CAPÍTULO I: Marco Teórico: Juventud
1.5 La juventud en la República Dominicana
De acuerdo a la Oficina Nacional de Estadística y a los datos del octavo Censo de Población y Vivienda 2002 citado en Balcacer (2004) nos reporta un total de 1,624,041 de habitantes entre 15 y 24 años inclusive; un total de 805,486 son del sexo masculino y un total de 818,555 son del sexo femenino. La población juvenil dominicana constituye un 19% del total nacional.
De acuerdo a las informaciones de la Oficina Nacional de Estadísticas, en el año 2010 la población entre 15 y 29 años de edad constituye el 27% y si agregamos el rango de edad de 30 a 34 años para corroborar con la ley General de la Juventud la población juvenil se incrementaría a un 35%.
Figura 1: Distribución de la población juvenil dominicana en el 201
De acuerdo al Informe de Seguimiento de los Objetivos de Desarrollo del milenio del 2010 de la ONU, la tasa de desempleo es más alta en la población juvenil, entre 15 a 24 años, que en la
población adulta. En el 2008, la tasa de desempleo registrada fue de 26.7% y en el 2009 de un 29.7% dentro de la población joven, la cual es bastante más elevada que la tasa de desocupación promedio de un 14%. La Comisión Económica para América Latina (Cepal) indica que el porcentaje de jóvenes que no estudiaba ni trabajaba en el año 2011 era de 19%.
Al investigar sobre estudios de la población de juventud en la República Dominicana encontramos información reseñada por Holguin, Herold y Morris (1992) sobre la Encuesta Nacional de Jóvenes (1992) Enjoven. Esta encuesta se concentró en el análisis de las variables sociodemográficas haciendo énfasis en aspectos de la salud reproductiva y fue aplicada a jóvenes entre 15 y 24 años de edad de ambos sexos a nivel nacional.
En esa época se determinó que los programas de estudios eran obsoletos y no contribuían en la ayuda de búsqueda de mejores condiciones y de su inserción temprana a los mercados laborales. Existía un alto grado de inasistencia a los centros educativos, y
Series1, 15-19, 10%, 14% Series1, 20-24, 9%, 13% Series1, 25-29, 8%, 12% Series1, 30-34, 7%, 10% 35% 15-19 20-24 25-29 30-34 Total
el mayor porcentaje de asistencia correspondía al Distrito Nacional. Este último resultado, tal como explican los autores, era de esperarse porque es Santo Domingo donde se concentran el mayor número de universidades y centros educativos, así como los procesos migratorios.
Otro dato interesante es el de que, contra a los prejuicios existentes, los hombres dominicanos tienden a incorporarse a algún tipo de actividad productiva desde muy temprana edad, pues de los encuestados entre 15 a 19 años, sólo el 18.9% era inactivo, el 71.8% hacia algún trabajo o “chiripa” y el 7.6% estaba desempleado y el 1.6% engrosaba la fila de los desalentados. Este último dato unido a la alta tasa de inasistencia a centros educativos, sugiere que el trabajo en los jóvenes no se realiza como un complemento de su preparación, sino que lamentablemente implica el abandono de esta formación académica. Esta investigación nos refiere de la escasez de estudios empíricos sobre juventud en la República Dominicana.
La encuesta Demográfica y de salud ENDESA del 2002 de acuerdo a datos reportados por Balcacer (2004) reporta una reducción de un 10% de la cantidad de personas sin educación. Los niveles educativos en el rango de edad entre 15 y 19 años se han incrementado. Sin embargo, el efecto contrario ha ocurrido en el rango entre 20 y 24 años donde sólo se cuenta con un 23.4% cursando el nivel universitario, lo que sugiere la inferencia de un alto índice de repitencia o deserción en este segmento de la población. Igualmente nos reporta que la etapa de juventud es el grupo más afectado por el desempleo, correspondiéndole el 27.8% del total.
Balcacer (2004) nos indica que la población juvenil entre 15-35 años constituía el 36% de la población total. La mayor densidad de la población juvenil se encuentra en el área urbana. El 87.6% de los jóvenes entre 15-35 años estaba soltero.
La encuesta Demográfica y de salud ENDESA del 2007 informa que continúa la tendencia del envejecimiento de la población y que la población entre 20 y 29 años duplica el nivel de educación de la población entre 50 y 59 años.
En el documento sobre Política Nacional de Adolescencia y Juventud 1998-2003, se dice que la juventud es considerada como una categoría sociológica en que las personas entran a formar parte de la sociedad con derechos y deberes. Dentro de las
políticas de juventud resalta la importancia de fortalecer en los jóvenes de ser actores de su propia vida, capaces de tener proyectos, elegir, juzgar de modo positivo o negativo y de tener relaciones sociales (de cooperación, consenso y conflictivas) y puntualiza que el principal objetivo de una política integral será articular los esfuerzos para incrementar en los jóvenes la capacidad de comportarse y vivir como actores sociales. El documento señala que las políticas de juventud deben enmarcarse dentro de una perspectiva de desarrollo humano e integral.
La política Nacional de Adolescencia y Juventud 1998-2003 cita los seis elementos claves que la OPS/OMS, UNICEF, y el Consejo Carnegie han identificado que necesitan los jóvenes y adolescentes:
1. El acceso a información confiable que les permite tomar decisiones con conocimiento de causa, ya se trate de la sexualidad, de la educación y el trabajo. 2. La adquisición de habilidades prácticas y para la vida, en especial para tomar
decisiones, habilidades de comunicación, resolución de conflictos y cómo resistir la presión de los compañeros y los adultos.
3. Dar acceso a la capacitación y a oportunidades para desarrollar aptitudes técnicas, empresariales y vocacionales.
4. Los adolescentes y jóvenes necesitan una nutrición adecuada, así como acceso a la educación de buena calidad y a servicios de salud.
5. Se requiere de un entorno seguro y propicio que empieza con la familia, y la experiencia de una relación enriquecedora y mantenida con al menos un adulto y que abarque las escuelas, las instituciones comunitarias y los sistemas de atención de salud.
6. Las y los adolescentes y jóvenes necesitan tener la oportunidad de participar y contribuir a su sociedad, además de instarlos a asumir la responsabilidad por su propio desarrollo y el de sus comunidades.
En el año 2000, se emitió la ley general de la juventud en la República Dominicana, cuyos objetivos principales son propiciar el desarrollo integral de los y las jóvenes sin distinción de género, de religión, política, racial, étnica u orientación sexual y de nacionalidad así como contribuir a su integración a la vida nacional y su participación plena en el desarrollo de la nación. Esta ley también forma la Secretaría de Estado de la
Juventud y el Órgano Asesor Nacional de la Juventud. La publicación de esta ley se realizó en el año 2006.
En el año 2005 Mejía y Amargós por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y la Secretaria de Estado de la Juventud realizaron la Encuesta Nacional de la Juventud: “Los Jóvenes Dominicanos: retos en su transición a la vida adulta”. Esta encuesta estudió los siguientes ejes temáticos educación y cualificación, trabajo, participación política y capital social, familia, autonomía, valores y percepción de su futuro a jóvenes entre 15 y 29 años de edad.
Esta encuesta ENJOVEN 2005, reportó que el 55% de los jóvenes estudia, 31% a nivel secundario, 10% a nivel primario y 14% a nivel universitario. El acceso al sistema educativo dominicano está condicionado por el origen socioeconómico del joven, teniendo mayor acceso y aprovechamiento de las oportunidades los de mayor nivel socioeconómico y la zona urbana sobre la rural. De los jóvenes que estudian, el 59% sólo estudia, el 22% trabaja y estudia y el resto se encuentra desempleado.
Se ha observado un incremento de la población joven dentro de la población económicamente activa PEA. Sin embargo, los jóvenes tienen una percepción negativa de las oportunidades de trabajo que hay para ellos, esta percepción negativa se incrementa con la edad y el nivel educativo.
Las prioridades para los jóvenes Dominicanos son: La familia, la educación y el trabajo. Un 82% de los jóvenes dominicanos viven en familias nucleares, pero de cada cien corresponden un 33% a familias monoparentales y un 15% viven en hogares sin núcleo familiar y el resto vive solo. Un 23% de los jóvenes han formado su propio hogar o han decidido de vivir de manera autónoma y un 32% de los jóvenes ha tenido experiencia de pareja.
Sin embargo, la emancipación total del hogar original se logra cuando se alcanza la independencia económica. Un 45% de la muestra percibe a la juventud como la etapa para la adquisición de los activos que requerirá el individuo para el desempeño satisfactorio de los roles adultos.
En cuanto a la participación social y política, contrario a otros países los jóvenes dominicanos se han caracterizado por una alta participación en los procesos electorales. Sin embargo, igual que en otros países mantiene una baja participación en la militancia partidaria y su interés por la política. La juventud masculina tiene una percepción más positiva del futuro que la femenina y esta percepción del futuro guarda una estrecha relación con la utilidad de la democracia.
En el año 2008, la Secretaría de Estado de la Juventud con la participación de líderes juveniles elaboró la política pública nacional para el Desarrollo de la Juventud Dominicana 2008-2015. Las áreas temáticas consideradas son: Educación, salud, cultura, trabajo y capacitación para el empleo, deportes y recreación, y participación social. Sin embargo, Tejeda (2008) reporta que la Secretaría de Estado de la Juventud no ha podido realizar la implementación de la Ley General de la Juventud y sugiere para lograrlo: garantizar el conocimiento de la ley, lograr la participación de los jóvenes en los problemas nacionales, actualizar la formulación de la ley de acuerdo a las nueva tendencias sociales y garantizar la implementación de las políticas de juventud y no programas aislados.
En el próximo capítulo analizaremos el concepto de competencias y cómo pueden desarrollarse. Específicamente se analizará la competencia de Inteligencia Emocional y su interacción con el comportamiento de los líderes como característica que contribuye a la efectividad de los mismos.