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INDIVIDUALIZACIÓN: SU MECANISMO Y FINALIDAD

In document EL CUERPO CAUSAL y EL EGO (página 45-48)

Diagrama XVII – División de un Alma Grupal Animal

INDIVIDUALIZACIÓN: SU MECANISMO Y FINALIDAD

Llegamos ahora a la etapa en que va a tener lugar un cambio de inmensa importancia para la vida evolucionante, a saber: la individualización del animal, la formación del cuerpo causal, la entrada en el reino humano.

A fin de comprender todo el fenómeno y darnos cuenta de su significado, vamos a recapitular brevemente los estados ya pasados. Vimos primeramente que las Mónadas, que derivan su ser del Primer Logos, vienen y moran en el plano Anupadaka durante todas las edades que hemos considerado. Con la ayuda de los Devas cada Mónada se ha apropiado tres átomos permanentes que la representan como un Jivatma en los planos de Atma, Buddhi y Manas; estos tres forman la Triada Superior. Además, a cada Tríada Superior se ha unido también una Tríada Inferior, consistente en una Unidad Mental, un Átomo Permanente Astral y otro Físico.

La Tríada Inferior ha sido sumergida sucesivamente en los primeros reinos de vida, resguardada y nutrida por el Alma Grupal. Mediante repetidas subdivisiones,-

producidas por diferenciación resultante de la experiencia, cada Tríada Inferior llega a poseer una envoltura para sí, derivada del Alma Grupal. Después de una sucesión de experiencias en una serie de formas animales separadas, la Tríada Inferior reacciona lo

suficiente como para justificar un nuevo paso en el plan evolutivo, paso que le dará una nueva cuota (si podemos emplear tal expresión), o aspecto de la Vida Divina.

Así como el feto humano es alimentado en el seno materno hasta que el niño es lo suficientemente fuerte para vivir su propia vida independiente en el mundo externo, así también la Tríada es resguardada y alimentada por el Alma Grupal; medio por el cual el Segundo Logos protege y nutre a sus hijitos, hasta que la Tríada es lo bastante fuerte para lanzarse al mundo externo como unidad de vida, completa en sí misma, para seguir su evolución independiente.

Así se alcanza el término de la vida prenatal del Jivatma (la Tríada Superior de Atma- Buddhi-Manas) encerrando la vida de la Mónada, por haber llegado el momento de su nacimiento en el mundo inferior. La vida materna del Segundo Logos ha construido para la Mónada los cuerpos en los que puede vivir como entidad separada en el mundo de las formas, y ha de venir a tomar posesión directa de tales cuerpos para emprender su evolución humana.

Diagrama XIX - Individualización

Hasta este punto, toda la comunicación de la Mónada con los planos inferiores ha sido por medio del Sutratma, o hilo de vida, en el cual los átomos permanentes están

ensartados. (Véase el Diagrama XIX A). Pero llega el momento para una comunicación más plena que la presentada por este delicado hilo en su forma original. En

consecuencia, el Sutratma se ensancha (véase Diagrama XIX A), el Rayo de la Mónada brilla y aumenta, tomando la forma de un embudo: "el hilo entre el Silencioso Vigilante y su Sombra se hace más fuerte y radiante". (La Doctrina Secreta. Tomo I. pág. 335). Este descenso de vida monádica va acompañado con corriente muy acrecentada entre los átomos permanentes búdico y manásico (véase Diagrama XIX C).

El átomo permanente manásico despierta, enviando vibraciones en todas direcciones. Otros átomos y moléculas manásicas se agrupan alrededor de éste (véase Diagrama XIX D), y se forma un remolino en los tres subplanos superiores del plano mental. Un

movimiento giratorio similar tiene lugar en la masa nebulosa que rodea a la unidad mental la que como hemos visto, está envuelta en el Alma Grupal.

En tal estado, la envoltura del Alma Grupal se rasga con violencia y es absorbida en el vórtice superior (véase Diagrama XX A). Allí se desintegra, quedando disuelta en la materia del tercer subplano mental y a medida que el remolino disminuye en actividad, forma una envoltura pelicular delicada, que es el cuerpo causal (véase Diagrama XX B). Al describir este proceso, la ilustración dada en el Oriente es la de una tromba. Allí tenemos una gran nube suspendida sobre el mar, en la superficie del cual se forman y mueven ondas constantemente. Finalmente de la nube se extiende un cono invertido de vapor girando violentamente, como un inmenso dedo.

Debajo de éste se forma rápidamente un vórtice en el océano; pero en vez de ser una depresión en la superficie, como lo es el remolino común, es un cono giratorio que se eleva sobre la superficie.

Los dos conos se acercan más y más uno al otro, hasta que el poder de atracción es lo suficiente fuerte para anular el espacio intermedio, y, repentinamente, se forma una gran columna mezcla de agua y vapor, donde nada existía antes.

De la misma manera, las Almas Grupales animales arrojan constantemente partes de sí mismas a la encarnación, como las ondas temporarias en la superficie del mar. Por fin, después que el proceso de diferenciación ha continuado hasta el máximum posible, llega el momento en que una de estas ondas se eleva lo suficientemente alto como para que la nube suspendida se junte a ella. Entonces es atraída a una nueva existencia, ni en la nube, ni en el mar, sino entre los dos, y participando de la naturaleza de ambos. En esta forma queda separada del Alma Grupal de la que ha formado parte hasta entonces y ya no vuelve más al mar. Técnicamente expresado, la vida del animal es levantada en remolino a reunirse con la vida descendente de la Mónada, expresada por medio de la materia mental superior o causal.

Podemos pues imaginarnos a la Mónada esperando en su propio elevado plano, mientras se van formando los cuerpos inferiores alrededor de los átomos permanentes agregados a la misma, cobijándolos durante largos períodos de lenta evolución. Una vez que los cuerpos están lo suficientemente evolucionados, la Mónada desciende súbitamente y toma posesión de ellos para utilizarlos en su evolución. A medida que se encuentran con la sustancia mental en ascenso y en desenvolvimiento, se unen a ella, la fertilizan y en el punto de unión forman el cuerpo causal del vehículo de la individualidad.

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