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L A CONSTRUCCIÓN DE MÁSCARAS

In document MIMO (página 75-78)

E xpresión e improvisación

4.4. L OS CENTROS EXPRESIVOS

4.5.4. L A CONSTRUCCIÓN DE MÁSCARAS

Intentamos dar una orientación para la confección de máscaras standar. Los mate- riales utilizados pueden ser muy diversos, van desde el papel al plástico, pasando por la tela, la madera, el metal, el cuero, por citar sólo algunos. Veamos a conti- nuación algunos métodos.

4.5.4.1. LA MÁSCARA DE PAPEL

Lo primero que hay que hacer es modelar una figura semejante a una cara. Las materias más utilizadas son: arcilla, escayola, plastilina. Puede servir cualquiera de ellas. Supongamos que tenemos arcilla en polvo. Veamos el procedimiento.

1. Vaciar en un recipiente unos puñados de arcilla, añadir agua y formar una pasta, amasarla bien hasta que obtenga la consistencia necesaria.

2. Sobre una tabla de unos 40 x 30 cm. se da una capa de aceite, a continuación colocar la bola de arcilla.

3. Modelar la superficie en forma ovalada.

4. Tomar las medidas de la cara de quien va a colocarse la máscara, desde lo alto del cráneo hasta el comienzo del cuello, pasando por la frente, la nariz y el mentón; desde una oreja a otra, pasando por la nariz. Aplicar estas medidas al bloque de arcilla. Medir y localizar exactamente la nariz y los ojos, con la distancia entre ellos. La máscara deberá encajar después sin dificultad en la cara del ejecutante. 5. Modelar la arcilla. Para ahuecar y formar los relieves utilizar una especie de

espátula hecha con un trozo de madera, un palillo o un cuchillo. Para medir las distancias, por ejemplo, entre los ojos, se puede utilizar un compás o un uten- silio parecido. Cuando se haya terminado, dejar secar.

6. En un recipiente preparar una cola. Mojar en la cola unas tiras de papel de perió- dico, de cocina, etc., después colocarlas en todos los sentidos sobre la máscara de arcilla hasta que se cubra toda, y procurar que sobre en los extre- mos, para que cuando se seque, se pueda tirar del papel sobrante para sepa- rar la máscara de la arcilla. Apretar con los dedos para que se forme bien el relieve, sobre todo en los huecos. Si se desea que la máscara sea más dura- dera o más rígida, aplicar más capas de papel encolado.

7. Cuando la máscara esté seca, separarla de la arcilla, tirando con precaución. 8. Cortar con unas tijeras el borde externo de la máscara, recortar los huecos de

los ojos y los orificios de la nariz para facilitar la respiración.

9. Pintar la máscara del color deseado, dependiendo de la finalidad que se le vaya a dar.

10. Grapar o remachar sólidamente por detrás, en los bordes, a un lado y otro, a la altura de las orejas, un elástico.

4.5.4.2. LA MÁSCARA DE TELA

Tiene la ventaja de que es más flexible, más duradera y se adapta bien al rostro. Básicamente se utiliza el mismo procedimiento para su fabricación. La única dife- rencia se encuentra en el material empleado, ya que, en lugar de usar tiras de papel, se utilizan unas tiras de gasa o seda, anchas y poco largas. Con tres capas aproximadamente es suficiente.

4.5.4.3. LA MÁSCARA DE CUERO

1. En un trozo de madera se talla la forma del rostro. (También puede usarse plas- tilina, pues es más fácil modelar la figura del rostro).

2. Poner a remojar en agua un trozo de cuero curtido, de 1 mm. de espesor. 3. Extender el cuero, remojado, sobre el trozo de madera tallado, haciendo que se

adhiera a la superficie, pero sin estirar completamente la piel. Con unos clavos se fija el cuero en los ojos y en los huecos de la nariz y después, con otros clavos, se fija por detrás en la madera, en los puntos principales.

4. Primero con las manos y después utilizando diversas tablillas se marcan en el cuero, calcando, las líneas de la máscara de madera. A la vez se va fijando en el borde de atrás de la madera el cuero con clavos. Para que el cuero siga adap- tándose al contorno de la forma de la madera, hay que practicar en él varios cortes en forma de V, por la parte de atrás, en el borde.

5. Después de haber dejado la máscara en esa forma durante medio día, para hacerlo adherir perfectamente se golpea con un martillo, primero con la punta y después de plano, en los huecos se aprieta con una tablilla.

6. Una vez seco el cuero se quitan los clavos y se separa la máscara de la madera. 7. Los bordes extremos de la máscara se dejan más delgados con una cuchilla,

quedando sólo una fina piel. Se coloca por todo el borde un alambre recubierto de seda (o plástico) para reforzar el contorno de la máscara, luego se repliega, se dobla el extremo del cuero, se pega interiormente con una buena cola, dejando dentro el alambre.

8. En la parte interior de la máscara se dan dos o tres manos de barniz, se procu- rará que quede pulida, fina y suave, pues va a estar en contacto con la piel.

9. Cortar los agujeros de los ojos, la boca y los orificios de la nariz.

10. La parte exterior de la máscara se puede dejar del color natural del cuero o se puede pintar con betún de judea, con anilina y betún del calzado, con cera, etc. Se coloreará según el fin que se le quiera dar a la máscara.

4.6. LA IMPROVISACIÓN

La improvisación es una palabra muy usada en estos tiempos dentro del mundo de la escena para explicar una situación humana, para descubrir el fondo de un conflicto dramático. Se sirve básicamente de dos elementos:

a) La respuesta espontánea ante el desarrollo de una situación inesperada o propuesta.

b) La habilidad que nos exigirá el tratar o resolver tal situación.

La improvisación exige una comprensión rápida del tema y una respuesta casi inmediata, aunque es lógico que en las etapas iniciales suela llevar más tiempo todo el proceso. En cualquier caso, debemos tener claro que la improvisación es un medio exploratorio en el que la respuesta a una idea debe ser espontánea, por lo que, lógicamente, la experiencia y la capacidad imaginativa personal y del grupo son claves.

4.6.1. EL PROCESO

Aunque hay infinidad de métodos de improvisación, podríamos resumir los tiempos del proceso de la siguiente manera:

a) Si no se ha hecho previamente, conviene comenzar por una preparación que ayude a liberar el cuerpo, la mente y la imaginación por medio de unos ejercicios de movimiento. El grupo responderá mejor y se obtendrán mejores resultados. b) Plantear una introducción dentro de la sección o materia, por ejemplo: la

expresión de emociones, que ha de conducir a la improvisación planeada en la sesión. Mostrar los posibles enfoques del tema, destacar o poner más énfasis en alguno, todo ello conjugado en torno a los objetivos específicos que se pretendan conseguir. Se debe siempre tratar de permanecer en el tema.

c) La última parte de la improvisación será un período destinado a reunir aque- llos aspectos principales que se hayan explorado, resumir o entresacar los más logrados y, si cabe, desarrollar un montaje final que dará expresión a una culminación y evaluación de la experiencia globalmente entendida.

Es importante resaltar que cuanto mayor sea la entrega, la espontaneidad alcan- zada en el trabajo, tanto mejor resultará la improvisación.

Otro de los factores implicados en buen grado es el estímulo de una imaginación sin límites. Por ello, en nuestros ejercicios de entrenamiento, a veces partimos de la observación de las cosas reales, pero también podemos construir algo nuevo a partir de la imaginación.

Otros elementos que se deben tener en cuenta son:

a) La motivación, que viene a ser el motor, la respuesta interior al movimiento. b) El significado, se trata de buscar una razón para el movimiento. ¿Por qué?

¿Para qué?

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