SIGLO XIX Y PRINCIPIOS DEL XX
5.2. EL INSTITUTO DE SEGUNDA ENSEÑANZA DE
La Enseñanza Secundaria comenzó a ordenarse legislativamente en todas las naciones de Europa a principios del siglo XIX, bajo los parámetros ideológicos del liberalismo. También en España, el liberalismo convierte este tema educativo en el nivel de enseñanza típico y distintivo de la burguesía, cuando hasta ese momento era de la aristocracia.
Así lo manifiesta Quintana en el proyecto de ordenación de la enseñanza pública de 1814 « la ausencia de enseñanza en el pasado es la causa del atraso en que se halla la educación en nuestra Monarquía». Esta idea será asumida en el futuro incluso por los reformadores socialistas: Fernando Giner de los Rios (1879-1949), ministro de Instrucción Pública y de Bellas artes de la Segunda República declaró ante el Parlamento: «la segunda enseñanza decidirá la cultura del país.»
En paralelo al desarrollo científico-técnico decimonónico que determina la industrialización y el crecimiento urbano, la conquista del control político por parte de la burguesía hizo de la Enseñanza Secundaria una cuestión de élites, un nivel de instrucción propio de las clases acomodadas. Defendían una enseñanza para todos, pero
tan solo en el primer nivel. La Secundaría, se dirige a las clases altas y medias, formándolos para el acceso a la Universidad. 151
Desde su inicio se le asigna una finalidad doble: fomentar las ciencias para una profesión liberal, y conectar con todos los conocimientos «útiles y agradables», asegurando que tuviera un carácter propedéutico para la Universidad, o de preparación intelectual del ser humano para aquellos que no fueran a continuar estudios.
La Enseñanza Secundaria, paso a ocupar un puesto muy importante en el sistema escolar, convirtiéndose a la vez en un poderoso instrumento de clasismo, al servicio de la burguesía. El currículo se agrupaba en torno a tres núcleos de conocimiento: Física y Matemáticas (teóricos y prácticos), Literatura y Arte y Ciencias Morales y Políticas. Habría un centro de Segunda Enseñanza en cada capital de provincia, que recibiría el nombre de «Universidad de provincia.»
Convento de Santa Clara. Adaptado a Instituto de Segunda Enseñanza. Fuente: Traver Tomas, Vicente (1958): Antigüedades de Castellón
La Secundaria será el nivel de enseñanza más cuidado en su organización, en sus textos, en sus profesores, en su currículo y también en su financiación.
151 VILLACORTA BAÑOS, Francisco (1993): Culturas y mentalidades en el siglo XX, Editorial Síntaxis,
Pero en España, durante el último siglo y medio, la Secundaria ha conocido casi medio centenar del reformas y ninguna ha sido del todo satisfactoria. Ello se debe, a la dificultad de definir los tres grandes problemas de este nivel educativo: su naturaleza, su destinatario y su contenido curricular.
En Castellón, en 1846 fue creado el Instituto de Segunda Enseñanza a raíz del desarrollo de Plan Pidal,152 que luego se consolidaría con la Ley Moyano, alejándolo de la dimensión democrática que algunos liberales intentaron darle en su inicio, pasando a constituirse en la ciudad y en la provincia como una educación de las denominadas clases medias, operando el Bachillerato y el propio edificio como elementos de prestigio y de imagen de poder.153
Las aulas de Gramática, tal y como se ha reseñado anteriormente, se suprimieron, pasando sus últimos maestros Fermín Gil y Joaquín Ramón, profesores de latín, a formar parte del claustro de catedráticos del Instituto.
Se implanto el Instituto de tercera categoría, pasando en pocos años a segunda. En un primer momento la enseñanza era de tres años de duración y tenía seis catedráticos que impartían lógica, moral-religión, historia, geografía, elementos de matemáticas, latín y castellano, con una matrícula para toda la provincia entre 80-100 alumnos. También compartía el mismo lugar la Escuela Normal de instrucción primaria a la que concurrían unos 200 alumnos y realizaba prácticas en dos escuelas públicas, una de párvulos y otra de adultos.154 Para su instalación se acondicionó el exconvento de las monjas clarisas, situado en la calle Mayor. Además de las instalaciones docentes anteriormente citadas, el inmueble alojó también la Biblioteca y el Museo provincial, la Academia de Dibujo, la Estación Meteorológica, las oficinas de la Junta de Agricultura , Industria y Comercio, y desde 1851, el acreditado Colegio de internos pensionados ya citado, que tenía 30-40 alumnos de la provincia, tutelado por Anselmo Jordán.
En el curso 1859-60 contaba el Instituto con 233 alumnos matriculados, no muchos más que a final de siglo. En el último decenio, siendo Directores del centro
152 R.O. de 26 de junio de 1846
153PARRA MONSERRAT, David (2014): La educación silenciosa. Espacios escolares, discurso de poder e
imaginarios colectivos, en XIII Coloquio Internacional de Geocritica. El control del espacio y los espacios de control, Barcelona, 5-10 de mayo 2014, p. 3.
Pedro Aliaga y Catalino Alegre, se matricularon 2.472 alumnos, obteniendo el grado de Bachiller 323.155
El carácter elitista de la segunda enseñanza explica, según la profesora Vicenta Altava, la respuesta tan minoritaria que este tuvo en la provincia de Castellón durante los años de la Restauración, ya que fundamentalmente benefició a un reducido número de alumnos cuyas familias formaban parte de la élite local provincial.156
Con el tiempo, el nuevo Instituto, símbolo de modernidad y progreso, se dotó de un completo gabinete de Física-Química y Agricultura y de interesantes colecciones en el gabinete de Historia Natural, y que hoy forman parte del «museo» del centro. Las prácticas de agricultura y jardinería se realizaban en la mejor huerta de la ciudad, en un extenso cuadrilátero, situado a la derecha del camino del Mar, aproximadamente a un kilómetro de distancia.157
Alzados y sección del Instituto General y Técnico Fuente: Llop Vidal, Enric (1996): Guía d´arquitectura Castelló
155BALBAS, Juan .A. Op. cit, p. 329-331.
156ALTAVA RUBIO, Vicenta (1994): «La función social del Instituto de Castellón en el siglo XX». En
L´Institut F. Ribalta, Castellón, Diputación de Castellón, p. 110-115.
Planta general del Instituto General y Técnico Fuente: Llop Vidal, Enric (1996): Guía d´arquitectura Castelló
En 1901 el Ministerio de instrucción pública, dirigido por el conde de Romanones publicó un Real Decreto reformando y modernizando la educación en la línea de algunos regeneracionistas, pasando a denominarse Institutos Generales y Técnicos, con diferentes reglamentos y fundamentos (sustituyendo al de 1859) para los nuevos planes de estudio de bachillerato. Y en los nuevos edificios destinados a la segunda enseñanza debían ubicarse también las enseñanzas técnicas de Magisterio, Agricultura,158 Comercio, Bellas Artes y Artes Industriales, lo que implicó que el Instituto de Castellón comenzará a compartir su local con la Escuela Normal de Maestras (a partir de 1902) y con la Escuela de Artes y Oficios ( a partir de 1906) 159
Estas nuevas condiciones, junto con el rápido crecimiento que la ciudad experimenta a finales de siglo, que se traduce en un fuerte aumento de alumnado, pronto el viejo edificio se quedó pequeño.
158 Digna de destacar fue la cátedra de Agricultura que tenía como objetivo principal sacar de la rutina y
el retraso a los labradores, instruyéndolos en las nuevas técnicas de la agricultura, en MONLLEÓ PERIS, Rosa (1998): « Del Sexenio democrático a la Guerra Civil»,op. cit, p. 302.
159PARRA MONSERRAT, David (2014): La educación silenciosa. Espacios escolares, discurso de poder e
imaginarios colectivos, en XIII Coloquio Internacional de Geocritica. El control del espacio y los espacios de control, Barcelona, 5-10 de mayo 2014, p. 8.
El nuevo Instituto General y Técnico, Escuela Normal y de Artes y Oficios, se terminó de construir en 1917 y ocupó el vacío que dejó la primitiva plaza de toros, recayendo su fachada principal a la antigua calle de las Cruces.
Para el historiador Jaime Perís, las nuevas instalaciones sirvieron para consolidar el prestigio de la segunda enseñanza pública en la provincia, desplazando a un segundo plano la enseñanza privada de las congregaciones religiosa,160 que como hemos reseñados anteriormente, estaban aumentando y adquiriendo un cierto prestigio en las últimas décadas entre las capas sociales más acomodadas.
Proyectado por el entonces arquitecto municipal, Francisco Tomás Traver, el monumental edificio tiene dos y tres alturas, según zonas, y se distribuye en planta alrededor de tres patios de tipo claustral, que se corresponden en origen con los tres centros de enseñanza. Esta distribución interior marca una clara jerarquización en el rango de las distintas enseñanzas. El Instituto, concebido como el responsable de la enseñanza preparatoria para los estudios universitarios, ocupa la franja central del edificio, la única que disponía de calefacción, salón de actos, otras instalaciones y la que estaba mejor decorada.
Hay otro patio en la fachada posterior, alargado y en posición trasversal, que era el jardín de ensayos agrícolas, que en 1948 se pavimentó, transformándose en patio de recreo y de deportes. A partir de la década de los cincuenta se empiezan a hacer más adaptaciones en el edificio, sin perder la configuración original.
La fachada principal, que presenta claros rasgos historicistas inspirados en el Renacimiento español, también manifiesta sus diferencias formales en los tres accesos independientes. El central, se realiza por tres grandes puertas que dan paso a un amplio vestíbulo con columnas de piedra, del que parte una ampulosa escalera, tipo imperial, realizada en mármol. El salón de actos, situado encima del vestíbulo, es una emblemática y deliciosa pieza cúbica, de estructura de tipo pompeyano, a base de acusadas pilastras corintias con mascarones a modo de mensuras de apoyo y techo arquitrabado, simulando profundos casetones. Está totalmente decorado con alegorías realizadas por el pintor castellonense y profesor de la escuela de Artes y Oficios, Vicente Castell, en 1915, alusivas a la Gramática, Geometría, Geografía, Dibujo, Física y Química, Agricultura, Religión e Historia. En la parte frontal la Ley y la Justicia. El
160PERIS DOMINGUEZ, Jaime (1994): El edificio del Instituto Francisco Ribalta, In L´Institut F. Ribalta,
edificio educativo presenta cierta similitud con la antigua Universidad de Barcelona, incluso el paraninfo de aquel tiene un tratamiento alegórico parecido al nuestro.161 Esta relación semántica no es casual, ya que desde su nacimiento, los institutos de segunda enseñanza exhiben una cierta «filiación universitaria» presentándose ante la sociedad como « templos de la ciencia y del saber.» En este sentido y como sucedía en otras capitales de provincia, el Instituto de Castellón, desde los primeros años, era una de las instituciones que despliega mayor actividad y nivel cultural.
Se celebraban las «conferencias agrícolas», que según la ley debían de participar en ella los profesores, darse de forma gratuita y los domingos. En el salón de actos se daban conferencias, recitales, y en 1880 se celebraron los festejos de la inauguraron del Ateneo Obrero Castellonense. En las aulas se impartían clases nocturnas para adultos que compartía el instituto con la escuela pública de niños del Hospital, y en sus instalaciones se realizaron importantes eventos de interés ciudadano, como la exposición sobre agricultora, industria y artes, en 1887, organizada por el casino de Artesanos.162
También es digno de destacar la colaboración que profesores del Instituto mantuvieron en el espacio político y cultural de la ciudad, colaborando en coloquios, en la prensa y en revistas especializadas. Su participación en debates sobre la higiene, la salud o la educación, así como la asistencia y organización de congresos científicos. Todos estos aspectos los estudiamos en el capitulo VII «El Instituto fuerza impulsora de la educación y la ciencia en Castellón.