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18 DE JULIO DE 2010, SAN PETERSBURGO, RUSIA, 12.45 HORAS

In document EL INCIDENTE (página 97-109)

- Eso que hay en estas páginas es extraordinario, Mariya. ¿Estáis seguras de cuanto decís?

- Según este cómputo te quedan 12 días. - 13, si no te importa.

- Disculpa. En cuanto a lo de detenerlo… tu has investigado conmigo y sabes muy bien que el desarrollador siempre es muy cauto a la hora de ocultar los puntos débiles de su creación. Te especializaste en potenciar la resistencia de esas bacterias, Mariya, no eres una recién llegada. Quien haya diseñado esto no es alguien común, sino un maestro, posiblemente Lavrov en persona, no lo sé. El nivel es supremo, y seguramente las posibilidades de lograr el retroviral en tan poco tiempo mínimas. No obstante, en lo que a ti respecta, y si tenéis razón en vuestro estudio, se pueden minimizar los efectos evitando que esos fluidos se alojen en tus pulmones, con lo cual te salvaríamos la vida, amiga mía. Es factible, y con ello conseguir una muestra perfecta de las esporas que se queden retenidas en tu boca a fin de hacer un estudio sistemático. Pero en todo esto hay una cosa que me ha llamado poderosísimamente la atención, una con implicaciones más terribles aún, y es respecto al modo en que el mecanismo se inicia.

- ¿Qué es?

- La existencia de esa curiosa alucinación sobre la mujer de negro indica que el proceso estaba ya activo cuando esos aviones iniciaron su descenso, eso es evidente, pero por tanto… ¿qué los hizo caer? ¿Os lo habéis planteado?

- Sí, esa misma pregunta nos hemos hecho nosotras. Los informes están en Lom, pero en todos los casos que hemos podido averiguar se debió a fallos hidráulicos relacionados con los timones, incluso en los aviones más grandes.

- La existencia de esa sincronía es perturbadora, Mariya. He visto cosas así antes y estoy seguro de que esos aviones fueron saboteados.

- ¿Qué dices? Alguien se habría dado cuenta, Dmitri. Son 34 accidentes en 30 años, diferentes países, demasiados para que algo así pase desapercibido.

- No seas ingenua. Nadie cruza datos tan distantes. Es evidente que fueron saboteados en tierra. Lo demás es fácil para unos servicios de inteligencia bien adiestrados y con suficiente dinero para comprar silencios. Sólo tienes que boicotear la investigación posterior y ocultar las pruebas, nada más, y hay muchas maneras de lograrlo.

- Pero ¿quién va a hacer algo así?

- Los mismos que lo han hecho siempre. Piensa, ¿quién puede estar interesado en ver los efectos de esto en la calle? ¿Aún no ves la envergadura de lo que estamos analizando? Este virus es algo decisivo, no puntual. Habrá un antes y un después.

- ¡Oh, Dmitri…! ¡La guerra fría terminó! Esas cosas son ya parte del pasado, como nosotros mismos.

- Es justo lo que ellos quieren que pensemos, pero mira… a la vista está. Tu eres científico, y tu amiga médico, por tanto gente preparada intelectualmente. ¿Cuál sería la tasa de probabilidades necesaria para que estos contagios y accidentes ocurran sin mediar planificación?

- Ya la calculamos. Una entre ciento cincuenta mil millones. - ¡Et voilá ! ¿Qué más queréis?

- Aún así me cuesta creerlo.

- Porque eres buena, y buscas el bien, pero siempre han existido las OP negras, y no las dirigen gente como tú, como nosotros. En lo que exponéis en ese resumen tenemos una serie peculiar de esas intervenciones, pero evidente.

- Operaciones al margen de la legalidad internacional amparadas por leyes no escritas pero admitidas por los grandes. Se basan en el presunto derecho que se auto otorgan determinados países poderosos a la realización de actos secretos y fuera del control legal en cualquier lugar cuando está en peligro la integridad nacional. Todo en base a la falsa persecución de los equilibrios y sin tener en cuenta frontera alguna. No es nada más que una mera excusa que permite a algunos sectores operar sin limitación allí donde deseen, cosa que siempre han pretendido los gobernantes. Manipular la ONU, el FMI y la OMS es fácil, pero ellos buscan algo más grande, y por eso pasan al submundo, donde no precisan de pedir permisos, sino tan sólo actuar certeramente. Ahí es donde aparecen las OP negras, creando guerras, atentados, maniobras de falsa bandera, desestabilizando países o moviendo armas impunemente. Esos grupos están formados por gente de élite, muchas veces no registrados siquiera como ciudadanos de país alguno, pese a lo cual viajan con pasaportes diplomáticos espaciales. Sus huellas dactilares están borradas, y si se les detecta e identifica suelen figurar como fallecidos hace años, así que imagina qué pueden hacer. Los que los dirigen y señalan los objetivos deben tener muchas dudas y esperanzas respecto a este virus, a juzgar por el tiempo que llevan con él y los medios invertidos, pero como te dije antes, es un arma estratégica definitiva. Sus fines son oscuros, así que no se detendrán ante nada.

- ¿Es posible que estén probando variantes? ¿Qué aún no hayan encontrado lo que buscan?

- Es más que probable. Dime, ¿tienes espacio en tu casa para montar un laboratorio improvisado? Si es así me gustaría encargarme de todo cuando llegue el momento. Quiero ser el primero en ver y aislar esas esporas.

- Sí, por supuesto. Es lo que te iba a pedir. Oye, Dmitri… - Dime.

- ¿Cuál estimas que es el grado de contagio de algo así?

- No lo sé, pero es probable que ese sea precisamente el objetivo de este largo proceso.

- No estoy segura de entenderte.

- Parece que intentan que las esporas sean fértiles.

- ¡Vaya! ¿Entonces tu piensas que no lo son, que no se desarrollan en el anfitrión después de su paso por el aire?

- Sí, lo pienso, es evidente. Si fuese así no precisarían inocular el virus en los receptores.

- ¿Quién ha hablado de inoculaciones?

- Yo. Este virus que está en pantalla y que hemos extraído de tus muestras no ha germinado desde una espora vegetal, amiga mía. Sus trazadores son claros y lo demuestran… aquí y aquí, míralo. Es concluyentemente un cultivo administrado por alguna vía en tu cuerpo que intenta reproducirse a través de esas esporas, eso sí, pero que a todas luces no lo ha conseguido. En cierto modo es como si te hubiesen inseminado.

- Eso es improbable… ¿cómo sin darme cuenta?

- No lo sé, pero quizás en tu mismo dormitorio. Ellos actúan en todos lados cuando lo necesitan. Tienen medios.

- Lo que sugieres es aterrador.

- Todo lo que estamos hablando es aterrador, querida amiga.

- Realmente está muy bien pensada, y de hecho es el objetivo quizás de este experimento, pero de momento no es probable que lo hayan conseguido. Este monstruo no está a punto.

- ¿Tienes entonces alguna idea de cual es el objetivo de una bacteria así?

- Sí, y es muy macabro si hacemos una proyección, pero es el modo de ver qué buscan. ¿Recuerdas nuestras antiguas previsiones de éxito, las que hacíamos para establecer el posible resultado de los cultivos que desarrollábamos? Pues mira ésta que he hecho, es similar y la comprenderás a la primera. Terror hace que lo que hicimos en el P4, cualquier cosa, no sea más que un juego de niños. Imagínate que esas esporas llegasen a ser fértiles. Si la cepa original se reparte bien mediante un elemento de transporte, por ejemplo contaminando las aguas, y toda la población mundial se contagia con el huésped en progresión geométrica en… pongamos dos semanas, sólo habría que esperar a un acontecimiento extraordinariamente traumático a nivel global para que 66 días después fuese exterminado un porcentaje altísimo de la sociedad. Y no hablo de cientos o de miles, sino posiblemente de billones de personas, con B mayúscula, una cifra descomunal. Y todo ello sin dejar pistas, de un modo lento, sin llamar la atención, entre gente que se siente fuerte y rejuvenecida, sin quejas… nadie va al médico, nadie se hace un análisis… y les llega el día en masa. Sería un armagedón silencioso durante todo el tiempo que esas esporas estuviesen operativas en el aire, supongo que unas semanas como mucho tras los fallecimientos masivos. Cuando alguien se diese cuenta de que la gente muere en masa y diese la voz de alarma ya no se podría hacer nada, y el mundo habría caído sin imaginar el motivo. Los cadáveres serán enterrados, incinerados o se descompondrán a la intemperie, da igual porque aunque hubiese alguien para

hacer las autopsias no hallarían más que lo que ya habéis visto en las víctimas de esos aviones, es decir, nada. Una vez caída la última espora no quedará el menor rastro de lo que ha pasado. Sí, este virus será un aniquilador terrible cuando esté terminado.

- ¿Y no crees que escaparía al control? ¿Qué llegaría a exterminar incluso a la población propia, más allá de la objetivo? No es ese el proceder habitual, la verdad. Nosotros mismos no podíamos saltarnos ese protocolo esencial.

- Sin duda, pero está claro que a los creadores de esto no les importa ese protocolo. Es más, desean pasar sobre él. Piénsalo. Esta arma es eugenésica. Está destinada a crear un nuevo orden basado en una reducción drástica de la población sin restricción alguna y sin generar una desconfianza en los sistemas de gobierno que provoque sus caídas prematuras y la pérdida previa del poder, el caos. Ese caos genera disturbios, destrucción, pérdidas, y eso no es aceptable. Cuando suceda, por un escaso tiempo la gente buscará culpables, pero no se opondrá a los designios de dirigentes que también mueren como ellos mismos, que se muestran como personas normales, afectadas y débiles hasta fallecer como cualquiera, con lo cual las revueltas serán menores debido a la falta de cabezas visibles a las que señalar y a la evidencia creciente de que se trata de un mal capricho del medio ambiente. De manera que ¿quién va a protestar contra la naturaleza en sí? ¿Qué manifestación saldrá a las calles para quejarse del viento, la luz o el sol? No, no habrá revueltas. Mientras se produce ese último desconcierto los planes seguirán inexorables, y en plena depresión se aprobarán leyes de contingencia, estados policiales que se eternizarán entre aplausos. Los verdaderos ejecutores deben tener ya pensado algo para el día después, eso te lo

- ¿A qué te refieres?

- A la detención de las economías de mercado. Lo que subyace tras la gran crisis desatada desde hace años en todo el mundo no es otra cosa que el colapso debido a la detención de los capitales y a su desvío para una serie de proyectos secretos de continuidad que no están saliendo a la luz. Conozco algunos, y ahora que me has traído esto creo que están relacionados.

- ¡Oh! ¡Vamos, Dmitri! ¿Qué tiene que ver eso con esto?

- Todo. Mira, cualquier gestor de bolsa de tres al cuarto lo sabe. incluso las petroleras han reducido las extracciones de crudo, la minería de metales pesados y de oro también reducen la producción, sucede lo mismo con la plata, el cobre, el gas… Todo se detiene imperceptible pero eficazmente, derivando materias primas esenciales para cuando todo haya pasado.

- Sugieres que están guardando recursos, ¿no?

- Te recuerdo que puede que estemos ante un plan estratégico. Es lógico pensar que quien hizo la estrategia y el virus que la apoya está muy interesado en perdurar, y para ello precisa de medios y sobre todo de unas garantías para el día después. Socios, colaboradores… materias primas, dinero… No pueden quedarse solos ni desabastecidos. Y por si no te has dado cuenta, el dinero por su parte exige poder a cambio para entregarse. No, no están despoblando el mundo para volver a las cavernas como siempre se ha dicho que ocurriría tras la guerra definitiva, te lo aseguro. Por eso te digo que deben tener muy bien diseñado el día después.

- No soy conspiranoica, y esto me suena a relato fantástico. - Yo tampoco lo soy. Pero sé de lo que hablo.

- Sí, muy a mi pesar es la impresión que tengo. Sabes muchísimo de todo esto ¿Realmente estás desvinculado, Dmitri? ¿Lo abandonaste?

- ¡Por supuesto! Pasaré por alto tu duda. Sólo soy un sencillo farmacéutico que durante… años supo cosas. Nada más.

- Sabes cosas que das por hechas, hablas con propiedad, seguridad… No sé de dónde te llega ese conocimiento, pero desde luego estoy sorprendida.

- Comparto contigo cuanto puedo. Sin embargo puedo estar equivocado, como cualquiera. Mira en Internet, hay mucha gente en esto.

- Ya. Pasemos de tema. Será más razonable. Hemos visto que para activarse ese virus precisa de una catálisis basada en cambios metabólicos precisos basados posiblemente en estados de pánico, ansiedad y similares.

- Sí, esa parte de vuestro análisis me resulta especialmente interesante. Coincido con vosotras en que debe tratarse de un activador químico peculiar, probablemente adrenalina y una combinación de otros.

- ¿Y qué acontecimiento podría resultar suficientemente calamitoso como para provocar un estrés mundial tan terrible como el que se genera a bordo de un avión que cae? Según lo que has dicho debería de tratarse de algo global, no puntual. Unos volcanes, huracanes o terremotos no serían suficiente más que para activar zonas concretas, no se conseguiría llegar a toda la población. De hecho, ningún fenómeno natural conocido tiene ese poder. Si no es algo masivo el virus podría quedar expuesto, con lo que podrían fracasar.

- Mariya… de eso no quiero hablar, pero se rumorean cosas… aunque tal como está todo concebido presumo que incluso con un gran simulacro bien dirigido sería suficiente. El pánico colectivo es muy contagioso, en este caso mortal, y

- ¿Tu crees que un simulacro será suficiente? ¿Después de lo que están arriesgando? No. Pienso que más bien no correrán el peligro de quedarse cortos. El detonante debe ser algo mucho más grande, una situación de pánico colectivo. - No lo sé. Es todo especulativo.

- No es especulativo, Dmitri. Tenemos montones de datos fiables… y una bacteria. ¿Qué va a ser? ¿Una guerra? ¿Van a desatar conflictos?

- Oh, no… las batallitas no interesan a esa gente, sólo a los gobiernos visibles, los países actuales. La guerra es un buen motor de economías directas y mantiene entretenidas a las sociedades, pero se pierden medios, estructuras, recursos… y eso es el dinero de mañana, de manera que nada de guerras. De hecho llevamos años al borde de un gran enfrentamiento entre las Coreas, Pakistán e India o Israel e Irán. Sin embargo, pese a estar en el filo constante, no interesa, porque es casi seguro que se acabaría pasando al uso de armas nucleares, y eso inutilizaría zonas enormes de la Tierra y esparciría radiaciones mortales durante años, lo cual está muy lejos de las intenciones de esta gente. Por ello interceden y evitan que todo acabe entre presidentes a ver quien la tiene más grande.

- ¿Sugieres que poseen poder sobre los estados soberanos y sus dirigentes?

- ¡Oh, mi querida amiga…! ¿No creerás en serio que el G20, la UE o la ONU dictan las políticas a seguir, verdad? ¿No te has fijado nunca en la repentina diferencia que tienen los programas de los políticos cuando sólo son candidatos y los que desarrollan cuando llegan al poder? Se huelen los recortes, y no es porque sean malas personas u olvidadizos. Es que alguien los sienta y les habla con franqueza y les dice lo que van a hacer y lo que no, nada más. Y con argumentos, desde luego. Esa gente que manda no puede permitir que el gran plan se colapse por las ideas de tal o cual político, régimen o ideología, y para

ello juegan una partida con cartas marcadas. Tú manda, que yo te controlo. Así se juega.

- Sin embargo el ser humano se manifiesta irreductible con frecuencia, ¿Por qué no hay entonces disidentes? Siempre surgen voces ue hablan.

- Las hay… pero mueren con repentina prontitud. Siempre por causas fortuitas, naturalmente. Te podría mostrar centenares de nombres, muchos de ellos de colegas. Es lo que hay.

- Terrible. - Sin duda.

- ¿Qué cosas se rumorean, entonces? - ¿Qué?

- Antes has dicho que se rumoreaban cosas sobre algo capaz de hacer por ejemplo que Terror se active ¡Díme cuáles son, Dmitri! ¡Necesito saberlo!

- Mira, no es mi terreno.

- ¿Y de quién lo es? ¿Quién puede decírmelo? Me muero de veras cada segundo que pasa ¿A quién me dirijo, joder?

- Tranquila. Te voy a dar un teléfono… déjame apuntártelo. - ¿De quién es?

- Es un muy buen amigo, dile que vas de mi parte. Yo le hablaré de ti, no te preocupes. De ese modo te… dirá algo.

- ¿Pavel Ignatov? No me suena.

- Natural… se dedica a otro campo. Vive en Kiev. Ya te digo que no hablará por teléfono, así que tendrás que ir allí cuando te cite.

- Bien, hablaré con él hoy mismo. Te lo diré más tarde. Mariya… todo esto es muy peligroso. No sólo para ti, para todos.

- Bien. Lo tendré en cuenta.

- Ellos también sabrán que el periodo de incubación está a punto de finalizar y deben estar muy cerca, especialmente en los próximos días. No te fíes de nadie. Tampoco quiero que hables de esto con ese hombre, aunque te pregunte ¿De acuerdo?

- De acuerdo.

- Mandaré el equipo a tu casa mañana mismo en varios envíos pequeños, para no despertar sospechas. Sólo lo indispensable. Haz acopio de agua destilada y reactivos, ya sabes cuáles. El 28 estaré allí y haré los preparativos, pero hemos de ser cautos. Quien quiera que esté detrás de esto aceptará que el experimento fracase, pero no llevarán muy bien que sinteticemos las esporas cargadas del virus en su variante inicial, así que silencio estos días. Por cierto… ¿por qué tu? ¿Lo has pensado?

- No lo sé.

- Pues esa es una gran pregunta. Dame el teléfono de vuestro hotel y os llamo más tarde, cuando hable con Pavel.

EXTRACTO DE LAS NOTAS PERSONALES DE JEZABEL ISTIAGA, 18 DE JULIO DE 2010: Debe ser muy duro encontrarse con los fantasmas del pasado, y estos días Mariya Petrova está teniendo que pasar por ello. La vida que enterró de pronto ha saltado sobre su yugular como un vampiro de leyenda, y de ese modo la comandante científico que diseñaba bacterias para los demás ha descubierto que ha pasado al otro lado del cristal, al de las víctimas, los objetivos. Sé que está apenada, pero no la creo

capaz de llorar, aunque le haría bien. Descubrir finalmente que porta un súper virus, que ya no es ficción ni fantasía, nos ha dejado algo tocadas a las dos, lo admito, pero al menos yo estoy sana (de momento), así que supongo que ella está peor. No es lo mismo pensarlo que verlo. Esta mañana se fue a la zona de tiendas que hay frente al hotel, compró ropa deportiva y se ha pasado la mañana corriendo por el parque, seguramente en un deseo de estar sola consigo misma y asimilar las cosas tal como van llegando. Me ha dicho que no ha parado, así que ha debido hacer muchísimos kilómetros, pero no

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