Procedimiento:
Se colocan los cuatro Reyes cara arriba sobre la mesa: El de Picas a este se una baraja de 32 cartas. Se requieren, además, tres cartas [con las caras
Rey de de
Rey de de Corazones
Rey de de
Los cuatro Reyes, cuatro Damas y las cartas trucadas se distribu- yen en la baraja de esta manera:
El Rey de es la carta superior, el Rey de Diamantes la segunda, el Rey de tercera, y el Rey de Corazones la cuarta carta por arriba. La Dama de Corazones es la carta inferior de la baraja, la trucada Rey de de Corazones la penúltima, Rey de Tréboles/Da-
de Corazones Rey de de
nes siguiente, y luego las Damas de Tréboles, Diamantes y Picas. Charla:
Esta es una vieja historia que se mantiene aún nueva. Es la historia de un desafortunado
Para no ser acusado de indiscreto, reduciremos la historia de estas personas a las cartas.
este es el primero,
es el el tercero y el cuarto.
Nunca se cumplió mejor el dicho: "Hechos con el mismo molde" que con esos cuatro. Su unanimidad llegaba tan lejos que se enamoraron los cuatro de una misma chica
y la eligieron como la dama de sus corazones, lo cual casi destruye la armonía entre ellos.
la derecha, a su izquierda el de Diamantes, luego el de Tréboles y el de Corazones.
El artista coge el Rey de Corazo- nes y lo vuelve a colocar sobre la baraja,
lo mismo con el Rey de Tréboles, lo mismo con el de
y lo mismo con el Rey de Picas. que queda como carta superior de la baraja.
La dama de sus corazones se dio cuenta. Los cuatro amigos le caían igual de bien, pero como la ley no le permitía casarse con todos al mismo tiempo, ella salvar los lazos de amistad existentes
Con ello se extrae la Dama de Corazones del fondo de la baraja con el mayor, anular y pulgar derechos. Se enseña ía carta y se deja cara arriba sobre la mesa, cuidando de no la carta trucada que queda ahora bajo la
Mientras pronuncia estas pala- bras, el artista cuenta secretamente las tres cartas inferiores de la baraja (las trucadas) y las pasa arriba mediante un Salto.
Se cogen las cuatro cartas supe- riores de la baraja y se disponen en abanico en la mano derecha. Se enseñan esas cartas y se colocan
y alejarse de la vista de sus cuatro amigos.
recitó: "La distancia todo lo cura".
al contrario, los amigos le tomaron aún cariño.
El primero,
que era la amaba más apasio- nadamente, soñaba con ella día y noche,
hasta que se vio inmerso en ella.
Colocamos a la dama de cora- zones aquí en la mesa.
Al segundo amigo
le fue muy bien. El tam- bién pensaba en su dama de corazones hasta que per- dió la por ella.
cara abajo sobre la mesa de iz- quierda a una al lado de la otra.
Mientras se pronuncian estas palabras se hace un se coloca la Dama de Corazones en el centro de la baraja (sobre los Reyes) y se hace otro Salto, la
a la posición superior.
Se levanta el Rey de Picas con la mano derecha y se enseña.
Después de estas palabras se hace un cambiando el Rey de Picas por la Dama de Corazones, que está sobre la baraja.
Se enseña la Dama de Corazones y luego se hace otro vol- viendo a cambiar la Dama por el Rey
y se coloca este Ultimo sobre la mesa como si fuese la Dama. Se transfiere la Dama de Corazones a] fondo de la baraja mediante un Se levanta el Rey de Diamantes con la mano derecha y se enseña, cubriendo la mitad interior.
también la segunda Dama de aquí la mesa.
E) tercer amigo
intentó borrar de su mente a la dama de los corazones, pero fue un esfuerzo en vano.
Su imagen se le aparecía cada vez que pensaba en su primera cita con ella.
Colocamos también esta Dama sobre la mesa.
Y aquí el cuarto ami- go.
El tampoco pudo escapar a los mágicos poderes del y tam- bién con sólo pensar en ella, apare- cía imagen ante sus ojos.
en los dedos, orientando la Dama de Corazones hacia el extremo exterior. Se enseña la Dama cu- briendo la otra mitad, se hace Enfile por abajo, cambiando la carta trucada por el Rey de Dia- mantes que está sobre la baraja y se coloca este último la mesa como si fuese la Dama.
Se enseña el Rey de cubriendo la mitad interior.
Se gira la carta.
Se enseña la Dama de Corazones, cubriendo la mitad interior y luego se hace otro Enfile por abajo, cam- biando la carta trucada el Rey de el cual se coloca sobre la mesa como si fuese la tercera Dama de Corazones.
Se enseña el Rey de Corazones con la mano derecha, cubriendo la mitad interior.
Se gira la carta y se enseña la Dama de Corazones, cubriendo la otra mitad. Se hace por abajo, cambiando carta trucada
Colocamos también esta Dama sobre la mesa.
Pero como el tiempo todo lo cura, así lo hizo con las de los corazones de estos cuatro ami- gos y antes de pasado un año [a embriaguez amorosa se eva- porado, sus mentes estaban sanas y la dama de sus corazones
por el Rey de Corazones que está sobre baraja y se coloca este último sobre la mesa como si la cuarta Dama de Corazones.
Con estas palabras se vuelven las cuatro cartas de la mesa, que para el público eran Damas de Corazones, revelando los cuatro Reyes.
Luego se retiran tres cartas trucadas del fondo de la baraja me- diante el "giro por abajo" y se dispone de ellas. Las cuatro
Pero ya en la Biblia dice: "No es bueno estar
También mis después de un tiempo, consideraron posibili- dad de buscarse un alma gemela.
Pero esta vez no siguieron el
Damas que están bajo la baraja se transfieren arriba mediante un Salto, luego se hacen sobresalir por el extremo interior y se sujeta así la baraja en la mano izquierda.
camino dictado por sus corazones sino que que la casuali- dad eligiera sus
Y eso es que vamos a hacer
Aquí quedan otras cartas. por favor, cuatro núme- ros entre el 1 y el 28. Las cartas que correspondan con sus
las colocaremos una sobre un Rey,
Y así en de cuatro
desdichadas aventuras amorosas,
cuatro felices.
Señalando hacia la baraja:
Los espectadores dicen los núme- por 6, 12 , 15 y 20, El artista cuenta entonces cinco cartas [de las que no están sobresa- lientes] y coge como sexta la Dama de Picas de encima, la cual coloca abajo sobre el Rey de Picas. Se procede igualmente con las otras Damas, colocando cada Dama sobre el Rey del respectivo palo. Una vez hecho esto, se vuelven las cara mostrando que las Damas y los Reyes correspon-
den.