7. RESULTADOS
7.2 CLASIFICACIÓN Y ANÁLISIS DE RELACIONES
7.2.4 Relaciones de Informalidad
Las relaciones de informalidad son aquellas relaciones que envuelven un trato más cercano, más familiar, menos estricto y más jovial que en las relaciones formales o mixtas. Las relaciones informales se forman en torno a las relaciones sociales de los miembros, y surgen siempre que uno de los participantes siente la necesidad de comunicarse con el otro sin que exista
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ningún conducto formal para ello; o bien, son las interacciones que conforman relaciones no reguladas por la comunicación formal. Este tipo de relaciones aparece donde lo formal es insuficiente para las necesidades emocionales y de información de los enunciadores. Aquí, no se siguen cadenas de autoridad ni se limita la comunicación en términos de jerarquización (docente-estudiante). Algunos ejemplos de esta categoría son los mensajes M8 y M9, del anexo 1
tabla 2. En el mensaje 9 fue escrito por una estudiante que busca manifestar su preocupación al docente respecto a la inscripción de una materia.
(25)Hola NPM, estoy un poco preocupado porque me dijeron que a mediados de esta semana ya me iba a aparecer inscrita Trabajo de Grado y aun no le veo inscrita y no quiero que haya ningún problema con eso. NPF me dijo que ella ya tenia mi carta y que no tendria que haber ningún problema con eso. Espero tu respuestasaludos. Aquí, la forma de salutación (hola) muestra un trato jovial, más familiar al igual que el uso de la forma de tratamiento tú que denota camaradería entre el estudiante-docente. Al referirse a los docentes por su nombre propio permite ver que no existe la presión de una autoridad en su relación, no existe un rol estricto de estudiante y docente, pero sí hay un respeto por parte del estudiante hacia el profesor.
En cuanto al uso de las formas de tratamiento en las relaciones de informalidad es de carácter espontáneo, relajado y expresivo, por lo cual la forma de tratamiento predilecta en esta categoría es la pronominal Tú y las nominales relacionadas con nombres y apócopes. En las relaciones informales solemos usar un lenguaje sencillo, carente de sofisticaciones y no necesariamente ajustado a la gramática del español. Esto no significa que haya deficiencias en la gramática o en el léxico; al contrario, nos proporciona el desarrollo de un trato menos estricto y distendido.
Un ejemplo de ello es el mensaje M8 anexo 1 tabla 1, escrito por una docente de la licenciatura hacia sus estudiantes. Este mensaje muestra cómo es la relación de la docente con sus estudiantes, saliéndose de la estructura formal predilecta por los docentes a la hora de dirigirse a un grupo de estudiantes. (26)Hola a tod@s:- Perdón por enviar este correo hasta hoy lunes, pero la verdad es que
he estado un poco congestionada de cosas[…] estoy tratando de dejar todas mis notas listas […] Por la razón anterior les enviaré en un rato su examen y creo que para las dos clases que nos quedan les enviaré el ejercicio por internet y ustedes me envian las respuestas por el mismo medio. Mi número de celular es: (Número) para estar en contacto. Aún no tengo fecha de cirujía así que si no es en esta semana nos veremos de pronto la otra. Mañana no voy porque tengo una cita médica. Gracias por su
comprensión.”
En este mensaje se hace uso de formas lingüísticas diversas desde formas de salutación corta (Hola) como uso de signos que hacen que el mensaje luzca con la apariencia juvenil que caracteriza los mensajes de los estudiantes (él uso del símbolo @ para generalizar el género del interlocutor). El mensaje
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manifiesta emociones y sentimientos por parte de la docente que hacen de este un mensaje declarativo y expresivo, es por ello que lo consideramos informal, por su lenguaje, su contenido y su intención.
De acuerdo con lo mencionado por Escandell en su capítulo sobre teoría de cortesía, se espera que cada quien trate al otro de acuerdo con las posiciones relativas que ambos ocupen dentro de la escala social y que esta situación no cambie a menos que se presenten otras condiciones para hacerlo, para no atentar contra la correcta cortesía que supone debe existir, y el grado de proximidad que se debe mantener. En esta clase de relaciones (informalidad) ocurre todo lo contrario a lo planteado por Escandell, aquí las posiciones del otro no son relevantes para el trato, lo primordial aquí es la intención del mensaje y la reacción del otro frente al mensaje, que haya un trato menos rígido entre ambos participantes.
En general, en lo que a relaciones de informalidad concierne, posiblemente podemos decir que son una manera de mitigar la amalgamada cadena de autoridad que envuelve el trato docente-estudiante, permite desarrollar una interacción estudiante-docente menos estricta, pues el empleo del tuteo la torna más jovial y cercana y posibilita al enunciador la expresión de necesidades de información y emocionales. Esta categoría permite que la relación docente-estudiante surja fuera del conducto formal que caracteriza una relación en un contexto académico. Sin embargo, no se puede hablar de la existencia de lazos afectivos en la misma pues, pese a que se enuncian emociones a los destinatarios y sucesos de índole personal, no se percibe que exista algún lazo de amistad o camaradería por parte de los hablantes como se evidencia de manera más explícita en las muestras de las relaciones de reciprocidad con vínculo afectivo.