Llegados a este punto, procede realizar esa concreción a la que ya me he referido. Es relativamente sencillo extraer del análisis realizado aspectos muy concretos que cabría observar en el quehacer cotidiano dentro de la Universidad. Para res- ponder a la pregunta ¿hago bien mi trabajo? es importante desgranar los compo- nentes de esa labor bien hecha. Pensemos pues en un formato tipo taxonomía. Hagamos las concreciones pertinentes.
La tabla 7 muestra el resultado de esta labor de concreción, originada desde el análisis y síntesis de las fuentes simbolizadas como:
SC Informe Hacia las Sociedades del Conocimiento (2005). DM Declaración Mundial sobre la Educación Superior (1998). CO Reforma Universitaria. Manifiesto Liminar o de Córdoba (1918). PA Mayo del 68 francés (1968).
CM Carta Magna de las Universidades (1988). DT Declaración de Talloires (2005).
BO Proceso de Bolonia (1998-2009).
LU Ley Orgánica de Universidades (2001,2007).
La tabla presenta una taxonomía específica. Contempla un listado jerarquiza- do de elementos relativos al compromiso social de la Universidad, elementos que han sido mencionados expresamente en alguna de las fuentes contempla- das. Teniendo además en cuenta cómo asumimos las personas las diferentes propuestas normativas que pueden establecerse con respecto a nuestra labor, he añadido a la tabla una última columna, denominada Marco. El significado de sus elementos es:
L Marco legal: directrices establecidas en BO y/o LU.
N Marco normativo: directrices mundiales generadas desde la UNESCO (SC y DM).
I Marco institucional: declaraciones internacionales de universidades (CM y CT).
En España los miembros de las universidades tienen la obligación legal de realizar su labor siguiendo los elementos marcados con L. Algunos de ellos se encuentran expresamente presentes en la Ley Orgánica de Universidades. Otros no menciona- dos específicamente en tal ley, sí se encuentran con claridad en las declaraciones ministeriales del proceso de Bolonia. La ley española establece, en su artículo 87, que deben seguirse tales directrices, por lo que engrosan la normativa de obliga- do cumplimiento.
De los elementos no contemplados explícitamente en el marco legal, la siguiente referencia se debe a las directrices establecidas desde la UNESCO en su informe Hacia las Sociedades del Conocimiento o, más aún, su Declaración Mundial so- bre Educación Superior, iniciativa que contó con un respaldo mundial inigualado por ninguna otra cita en el terreno universitario. Su fuerza no es legal, sino moral e institucional, pues no solo la UNESCO, sino también los representantes de 182 países que participaron en la declaración, realizaron su labor desde una alta competencia académica, intelectual o política en materia de educación superior. Por último, del resto de los elementos sin mención en las dos categorías anterio- res, quedan aquellos que se originan como resultado de la iniciativa de los máxi- mos representantes de las instituciones universitarias: sus rectores. Actúan, por tanto, en nombre de un gran número de universidades de todo el mundo. Así pues, se trata de un marco también institucional, aunque sin cualidad de normativo. La Carta Magna de las universidades y la ejemplar Declaración de Talloires son las iniciativas que se justifican el marco.
Tabla 7. Taxonomía para valores en la universidad
Elemento Referencia Marco
SC DM CO PA CM DT BO LU Crear hábitos y actitudes
1. Promover la reflexión + + + + + L
2. Generar opinión + + + L
3. Estimular una actitud crítica + + + L
4. Someter las actividades la ética + + N
5. Establecer una cultura de acción + + I
Trabajar los valores
1. Defender y difundir los valores
universales + + + + L 2. Promover: a. Paz + + + L b. Justicia + N c. Libertad + N d. Igualdad + + + L e. Solidaridad + + + L f. Democracia + L g. Sostenibilidad, respeto medioambiental + + + + L
h. Convivencia, entendimiento, diálogo + + + + L 3. Luchar contra a. La pobreza + + N b. El analfabetismo + N c. El hambre + N d. La violencia + N e. Las enfermedades + N f. La intolerancia + + + + L
Establecer un compromiso social claro 1. Poner en práctica los derechos
universales y las libertades fundamentales
+ + L
2. Educar:
Elemento Referencia Marco SC DM CO PA CM DT BO LU b. Estableciendo recursos y cultura de
aprendizaje a lo largo de toda la vida + + + + L 3. Contagiar:
a. Implicando en el compromiso cívico a gobiernos, empresas, instituciones de enseñanza, etc.
+ I
b. Dando ejemplo a personas e
instituciones + + L
4. Servir a la sociedad:
a. Rindiendo cuentas + + L
b. Poniendo la Universidad a su servicio + + + + + + L
c. Fortaleciendo el compromiso cívico + I
5. Establecer sinergias: a. Enlazando Universidad y comunidades + + I b. Estimulando colaboración entre pueblos + L c. Democratizando el conocimiento + + L 6. Transformar la sociedad:
a. Contribuyendo activamente a ello + + I
b. Participando en sus procesos vitales + L
c. Construyendo sociedad civil fuerte + + L
d. Trabajando por el bienestar
y la calidad de vida + + L
e. Promoviendo desarrollo social
y humano + L
7. Conseguir y mantener objetivos internos:
a. Estimulando asociacionismo académico orientado directamente al bien común
+ I
b. Incluyendo el compromiso cívico en los parámetros de excelencia en igualdad de condiciones a otros criterios
+ I
c. Estableciendo relación
internacional con la sociedad + + + L
d. Promocionando en sus miembros
el servicio al bien común + I
e. Conectando a sus miembros con el
Los movimientos estudiantiles de Córdoba y París sembraron estelas que pueden leerse en las iniciativas posteriores. Sin duda participan del imaginario colectivo universitario que ha alimentado, entre otras fuentes, los textos mencionados. De- bido a ello, cuanto propusieron en su momento ha sido asumido por las directri- ces siguientes de la UNESCO, Carta Magna, Bolonia, Talloires o LOU.
Con los elementos de la tabla 7 no sería en absoluto complicado elaborar un cues- tionario específico. El formato más interesante y motivante implicaría partir del concepto psicológico de actitud, constructo compuesto por la relación entre tres componentes: cognitivo (qué pienso), emotivo (qué siento) y conativo (qué hago). Así, para cada uno de los elementos de la taxonomía, el cuestionario interrogaría sobre en qué medida un miembro de la Universidad 1) considera positivo, ade- cuado o pertinente que se implementen tales elementos en la cotidianidad de su trabajo; 2) siente comodidad, satisfacción o coherencia en la concreción práctica de los elementos; 3) los lleva efectivamente a la práctica en su quehacer cotidiano en la institución. En el componente conativo se podría operar también del mismo modo con las autoridades académicas. En suma, contaríamos con un instrumento para valorar en qué medida estos aspectos están siendo ignorados y requieren un esfuerzo específico. Este, qué duda cabe, debe iniciar el camino desde la base de la membresía universitaria. Son las personas que construyen Universidad en su tarea cotidiana, y que ya practican el compromiso cívico y sienten una clara orien- tación hacia él, las que tienen el papel fundamental de promover estas iniciativas.