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El juego de la oca, tan familiar entre los recuerdos de la infancia, es objeto de

una interpretación esotérica, que lo considera como un laberinto y una compilación de los principales hieroglifos de la Gran Obra (Fulcanelli). Los Contes de ma m&e l’Oie se han interpretado también como relatos herméticos ( n.° 220, 125-140).

Antepasado  anciano.

Antigona. Hija del casamiento incestuoso de  Edipo y Yocasta. En lugar de abandonar a su padre ciego y desesperado, después de la revelación de su doble crimen (homicida de su padre, esposo de su madre), ella le prodiga sus cuidados afectuosos y lo acompaña hasta el santuario de las  Euménides, en Colonas, donde Edipo muere en la paz del alma recobrada. Vuelta a Tebas, desobedece las órdenes de Creonte, realizando para su hermano Polinices, condenado, los gestos rituales de los funerales. Condenada a muerte a su vez y encerrada viva en la tumba familiar, ella se ahorca; su prometido se da muerte sobre su cadáver; la mujer misma de Creonte se mata de desesperación.

El psicoanálisis ha hecho de Antígona un símbolo, dando su nombre a un complejo, el de la fijación de la joven a su padre, a su hermano y a su círculo familiar, hasta el punto de rehusar una vida de expansión personal en otro amor, que supondría una ruptura de las ataduras infantiles. Su muerte tiene valor de símbolo: se ahorca en el panteón familiar y su prometido muere.

Mas la dramaturgia moderna ha resucitado a Antígona y la ha sacado de su tumba. Es la joven emancipada, que deja en el panteón familiar, el despojo de la inocencia, aplastada por los hábitos y coacciones sociales. Es Antígona la rebelde; pero en la medida que se indigna contra la tiranía familiar, permanece aún psicológicamente dependiente y prisionera. Antígona debe ser lo bastante fuerte y lo bastante libre para asumir plenamente su independencia, en un nuevo equilibrio que no sea el de una hibernación trivializante. La leyenda así prolongada simboliza la muerte y el renacimiento de Antígona, pero de una Antígona llegada a ser ella misma a un nivel superior de evolución.

Antimonio. Símbolo alquímico, «materia de los sabios, lobo gris de los filósofos», según Basilio Valentino. El antimonio correspondería a la penúltima etapa del alquimista en la búsqueda del oro filosofal. Para Fulcanelli «el antimonio de los sabios... es un caos que sirve de madre a todos los metales». Es «la matriz y la vena del oro y el seminario de su tintura», según Sendivogius (Lettre Philo sophique, traducida al francés por Ant. Duval, París 1671).

«Había en la isla de Scio una Diana dispuesta de tal manera que daba horror a primera vista a quienes echaban los ojos sobre ella; pero al ser considerada de cerca y en otro sentido, parecía agradable en la misma medida que anteriormente había parecido fea y monstruosa. Se trata de una representación ingenua del antimonio» (Renaudot, L ‘antimoine justijié et triomphant, citas ex traídas de YGEA, 79ss). Se lo considera igualmente como el hijo natural de Saturno; pasionalmente amado por

Venus, es la raíz de los metales; sus lazos con Saturno y Mercurio lo emparentan con la esmeralda, y por lo demás, para Joan Chartieri «los hebreos... llaman en su lengua a una piedra preciosa, que nosotros decimos Esmeralda, Nophec, que se saca del antimonio; el docto rabí Sachias, intérprete de esta palabra... pretende que sea la misma que para los árabes... Atmadon, y concluye que Nophec y Atmadon significan el antimonio» (Basilio Valentino).

El antimonio simbolizaría desde el punto de vista analítico en la evolución de un ser un estado muy cercano a la perfección; aun que le quedaría por rebasar la etapa más difícil, la transformación última del plomo en oro, etapa en la cual la mayoría fracasa. Expresa la posibilidad de un impulso supremo, o de un revés definitivo; de ahí su color simbólico, que es el gris; y su imagen mito lógica, una Diana admirable o monstruosa. A.G.

Antorcha, hacha. Símbolo comparable al del pájaro, al de la luz y al del arco iris. La madre de Perséfone busca a su hija con antorchas ardientes en las manos. Cuando encuentra a Hécate, ésta tiene una hacha encendida en la mano. El título de dadouchos dado a uno de los principales sacerdotes de Eleusis significa porta antorcha (HYMH).

Es con la ayuda de flechas inflamadas que Heracles acaba con la  hidra de Lerne, y quema sus carnes con hachas para impedir de manera drástica que las cabezas vuelvan a crecer.

Parece claro, según estos ejemplos, que la antorcha es un símbolo de purificación por el fuego y de iluminación. Es la luz que ilumina la travesía de los infiernos y los caminos de la iniciación.

[La homonimia castellana del hacha-antorcha y el hacha-segur sugiere necesariamente un parentesco entre ambos símbolos, próximos los dos a la idea de eje (latín: axis) y de iluminación. Si como dice Borges, recogiendo lo que afirman todas las tradiciones, «el nombre es arquetipo de la cosa» hemos de aceptar que — más allá de las concepciones convencionalistas modernas del lenguaje— en las letras de «hacha» están a la vez la mecha encendida que no apaga el viento y el arma que hundiendo el cráneo de Zeus permite el alumbramiento de Atenea.]

Antro  caverna

Año. 1. Annus entre los romanos, que ciertos autores han allegado a anus

(anillo) [annus magnus es el período que tarda en su rotación el ciclo zodiacal para

volver a su posición primera]. A la diosa Anna Perenna (¿Anillo de los años?), sé dedicaban plegarias al comienzo del año nuevo. Simbolizado por el  círculo, y por el ciclo, la significación del año coincide con la del  Zodíaco. De acuerdo con la imagen griega del  ouroboros, la  serpiente que se muerde la cola, que tiene una mitad blanca y otra negra, los astrólogos dividen el año en hemisferio masculino, espiritual, que va del equinoccio de otoño al de primavera, y su punto medio (es decir el solsticio de invierno) es la puerta de los dioses, y en hemisferio femenino, material,

que va del equinoccio de primavera al del otoño y cuyo centro (el solsticio de verano) es la puerta de los hombres (véase Les portes de l’année, SERP).

2. De una manera general el año simboliza la medida de un proceso cíclico