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Juan García Manso

In document FCT31 (página 54-56)

Dóctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte Profesor de Teoría y Práctica del Entrenamiento Deportivo – Universidad de Las Palmas

1. HIPERTROFIA MUSCULAR: CONCEPTOS BÁSICOS.

El entrenamiento de la fuerza conduce a un aumento de la masa muscular y del tamaño de los músculos fruto del incremento de la sección transversal de cada una de las fibras que lo configuran. Es cierto que el entrenamiento por sí sólo no es más que el efecto catalizador de una respuesta neuro- endocrina que si no se desarrolla de forma adecuada no garantizará la correcta adaptación que genere un aumento de la masa muscular. La dieta adecuada y la carga de entrenamiento específica serán las que permitan una respuesta del sistema endocrino (hormonas anabólicas y catabólicas) que predisponga al organismo en las funciones que le permitan aumentar la síntesis de proteínas.

El músculo esquelético es un tejido que contiene más del 50% del total de proteínas del organismo y constituye en el sujeto normal cerca del 45% de su peso corporal total, por lo que alteraciones significativas del porcentaje de masa muscular genera importantes transformaciones en la estructura corporal, convirtiéndose en un signo externo que caracteriza el biotipo de los deportistas de fuerza. 50 52 54 56 58 60 62 64 66 68

Baloncesto Culturistas Gimnastas Velocidad-Salto 400-800 mts >1500 mts Sedentarios

Deporte

%MM SD

Porcentaje de masa muscular en diferentes modalidades deportivas (adaptado Spenst-1993) Un ejemplo manifiesto y claro de lo que representa la hipertrofia muscular en el deporte son los practicantes del culturismo. Esta modalidad deportiva tiene como objetivo único la obtención de una musculatura grande y bien proporcionada, ya que es ésta la base sobre la que se mide el rendimiento y la mayor parte de lo que constituye su score de marca (forma de competición) de la disciplina.

Esta musculatura se obtiene fundamentalmente como resultado de un incremento notable de la sección transversal de las fibras musculares, en especial de las de contracción rápida (FT) y, posiblemente, por incremento en el número de fibras. Esto último queda de manifiesto en el trabajo presentado por MacDougall et al. (1982), donde se compara un grupo de sujetos que entrenaron la fuerza durante seis meses con otro constituido por cinco culturistas y dos practicantes de powerlifting con 7.1 años de experiencia.

Grupo/

Parámetro Tríceps (N) Fuerza Circunferencia Brazo (100µmÁrea FT 2) (100µmÁrea ST 2) %FT

Control 56.2 33.7 576 236 71

Culturistas 79.1 42.8 1174 683 66

Fuente: MacDougall et al. (1982)

No disponemos de mucha bibliografía que explique con precisión en qué tipo de fibras se producen los procesos de adaptación que acompañan a los trabajos de fuerza máxima de orientación culturistas existe una ausencia casi completa de fibras que contengan sólo MHC tipo IIb, con pocas fibras donde coexistían MHC tipo IIa y IIb y gran cantidad de fibras que contenían fibras tipo MHC tipo IIa, algo que no ocurría entre los sujetos sedentarios controlados en el mismo estudio. En cualquier caso es preciso ampliar el número de investigaciones para poder dar una respuesta contundente a esta cuestión.

En la gráfica anterior se puede ver cómo los practicantes de las diferentes modalidades deportivas presentan una importante variabilidad en la cantidad de masa muscular que poseen y en su distribución por el cuerpo respondiendo siempre a criterios de especificidad deportiva y práctica realizada. Así, un sujeto que practique carreras de larga distancia tendrá una masa muscular global significativamente menor que otro que hace un deporte de fuerza o que practica el culturismo. En este deporte tuvimos la oportunidad de controlar, mediante densitometría axial computarizada, la composición muscular de quien fue uno de los mejores culturistas españoles. De los datos obtenidos en su composición corporal podemos ver la importancia de la masa muscular dentro de la estructura corporal de dichos deportistas. La enorme masa muscular de estos atletas queda de manifiesto incluso durante la fase de la temporada caracterizada por un bajo volumen de entrenamiento, a la que corresponden los datos de la siguiente tabla.

PESO (kg) MASA MAGRA (%) MASA ÓSEA (%) MASA GRASA (%)

95.30

56.1 (58.83)

33.52 (35.17%)

5.72 (6.0%)

García Manso (1998).

En otros deportes de fuerza, la importancia de la musculatura se basa en su capacidad de generar tensión cuando esta se contrae, lo que está íntimamente relacionado con su tamaño. Por este motivo, es lógico pensar que normalmente un aumento del grosor y longitud de las fibras lleve a un incremento de la masa muscular y, por lo tanto, a un aumento de la fuerza. Ya en el año 1846, Weber señaló que la fuerza de un músculo es proporcional a la sección fisiológica del mismo. Los niveles de tensión que es capaz de generar un músculo en razón de su sección transversal varía en función del tipo de fibra que predomine en el mismo, estimándose que el nivel de fuerza isométrica máxima que generan las FT oscila entre 150-300 kNm-2.

2. RELACIÓN HIPERTROFIA MUSCULAR VS FUERZA.

Si nos apoyamos en el enunciado de este apartado, en el cuál se relaciona la fuerza y el tamaño muscular, debemos pensar que, salvo circunstancias excepcionales, los sujetos con mayor hipertrofia muscular deberán ser los más fuertes, o al menos, los que mayores niveles de fuerza absoluta posean. A modo de ejemplo, podemos observar la validez de esta afirmación en una muestra de 20 sujetos que mostraban diferencias significativas (p<0.0001) en relación con su masa muscular y a su fuerza hipertrófica. No obstante, Klitgaard et al. (1989) encontraron que en el músculo bíceps braquial de los

isométrica máxima en el movimiento de media sentadilla. Vemos en los datos reflejados en las siguientes tablas como los más fuertes 45.80% son a la vez los que tienen más peso y mayor masa muscular en las piernas (Gª-Manso-1994):

Peso y masa muscular de los dos grupos de diferente nivel de fuerza

Grupo / Parámetro Peso (kg) Masa Muscular Total (kg) M. Muscular Piernas (kg)

GMMx 89.85 (5.74) 70.16 (6.33) 24.71 (1.82)

GMMn 60.26 (4.89) 47.26 (3.04) 16.72 (1.07)

Diferencias absoluta y relativa de la fuerza isométrica máxima respecto a los niveles de masa muscular

Parámetros Diferencia Absoluta

Picos Máximos FIM (Newton)

Diferencia Relativa Picos Máximos FIM

Diferencia 791.9 45.80 % (p<0.01)

Donde: GMMx: Grupo de elevada masa muscular; GMMn: Grupo de baja masa muscular

En gran medida, la masa muscular se encuentra estrechamente relacionada con el peso del cuerpo, por lo que en ocasiones se utiliza dicha variable para valorar los niveles de fuerza muscular de un sujeto. Esta función se puede expresar matemáticamente, por lo que Vorobiev (1974) propone la siguiente ecuación:

F = a x P

2/3

Donde (F) es la fuerza; (a) constante que caracteriza la aptitud física; (P) el peso

Así, la fuerza absoluta (F) crece en forma más lenta de como lo hace el peso corporal. Sin embargo, es corriente observar como la fuerza relativa (fuerza en relación con el peso corporal) disminuye al aumentar el peso corporal de un sujeto. Más concretamente, Zaziorski basándose en las observaciones de Lietzki, sostiene que el peso corporal de un hombre es proporcional al cubo de sus medidas longitudinales, mientras que el corte fisiológico de los músculos lo es al cuadrado de dichas medidas. El valor logarítmico de la ecuación que se deriva queda reflejado en la siguiente ecuación:

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