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4 L os valores de la sociedad española del futuro

In document La reconstrucción del sujeto ético (página 37-46)

Hasta aquí hemos analizado el presente de la sociedad española tanto en relación con los rasgos propios de las sociedades avanzadas como en estudios que señalan los aspectos más específicos de la sociedad española de finales del siglo XX. Ahora es el momento de analizar hacia dónde va el futuro de la sociedad española, siguiendo los datos del estudio sociológico realizado en 1999 por el equipo de sociólogos coordinado por Javier Elzo. También analizaremos los resultados de un estudio sobre los jóvenes españoles de finales de siglo. Al final de la Tesis se añade un estudio de sociología cualitativa, basado en Grupos de discusión con jóvenes de Madrid que puede ser una contribución modesta, pero real, a las conclusiones de un trabajo sociológico mucho más

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El equipo de Elzo ha elaborado una tipología sobre los valores de los españoles de finales del siglo (1999) y otro específico sobre los jóvenes. A mi modo de ver, se puede decir que estos valores también pueden ser válidos a principios del nuevo siglo y milenio. El trabajo se realizó en 1999 y hasta 2005 no se publicará un nuevo estudio sociológico de estas dimensiones sobre la sociedad española. Por ello creo que se pueden aplicar sus conclusiones también al momento actual.

En primer lugar, conviene aclarar cuál es la acepción del término “valor” en este estudio sociológico. Valor es tomado en dos sentidos: como sinónimo de lo “bueno, aceptable” frente a su contrario, lo “malo e inaceptable”. Y también como criterio de acción social al que el individuo se atiene de forma más emocional que racional y de modo duradero. Estos dos sentidos complementarios sirven de soporte a las actitudes individuales que se manifiestan en las conductas cotidianas de las personas en su interacción social.

La tipología que se ha elaborado en este estudio se basa en esta hipótesis; en que los factores nómicos, de valores que representan las opciones inmateriales de las personas son más importantes porque los valores tienen una densidad propia y crean una dinámica propia. Eso no significa que los factores materiales como la edad, el género, la clase social, el nivel de estudios etc. no sean importantes, pero no son tan determinantes en la configuración de las actitudes éticas. De hecho, también en este estudio se han incluido algunos condicionantes sociodemográficos como la edad y el género, por ser los más relevantes.

Tampoco se han querido tener en cuenta de modo directo en la elaboración de esta tipología las opciones políticas ni las religiosas, cosa que se ha hecho en multitud de estudios anteriores. Según Elzo, esas opciones políticas y religiosas son demasiado inmediatas y primarias y probablemente hubiesen ofrecido resultados estereotipados que no habrían aportado casi nada al conocimiento de los españoles actuales.

El modo de elaboración de la tipología que luego veremos ha sido el siguiente. Se ha sometido a cada una de las cuatro preguntas seleccionadas a un Factorial de Componentes Principal y con los Factores resultantes se ha construido la tipología. Los factoriales han sido los siguientes: 1°) Importancia concedida a diferentes aspectos de la vida (amigos, ocio y tiempo libre; familia y trabajo; religión y política). 2°) Colectivos a los que no quisiera tener como vecinos (No al diferente; no al “desviado” y no al extremista). 3°) Confianza en las instituciones (instituciones políticas e internacionales; instituciones cívicas y de servicios; instituciones de control social; prensa y sindicatos) y 4°) Justificación de determinados comportamientos (divorcio,

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toda forma de relación sexual y de interrupción de la vida; prácticas incívicas; prácticas dolosas en lo económico). En definitiva se trata de ítems que se han presentado ya muchas veces en las Encuestas de Valores de los últimos treinta años, tanto en España como en el resto de Europa.

No es el momento de analizar con detalle todos los elementos del análisis factorial de cada uno de ellos ni de comentar con minuciosidad cada uno de ellos. Solamente, hemos de repetir que esta tipología que se ha elaborado no es la única ni la mejor, sino que responde a los presupuestos del investigador y a sus hipótesis de trabajo, basadas en muchos años de trabajo tanto en España como en Europa.. Como escribe Elzo, toda tipología no es sino un intento de distinguir en un

universo concreto una serie de grupos lo más heterogéneos entre sí cuan homogéneos internamente, esto es, con gran varianza intergrupal y escasa intragrupal22. La tipología

elaborada por Elzo y su equipo sobre los ciudadanos españoles, atendiendo a sus valores, confianza en instituciones y tolerancia vecinal es la siguiente:

Denominación retenida para los siete tipos N° de personas Porcentaje

___________________________________________________________________________ 1° Institucionales integrados 225 18,8% 2° Privatistas tolerantes 231 19,3% 3° Liberales permisivos 176 14,7% 4° Libredisfrutadores 125 10,4% 5° Conservadores rigoristas 249 20,8% 6° Incívicos 111 9,1% 7° Intolerantes 83 6,9% 22 J.Elzo. ibidem. P.313

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TOTAL N = 1200 100 %

No podemos detenernos en analizar con detalle y profundidad cada uno de los tipos que configuran la muestra elaborada por el equipo de sociólogos coordinado por J.Elzo. Sin embargo, merece la pena explicar brevemente el significado de cada uno de los tipos para entender su denominación, comprender la importancia sociológica que tiene y su incidencia en el futuro de la sociedad española

- El tipo denominado “institucionales integrados” es el que más confianza muestra en las instituciones, sobre todo en la Iglesia católica, en las Fuerzas Armadas y en la policía. Son asimismo los más religiosos de todos. Es de los grupos que menos justifica el divorcio, el aborto, la eutanasia, el suicidio, la homosexualidad y la relación sexual casual. Es por otro lado el grupo que menos justifica los comportamientos conducentes al enriquecimiento ilícito. En cuanto a la edad, hay pocos jóvenes de menos de 24 años y bastantes de más de 55 años. Las mujeres son el 58% y los varones el 42%. El porcentaje de 18,8% lo sitúa en el tercer tipo más numeroso, a poca distancia de los “conservadores rigoristas” que constituyen el grupo más importante.

-El tipo denominado “privatistas tolerantes” es el segundo grupo más numeroso con un

19,3% del total de la población. Sus rasgos se definen por lo siguiente: lo más importante para ellos es su vida privada; son apolíticos, son arreligiosos y son los más tolerantes de todos los grupos, sobre todo en lo referente a la tolerancia vecinal, ya que no rechazan a ningún tipo de vecinos de cualquier ideología o cualquier conducta. En cuanto a la edad son bastante jóvenes y conceden mucha importancia en su vida a la familia y al trabajo y no confían casi nada en las instituciones, sobre todo en la Iglesia católica, aunque tampoco en las Fuerzas Armadas ni en la Policía.

-El tipo denominado “liberales permisivos” ocupa el cuarto lugar en cuanto a porcentaje de población, un 14,7%. Se caracterizan por sus actitudes contrapuestas respecto a sus vecinos, según quienes sean éstos y tienen actitudes de justificación o de rechazo ante distintos comportamientos sobre los que se les pregunta. La nota que delimita este grupo con mayor claridad es su rechazo de los extremistas de cualquier ideología. Sin embargo aceptan al diferente y al extranjero como vecinos con complacencia; y rechazan de modo claro a los excarcelados, alcohólicos o drogadictos. Rechazan los comportamientos con independencia del origen geográfico, de la raza, de la religión y de la inclinación sexual. Apenas confían en las instituciones de control social como la Iglesia, la Policía o las Fuerzas Armadas. En cambio aceptan bastante bien todos los procedimientos que se utilizan para el enriquecimiento ilícito, como el fraude fiscal, el “dinero negro”, la información privilegiada etc.

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-El tipo denominado “libredisfrutadores” es, en muchos aspectos, opuesto al de los “institucionales integrados”. Son los menos institucionalistas, los menos religiosos y los más permisivos con todas las conductas en relación con la vida y con el ejercicio de la sexualidad. Son de los que menos importancia conceden a la familia, al trabajo y a la religión. En cambio es muy importante para este grupo el tiempo libre, los amigos y los conocidos. Es el tipo compuesto por un colectivo de dad más joven y por un 64% de chicos. No son los más permisivos con las prácticas incívicas, como conducir bebido o demasiado deprisa por las ciudades, aunque con cierta frecuencia sean ellos mismos los que las lleven a efecto. Constituyen un 10,4% de la población y ocupan el quinto lugar de los siete grupos analizados. Están muy interesados por la política y son el grupo que más simpatiza con la izquierda política: PSOE, IU y partidos políticos autonómicos de izquierda como EH.

- El tipo denominado “conservadores rigoristas” constituye un 20,8% del total de la población y es el más numeroso. Tienen dos características fundamentales: les disgusta en alto grado tener como vecinos a determinados colectivos como drogadictos, alcohólicos, excarcelados, gitanos, gentes con SIDA, homosexuales etc. Y por otro lado, son los que menos valoran en sus vidas el tiempo libre, el ocio y los amigos y conocidos. Son los que menos pertenecen a asociaciones voluntarias y prácticamente carecen de vida social. Es el grupo que más rechaza el aborto, la homosexualidad, el divorcio, la prostitución y los drogadictos. Son los más rigoristas en cuanto a los comportamientos considerados incorrectos para la moral tradicional del catolicismo. Son los que más confían en las instituciones de orden y control social como la Iglesia, las Fuerzas Armadas y la Policía. Son muy restrictivos con la inmigración de trabajadores extranjeros a España. Es el grupo de más edad, y entre ellos hay muchos jubilados, desempleados y muy pocos estudiantes.

-El tipo denominado “Incívicos”. Es el término que mejor define a este grupo que constituye algo más del 9% de la población española. Son los que más justifican todo tipo de comportamiento incívico, tanto en el plano social como en el económico. Así, suelen justificar conducir bajo efectos del alcohol, tirar la basura a la vía pública, fumar en lugares prohibidos; y en otros ámbitos legitiman todos los comportamientos que tienen que ver con el enriquecimiento ilícito y con la economía sumergida. Apenas confían en ninguna institución, salvo en la prensa y en los sindicatos. No son el grupo de edad más juvenil, como alguien podría pensar. Y tampoco son personas de extracción social baja, sino más bien media y sin agobios económicos. Tienen una religiosidad convencional y muy superficial. Son incívicos e insolidarios y en este grupo hay tanto varones como mujeres.

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-El último grupo, el de los “Intolerantes” constituye un colectivo que suma cerca de un 7% de la población española. Es el grupo que se define por su radical intolerancia vecinal hacia los “diferentes”, sean éstos del tipo que sean (inmigrantes extranjeros, gitanos, judíos, musulmanes, homosexuales, drogadictos, ex-presidiarios, personas con SIDA, alcohólicos etc.). Son bastante intolerantes en cuestiones relativas a la moral individual (aborto, divorcio, homosexualidad, suicidio, eutanasia... ) y sin embargo son más permisivos en cuestiones relativas al enriquecimiento ilícito como engañar en los impuestos, mentir en interés propio , reclamar indebidamente al Estado etc. Es el colectivo en el que hay mayor presencia de mujeres, el 60%. Hay un dato relevante en este grupo y es que lo componen muchos habitantes de localidades de menos de 2000 habitantes; por lo tanto hay más población rural y con un nivel de estudios más bien bajo. En cuanto a la simpatía política es el grupo que se sitúa más claramente a la derecha, como votantes del PP y de algunos grupos nacionalistas y regionalistas de derechas. No se puede hablar propiamente de actitudes racistas, sino de un temor a lo desconocido y un miedo a perder lo adquirido en el campo social y económico. Afortunadamente para la convivencia entre los ciudadanos españoles es el grupo más pequeño de los siete tipos descritos.

CONCLUSIONES

La interpretación general que se puede hacer de este estudio sociológico es, en palabras de Javier Elzo, que la lectura de esta tipología nos indica que hay dos ejes básicos a través de los

cuales cabe situar a los siete grupos resultantes. El eje fundamental sería el de la integración versus la exclusión social... Ahora bien, este fenómeno de integración / exclusión tendría un segundo eje, como complemento y adjetivación del primero, según denote una mayor conformidad con los valores del orden tradicional o más bien apueste por una concepción más liberal, si no libertaria de la sociedad 23

En el eje continuo que va desde un extremo de la integración hasta la exclusión podemos reproducir el siguiente esquema interpretativo de J.Elzo.

Integración social

18,8 % Integrados socialmente ---1° Institucionales integrados 18,8% 34,0 % Liberales permisivos --- 2° Privatistas tolerantes 19,3%

3° Liberales permisivos 14,7% 10,4% Hedonistas --- 4° Libredisfrutadores 10,4%

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20,8% Retraído. Tradicional --- 5° Conservadores rigoristas 20,8% 16,0 % Fuera de la sociedad --- 6° Incívicos 9,1%

7° Intolerantes 6,9% Exclusión social

La suma de las tres primeras tipologías (institucionales integrados, privatistas tolerantes y

liberales permisivos) nos dan un grupo de ciudadanos españoles integrados aceptablemente en el

sistema (52,8%). En el centro de este eje tipológico se encontraría el tipo de los libredisfrutadores con un 10,4% y que representa un sector importante de la juventud española y en el extremo del eje, caracterizado por el mayor grado de intolerancia, se situaría la suma de los tres tipos más partidarios de la exclusión (los conservadores rigoristas, los incívicos y los intolerantes) con un 37%.

¿Qué se puede concluir de este estudio y de la tipología elaborada sobre los españoles actuales? ¿Es la sociedad española en nuestros días una sociedad intolerante y tradicional o es

más bien liberal y posmoderna?

Por los datos obtenidos se puede afirmar que en 1999 y, según este estudio, los ciudadanos españoles en un porcentaje de más de un 50% actúan con un grado medio de tolerancia vecinal y de integración en la sociedad y de confianza en sus instituciones, pero se aprecia también un grupo importante de población (un 37%) que muestra un grado creciente de intolerancia vecinal y de actitudes de exclusión. En medio de ambas posiciones se sitúa un 10% de la población que a mí como educador de jóvenes me interesa particularmente y es el de los libredisfrutadores o

hedonistas, cuya frase predilecta parece ser “yo paso de todo menos de mis amigos, mi tiempo

libre y mis diversiones”. Sin exagerar sobre ello, muchos educadores podemos confirmar que bastantes de nuestros alumnos de Centros de Secundaria piensan y actúan así.

Para profundizar algo más en los comportamientos y en las actitudes éticas de los jóvenes, vamos a comentar las conclusiones de un estudio de Javier Elzo y su equipo de colaboradores sobre los jóvenes españoles de 1999, que siguen siendo válidas en 2004 y que constituyen una confirmación de muchos estudios anteriores realizados en España sobre la juventud. Ello nos puede ayudar a vislumbrar cómo puede ser la sociedad española en un futuro inmediato.

Sin aportar todos los detalles técnicos y dejando a un lado la mayoría de los datos cuantitativos que pueden consultarse en el trabajo de Elzo sobre la juventud española en 1999, me voy a detener en algunas cuestiones que pueden servir para iluminar el camino de nuestra juventud y de la sociedad española en un futuro inmediato. Antes de ofrecer el perfil del joven de finales de

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siglo XX y de comienzos del XXI, voy a reseñar una serie de temas emergentes que merecen una atención más especifica en futuros estudios sobre la juventud.

- La emergencia de las chicas jóvenes a medio plazo en todos los ámbitos de la sociedad (política, cultura, ciencia etc.) y las consecuencias que eso va a tener sobre la sociedad española.

- El problema del paro juvenil en España que representa una de las tasas más altas de Europa. Eso puede ayudar a explicar que muchos estudiantes adolescentes y jóvenes sientan gran incertidumbre ante el futuro.

- El problema de la violencia juvenil que tiene dos vertientes distintas; como víctimas del sistema y como respuesta violenta ante el mismo. El caso de la juventud en el País Vasco tiene otras connotaciones bien estudiadas por J.Elzo en diversos estudios sociológicos.

- La importancia de las variables autonómicas y locales en España que le dan una especificidad propia a las conductas y actitudes de los jóvenes.

- El tema de la sexualidad juvenil que no es bien conocido en nuestro país por diversas razones.

Con todas estas cuestiones todavía pendientes de una mayor atención y de futuros estudios sociológicos, sin embargo se puede intentar ofrecer, siguiendo el estudio de J.Elzo, un perfil de los jóvenes españoles de finales del siglo XX y de principios del XXI. Así, se puede decir que los jóvenes españoles actuales:

1°) No son revolucionarios sino presentistas; es decir, quieren vivir bien y confortablemente cada día y todos los días. Su solidaridad es puntual y no creen en la revolución ni en la transformación radical de la sociedad.

2°) Aceptan muy bien a todos los “diferentes” (homosexuales, enfermos de SIDA, emigrantes extranjeros de otra raza, de otra religión y de otra cultura). Les gusta el mestizaje y sin embargo se identifican con lo suyo y defienden también lo propio (país, lengua, cultura)

3°) Propugnan en mayor grado las “virtudes públicas” que las “virtudes privadas”; es decir, muestran menor permisividad con las conductas incívicas e insolidarias que con las conductas privadas como el aborto, el suicidio, la eutanasia o el divorcio.

4°) Existe una falla, un hiato muy importante entre su inversión racional y afectiva en los valores finalistas (pacifismo, ecologismo, tolerancia) y los valores instrumentales, los medios que

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deben utilizar para lograr esos fines; les falta esfuerzo, responsabilidad, compromiso, participación y abnegación. Hablan mucho de solidaridad, pero más como una palabra mágica que como un compromiso serio. El gran desfase entre medios y fines es una de las causas del fracaso de muchos alumnos en los estudios y de muchos jóvenes en el trabajo y es que, como señala Elzo, no se les ha educado en esos valores y actitudes que son absolutamente necesarios en la vida. Quizás los padres tengan una especial responsabilidad en este tema por el “eclipse de autoridad” y la pérdida del valor ejemplar de la conducta que se ha producido en nuestra época.

5°) Son, en gran medida, unos “jóvenes consentidos” que desconocen los límites que toda conducta debe tener. Han recibido mucho y han dado poco y por eso se extralimitan fácilmente.

6°) Son realmente arreligiosos; se sienten despreocupados y totalmente indiferentes ante el catolicismo, ante todos los fenómenos religiosos y ante la cultura religiosa en general. Solamente un 3% cita a la Iglesia católica entre las instituciones que le aportan algo. Este punto, según el estudio de Elzo, es uno de los que más ha ido en aumento en los últimos años, de modo que el avance del “analfabetismo religioso” entre la juventud es altísimo y los educadores podemos dar fe de ello en nuestras clases.

7°) Se sienten satisfechos y felices. Manifiestan que están contentos con su familia, con sus amigos y con el sistema educativo. No sienten un miedo excesivo ante el paro, porque creen que la situación mejorará en un futuro inmediato.

8°) Se sienten libres, son libres, pero no están libres. Se saben dependientes de la familia de origen por motivos económicos y esa dependencia prolongada en lo económico y en lo social les priva de autonomía personal. Por eso les falta también responsabilidad, porque no han tenido que asumirla nunca de modo autónomo.

En palabras de Javier Elzo, podemos concluir sobre los jóvenes españoles que estamos

ante la generación juvenil que más medios materiales y recursos culturales y formativos tiene de toda la historia. También la generación que en mayor grado depende de sí misma para construir su universo de valores, sus proyectos de vida, su vida misma. Pero los grandes proyectos, las

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