El diagnóstico de la infección por el virus de la hepatitis C se establece mediante la detección serológica de anticuerpos anti-VHC. En el pasado existían dos prue- bas para diagnosticar la infección por VHC, el inmunoensayo enzimático (EIA) y la de anticuerpos del virus de la hepatitis C (anti-VHC). En la actualidad se dis- pone de una prueba de tercera generación para detectar estos anticuerpos con mejor sensibilidad y especificidad que las anteriores. Sin embargo, debido a que se han reportado falsos positivos en donadores voluntarios de sangre sin facto- res de riesgo para el VHC, para confirmar el diagnóstico se sugiere un análisis de inmunotransferencia recombinante o una prueba de detección (cualitativa) del ARN de VHC mediante PCR.
Después de confirmar el diagnóstico de infección por el virus de la hepatitis C el siguiente paso será: conocer la cantidad de virus circulante. Para esto debe solicitarse una prueba de ARN de VHC por PCR cuantitativa; si el resultado es superior al nivel de detección debe solicitarse un estudio de genotipo para VHC, para valorar el éxito del tratamiento. En personas con genotipos 1 se han obser- vado menores respuestas virológicas sostenidas (cargas virales inferiores a las concentraciones de detección del ARN viral sostenida) que en las que tienen otros genotipos virales del VHC.20
Profilaxis
La prevención de la infección por los virus de la hepatitis B y C se consigue mo- dificando las prácticas de riesgo y con relaciones sexuales más seguras y prote- gidas. Además, en la actualidad existen vacunas contra el VHB muy efectivas e inocuas, y que previenen la infección por este virus. Sin embargo, para el VHC aún no existe una vacuna, por lo que la información y la educación sexual son las únicas herramientas para prevenir la infección por el VHC.
infección por el virus de hepatitis b (vhb)
La vacuna contra el virus de la hepatitis B requiere dos o tres dosis (dependien- do del fabricante) que se administran por vía intramuscular (en el deltoides, no en los glúteos). Se ignora el tiempo de protección de la vacuna, pero se ha de- mostrado que aproximadamente 80 a 90% de las personas inmunocompetentes vacunadas conservan tasas de protección durante al menos cinco años, y de 60 a 80% durante 10 años.51
En los individuos no vacunados expuestas al virus de la hepatitis B por contacto sexual se recomienda la profilaxis posexposición mediante una combinación de inmunoglobulina antihepatitis B (IgHB) y de vacuna contra la hepatitis B con el propósito de conseguir una inmunidad duradera y aprovechar la posible eficacia de la vacuna para atenuar la enfermedad clínica. En estos casos debe adminis- trarse una dosis única por vía intramuscular de 0.06 mL/kg de IgHB antes de que hayan pasado 14 días desde la exposición, seguido de un esquema com- pleto de vacunación.
tratamiento
infección por el virus de hepatitis b (vhb)
En la actualidad es difícil lograr la erradicación del virus de la hepatitis B en las personas infectadas debido a la complejidad de la replicación de este vi- rus y a la imposibilidad de eliminar el ADN viral de los reservorios extrahepá- ticos. Por esta razón el objetivo del tratamiento se dirige a evitar la evolución de la infección, que se logra al negativizar el antígeno e del VHB (HBeAg), disminuir por debajo de la concentración de detección la carga viral del VHB (ADN de VHB por PCR) y cuando se obtienen valores dentro de límites nor- males de la alanino-aminotransferasa (ALT). Por ende, la duración del trata- miento es muy variable, pues depende del tiempo que tarde en conseguirse estos propósitos.
En la actualidad se dispone de varios medicamentos con indicación para tratar la infección crónica por el VHB, que se mencionan enseguida.18, 19
• Interferón: 5-10 millones de UI tres veces a la semana, por vía subcutá- nea.
• Lamivudina: 100 o 150 mg cada 24 horas, por vía oral.
• Adefovir: 10 mg cada 24 horas, por vía oral.
• Entecavir: 0.5 mg cada 24 horas, por vía oral (para pacientes sin antece- dentes de tratamiento con nucleósidos), y 1 mg cada 24 horas vía, por oral (para pacientes con antecedentes de tratamiento con nucleósidos).
• Emtricitabina: 200 mg cada 24 horas, por vía oral.
• Tenofovir: 300 mg cada 24 horas, por vía oral.
Algunos de estos medicamentos (Lamivudina, Emtricitabina y Tenofovir) se indi- can como antirretrovirales para tratar la infección por el VIH, de modo que sí un individuos está coinfectado con VHB y VIH se recomienda que alguno de estos medicamentos forme parte de su esquema de tratamiento antirretroviral, siem- pre y cuando no hayan demostrado resistencia a alguna de las dos infecciones.
infección por el virus de hepatitis C (vhC)
El objetivo del tratamiento de la infección por el virus de la hepatitis C, al igual que en la infección por el virus de la hepatitis B, es evitar las complicaciones de esta infección, ante la imposibilidad de erradicar por completo, también, este VHC. Para este cometido se han utilizado interferones estándar como monoterapia; sin embargo, en la actualidad la estrategia más recomendada es el tratamiento doble con interferón alfa pegilado en combinación con ribavirina.50 Existen en el
mercado dos tipos de interferones alfa pegilados: el peginterferón α-2b, a dosis de 0.5 o 1 mcg/kg de peso corporal, y el peginterferón α-2a, a dosis de 180 mcg, ambos peginterferones se aplican por vía subcutánea una vez por semana. La ribavirina se indica de acuerdo con el peso de la persona, una dosis de 1000- 1200 mg al día, por vía oral, dividida en dos dosis (cada 12 horas); en pacientes con genotipo diferente al 1 se sugiere prescribir una dosis de 400 mg cada 12 horas, por vía oral (800 mg al día). Se recomienda que este tratamiento y el de la infección por el VHB se prescriban y vigilen por médicos con experiencia en el tratamiento de pacientes con estas infecciones.18, 20