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La experiencia de otros ordenamientos jurídicos alrededor de los robots y la

B. LOS ROBOTS QUIRÚRGICOS: UN PANORAMA DE LA REGULACIÓN Y LA JURISPRUDENCIA ESTADOUNIDENSE EN LA MATERIA

1. Los robots quirúrgicos

1.4. Josette Taylor v Intuitive Surgical Inc.

En febrero del año 2017, la Corte Suprema del Estado de Washington D.C.209 resolvió revocar el veredicto del jurado en la Corte de Apelaciones del mismo Estado, y ordenar un nuevo juicio, en el caso que enfrentó a Josette Taylor contra la compañía Intuitive Surgical. El día 9 de septiembre de 2008, el señor Fred Taylor arribó al hospital Harrison Medical Center para una prostatectomía, de la que esperaba la mejor atención médica que la tecnología le podía ofrecer: la cirugía robótica210. Por otro lado, el Dr. Scott Bildsten, quien adelantó el procedimiento, tenía 15 años de experiencia en prostatectomías abiertas, de las cuales realizó entre 80 a 100 antes de la cirugía de Fred Taylor. Él también tenía experiencia con los procedimientos laparoscópicos asistidos, en los que se utiliza un instrumento dentro del cuerpo del paciente, y el cirujano solo maniobra el instrumento con una de sus manos. Asimismo, el Dr. Bildsten había realizado dos prostatectomías supervisadas con el robot da Vinci antes de desarrollar su primer procedimiento sin supervisión sobre el señor Taylor. A pesar de que las condiciones físicas del señor Taylor no hacían de él el mejor candidato para el procedimiento quirúrgico a través del sistema da Vinci –pues era una persona médicamente obesa y tenía cirugías previas en el abdomen–, el Dr. Bildsten decidió proceder a realizar su primer procedimiento quirúrgico sin supervisión a través de este dispositivo robótico.

Durante la cirugía, el señor Taylor sufrió complicaciones. Justo cuando el Dr. Bildsten se percató de que la pared rectal del paciente estaba lacerada, convirtió el procedimiento en una cirugía abierta, y otro cirujano acudió para asistirlo. La calidad de vida del señor Taylor se empobreció después de la cirugía, pues sufrió fallas respiratorias, por lo que necesitó de ventilación; falla renal, que finalmente se resolvió, e infección. Estuvo inconsciente y tuvo

209 ESTADOS UNIDOS. SUPREME COURT OF THE STATE OF WASHINGTON. Slip opinion: Josette Taylor v. Intuitive Surgical Inc. [en línea], 09 de febrero de 2017 [consultado el 25 de enero de 2018]. Disponible en: https://www.courts.wa.gov/opinions/pdf/922101.pdf.

que llevar una bolsa de colostomía. Además, sufrió daño neuromuscular y no pudo caminar más por sí solo. Aproximadamente cuatro años después de la cirugía, el señor Taylor murió. Después de un año de su muerte, Josette Taylor, viuda del señor Taylor, presentó una demanda contra el Dr. Bildsten, su compañero (Dr. John Hedges), su equipo médico, y el hospital Harrison Medical Center. Posteriormente incluyó a la compañía Intuitive. Antes del juicio, la señora Josette Taylor transigió con el Dr. Bildsten, el Dr. Hedges, su equipo, y el

Harrison Medical Center. Sin embargo, la demandante prosiguió contra Intuitive respecto a las alegaciones sobre producto defectuoso, incumplimiento de la garantía, incumplimiento de contrato, violación a la Washington’s Consumer Protection Act, negligencia, y responsabilidad por producto defectuoso según el Washington´s Product Liability Act211 (en adelante WPLA).

El jurado, en primera instancia, encontró específicamente que Intuitive no fue negligente en la provisión de advertencias o instrucciones hacia el Dr. Bildsten. No obstante, Josette Taylor apeló elevando varios reparos de error, dentro de los cuales, para efectos del presente trabajo, son relevantes dos: primero, alegó que el juez de primera instancia había errado por negarse a instruir al jurado acerca del deber que tenía el demandado de advertir (duty to warn) al

Harrison Medical Center.En segundo lugar, alegó que el a quo había errado por la aplicación de un estándar de negligencia (negligence standard) en lugar de la responsabilidad objetiva (strict liability standard). La Corte de Apelaciones le halló la razón al juzgador de instancia, sin embargo, ese pronunciamiento también fue impugnado por la demandante.

Así, aquellas cuestiones jurídicas (issues)pasaron a ser resueltas por la Corte Suprema de la siguiente manera: respecto de la primera, le halló la razón a la peticionaria de tal manera que

Intuitive sí tenía un deber de advertirle o informarle al Harrison Medical Center sobre todos los peligros del producto al momento de la compra. La Corte llegó a la regla jurídica bajo el entendido de que el WPLA exige que las advertencias adecuadas sobre los peligros se brinden

con el producto, de manera que el productor deba proporcionarlas al adquirente del mismo; además, señaló que los hospitales tienen un deber de cuidar de sus pacientes independientemente del deber a cargo del médico, por lo que, a pesar de que no les es dable intervenir en la relación doctor-paciente, sí necesitan, por aquella razón, acreditar a su equipo médico. Especialmente aquí, donde el producto es extremadamente complejo e inherentemente peligroso, es lógico que los hospitales necesitan de las advertencias adecuadas de los riesgos para así imponer requisitos al equipo médico que se servirá del producto robótico para adelantar procedimientos, siempre buscando asegurar el bienestar del paciente.

Respecto del segundo error alegado por la peticionaria, la Corte Suprema le halló también la razón. En efecto, comoquiera que no hay un precedente obligatorio que exija la aplicación del criterio de la negligencia a las quejas que por fallas en el deber de informar o advertir se ventilen, la Corte se ciñó a la expresión que usa el comentario oficial K del Restatement (Second) of torts, acogido por el Estado de Washington, según el cual el productor no se sujetará a la responsabilidad objetiva siempre que haya brindado las adecuadas advertencias sobre los riesgos del producto, en casos de productos inevitablemente peligrosos212 (unavoidably unsafe products), como el presente. A contrario sensu, si el demandado productor incumplió su deber de información o advertencia de los riesgos, la regla dispuesta en el precitado comentario K no debe aplicarse; en su lugar, deberá ser encontrado responsable del daño causado bajo el criterio de la responsabilidad objetiva.

Por las razones expuestas anteriormente, la Corte Suprema encontró que el juzgador de apelación erró por no brindar instrucciones adecuadas en los dos puntos mencionados y, en consecuencia, revocó el veredicto del jurado y ordenó un nuevo juicio. No obstante, reconoció que la Corte de apelaciones acertó en instruir al jurado sobre la negligencia del Dr.

212 Aquellos que, según el estado del conocimiento humano, no pueden ser elaborados totalmente seguros para su uso ordinario, pero que aun así son necesarios por el beneficio público que reportan. Usualmente este es el caso de las medicinas.

Bildsten como posible causal eximente (superseding cause), y la posible falla en la mitigación del daño por parte de la víctima (failure to mitigate).

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