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18 DE JULIO DE 2010, SAN PETERSBURGO, RUSIA, 12,13 HORAS

In document EL INCIDENTE (página 86-97)

- Básicamente, lo que hay en esa muestra es una variante modificada de F7H8. Es lo que te llamó la atención, que es mucho más grande de lo normal.

- No creo. La base quizás sí, pero es mucho más sofisticado que el F7.

- Habrá que verlo, pero desde luego aquí hay algo de F7 ¿Dónde lo has conseguido?

- Está dentro de mí.

- ¡Dios mío, Mariya! ¿Pero cómo ha llegado ahí? ¿Sabes a lo que te expones? - Sí, tengo una idea de a lo que me expongo, pero la verdad es que desconozco

cómo me ha infectado. Dime Dmitri, ¿dónde se hizo esa modificación? Todo lo que sé por su comportamiento es que es nuevo y que no lleva la firma característica de los yanquis.

- No, de los yanquis no, pero si hay una traza de F7, como parece ser, deriva directamente de material soviético.

- Quizás sea más nuestro de lo que crees. Tu sólo conociste el ala P4, pero en los Urales estaba el P6, y mucho más lejos aún, en Severnaya, el P7, el más secreto de todos los laboratorios.

- ¡Vaya! Siempre pensé que su existencia era un mito.

- En 1980 tuve acceso a información clasificada al respecto, y puedo asegurarte que es como te digo.

- Así que está nada menos que en Severnaya.

- Ya ves que no era un mito. El gobierno quería tener diferentes caminos para las distintas investigaciones simultáneas sin que interfiriesen entre sí, y encomendó esos laboratorios a Anatoli Labrov y Vitaly Pierce junto con equipos específicamente escogidos por ellos mismos. Serían los encargados de dirigir los programas más secretos, tanto que incluso los fondos destinados a su financiación formarían parte de una partida presupuestaria con nombres en clave. De hecho, fueron tan cautos con los protocolos de silencio que para borrar los rastros crearon una gran tapadera respecto a ambos hombres y generaron una trama para acusarlos de disidencia en un escándalo que sacudió a la academia de ciencias. Un montaje perfecto que sólo pudo desmantelarse gracias a la Perestroika.

- ¡Pierce y Labrov! Creí que ambos fueron mandados a Siberia y ejecutados por alta traición antes de la caída del régimen.

- ¡La tapadera! Eso es lo que se hizo correr para quitarlos de la circulación, pero yo los conocí y te puedo asegurar que no traicionaron a nadie y que por supuesto que no fueron ejecutados ni nada parecido. Sencillamente aceptaron un destino sin retorno a cambio de una vida dedicada a la investigación sin limitación

historias fueron igualmente borradas del tiempo. Demasiado irresistible para sus egos, así que renunciaron a todo, incluso a sus familias, y se fueron a esos sitios de los que sólo el comité conocía su existencia en busca de logros tan oscuros como relevantes.

- Pero Dmitri, ¿y tu, y yo…? ¿Cuál era entonces nuestro papel en el P4?

- Mariya, desapareciste muy pronto como para saber más, y en todo este tiempo no lo has entendido. Lo que tu y yo hacíamos con Ivanov formaba también parte de la tapadera, era un medio para atraer la atención de los americanos y mantener a salvo lo que se estaba desarrollando en esos otros laboratorios cerrados a cal y canto. He hablado con colegas que estuvieron allí y consiguieron escapar en el momento de confusión del ejército, justo antes de que Gorbachov lo volara todo con sus ideas. Por eso sé cosas que ni te imaginas, como por ejemplo que había grandes áreas llamadas zonas X, totalmente aisladas con presión negativa y habilitadas como pequeños barrios de ciudad en las que se obligaba a vivir a presos de los gulag a los que se les premiaba por su supuesto buen comportamiento. Aquello estaba acondicionado con todo lujo de detalles, y se ponía énfasis en que no les faltase nada durante un par de semanas. Después, cuando habían recuperado un aceptable estado de salud, felicidad y parecían curados de la intemperie y los trabajos forzados a 50 bajo cero se les administraban los desarrollos. Cuando comenzaban a morir eran diseccionados, alguno incluso antes, y de ese modo los investigadores veían de manera real cómo funcionaba cada fórmula en humanos. Después se les incineraba a más de 1000 grados y se tiraban los restos al mar.

- Desde luego. Como comprenderás no podía haber testigos de algo así, de manera que nadie salía con vida, amiga, nadie. Las instalaciones al completo estaban bajo tierra, y sólo dejaban a los integrantes, incluido el cuerpo científico, subir a la superficie unas horas a la semana. Severnaya tenía un muelle submarino por el que llegaban los suministros, de tal forma que ni los satélites podían detectar una fuga de calor. Incluso llegaron a liberar una colonia de osos en superficie para disimular y dar la apariencia de archipiélago inhóspito que tiene ya de por sí. He contado esto tantas veces que ya no me consideran peligroso, y tu deberías hacer lo mismo a partir de hoy si quieres seguir con vida. Seguro que te vigilarán estrechamente pero no pasarán de ahí. No hay nada peor que el secreto silenciado.

- ¿Por qué me iban a vigilar? Creí que todo eso había acabado ya.

- No, no ha acabado. Sólo han cambiado los modos y las caras, pero sigue siendo lo mismo. Nada más pasar la frontera estarán tras de ti, eso seguro. No eres cualquiera, Mariya Petrova. Tu vuelta debe ser toda una noticia ahora mismo en algunas mesas con la luz artificial en lugares inverosímiles de Rusia.

- Ojalá no fuese así. Me he acostumbrado a un mundo más directo y ya no podría formar parte de lo que vivimos.

- Sobre eso no tienes opción.

- ¿Qué es esta variante modificada, Dmitri?

- No lo sé, pero es fácil distinguir su firma, Mira aquí, acércate. Es un enlace característico que usamos en el P4 allá por el 79 u 80. Por eso sé que es F7H8, aunque como tu dices, sólo conserva la base, ahora lo noto mejor. Todo eso de ahí es nuevo. Está claro que alguien se lo llevó y alteró, poca gente podría, pero

disponemos y realizar una serie inversa de cultivos que nos diera detalles. Tendríamos que secuenciarlo, obtener proteínas virales y desarrollar antígenos de camino, pero eso está fuera de nuestro alcance y sería muy peligroso sin al menos un laboratorio de presión negativa, como bien sabes.

- ¿Dónde se hizo la alteración?

- Dada la complejidad, posiblemente en el P7… en Severnaya. Debió ser el equipo de Lavrov.

- ¿Por qué lo deduces?

- Porque sea lo que sea es muy sofisticado, ya te dije. Hay aquí… mira el análisis espectrográfico. Hay aquí un par de elementos que desconozco. Y ese modo de unir la molécula es nuevo para mí, seguramente se debe a la presencia de ese elemento marcado en rojo. Actúa como un gel, un colágeno extraño, muy novedoso. El azul lo dota de estabilidad, y tampoco está en nuestra tabla periódica. Mira las fotos del microscopio de barrido. Su morfología es espectacular, pero como te he dicho tendríamos que sintetizar el ADN y procesarlo para saber la programación del conjunto. Llevaría mucho en tiempo y medios.

- ¿Qué crees que es entonces?

- Un híbrido. Cuando la URSS comenzó a caer invirtió fuertes sumas en potenciar sus campos más insospechadamente avanzados: la biotecnología y la parapsicología.

- ¿Has dicho parapsicología?

- Por supuesto. Avanzamos mucho en ese tema. Como comprenderás una tecnología capaz de permitirte conectar directamente con submarinos

sumergidos o aviones en cualquier parte del mundo sin dejar pistas, como se demostró, merece la pena.

- Imagino que sí, pero no sabía que se considerase tecnología a algo como eso. - No es nuevo. Estuvimos en ello desde los años cuarenta. Buena parte de los

éxitos del KGB se debe a agentes remotos, personas con capacidades bien entrenadas y al servicio del régimen. Era un mundo tenebroso, lo admito, pero sin duda rodeado de tecnología punta de la época, todo lo necesario para garantizar que aquellas personas fuesen indetectables. Tal era su valor.

- ¿Por qué?

- Bueno… Una persona así no se crea. No hay entrenamiento para eso, ni aprendizaje alguno. Se nace, y no son muchos. Los de parapsicología sacaban oro de ellos, y a cambio les daban vidas llenas de privilegios.

- Lo imagino ¿Qué se hizo en biotecnología?

- Se habló mucho de la existencia de cepas modificadas tan avanzadas que nosotros hubiésemos tardado mucho en desarrollar, pero nunca creí que fuese verdad, sino un mito típico de las habladurías. Ya sabes que en temas secretos hay siempre mucho bulo, desinformación, pero años más tarde me enteré de cosas que me abrieron los ojos. Así pude constatar que cosas como lo que nos ocupa forman parte de una investigación súper secreta basada en otras vías, las más escondidas, un programa cuyo nombre en clave fue Terror.

- ¿Terror? Nunca oí hablar de nada así.

- Por supuesto que no. No seas ingenua ni te extrañe. Sin embargo el proyecto existió. Además, si me he de atener a la rumorología más creíble, y en base a lo que se ha sabido tras la desclasificación de documentos de las últimas etapas del

que se produjeron a partir de 1974, lo cual confirmaría lo que te he dicho junto con otras cosas más siniestras aún. No se me ocurre otra posibilidad. Nadie está tan avanzado en este campo como para producir esto sin un buen empujón y mucho dinero.

- ¿Un empujón?

- Más bien un salto… hablo de décadas de avances en unos años. Como lo que ocurrió en Estados Unidos con el microchip a raíz de la caída de aquel disco volador en Nuevo Méjico, para que me entiendas.

- No te sigo ¿Quién podría dar un empujón así?

- Quien quiera que fuese lo hizo en Kapustin Yar. Allí empezó todo, eso seguro. - ¿En Kapustin? ¿El cosmódromo? ¿No era esa una base para investigación

aeroespacial?

- Aeroespacial y mucho más, créeme. Kapustin era algo muy grande, con instalaciones gigantescas hasta lo grotesco, y auténticas ciudades subterráneas cuajadas de laboratorios y rampas por las que bajan camiones a diario. Nunca se llegará a saber del todo lo que se hizo allí, pero desde luego fue mucho más que investigación espacial. Las pruebas de superficie la mayoría de las veces sólo fueron un modo de despistar aprovechando de paso las instalaciones, pero hay muchos testimonios de la presencia de otras cosas en los lugares más ocultos del subsuelo.

- Algo he oído, pero ya sabes… verdades a medias.

- ¡Claro! Desinformación, señuelos lanzados para desacreditar a base de puerilidad la verdad y proveer de una capa impenetrable lo evidente. Con el tiempo incluso lo cierto resulta inverosímil.

- Allí se experimentó con tejidos que no eran… nuestros. Células con otros orígenes, ¿me entiendes? Me cuesta hablar de ello de esta manera…

- No, no entiendo del todo ¿De dónde vinieron esos tejidos? - De arriba. De fuera.

- ¡Oh! ¡Dios!

- Naturalmente nada de esto está oficializado, todo permanece oculto tras una capa gruesa de verdades a medias y mentiras, así que mis reservas son extremas, pero como te dije antes ya se van sabiendo cosas. A finales de 1971 el Soviet Supremo aprobó la colaboración tecnológica con otras… inteligencias que habían manifestado su interés en conseguir determinadas concesiones a cambio. - ¿De qué me estás hablando? ¿Qué inteligencias?

- Eso dedúcelo tu misma. El caso es que ambos bandos comenzaron sus intercambios en 1974, y se prolongaron durante tres años, eso sí que se sabe ya, pero también he de decirte que no fuimos los únicos ni los primeros. Los americanos llevaban tiempo en ello en su área 51 o las bases de Dulce, y los chinos estaban locos por conseguirlo, pero no terminaron de hacer fructificar sus esfuerzos hasta hace poco, por lo que han llenado los desiertos de enormes instalaciones. También los israelíes acababan de conseguir algo robándolo de la base de una antigua pirámide egipcia.

- ¿También los israelíes?

- Sí. Gracias a ello consiguieron en tiempo récord la bomba. Pero eso no tiene nada que ver con esto. En esa época la URSS ya se estaba quedando atrás en la batalla armamentística claramente con respecto a Estados Unidos, había perdido la carrera espacial ante los ojos del mundo de una manera extraña, y en general

halagüeñas. Además los americanos estaban dando los pasos previos de lo que en 1983 fue mostrado como la Iniciativa de defensa Estratégica por Ronald Reagan, un sistema antimisil que acabaría reduciendo las posibilidades soviéticas a cero en caso de conflicto nuclear, por lo que evidentemente no se podía seguir por el mismo camino. Todo se estaba desmoronando. La previsión de que esto ocurriría fue conocida muy pronto gracias al espionaje por el Soviet, por lo que optó por un cambio de estrategia y desvió todos sus medios de intimidación a la creación de una nueva especie de armas bacteriológicas, unas de una complejidad que no podría ser igualada por los americanos, permanentemente detenidos por su doble moral, y de ese modo gracias a los contactos con los de arriba se inició el programa Terror, encaminado a la disuasión. De las cepas que se intercambiaron en Kapustin con esa otra gente se mutó esta variante, y lo digo casi sin duda alguna. Nunca había visto algo así, y si te fijases bien notarías por qué lo digo. Estás muy capacitada para darte cuenta de que la base no es orgánicamente nuestra.

- No tengo tiempo. Me fío de ti. - Gracias.

- Entonces fueron ciertas esas colaboraciones y de ellas surgió “Terror”.

- Hasta donde yo sé, sí. Te lo aseguro. De hecho aquí tienes la prueba. Un perfecto trabajo de microingeniería molecular, demasiado avanzado para nosotros… a no ser que alguien nos indique el camino correcto. Ni siquiera haciendo la inversión podríamos entenderlo sin aceptar otros postulados que no tenemos. Mira, Mariya… sabes muy bien que esto supone un avance demasiado grande.

- Ya. Siento que estés tan afectada. En cuanto a la operativa, todo se iniciaba en las instalaciones subterráneas del cosmódromo, y cuando la pieza era ensamblada se la enviaba al P6 o al P7, dependiendo de su finalidad, pero sin duda las más mortales fueron al laboratorio de Lavrov, en Severnaya en vuelos ultraseguros de baja altitud a través de Siberia. Después ya no se volvía a saber de ellas salvo por unos pocos. Sé de buena fuente que en dos ocasiones esos vuelos cayeron en sendos accidentes, y que en apenas horas era lanzada en la zona un arma termonuclear para cauterizarlo todo. No se hacía advertencia previa, y miles de renos y tunguses fueron eliminados en segundos para evitar la propagación de elementos patógenos terriblemente contagiosos.

- Más muerte… - Sin duda.

- Lo que se deduce de tus afirmaciones y las mías es que detrás de todo esto hay tecnología beligerante y nociva de la antigua URSS que sigue activa en otras manos.

- Los sistemas cambian, pero los artífices no. Cuando el sistema cayó la mayoría de las instalaciones quedaron fuera de servicio, entre ellas el P4, como sabes, pero eso fue una tapadera para contentar a occidente mientras en otra parte se continuaba con una investigación que ya no se podía detener fácilmente. Todo siguió lejos de las luces y los taquígrafos, aunque la labor del P6 se minimizó en parte, quizás también atentos a la posibilidad real de tener que entregarlo finalmente como señuelo, como un medio de transmitir la idea de que con él acababa todo. Sin embargo esto no fue necesario porque nadie detectó su presencia y siguió funcionando. Desde allí se suministraban nuevas toxinas de

lo cual generó mucho dinero, y con eso se autofinanciaba el sistema para llevar adelante los logros del P7 en una economía debilitada, aunque no creo que el dinero sea problema para esa gente. Y lo peor es que ni siquiera puedo asegurarte que los intercambios cesasen, aunque oficiosamente se diga que si. - ¿Quién lo dice?

- Gente. No puedo contestarte a eso.

- ¡Pero esto no es una toxina táctica vulgar de guerra tercer mundista! ¿No es ébola o sida sino algo mucho más avanzado, y por tanto muy peligroso! ¡Está en la calle!

- Está en tí, luego eso es evidente.

- Dmitri, buen amigo… ¿Entonces tienes la seguridad de que alguien sigue experimentando con este tipo de armas actualmente, que no es nada fortuito? - ¿Estás de broma? ¡Claro que sí! ¿De qué te estoy hablando? Esas cosas no se

detienen después de haber invertido tanto esfuerzo. En todo el mundo se utiliza el subterfugio de que se mantienen vivas las cepas de los virus para su estudio por el bien de la humanidad, que están bajo control y que sólo se conservan en cantidades mínimas, pero realmente se siguen puliendo en secreto y apilando, cada vez más mortíferas, resistentes y desarrolladas. Mira lo que hicieron con la viruela, el modo en que vendieron al mundo que era mejor conservarla bajo seguro, o con la gripe española... Son cínicos, y han sabido manipularnos muy bien. Pero ahora dime, ¿cómo te diste cuenta de que portas este intruso?

- Se lo debo a Jezabel, esa chica española que te presenté abajo… es psiquiatra, y estudia una serie de casos extraños en todo el mundo.

- Sí, los hay. Lo cierto es que ella vino a mí y nos lo hemos encontrado por casualidad. Hasta hoy todo era especulación, pero tú nos has despejado las dudas.

- No te pregunto si es de fiar. Supongo que ya da lo mismo, porque debe haber un centenar de personas atentas a tus movimientos nada más bajarte del avión. - ¿Qué insinúas?

- Que si trabajase para los americanos ya se sabría, supongo.

- No trabaja para nadie más que para ella, pero lo cierto es que no me preocupa eso. No tengo nada que ocultar, la verdad. Ya cumplí con todo en su momento. - ¿Habéis logrado saber algo sobre él? Sobre el modo en que funciona.

- Sí, creemos que mucho, y la verdad es que es sorprendente. Te he preparado un pequeño resumen. He omitido indicarte de dónde vienen las deducciones, así que tendrás que confiar en mi palabra.

- ¿Deducciones? Mi querida Mariya… ¿qué ha sido de los viejos tiempos? - Cambiaron. Ahora hay menos inspiración, pero mucha más información.

- Déjame ver. Tómate algo con tu amiga mientras lo leo. ¡Ah! Sube con ella. Si tu la haces copartícipe de tus secretos yo me daré al menos el gusto de mirarla. - Es muy joven para ti. Diez minutos te doy.

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