1. PRIMER CAPÍTULO: MUJER Y MODERNIDAD
3.3 LO QUE SUCEDE CUANDO PEDALEAMOS
3.3.1 Motivaciones y conflictos
3.3.1.5 Infraestructura
El segundo impedimento más recurrente que mencionan las mujeres encuestadas (ver tabla #2) está relacionado con la infraestructura, es decir la falta de ciclovías o la poca planificación de las mismas. Lo cual concuerda con los resultados de las entrevistas realizadas, donde se preguntó a los entrevistados/as: ¿Dónde te sientes más seguro cicleando, en la ciclovía, en tráfico abierto o en vías compartidas? La mayoría argumentó que se sentían más seguros circulando por una ciclovía:
“(…) porque ir por la calle realmente no nos beneficia para nada, los carros no respetan, se van por encima de nosotros, no les importa”. Entrevista a María Belén Almeida, Mayo 2014.
Otra de las observaciones al respecto fue el hecho de la vulnerabilidad evidente de ir en una bicicleta frente a un auto:
“(…) sobre la infraestructura, uno no puede convivir en un carril de alta velocidad, con otro vehículo que está yendo a 100km/h, uno tiene que aprender a convivir en espacios donde la obra pública te lleve a convivir” Entrevista a Galo Cárdenas, Abril 2014.
De igual manera se señaló la necesidad de tener en cuenta la emergencia del ciclista como un nuevo actor en las vías:
“Yo creo que la infraestructura misma está como segregando a los distintos actores, entonces eso implica que si vas a introducir otro nuevo actor, necesitas ponerle infraestructura, pero también te plantea un paradigma diferente, que es compartir, que es la convivencia, es decir, [yo auto que tengo un motor voy a bajar un poco la velocidad, y voy a respetar al ciclista]”. Entrevista a Sofía Gordón, Abril 2014.
Si bien la mayoría de ciclistas se sienten seguros circulando por las ciclovías, es también evidente el descontento frente a algunos nuevos trazados realizados en calles demasiado estrechas o en veredas, las cuales han incrementado la falta de tolerancia de los automóviles hacia los ciclistas, y en el caso de las veredas, de los peatones hacia los ciclistas. De tal manera que se percibe la falta de planificación al momento de crear nuevas ciclovías.
“(…) igualmente confieso que hemos sentido malestar por el diseño de algunas (ciclovías) así como la manera y la demora en terminar de implementarlas. Y es a estos últimos hechos a los que atribuimos la serie de conflictos y malentendidos que se han generado en las calles donde se han empezado o terminado de implementar estas ciclovías (…)”. (http://diegopuente.wordpress.com, 2013)
“Pedalear en ciclovía; aunque a muchos conductores les parezca que la ciudad está inundada de ciclovías a nosotras no nos lo parece. Resulta casi imposible realizar recorridos completos y cotidianos por las ciclovías existentes ya que su cobertura es limitada, es por esta razón que compartimos las calles con los vehículos motorizados. Pedalear en ellas muchas veces nos brinda seguridad, pero algunas otras son estas ciclovías y sus diseños las que nos colocan en situaciones de riesgo y nos obligan a invadir el espacio de los peatones”. (http://www.carishinaenbici.blogspot.com)
Es por esto que nos llamó la atención la acción que se realiza en un tramo que no constaba con ciclovías. La acción partió en un inicio de dos personas que al darse cuenta de la inexistencia de ciclovías en el sur y el riesgo que representa transitar por estas vías, tomaron la iniciativa de pintar la calle, emulando una ciclovía, para completar un tramo incompleto.
“La idea de crear esta ciclovía más fue que nos impulsó la necesidad, porque realmente es un tramo muy peligroso, porque es una vía compartida entre autos y bicicletas. Entonces un día estaba en una masa crítica, sacamos esténcil para pintar bicicletas por todos lados y un amigo de mi equipo de polo llamado Jonathan me dijo “Oye porque no traes pintura y derramamos por aquí”, yo dije “¿cómo vamos a hacer eso?”. Pero después como que me quede pensando y dije “si es posible hacer esto”, entonces me reuní con una amiga que tiene dinero, otra amiga que también tiene dinero y les conté, estaba seguro que me iban a acolitar, a apoyar y ahí reuní la plata, como 35 dólares, porque tenía que comprar pintura para calle y brochas, también mascarillas y chalecos. (…). Nosotros terminamos el tramo que quedó incompleto del gobierno, porque el gobierno pintó solo hasta el perímetro del centro, pero el sur nunca se ha tomado en cuenta, entonces nosotros tomamos ese tramo y lo empezamos a pintar”. Entrevista a Carlos Gallegos, Mayo 2014.
Preguntamos sobre los cambios que vieron después de pintar la ciclovía, y se argumentó que:
“Pero yo más bien creo que estamos creando cultura, al usar la ciclovía ya que no nos orillamos y el carro de atrás ya no nos pita, ya no nos hace luces porque ve que ya hay una vía ahí para bicicletas. Sí está funcionando, hay unos tramos que dejamos para poner poemas o dibujos de bicicletas, también estamos en eso” Entrevista a Carlos Gallegos, Mayo 2014.
Calle 5 de Junio, sur de Quito, Mayo 2014
A nivel Municipal se contempla que gracias a la implementación del Proyecto Bici-Q y las ciclovías, se ha duplicado el porcentaje de los viajes diarios en bicicleta (antes 0,25% y ahora 2%). El Proyecto Bici-Q consiste en alquilar bicicletas de manera gratuita, con distintas estaciones ubicadas estratégicamente para conectarse con las ciclovías16. Esta red comprende parte del norte y centro de la ciudad, excluyendo el sur de Quito.
También en los últimos 15 años se han construido y habilitado 63,6 km de vías para el tránsito de ciclistas, los cuales no son enteramente ciclovías, sino se dividen en vías compartidas, y zonas recreacionales.