron las normas norteamericanas bajo los lineamientos de
Colection Development Policy, para bibliotecas universitarias y colegios en los que el término desarrollo de colecciones empezó a difundirse.
En México en el año de 1976 aparecen las “Normas para el servicio bibliotecario en instituciones de enseñanza superior e investigación” publicadas por la Asociación de Bibliotecarios de Instituciones de Enseñanza Superior y de Investigación (ABIESI, 1980:6), en las que destacan la selección y la adquisición como actividades primordiales para cubrir las necesidades de la comunidad académica.
Estas normas abordan prácticamente todas las labores de las bibliotecas universitarias: administración, servicios, colecciones y evaluación, principalmente. En el ámbito bibliotecario mexicano, podemos afirmar que al paso de diez años de práctica y análisis de dichas normas, el tema de desarrollo de colecciones alcanzó una etapa de madurez, cobrando una destacada importancia la publicación de trabajos sobre las políticas sobre selección y adquisición.
Actualmente el concepto es más amplio según lo menciona Orozco (1979:82) y se habla de políticas de desarrollo de colecciones, las cuales requieren ser estudiadas y analizadas por las instituciones de educación superior en el contexto de lo que implican dentro del mismo proceso de desarrollo de colecciones, con el fin de proponer nuevos lineamientos o pautas que orienten y regulen a la biblioteca y a la academia dentro de éste, ya que las prácticas bibliotecarias se
han modificado, tal es el caso de la selección en donde los responsables de esta actividad se enfrentan a la toma de decisiones sobre recursos impresos o electrónicos y a la adquisición de materiales, actividades que de ser exclusivamente administrativas ahora se han convertido en un servicio pro-activo, que comunica a sus usuarios la situación de los materiales en el mercado, la viabilidad de compra, sea por razones cooperativas o porque están disponibles de manera gratuita en la Web, entre otras.
En los últimos años el sistema educativo mexicano ha estado atento a la evaluación y acreditación de programas educativos a todos los niveles, prueba de ello se observa en las universidades públicas y privadas que han entrado a este nuevo rol. Solo para mostrar evidencias encontramos que 1,597 programas educativos han sido evaluados de 2002 a 2005, de éstos 1,156 de IES públicas y 441 de particulares. En el caso de acreditación, hasta marzo del año 2006 se han sometido a este proceso 2,847 programas educativos; de éstos 2,732 de IES públicas y 115 de particulares; de los cuales han alcanzado nivel 1 un total 1,283 y la Universidad de Guadalajara 95 de ellos.
Es claro que la evaluación y acreditación de programas educativos está en su punto máximo de actividad. Entre los criterios aplicados a las bibliotecas se utilizan aquellos que estableció la ABIESI, más otros nuevos que han agregado los propios organismos evaluadores/acreditadores, como la participación de la academia en la selección bibliográfica. Los nuevos criterios no fueron propuestos
por asociaciones bibliotecarias, por lo que seguramente los organismos tomaron algunos de éstos de políticas de desarrollo de colecciones generadas por alguna institución en esos momentos.
En respuesta a estos requerimientos y en el afán de garantizar la calidad, cantidad y diversidad de los recursos informativos el Sistema de Gestión de Calidad la Red de Bibliotecas elaboró algunos criterios para el desarrollo de colecciones estableciendo como objetivo “Formar colecciones acorde a la temática de cada Centro Universitario y aquellas que cumplan con la función social de la Universidad”, este documento es restringido, no es modificable, solo es de lectura y se encuentra disponible sólo para el personal de bibliotecas de la institución a través de la página Web del Sistema de Gestión de Calidad, por lo que se solicitó autorización para transcribirlo. (Véase Anexo. 6.)