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En el interior de Alaska, las ranas

In document Renovación nº 62 Octubre 2018 (página 90-92)

de la madera

pasan el invierno

en el suelo

cubierto por

mantillo y

hojarasca,

creando

hibernáculos,

donde las

temperaturas

pueden

mantenerse por

debajo de cero

durante más de

seis meses,

alcanzando

incluso los -20ºC.

Artículo completo (visto julio 2018):

Miscelánea Miscelánea

UJERES FILÓSOFAS

“Conserva celosamente tu derecho a reflexionar, porque incluso el hecho de pensar erróneamente es mejor que no pensar en absoluto”(Hipa'a de Alejandría).

M

#5

Por

Juan Larios

Presb. de la IERE

Según Menage Gilles, basándose en testi- monios de Suidas y Clemente de Alejandría en su Stromata, era hija de Theano de Cro- tona y de Pitágoras, por tanto, hermana de Damo. Esto también lo atestigua Porfirio. Según Jámblico fue esposa de un gran atle- ta llamado Milón de Crotona (un personaje, según Porfirio, nada aconsejable).

Según Timeo de Tauromenio, Myia era sa- cerdotisa de Deméter, y había dirigido a las vírgenes de Crotona. También Luciano de Samotracia nos dice que era una mujer muy conocida, hermosa y una docta poetisa. Lo llamativo en este caso es que Jámblico solo la nombre para decir que era esposa de Milón. Omite que fuera hija de Pitágoras y que fuera poeta y autora de varias epístolas, de las cuales solo nos ha quedado una. Carta de Myia a Phyllis

" Estás próxima a verte constituida en el estado de madre; y todos tus cuidados deben emplearse ahora en la elección de una buena nodri- za. Procura que se predomine en términos que pueda negarse cons- tantemente a las caricias de su ma- rido: que sea limpia y modesta; que no tenga la pasión del vino, ni sea muy dormidora; que sea su le- che pura y nutritiva. De esta elec- ción que vas a hacer depende toda la vida de un hijo amado.

Una buena nodriza debe emplear todos los instantes en el cumplimiento de sus deberes. Debe  consultar con la prudencia y no con su capricho sobre las ocasiones en que ha de presentar el pecho a la criatura; así es como le fortificará la salud. Tampoco es menos necesario que ella espere para entregarse al sueño a que el niño desee dormirse.

Myia de Crotona. Aprox. 522 a. C. – 472 a. C.

Ten cuidado de que no sea de un humor colérico; también sentiría yo que llegase a mí noticia de que fuese tartamuda: de- bes procurar el que haya nacido en Gre- cia, no sea que por imitación contraiga tu hijo un acento vicioso. Sobre todo que sea prudente en la elección de sus ali- mentos, y que no coma, ni aun de los sa- nos, sin mucha precaución.

Importa mucho que después de que las criaturas se han atracado de leche se las deje dormir: este agradable descanso, in- dispensable a su debilidad, hace su di- gestión más fácil. Si fuera absolutamente indispensable el darle algún otro alimen- to, además de la leche de su ama, acuér- date de que debe ser simple y ligero. A mí me parece que el vino es una bebida demasiadamente fuerte para ellos; si le dieses algo, mézclale a lo menos para que se aproxime a la suavidad de la le- che.

Yo no te aconsejaría que le bañases to- dos los días, bastará de cuando en cuan- do; porque es muy esencial acomodarse a su temperamento. Ni observes con me- nos atención cuál debe ser el aire que respire tu niño. Que no sea excesivamen- te caluroso, ni tampoco muy frío. Su ha- bitación no debe estar ni muy cerrada, ni muy expuesta al viento, ni el agua que beba deberá ser demasiado ligera, ni muy pesada.

No le pongas unos pañales ásperos ni pe- sados, y sean bastante anchos para que puedan envolverle bien, pero no tanto que le incomoden. Debe atenderse siem- pre a la naturaleza; ésta pide que se sa- tisfagan sus necesidades, pero sin super- ficialidad ni magnificencia.R

Representación de Myia de Crotona

N a t u r a l e z a

P l u r a l

Las ranas que pasan seis

meses congeladas y luego

vuelven a la vida

Descubren los secretos de esta extraordinaria criatura para

sobrevivir en Alaska a temperaturas nunca antes registradas

de -20ºC

Una rana de la madera de Alaska crea un hibernáculo para pasar congelada el largo invierno - Uwe Anders

EL SUEÑO DE LA CRIOGENIZACIÓN, con- servar a muy baja temperatura a seres para reanimarles en un futuro, es una realidad en Alaska. Las ranas de la madera lo hacen cada otoño para prepararse para sobrevivir al duro invierno de esas latitudes. Y, según explican los científicos que las han estudia- do, se recuperan con mucho mejor aspecto que el filete que sacamos del congelador tiempo después en nuestro hogar. El secre- to para logra tal hazaña es bien conocido, pero ahora los investigadores han podido comprobarlo en su medio natural. Y se han dado cuenta de que la tolerancia al frío de estas ranas es mucho más extremo del que se creía.

«Las ranas de la madera de Alaska pasan más tiempo de congelación y descongela- ción que un filete en el congelador y la rana vuelve a la vida en la primavera en mejor forma que la carne», afirma Don Larson, de la Universidad de Alaska Fair- banks y autor principal del estudio, publi- cado en Journal of Experimental Biology. En el interior de Alaska, las ranas de la madera pasan el invierno en el suelo cu- bierto por mantillo y hojarasca, creando hi- bernáculos, donde las temperaturas pueden mantenerse por debajo de cero durante más de seis meses, alcanzando incluso los -20ºC.

Un «abrigo» de glucosa

Cuando las células se congelan, se secan y mueren con el tiempo. Para prevenir este efecto, las ranas embalan sus células con glucosa (un tipo de azúcar) que reduce el

secado y estabiliza las células, lo que los científicos llaman un proceso de crioprotec- ción.

«La concentración de azúcar dentro de la célula ayuda a equilibrar la concentración de sales fuera de la célula que se produce cuando se forma hielo», dice Brian Barnes, director del Instituto de Biología Ártica UAF, experto en la fisiología de clima frío y coautor del estudio. «El azúcar y otros crioprotectores mantienen el agua dentro de la célula».

Larson descubrió que cuando las ranas de la madera se encuentran en su entorno na- tural acumulan concentraciones mucho más altas de glucosa en los tejidos que las ranas congeladas en el laboratorio. Las concen- traciones de glucosa en las ranas en su am- biente eran 13 veces mayores en el tejido muscular, 10 veces mayores en el tejido cardíaco y 3,3 veces mayores en el tejido hepático en comparación con las ranas de laboratorio. Esta protección adicional per- mite a las ranas sobrevivir a temperaturas más frías durante un tiempo más largo de lo que antes creían los científicos.

Larson cree que el proceso permite a las ra- nas sobrevivir a temperaturas de -18ºC du- rante un máximo de 218 días con el 100% de supervivencia. Anteriormente, ranas re- cogidas de lugares del este de EE.UU. y Canadá habían demostrado una superviven- cia más baja, ya que solo sobrevivían con- geladas unas semanas y no a menos de -7,2ºC. ¿Cuál es la razón?… R

En el interior de

Alaska, las ranas

de la madera

pasan el invierno

en el suelo

cubierto por

mantillo y

hojarasca,

creando

hibernáculos,

donde las

temperaturas

pueden

mantenerse por

debajo de cero

durante más de

seis meses,

alcanzando

incluso los -20ºC.

Artículo completo (visto julio 2018):

Miscelánea Miscelánea

CULTURA

RELIGIOSA

HINDÚ

#7

Alberto Pietrafesa

Empleado público del Mi- nisterio de Agroindustria de Argentina. Exégeta au- todidacto. Estudioso de las lenguas originales de la Biblia, la exégesis y la hermenéutica bíblica. In- vestigador orientalista. Colaboró en varios sitios de Investigación bíblica en Facebook.

In document Renovación nº 62 Octubre 2018 (página 90-92)