6. METODOLOGÍA
6.3 INSTRUMENTOS DE RECOLECCION DE DATOS
Para el desarrollo de nuestra investigación sobre uso de las formas de tratamiento nominales y pronominales Tú y Usted en las relaciones de poder y proximidad que se construyen en los diversos intercambios comunicativos entre los estudiantes y docentes de la licenciatura, seleccionamos el siguiente corpus y los siguientes instrumentos investigativos para la recolección de datos de nuestra población. En primer lugar, recurrimos a la grabación de las interacciones cotidianas entre estudiantes y docentes de la Licenciatura en Lenguas de la PUJ dentro del aula de clase (5 registros), se había contemplado inicialmente hacer diez (10) registros en el aula de clase, pero se consideró que estos últimos eran muy extensos y que, muchas veces, por tratarse de un diálogo en grupo no se manifestaba abiertamente el trato personalizado o empleo de las formas de tratamiento por la temática de las clases, así que se seleccionó sólo aquellas muestras de clase que aportaban material y datos más significativos.
Las muestras de clase realizadas y transcritas tienen una duración aproximada de 15 a 20 minutos, aunque para una mayor naturalidad de los datos se registraron los 90 minutos aproximados de cada sesión de clase completa. Se escogía luego la muestra más representativa, es decir, aquella que contuviera más riqueza en contenido lingüístico en cuanto a las formas de tratamiento pronominales y nominales; la mayor parte de las grabaciones de clase se realizaron con permiso explícito de los profesores, en especial aquellas en las que no formábamos parte del grupo de la asignatura y otras secciones eran grabadas esporádicamente sin previa autorización, mientras asistíamos a nuestras clases regulares. Intentábamos comparar mediante ellas si se presentaba algún cambio en la manera como nuestros hablantes se comunicaban, según el interlocutor, según el sexo, según la edad aproximada y relación con el interlocutor, en el tipo de relaciones sociales que se desarrollaban. Se tuvo igualmente en cuenta si variaba el grado de proximidad que empleaban los interlocutores, además de detectar si se percibía algún uso particular o tendencia de las formas de tratamiento empleadas en los grupos. Con ello, buscamos comprender de modo general las dinámicas que mantienen o establecen nuestros hablantes en sus interacciones comunicativas, y comprender los valores y los efectos que ellos atribuyen a las formas de tratamiento pronominales y nominales cuando son utilizadas en sus intercambios comunicativos en la realidad cotidiana del aula de clase. Por tratarse de una Licenciatura en Lenguas en la cual varias de sus clases se dan en otros idiomas como inglés, francés, alemán, portugués, italiano, entre otros, decidimos indagar y tomar nuestras muestras sólo en aquellas asignaturas que se cursan en español o en las que se emplea circunstancialmente el español para comunicarse e interactuar entre los estudiantes y docentes, es decir, en el área de lingüística, algunas asignaturas de pedagogía, las clases
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de énfasis de enseñanza de ELE y las diversas materias del núcleo básico de la Licenciatura.
En segundo lugar, recurrimos al análisis de documentos escritos o textos cortos, como otra herramienta investigativa que nos ayudara a entender el fenómeno central de nuestro estudio. Entre dichos documentos encontramos mensajes vía correo electrónico (45), recomendaciones y comentarios escritos en las retroalimentaciones de los trabajos o exámenes (10) y memos o notas informativas (10), por medio de los cuales logramos identificar y reconocer el grado de cortesía y proximidad en que se desarrollan dichas interacciones comunicativas entre estudiantes y docentes de la Licenciatura de Lenguas Modernas.
Los textos con los que trabajaremos son de carácter individual, corresponden a aquellos documentos preparados por razones personales o a veces íntimas por ejemplo: excusas, dudas, solicitudes, etc. Para la obtención de estos documentos solicitamos a nuestros participantes de las entrevistas, grabaciones de clase y a otros miembros del cuerpo estudiantil y docente de nuestra carrera que nos proporcionaran las muestras, para así obtener un total de 65 textos cortos escritos a analizar. Creemos que con 10 a 12 muestras de cada uno de estos textos es suficiente, pues se requiere de un corpus significativo para desarrollar un buen análisis de los mismos, sin caer en el riesgo de la generalización de los resultados a partir de una muestra muy reducida. Además, consideramos que 10 o 12 muestras de cada tipo de texto es suficiente para realizar una descripción adecuada y pertinente del uso de las formas de tratamiento entre nuestros hablantes y de las relaciones sociales que se presentan mediante su uso, pues es una cantidad prudente para identificar tendencias y datos significativos en las interacciones de nuestra población sin que convierta en un corpus de amplitud demasiado extensa y pretenciosa.
Consideramos que por medio del análisis de estas muestras fue posible capturar datos reales de una manera completa y natural sobre el problema investigativo que abordamos, para entender los motivos subyacentes, los significados y las razones del proceder de nuestros participantes; es decir, ¿Qué determina la selección de una u otra forma de tratamiento para dirigirse a otro en sus enunciados?, ¿Qué posible efecto pretenden dejar en su interlocutor cuando utilizan dicha forma?, ¿Qué posibles significados atribuyen nuestros hablantes a la forma de tratamiento seleccionada?, ¿Cómo se desarrollan las relaciones sociales entre estudiantes y docentes?, ¿Cuál es el uso de las formas acorde con éstas? y ¿Qué estrategias de cortesía se identifican en los textos mediante el empleo de las formas?
Por motivos de confidencialidad de nuestros participantes concebimos adecuado sustituir los nombres propios, nombres apócopados y seudónimos de nuestros colaboradores en las muestras por una serie de convenciones. Para una mejor comprensión del lector elaboramos las siguientes
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convenciones haciendo distinción en el género del hablante para que la esencia de los datos no se vea alterada: Nombre Propio Femenino (NPF), Nombre Propio Masculino (NPM), Nombre Propio Apócopado Femenino (NPAF), Nombre Propio Apócopado Masculino (NPAM), Apellidos (A), Nombre Propio-Apellido (NP-A), Título (T), Nombre propio con diminutivo Femenino (NPDF) y Nombre propio con diminutivo Masculino (NPDM).
Finalmente, nos propusimos realizar una entrevista de carácter cualitativo y de óptima calidad, es decir una entrevista bien diseñada que permita seguir un hilo conductor lógico pero no mecánico de las temáticas sobre las que se desean indagar y abordar, a seis (6) estudiantes y seis (6) docentes de la Licenciatura en Lenguas Modernas. El número de participantes se definió de acuerdo a criterios como la edad, el semestre que cursaban, si eran docentes de catedra o de planta y posteriormente decidimos que las variantes de respuesta podían ser identificadas en un número reducido, ya que todos pertenecemos a un mismo contexto académico y vivimos experiencias similares en cuanto a el trato. Esta entrevista constó de cinco preguntas relacionadas con la manera en que se emplean las formas de tratamiento para dirigirse al otro, el por qué de su elección, lo que quieren transmitir mediante el empleo de una forma y el efecto que genera en el entrevistado cuando se dirigen a el de una forma u otra, consideramos que un número corto de preguntas evitara que la entrevista se convierta en un cuestionario mecánico a responder y permitirá más naturalidad y una mejor argumentación en las respuestas de los entrevistados. Escogimos este instrumento de investigación por su carácter dinámico, próximo y flexible, puesto que nos permitió el libre intercambio de información con los participantes de nuestro estudio, además de obtener respuestas consientes y concisas sobre las dinámicas que, a su parecer, guían o motivan el trato o uso de las formas de tratamiento en las interacciones de la Licenciatura.
La entrevista nos permitió también recolectar información sobre los antecedentes individuales, factores y tendencias del uso de las formas previos por parte de los participantes de este caso específico, sobre las creencias, rituales y argucias sociales que rigen su vida cotidiana y que afectan el empleo de las diversas formas de tratamiento en las relaciones sociales que se presentan en el contexto de la Licenciatura. Según Sampieri54, en una entrevista cualitativa las preguntas son abiertas y neutrales, no buscan direccionar o condicionar las respuestas hacia la obtención o justificación de percepciones subjetivas preestablecida sobre el tema, sino que pretenden obtener perspectivas, experiencias y opiniones detalladas de los participantes en su propio lenguaje.
Por esta razón, la entrevista logró ser de gran utilidad a la hora de analizar el uso de las formas de tratamiento, puesto que obtuvimos información relevante por parte de los estudiantes y docentes de la Licenciatura dando paso a una
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conversación más natural, reflexiva y enriquecedora. Para el desarrollo de esta investigación se formularon cinco preguntas base que fueron el eje central de nuestra entrevista, las preguntas planteadas fueron las siguientes:
1. ¿Cuáles son las expresiones más frecuentes que usas para referirte a tus estudiantes/docentes? ¿Los tuteas, los ustedeas o haces uso de sus nombres propios, apellidos, apócopes, sobrenombres, etc.?
2. En tú opinión, ¿qué factores son influyentes a la hora de elegir el tipo de trato a dar hacia un estudiante/docente?
3. ¿Crees que el tipo de trato que se establece con los estudiantes/docentes varía de acuerdo a la proximidad que mantienen contigo?
4. ¿Crees que el trato que das y recibes de los estudiantes/docentes cambia dentro y fuera del aula de clase? ¿Por qué?
5. ¿En alguna ocasión has hecho o percibido diferencia entre el trato que das a unos estudiantes/docentes y a otros? ¿Por qué?
Vale aclarar que estas preguntas que constituían la base de nuestra entrevista cualitativa actuaban como un guión oculto de los temas que se tratarían en la interacción y por ello no fueron presentadas como un cuestionario a seguir en forma ordenada y formal. El carácter abierto de las preguntas en nuestra entrevista nos permitió que los participantes se sintieran libres de aportarnos valiosos y enriquecedores datos, comunicados de manera natural en su propio lenguaje, además de obtener información real sobre las experiencias y opiniones detalladas de nuestros participantes sobre el empleo de las formas en las interacciones estudiante-docente.
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