JOHANN NEPOMUK HOFZINSER
C A R T O M A G I A
Compilado y editado por Ottokar Fischer
Prólogo por Juan Tamariz
Estudio introductorio por Reinhard Müller
Traducido por Rafael Benatar
EL POÉTICO ARTE CARTOMAGICO DE
UN PRECURSOR ACTUAL
por Juan Tamariz Esta traducción directa del alemán del gran conocedor Rafael Benatar está precedida de un estudio del especialista alemán Reinhard Müller, escrita especialmente para la edición española, así que mi prólogo será breve.
Tan solo decir que el libro es de la más alta calidad (la magia del siglo XIX, con sus saltos, empalmes, forzajes, cambios por enfile y carta corrida en cuanto a las técnicas, y las cartas de doble cara y medía cara en cuanto a los trucajes). Añadir que aquí estas técnicas están exquisitamente estudiadas y mejoradas (el empalme por abajo que termina con la baraja en la punta de los dedos izquierdos, el enfile "de Hofzinnser", el forzaje de la carta bajo el abanico, el medio salto, etc.)
Que los efectos son enormemente interesantes, algunos apasionantes y muchos muy novedosos (incluso algunos como "Recuerde y Olvide", novedo-sos hoy día...). Que las rutinas son complejas, barrocas a veces, inteligen-temente construidas y densas (en el mismo juego, a veces hay cuatro y cinco efectos consecutivos) y que las charlas y las presentaciones son absolutamen-te deliciosas, poéticas, memorables, llenas de ingenio y humor y que son el traje perfecto, bien diseñado, bien cortado, para el cuerpo del juego.
La Cartomagia del siglo XIX que tuvo en los libros del Tío Cigüeño en España (1839), Ponsin (1854) y Roben Houdin (1868) en Francia, Sachs (1879) y Hoffinan (1876) en Inglaterra y Roterberg (1898) en Estados Uni-dos sus más interesantes muestras escritas, alcanzó en la magia del genial Hofzinser y algunos de sus alumnos m una cima única y extraordinaria.
Pero que no se engañe el lector: esta Cartomagia "antigua ' es también absolutamente moderna: las rutinas, la emoción derivada de las sugerentes y artísticas charlas, la fuerza de los efectos y el impacto de la continuada repetición con variaciones de los mismos una y otra vez a lo largo del juego (aunque utilizando inteligentemente diferentes métodos: manipulativos y trucados), son, hoy, cuando ya vislumbramos el siglo XXI, una lección actual, una auténtica maravilla de creación artística comparable a las de Vernon, Daley, Ascanio, Rene Lavand, Paul Harris, Marlo, Larry Jennings, Flip o Luis García (por citar solo algunos de los grandes de la Cartomagia del siglo XX).
"^ Entre ellos su amigo Cari Candan Hermana, decano de la dinastía de ¡oí Hemnann
Así pues me resta tan solo pedir al lector que estudie en profundidad la concepción tan moderna de las rutinas; un rápido análisis de ellas sería este: primero se presenta un tema interesante medíanle ¡a charla, muy a menudo mediante una pregunta directa al público, luego se pone en escena el tema con las cartas tratando de mantener el justo y difícil equilibrio charla-efecta mágico. En esta primera fose se utilizan técnicas manipulativas, se entrega rodo a examen, se añaden secretamente las cartas trucadas (si las hay), se repiten tos efectos anteriores utilizando estos elementos y consiguiendo un redoblado efecto y deshaciendo de paso las soluciones manipulativas que el espectador pudiera imaginar. Se termina reteniendo estas cartas trucadas y entregando la baraja de nuevo, mientras de deshace uno del material trucado. Toda una auténtica y compleja obra maestra de construcción.
Hofzinser tuvo además la suerte de nacer en el momento y sitio oportu-nos.' la Vietia del siglo XIX, el centro cultural del mundo occidental, donde aún se escuchaban las melodías de Mozart y Beethoven, donde Schuberí componía las más hermosas canciones jamás escritas y el ingenio, la alegría, la belleza y el arte estaban entre los valores más apreciados y cultivados. Todo ello influyó sin duda en la sensibilidad de Hofzinser y por tanto en su magia, expresión artística de su mundo interior. Se encontraron así el artista y su público, capaz, sensible, degustador. Esto podría ayudar a explicar el probable menor éxito que tuvieron las salidas de fíojzinser de Viena para presentar su arte.
No ocultaré que no es fácil la lectura y estudio del libro, dado el método utilizado por Ottokar Fischer para la descripción (me refiero a que no se describe o adelanta el efecto, ni se resume al final). Hay que leerlo todo con cuidado, visualizar lo descrito y a ser posible escribir uno mismo un resumen del efecto para poder tener una clara idea de la generalmente compleja rutina. Las variantes de los mismos juegos y una cierta germana descripción reiterativa, dificultarán quizás al lector latino la lectura rápida que su temperamento gusta, pero este libro es una auténtica joya. Descubre tú mismo, lector, su brillo y su belleza, engárzala y móntala a tu gusto y deslumhra con ella la sensibilidad artística y poética de tus espectadores, vía ¡a emoción del misterio (clave esencial de toda la magia).
Si además, los problemas "propuestos' por Hofzinser y los efectos resueltos sirven para provocar tu pensamiento, aumentar tu sensibilidad, sugerirte nuevas ideas y ayudar a que tu magia crezca y se enriquezca...el milagro de la magia de fíojzinser se habrá cumplido, siglo y medio después de ser creado, una vez más.
ESTUDIO INTRODUCTORIO
Reinhard Müller
Fechas importantes y notas biográficas
Johann Nepomuk Hofzinser nadó en Viena el 18 de Julio de 1806. Su familia, procedente de Schwaben, Alemania, pertenecía a la clase
media-alta vienesa, que era una clase con inclinaciones artísticas.
En su juventud fue un entusiasta violinista, aunque nunca llegó a la perfección que hubiera deseado en este arte. Este dato es importante para comprender su habilidad con las cartas y algunas de sus técnicas
cartomágicas.
Afinóles de la década del 1820 se doctoró en filosofía por la universi-dad de Viena.
En 1828 ya tenía un interés activo por la magia, como puede entenderse de sus cartas a su amigo Cari v. Pospischil (ver Fischer/Match; THE MAGIC OF HOFZINSER 1985, pág. 206). Gran parte de su inspiración provenía de Ludwig Dóbler (1801-1864) y de Bartholomeo Sosco
(1793-1863).
Al acabar sus estudios entró a trabajar como funcionario en la agencia de ventas de la tabacalera vienesa.
En 1839 se empleó en el Ministerio de Finanzas del Real e Imperial ("K y K") Gobierno Austríaco, donde hasta 1856 estuvo a las órdenes del famoso poeta y dramaturgo austríaco Franz Grillparzer (1791-1872), lo que también muestra la relación entre arte y oficio en Viena en aquella época.
Alrededor de 1851 Hofzinser conoció a Compars Herrmann (1816-1887) y se hicieron amigos.
En 1853 se casó con Wilhelmine Bergmann, propietaria de un salón en la calle Walfisch, quien resultó ser una ayudante dispuesta y capaz.
A partir de 1852 empezó a organizar sus veladas mágicas, a las que llamaba 'Una Hora de Engaños", en su casa en Wollzeile y desde 1864 en el salón de la calle Walfisch y con la ayuda de su esposa Wilhelmine, quien murió el 5 de Mayo de 1900.
Debido al alto precio de admisión (un ducado de oro), estas actuaciones entretenían exclusivamente a las clases más pudientes. El salón estaba extraordinariamente bien equipado, tanto técnicamente como en su decoración exterior en él estilo de la época, con óleos en las paredes, asientos tapizados de terciopelo, y alfombras y cortinas por todas partes. Aquel espléndido marco, unido al selecto grupo de espectadores cautivos e inteligentes reunidos alrededor del ilusionista, conformaban el ambiente ideal para que Hofzinser desarrollase plenamente su talento mágico, con sus poéticas charlas y sus respuestas audaces. Con sus canas ilustraba tanto un cuento de hadas como alguna alusión o comentario político. Sus actuaciones eran como la música de cámara de Mozart llevada a la magia. El mentalismo, que practicaba junto a su esposa, causó sensación en aquella época, en la que tales actuaciones eran toda una novedad. De este modo Hofzinser se convirtió en el favorito de la sociedad vienesa de la década del 1850.
Hofzinser se dedicó con gran pasión a la Cartomagia. En su época se conocían ya varias técnicas, como el salto, las falsas mezclas y cortes, el forzaje, el enfile, la baraja biselada, las cartas divididas diagonalmente y otras, pero Hofzinser empleó esos recursos con excepcional ingenio. No centraba la atención en la baraja sino en el espectador a quien presentaba los naipes como sus fieles servidores.
En una carta dirigida a Cario Mancini el 15 de Marzo de 1872 escribía: "...en lo que a mí respecta, la Cartomagia es la poesía de la magia. Si no existiese la poesía no existirían los poetas. Por mucho que se puedan realizar otros milagros, ¿No son acaso las cartas, hábilmente manejadas, la mejor prueba de una destreza increíble? ...En fin, vuelvo a confesarte mi debilidad, mi pasión incondicional por las cartas".
Hofzinser fue un caso excepcional, pues continuó siendo funcionario casi por el resto de su vida hasta qué en 1865 tuvo que retirarse por motivos de salud. Esta fecha fue de gran relevancia, ya que desde entonces se dedicó por completo a la magia y empezó a realizar giras por todas las provincias. El éxito económico no le acompañó en sus giras, y una vez agotados los ingresos que percibía por su pensión, vendió su valiosa colección de arte y se trasladó a una vivienda más modesta en los suburbios de Viena. También vendió muchos de sus secretos y aparatos. Apenas podía permitirse comprar los medicamentos más imprescindibles.
Con tal amargura en el alma, decidió que todos sus secretos y sus aparatos fuesen destruidos después de su muerte,
Hofzinser era tan apasionado por la magia que sacrificó todo su tiempo y su fortuna por ella. La muerte le llegó justo a tiempo para salvarle del asilo. El hombre que una vez había tenido a la sociedad vienesa a sus pies, murió casi en el anonimato el 11 de Marzo de 1875.
El reconocimiento que le fue negado por sus contemporáneos, resurgió en sus discípulos, y su reputación permanece viviente gracias al tributo que le rindió Ottokar Fischer con la publicación de LA CARTOMAGIA DE J.N. HOFZINSER y LA MAGIA DE J.N. HOFZINSER.
Fischer escribe "J.N. HoJ&uer SartuíkOñste"
j Sharpe "J.N. Hofzinser's Cari Coigañng"
En el libro de Fischer, junto al prólogo, se encuentra la siguiente declaración: "Esta obra no está destinada a diletantes, pero complacerá al artista experimentado" (que no aparece en la traducción inglesa de Sharpe).
Sabemos que todos los aparatos y las notas de Hojzinser fueron destruidos por su viuda Wilhelmine, quien más tarde se casó con un alto funcionario de apellido Biela. Y según Fischer señala en una carta a Sharpe con fecha 10 de Marzo de 1933. la Sra. Biela le había asegurado al propio Fischer que las notas y aparatos habían sido realmente destruidos. Fischer recibió como regala de la Sra. Biela el último
accesorio de magia que quedaba de Hofzinser: un monedero de punto con doce monedas de plata.
Ottokar Fischer se sirvió de varias fuentes para reconstruir las rutinas de Hofzinser:
1) Se hizo discípulo del profesor Georg Heubeck (1829-1899), quien había sido a su vez discípulo de Hofzinser, aunque debido a su limitada cultura no pudo captar la profundidad del pensamiento de su maestro. Heubeck llegó a dominan perfectamente la técnica, pero en cuanto a los principios teóricos se tomó demasiadas libertades al citar a Hofzinser.
2) Fischer fue capaz de reconocer los principios subyacentes en la evolución de las ideas de Hofzinser e intentó reconstruir todo aquello que parecía no cuadrar.
3) Reunió las cartas de Hofzinser. Durante más de catorce años procuró obtener una colección de ellas lo más completa posible.
Fischer se valió de estas tres fuentes para describir las rutinas cartomá-gicas de Hofzinser. Hacia finales del verano de 1909 entregó el manuscrito a la imprenta y afines de ese mismo año recibió 502 copias. La venía de libros era muy lenta en Alemania y al no haber revistas de magia no se podía anunciar el libro, que además era muy caro y Fischer acabó por regalar buena parte de los ejemplares.
Como puede verse en "Publicaciones en las que aparecen juegos de Hofzinser", en 1909 se publica un efecto de Hofzinser por primera vez en inglés: Everywhere and Nowhere (En Todas Partes y en Ninguna).
La serie de Singleton sobre LA CARTOMAGIA DE HOFZINSER (1922), estimuló a H.S. Sharpea traducir estos poéticos y artísticos experimentos cartomágicos con la ayuda de un diccionario alemán-inglés y la valiosa correspondencia con Fischer. La traducción de Sharpe, sin embargo tiene muchos fallos. Se han perdido numerosos detalles psicológicos y técnicos asi como de coordinación entre la charla y el procedimiento, debido en pane al abandono del formato original del texto de Fischer, en
La Cartomagia de Johann Nepomuk Hofzinser
Las siguientes publicaciones contienen efectos con cartas de Hofzinser: (1) Gallien, F.: Eine Stunde der Táuschung (Una Hora de Engaños), Viena, sin fecha (finales del siglo XIX).
(2) Marión, R,: Das ííanze der Salon-Magie (Toda la Magia de Salón), Viena, 1389.
(3) Manan, R.: Das Buch der Kanenkiinste (ElLibro de la Cartomagia), Viena, 1890.
(4) Willman, C.: Zauberwelt (revista de magia) Vol. 7, serie de 1901; La Cartomagia de Hojzinser (manuscritos de Pospischil, en posesión de Willibald Lukesch, de Viena).
(5) Conradi-Horster: Der Moderne Kartenkilnstler (El Cartómago Moderno), 1896; en las páginas 51 y 54 hay dos efectos atribuidos a Hojzinser y en la página 74 hay otro efecto en cuyo título aparece el nombre de Hofzinser.
(6) Conradi-Horster: Der Zauberspiegel (revista de magia) Vol.3, 1897; pág.106, reimpresión, Berlín, 1975.
(7) Hiüiard, J.N.: The An ofMagic, T.Nelson Downs, 1909; J.N.Hofzin-ser 's Everywhere and Nowhere (En todas Partes y en Ninguna), reimpresión Dover, 1980, pág.55. Ver también "Everywhere and Nowhere, New Method", pág. 63.
(8) Fischer, O.: J.N.Hofzinser Kartenkünste, Viena 1910; 502 copias impresas aparentemente por "Verlag Jahoda & Siegel', aunque se sabe que fue una edición privada.
(10) Goldstone, W.: Modern Cara Trícks WithoutApparaíus (Cartomagia Moderna sin Accesorios), 1915; cinco juegos procedentes de una traducción que estaba en poder de Houdini desde 1911, págs. 65-109. (11) Singleton, F.; Traducción por entregas de La Cartomagia de Hofzinser en Sphinx Vol.21, 1922.
(12) Sharpe, S.H.: J.N.Hofzinser's Cara Conjuríng by Ottokar Fischer. Londres 1931, 500 copias; traducción inglesa de La Cartomagia de Hojzinser con anotaciones de Sharpe.
(13) Fischer, O: Tauschungen mit Karten im Klassischen Mass en Magie (revista del Circulo Mágica Alemán) Vol.34, N°10,1954, págs.281-289; variaciones de ¡as presentaciones de Hojzinser por O.Fischer, seleccio-nadas por K. Volkman; posteriormente publicado por el Magic Circle (Círculo Mágico inglés).
(14) Fulves, K.: Hofzinser en The Pallbearers Review, folio 3, Invierno 1969, págs.295-302.
(15)Fulves-Miesel-Müller-Woodward:J.N.Hofzinser's CardProblems, en Epilogue N°9, 1970, pág.8: N°JO, 1970, pág.6; N°ll, 1970, pág.6.
(16) Reproducción fotomecánica de (8) por Edition Volker Huber, Offenbach am Main, 1972 (250 copias numeradas y con una interesante introducción por el famoso coleccionista y comerciante de arte Volker Huber, quien posee material de Hofzinser. Edición agotada).
(17) Segunda edición de (12) con un nuevo prólogo y un apéndice con los célebres "problemas", Karl Fulves , Guttenberg Press, 1973.
(18) Reimpresión de (8), Edition Olms, Zürich, 1983, serie Bibliotheca Mágica, Vol. 6; edición agotada por problemas de derechos con Edition
V. Huber.
(19) Nueva publicación de (17), Dover Publications, Inc., Nueva York, 1986.
Reflexiones sobre la Importancia de Hofzinser en la Cartomagia
La reputación actual de Hofzinser entre los magos de habla inglesa se debe, en granpane a la traducción de Sharpe de 1931. Allí se reproduce el entusiasmo de Fischer en el texto original alemán y se presenta a Hofzinser como un gran pionero y renovador, años por delante de su época. Emergiendo de una época en que la magia estaba en un estado primitivo, ideó métodos y rutinas que hoy en día, casi 150 años después,
siguen teniendo vigencia. Podría decirse que poseía el genio creador de Beethoven y el tatemo interpretativo de Paganini. Dai Vernon, el "Profesor" dijo: "Hofzinser ha sido para mí una constante fuente de inspiración."
Los efectos más conocidos de Hofzinser han sido "En Todas Panes y en Ninguna" y "Recuerde y Olvide ". "En Todas Partes y en Ninguna " ha causado verdadero impacto y fue el juego preferido del gran Paul Rosini. Hugard también contribuyó a la popularidad de este efecto con la publicación, en 1935, de una versión simplificada en Card Manipulations N°4. Muchos magos han elaborado sus propias versiones de este juego, siendo un notable ejemplo de esto la versión de Vernon descrita por Cansón en "Further Inner Secrets of Card Magic", 1961, pág.69, Frederik Braue señaló, en "Expert Card Technique", que este efecto posee todas las virtudes de un buen efecto: se puede presentar sobre un escenario o como un efecto de cerca, el argumento es fácil de seguir, hay elementos de sorpresa y entretenimiento, y tiene un final impártante.
El Empalme por abajo de Hofzinser, El Enfile de Hofzinser, Las técnicas por debajo de la extensión como forzaje y como control, el forzaje psicológico y la cuenta del meñique son soto algunas de las técnicas que encontrará el atento lector del texto de Hofzinser. He de mencionar también que Hofzinser utilizó canas de doble cara conjunta-mente con la técnica hoy conocida como la "Wild-Card Turnover Move", que es a veces atribuida a Bert Alienan.
Karl Fulves. de Teanek, Nueva Jersey, ha renovado el interés por Hofzinser con la publicación del Hofzinser Folio en 1969, "Los Problemas Cartomágicos de Hofzinser" en Epilogue en 1970, que fueron omitidos por Sharpe en 1931, y la segunda edición de la traducción de Sharpe con un nuevo prólogo de Sharpe y un apéndice con los "problemas" en 1973.
Pero los problemas fueron incorrectamente traducidos hasta el punto de cambiar por completo el efecto en ciertos casos. Más tarde apareció en Epilogue una traducción más fiel por Fulves~Miesel-Müller y Woodward. El llamado "Problema de Hofzinser" estimuló a los cartómagos. Incluso Father Cyprían parece haber dado con la solución "original" de Hofzinser, o al menos ha llenado los requisitos (ver "Father Cyprían on íhe Hofzinser Cara Problem*, 1978).
En 1985, la traducción de Richard Hatch de "La Magia de J. N. Hofzin-ser* marcó el comienzo de una nueva era. Se trata de una completa recopilación de Fischer de juegos no cartomágicos, incluyendo fotos de los accesorios colocados junto a una cinta métrica. Ello fue necesario para convencer a los magos de que aquellos accesorios realmente existían.
Con la presente traducción, otra nueva era está por comenzar cuando los brillantes y creativos magos del mundo htspano-parlante tengan la oportunidad de estudiar la obra de este genio de los naipes vienes.
El Nombre de Hofzinser en Tüulos de Juegos
y Juegos con Títulos de Hofrjmer
(1) Hofzinser-70, Father Cyprían, Epilogue 17, Mano 1973, pág.7 (Hojzinser Ace Problem).
(2) Double Hojzinser, David Reichler, Epilogue 13, Noviembre 1979, pág. 10. Un Comodín se transforma en una y luego en otra carta elegida. (3) Hofzinser's Att-Backs, John Thompson, Epilogue 12, Julio 1971, pág.3. Tres cartas se transforman en una elegida, luego se muestra que dichas cartas tienen dorsos por ambas caras. Las canas vuelven a su condición original y la carta elegida desaparece. Una carta previamente introducida en el bolsillo resulta ser la elegida.
(4) 5-card Hofzinser, Francis Haxton, Epilogue 18, Julio 1973, pág.6, basado en el problema de "Las Cinco Cartas Cambiantes" de Hofzinser, ver Epilogue 10, 1970, problema N°5.
(5) Hofzinser's All Backs, Bruce Cervon, Epilogue 19, Noviembre 1973,
pág.2.
(6) Remember and Forgeí, Kart Fulves, Epilogue 3, Julio 1968, pág. 6. Versión matemática del efecto de Hofzinser.
(7) Hojzinser's Departure, Faiher Cyprian, The Eleganí Card Magic of Father Cyprian, por Frank Garda, 1980, pág.54. El Problema de los Ases de Hofzinser.
(8) Father Cyprian on irte Hofzinser Card Problem, Kart Fulves, 1978. Father Cyprian parece haber dado con el procedimiento empleado por Hofzinser.
(9) Hojzinser's Triumphs, en Ardí Triumphs, Jon Racherbaumer, 1978, pág. 6. Efecto tipo Triunfo, combinado con el problema de Hofzinser, idea de Jean Fare. Versión de Dave Salomón en el mismo libro, pág. 10. La idea de Fare puede encontrarse en su libro Card Tricks French Style, Magic Inc., Chicago, 1977, pág.32.
(10) A Problem with Hofzinser, Larry Jennings, The Classic Magic of Larry Jennings, por Mike Maxwell, 1986, pág. 17. Solución de Jennings al problema de los cuatro Ases,
(11) Hofzinser Predicts the Coüectors, Richard Kaufman, Cardmagic, 1979, pág.100 (Collectors con predicción combinado con la idea de la Extraña Armonía de Hofzinser.
(12) Hofzinser in my Pocket, Peter Duffie, Alternative Card Magic, por Peter Duffiey Jerry Sadowitz, 1982,pág.22. Combinación de Sandwich en el bolsillo, Twisting íhe Aces (Girando los Ases) y el problema de los Ases de Hofzinser.
(13) The Red-Backed Hofzinser, Karl Fulves, Packet Switches Pan One, 1971, pág. 8. El problema de los Ases de Hofzinser, con los Ases de dorso rojo y la baraja de dorso azul.
(14) Dectíng Hofzinser, Jon Racherbaumer, en MUM, vol.67, N°4, Septiembre 1977, pág. 16. El problema de los Ases de Hofzinser con los
Ases en el centro de la baraja en vez de estar sobre la mesa.
(15) Platform Hofzinser; Peter Warlock, Francis fiaxton, Paul Ryland y Milton Kort; New Pentagram, vol.2, N°¡0, 1970, pág.81; vol.3, N°2, 1971, pág.13 y vol.4, N°4, 1972, pág.30. El problema de los Ases de Hofzinser colocando cada As en un vaso.
(16) Hojzinsers Effekie und Technikén mit Karten (Efectos y técnicas cartomágicas de Hofiinser), Roberto Giobbi, Magie, vol.67, 1987, pág. 45: cuenta del meñique, pág. 108: Los Ases de Hofzinser: el llamado problema de Hofzinser, p.174: En Todas Partes y en Ninguna.
(17) Special Uojzinser's Issue, Pete's Leaflet, vol,l, N°6, Junio 1973, publicado por Peter Biro como suplemento a Son ofBat Jr. de Lloyd E. Jones, Junio 1973. Ffying Cards, incluyendo la historia de Dai Vernon de Las Cartas en el Mar y "Hojzinser Revisited" (Moneda en la Carta).
El Problema Cartomágico de Hofzinser
(1) Karl Fulves: Dos problemas cartomágicos sin resolver en el Folio de Pallbearers Review dedicado a Hofzinser, Invierno 1969, págs. 299 y 302. El segundo de los problemas es el de los Ases, llamado "El Problema de ffojzinser". Escribe Fulves: "El segundo problema parece derivarse del efecto "En Todas Partes y en Ninguna".,. El efecto: Se enseñan los cuatro Ases y se dejan a un lado. Se da a elegir una cana la cual se inserta luego en el centro de la baraja. Se pide al espectador que se concentre en el palo de la carta. Se extienden los Ases y se observa que el As del palo correspondiente se ha convertido en la carta elegida. Existen diversas versiones del manejo, aunque todas coinciden en que Hofzinser hacía el juego de principio a fin sin saber en ningún momento el orden de los Ases. Se han ofrecido soluciones con forzajes, canas duplicadas y cartas trucadas, pero no parecen convincentes. No hay duda de que Ho/zinser tenía un método, pero los detalles del mismo permanecen en la oscuridad. Fulves añade: "Los problemas no resueltos provienen de correspondencia, (cuyo autor ha sido identificado como
'Herrmann") que a su vez proviene de los archivos de Stanley Jaks. * En el apéndice de la segunda edición de "La Cartomagia de Ho/zinser*, 1973, se encuentran los elementos del problema. Ver el segundo efecto
de la lista, "Los Ases que se Transforman", en el que el efecto es realizado con los Ases y los palos no entran en juego.
(2) Larry Jennings: Tell-Tale Aces, en Dai Vernon 's Ultímate Secrets of Cara Magic, por Lewís Cansón, 1967, pág.49.
(3) Chesbro y West: Flipper, en Trida You Can Count On, circa 1968. pag.25.
(4) Paul Swinford: Three Different Ways, en Epilogue N°9, Julio 1970. Versión de Swinford de (3), pág.3.
(5) JackAvís: TheLostAceTríck, en Epilogue f f ° l l , Marzo 1971, pág. 1. Avis: "Esta rutina fue desarrollada en 1958. El título surgió después, cuando Dai Vernon, al ver la rutina, observó: «Ese es el juego del As perdido de Hofzinser». Dai explicó que él había leído anos antes una carta en la que se describía un efecto de este tipo. A principios de 1959 le envié la rutina a Ed Mario. A él le pareció una variación de su Devilish Miracle (A Devilish Miracle, Mario y D'Amico, 1948). Yo pienso que la influencia proviene de Dúo Ace de Ed Víctor (Ed Víctor: Magic ofthe Hands, New York, pág.29), pero debido a los comentarios de Ed decidí no publicarla. En los años 1968 y 1969 varios canómagos han publicado rutinas de las llamadas de los Ases de Hofzinser." (6) David Brítland: Tell-Tale Aces, en Cansón 's Teach In, en Magigram, vol.9, N°l, Septiembre 1976. Versión de Britland de (2).
(7) Father Cyprian: Hofzinser 70, Epilogue 17, 1973, pág. 7.
(8) Father Cyprian: Father Cyprian on the Hofzinser Cara Problem, por Kan Fulves, 1978.
(9) Father Cyprian: Hofzinser's Departure, en The Elegant Cara Magic of Father Cyprian, por Frank Garda, 1980, pág.54.
(10) Jon Racherbaumer: Hofzinser's Tríumphs, enArch Tríumphs, 1978, pág.6. Efecto tipo Triunfo, combinado con el problema de Hofzinser,
(11) Dave Salomón: Tríumphant Aces, en Jon Racherbaumer: Arch Triumphs, 1978, pág.10.
(12) Jean Fare: Criss-Cross Triumph, en Cara Tríete French Style, 1977, pág.32. Idea desarrollada en 1973, ver (10).
(13) Jon Racherbaumer: Abouí íhe So-Called Hofzinser Problem, en Arch Triumphs, 1978, pág.8.
(14) B. Nelson: Jennings Improved, en John Mendoza: The Book ofJohn, 1978,pág.ll9, ver (2).
(15) Karl Fulves: The Red-Backed Hofzinser, en Packet Switches Pan One, 1971, pág.8. Los Ases son de dorso rojo y la baraja de dorso azul. (16) J.L. Chrístensen: Pyramid Aces, en Pabular, vol.3, N°12, 1977, pág.447, parecida a (5).
(17) Jon Racherbaumer: Decking Hofzinser, en MUM, vol.67. N°4. Septiembre 1977, pág.16. Una versión sin Triunfo de "A Triumph for Hofzinser", ver (10), (11) y (12).
(18) Ed Mario: Choice Transposition, en New Tops, vol.5, Nall, Noviembre 1965, pág.37. Una carta elegida cambia de lugar con un As indicado. La transposición es repetida.
(19) Peter Duffie: Hofzinser In My Pocket, en Alternative Cara Magic, por Peter Duffie y Jeny Sadowitz, 1982, pág.22. Combinación de un juego de Sandwich, Twisting the Aces (Girando los Ases) y el problema
de los Ases de Hofzinser.
(20) ; Peter Warlock, Francis Haxton, Paul Ryland y Milton Kon; Platform Hofzinser, en New Pentagram, vol.2, N°10, 1970, pág.81; vol.3, N°2, 1971, pág.13 y vol.4, N°4, 1972, pág.30. El problema de los Ases de Hofzinser colocando cada As en un vaso.
NOTA DEL TRADUCTOR
Para facilitar la comprensión del texto que sigue, explicaré los criterios adoptados al traducirlo. He procurado en lo posible mantener el estilo y ¡a forma del original. Cuando esto no ha sido posible, como ocurre en algunos juegos de palabras propios del alemán que pierden su significado al traducirse he recurrido a "notas de traductor". He adoptado criterios similares a los que propone Fischer en una carta a Sharpe, la cual reproducimos al final de "La Sensación". Sin embargo, me he permitido añadir unos pocos comentarios y aclaraciones donde lo he creído necesario o importante. A lo largo del texto se encuentran también algunas palabras añadidas por mf entre corchetes [ ] que no son comentarios sino unas pocas palabras, a veces una sola, que facilite la comprensión de la correspondiente frase o párrafo.
Las cartas trucadas más empleadas en los experimentos de Hofzinser son aquellas cuyas caras están divididas. En dos ocasiones se menciona la palabra "diagonalmente" en relación con estas cartas divididas. Pero las canas divididas y el modo de emplearlas hace suponer que sus caras están divididas transversalmente. La palabra alemana "schrág", empleada en esas dos ocasiones presenta una ambigüedad al respecto. Existen varías razones para asumir que la división es transversal: a) El uso de cartas de figura, las cuales se dividen mejor transversalmente, b) La manera de describir el manejo de estas cartas, por ejemplo: "Cubrien-do la mitad inferior", c) Las cartas nunca son mostradas en abanico en las descripciones, lo cual sería la gran ventaja de las divisiones diagonales y d) La última ilustración de "La Pareja de Enamorados'1, primera versión, y el párrafo correspondiente.
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a Cristina Andrade, Ramón Mayrata, Reinhard Müller y Roberto Giobbi, quienes me ofrecieron su valiosa ayuda con desbordante generosidad...y yo, por supuesto, la acepté.
Rafael Benalar Madrid, Mayo 1992
J. N. HOFZINSER
KARTENKÜNSTE
-:- GESAMMELT UND H E R A U S G E G E B E N
VON
OTTOKAR FISCHER M. M. C.
Esta obra no está destinada a diletantes. Pero complacerá al artista experimentado.
PROLOGO
En el campo de la magia moderna de salón y especialmente en la Cartomagia apenas se han creado efectos tan geniales como los surgidos de la mente del mago aficionado vienes Johann Nepomuk Hofzinser. Por razones que se explicarán mejor en la biografía que sigue, no se conservan documentos auténticos de Hofzinser describiendo sus experi-mentos. Lo que queda de sus conocimientos son las enseñanzas impartidas a sus pocos alumnos. ¿Habrá dado lo mejor?
La primera persona en transmitirme el arte de Hofzinser fue el ilusionista vienes Georg Heubeck, quien gozó de la especial confianza de Hofzinser. Yo reconocí inmediatamente la extraña belleza de este arte cartomágico y no necesito explicar que me tomé el más profundo interés al respecto.
Pero Heubeck, debido a su limitad^ cultura no fue capaz de absorber toda la profundidad del pensamiento de Hofzinser y no pudo transmitirme dichos conocimientos en su forma original. Los detalles que no entendía los acomodaba a su manera, interfiriendo a menudo con la lógica y mermando la belleza de los experimentos. Pero debe decirse que Heubeck dominaba la ejecución técnica de los experimentos cartomágicos a la perfección.
Después de que yo, tras varios años, obtuve todos los experimentos que poseía Heubeck y dominé la técnica a su entera satisfacción, fui capaz de reconocer el desarrollo de las ideas de Hofzinser y me propuse reconstruir los experimentos que me parecían incorrectos, lo cual me tomó varios meses. Me alegra poder decir que mis seguimientos fueron correctos, no sólo de acuerdo a mi propia experiencia sino también por confirmaciones de otras fuentes que no son menos que cartas originales de Hofzinser que han llegado a mi posesión. He descrito cada uno de los experimentos de manera clara y concisa, trabajo que ofrezco aquí en este volumen. Por supuesto, no he dejado escapar ninguna pista que sirviese para mejorar o complementar el presente material. He examinado cada detalle, por más vago que pareciese y no permití que el considerable costo ni los largos intercambios de correspondencia interfiriesen con mi propósito. Han pasado catorce años desde que comencé, pero creo poseer toda la información existente sobre el tema.
Por mucho tiempo ha permanecido mi trabajo recluido en mi estudio sin que fuese visto por más que unos pocos confidentes, quienes me animaron a publicarlo. Por mucho tiempo me opuse a ello, por dos razones: La primera era que no quería desvelar mi tesoro y la segunda que dudaba de que la individualidad de Hofzinser pudiese ser comprendi-da incluso con mis exactas descripciones, porque las sutilezas y matices de Hofzinser son imposibles de transmitir a través de la palabra impresa. Después de más maduras reflexiones superé mis objeciones y me decidí finalmente a revelar los experimentos. En honor a la memoria de Hofzinser, honor que ya merecía hace 70 años, renuncio al disfrute egoísta de este tesoro y deseo que todo el que lo tenga en sus manos lo disfrute tanto como lo he hecho yo al prepararlo. Espero que aquellos a quienes está destinado este trabajo reciban una clara idea de la fuerza creativa de Hofzinser. Quiero señalar que estos experimentos datan de hace por lo menos unos 50 ó 70 años, cuando la magia y su técnica estaban en estado primitivo y ni siquiera se soñaba con ideas tan geniales que aún hoy nos dejan sorprendidos.
Espero, mediante esta obra, poder dar a conocer a Hofzinser a diestra y siniestra y erigirle un duradero monumento en la historia de la magia.
Johann N. Hofzinser,
uno de los más geniales y sin duda el más inteligente expolíente del arte mágico del siglo XIX, nació en Viena el 19 de Julio de 1806, donde murió el 11 de Marzo de 1875.
Se sabe muy poco de la vida de Hofzinser. Sabemos apenas que sus padres provenían de Schwabea. Su padre era un pudiente corsario que le impartió una cuidadosa educación. El joven Hofzinser, tras acabar sus estudios se doctoró en filosofía y trabajo para el gobi«mo austríaco, alcanzando una alta posición en la tabacalera del Ministerio de Finanzas hasta que recibió la jubilación.
El arte mágico no fue la primera pasión de Hofzinser. Antes le atrajo U música, la cual le propició numerosas frustraciones, por lo que pronto la abandonó. En un libro publicado por el escritor A. Patuzzi en 1857 titulado: "Magia, según el diario de J.N.Hofzinser'', este último se expresa con estas palabras: "En mi temprana juventud amaba la música, tocaba el violún, participaba en conciertos y llegué a presentarme en importantes círculos, siempre con gran aplauso. Un día, después de un corto intermedio salió un niño, acompañando a su padre, y también tocó. Comencé a escucharlo superficialmente, con cierto desprecio, pero luego captó mi atención y empecé a ruborizarme, y al ver la energía y la genial naturalidad de este chico me llené de tristeza pero me di cuenta de que había elegido el camino equivocado, abandoné el violín y olvidé mis sueños de virtuosismo."
Ese hecho puede haber sido la causa de que Hofzinser se buscase otra añción, la Cartomagia, disciplina que elevó a un clásico virtuosismo.
No se puede determinar con certeza cuándo Hofzinser se volvió hacia la magia. Se sabe por sus cartas que para 1828 ya se ocupaba intensa-mente de sos experimentos cartomágicos y de aquellos tiempos datan algunas de las ideas para sus fenomenales rutinas.
Recibió, sin duda, gran inspiración por parte de Dóbler, quien celebraba su triunfo en Vieaa y contaba a Hofzinser entre sus admirado-res. Sus entusiastas críticas de las actuaciones de Dóbler en el Bauerles Theaterzeitung [periódico de arte] son prueba elocuente de ello. También con el profesor Kompars Hemnann, quien utilizó algunas ideas de
Hofzinser, cultivó éste una profunda amistad.
Durante más de cuarenta años Hofzinser fue el favorito declarado de la aristocracia y de la alta sociedad vienesa. No se anunciaba ninguna velada en la que no participara Hofzinser. Según el mismo decía, tenía "algo que hacer casi cada dos días". Pintores y dibujantes competían por hacer su retrato y exhibirlo en las galerías de arte. Pero fue en 1853 cuando alcanzó la cima de su popularidad cuando abrió un "salón" en Wollzeile 789 (hoy en día el 36), en el que presentaba veladas mágicas tres veces por semana, que presentaba con el título de "Una Hora de Engaños".
Como su posición no le permitía llevar este salón a su propio nombre, lo puso a nombre de su mujer WÜhelmine. La señora Hofzinser, mujer de gran inteligencia y deslumbrante belleza, además de ser una hospitala-ria anfitriona, asistía activamente a su mando en las actuaciones, en las que se presentaba como la extraordinaria Pythia, la mejor "lectora del pensamiento" de aquellos días. La "lectura del pensamiento", una novedad en aquellos tiempos, era una de las atracciones del programa de Hofzinser. Los periódicos elogiaban cada vez más estas veladas, considerándolas superiores a todas las presentaciones musicales y teatrales. Como puede deducirse, el salón Hofzinser fue un importante centro de la vida social y artística y era un honor el haberlo visitado alguna vez.
En lo que respecta al desarrollo artístico de Hofzinser, debe tenerse en cuenta que la magia en su época estaba en un estado primitivo. El principio del "doble-fondo" parecía hecho para Hofzinser y el arte mágico parecía estar predestinado a que llegara Hofzinser y vertiera su ingenio en viejos experimentos, que en sus manos, substancialmente mejorados, parecían novedades y él los presentaba como tales. Cuando ya había mejorado todo lo mejorable, se dedicó a inventar. Lo que surgió entonces de su fructífera mente tiene apenas comparaciones en la historia del arte mágico. Bajo sus maravillosos dedos nacieron principios nuevos, no conocidos hasta entonces, que fueron, por décadas, el orgullo de todo ilusionista y que aún hoy, 50 ó 60 años después de su creación, se siguen empleando en su forma original. La Bola y el Cofre, el Espejo Rosa, el Vaso de Tinta, el Cuadro Enmarcado, la Varita Flotante, la Linterna de Diógenes y muchos otros experimentos, cada uno una obra maestra, afloraron de su cerebro. Grande también es la cantidad de accesorios y técnicas que inventó para orientar el arte mágico en una nueva dirección, lo cual no hubiese podido hacer con fas técnicas entonces existentes.
Con lo importante que fue Hofzinser como inventor y creador en el campo de la magia en general, infinitamente más importante fue su contribución a la Cartomagia, a la que gustaba llamar "la poesía de la magia". Allí hizo brotar toda su gigantesca fuerza creadora, uniendo su genialidad a su inteligencia hasta rayar en el borde de lo apabullante. Según él mismo informó, descubrió y combinó más de 60 experimentos cartomágicos originales, todos de gran belleza y acompañados de charlas llenas de la más hermosr poesía. Hofzinser parece haber alcanzado, con mente y alma, la máxima profundidad que es posible alcanzar.
El que su capacidad v sabiduría no sean tan conocidas como debieran, incluso entre círculos de conocedores, se debe a que Hofzinser era muy celoso de su arte y no permitía el más mínimo vistazo a sus secretos. Sus celos, o su amor al arte, como también puede llamárseles, llegaba tan lejos que dejó una orden escrita de que se destruyeran todos sus escritos después de su muerte. Su viuda quien, como hemos dicho, fue una de las primeras magas y una admiradora de su arte, cumplió el último deseo de su querido esposo y quemó hasta la última hoja de papel, sin dejar documento alguno del legado de Hofzinser y así las huellas de su genio creativo fueron borradas del mundo.
Sólo con lástima puedo pensar en los últimos años de Hofzinser. Su vida entera estuvo conducida por grandes ideales, sacrificó todas sus posesiones por la magia y nunca se detuvo a pensar que algún día su cuerpo le fallaría y que sus manos de acero se cansarían. Y así le llegó también a él el triste final de tantos artistas y sólo la generosidad y protección de algunos amigos le separaban de )a miseria absoluta. La muerte le llegó justo a tiempo para salvarle del asilo.
Sus restos yacen en el Cementerio Central de Viena. Nadie tiene idea de que bajo esa lápida en blanco descansa un cerebro prodigioso, un eminente maestro del arte mágico. Honremos su memoria.
Cómo utilizar este libro.
"Esta obra cano mágica, bien enten-dida y ejecutada con virtuosismo, garantiza el mayor de tos éxitos. Pero sin un excelente cartómago de principio a fin no puede esperarse éxito alguno.'
Hofeinaer, 1853.
No tengo mejores palabras introductorias para esta obra que esta frase que el propio Hofzinser utilizó para referirse a algunos de sus experimen-tos, aunque es igualmente aplicable a todos ellos. En esas pocas palabras reside el gran secreto del éxito: Entender, estudiar y ejecutar con virtuosismo. Los experimentos de Hofzinser tienen una construcción lógica y requieren un razonamiento igualmente lógico por parte del artista, para que éste sea capaz de comprender la estructura de los experimentos. Luego debe estudiarse cada una de las fases del experi-mento por separado y cada pase, cada movimiento, debe ser ensayado hasta se pueda ejecutar exitosamente y con el necesario virtuosismo,
Hofzinser empleaba, en sus experimentos, cartas que mandaba a fabricar según sus indicaciones. Los puntos y figuras de las cartas eran especialmente marcados para que los espectadores pudiesen reconocer claramente sus valores a distancia. Las cartas estaban hechas de un papel flexible y los dorsos eran de color carne. Eran cartas muy elásticas y flexibles. Podían ser dobladas y aplanadas sin que quedaran marcas, es decir, que no se partían por donde eran dobladas.
La presentación de los experimentos podía llevarse a cabo también de pie cerca de una mesa y preferiblemente sin espectadores a las espaldas del artista. Generalmente se utiliza una baraja de 32 cartas y a veces una
de 52. La baraja se sujeta a la vista en la mano izquierda de modo que un tercio de la misma sobresalga por delante de la mano. Al final de cada rutina, después de haber retirado \as cartas adicionales empleadas, se recomienda dar a examinar la baraja.
Se recomienda, en favor del éxito, no presentar más de seis rutinas de Hofzinser en una misma velada. Los experimentos deben ser elegidos combinando efectos con cartas adicionales con otros sin ellas y no deben elegirse rutinas similares. También es recomendable hacer unos cuantos juegos de otra procedencia antes de presentar los experimentos de Hofzinser.
Como puede deducirse de las explicaciones, los experimentos de Hofzinser pueden clasificarse en varias categorías: Aquellos con baraja normal, aquellos con barajas especialmente preparadas y aquellos en que se emplean diversas cartas adicionales.
Las barajas especialmente preparadas serán descritas a su debido tiempo.
Las cartas adicionales pueden ser de cinco tipos: normales, divididas, de doble cara, transparentes y preparadas.
Las normales son simplemente cartas adicionales que se extraen de otra baraja.
Las divididas son cartas cuyas caras tienen dos valores diferentes, uno por cada extremo, y que se muestran cubriendo una de las mitades de su cara para mostrar el valor o figura correspondiente. El empleo de estas cartas era el gran secreto de Hofzinser.
Las cartas de doble cara tienen por una cara, por ejemplo, una figura y por la otra cara, en vez del diseño de los dorsos, la cara de una carta numérica, por ejemplo.
Y finalmente, las cartas transparentes son cartas artísticas, muy especiales, que a simple vista no parecen tener trucaje alguno, pero al colocarlas delante de la luz se observa otro valor a través del dorso.
Y para concluir tenemos también las cartas artísticamente preparadas por encargo, que serán descritas en los experimentos correspondientes.
La presentación de los experimentos debe hacerse en un orden predeterminado para poder tener las cartas trucadas convenientemente disponibles. Las cartas adicionales necesarias se introducen, en su momento, en el bolsillo derecho del pantalón, de donde se obtienen en el transcurso del juego para luego añadirlas secretamente a la baraja. Al acabar un experimento en el que se hayan empleado cartas adicionales, éstas deben ser retiradas inmediatamente.
La ejecución de las rutinas debe ser pausada, sin prisas. Tanto la charla como la secuencia de acciones deben ser perfectamente memoriza-das para que todo se desarrolle con fluidez y sin trabas. El artista puede imponer, en mayor o menor grado, su propia personalidad, pero no se equivocará si mantiene las versiones originales de Hofzinser, que son producto de una larga evolución y la cima de la excelencia técnica,
Si se observan estas instrucciones, el éxito no se hará esperar. He mantenido las charlas origínales de Hofzinser, sin cambiar nada, lo cual he querido hacer notar para que algunas peculiaridades de los gustos de la época de Hofzinser puedan ser comprendidas y disculpadas.
Concordancia Numérica
Preparación:
Se necesita una baraja de 32 cartas. De la misma se cuentan previa-mente 10 cartas y se obtiene una separación bajo ellas con el meñique izquierdo. Los cuatro Dieces se colocan en las posiciones 11, 12, 13 y
14. Debe haber un lápiz y una hoja de papel sobre la mesa.
-•
1
-Charla:
En estos tiempos, en que la mente humana es tan prolífica para la in-vención pero lamentablemente tam-bién para el engaño, hemos llegado a un punto en el que me permito hacer una pregunta. ¿Creen uste-des en la asociación de ideas o, mejor dicho, asociación de pensa-mientos? ¿Creen ustedes que yo puedo determinar sus pensamientos claramente antes de que ustedes los hayan pensado?
¿No? ¡Pues a veces es posible! Voy a escribir aquí unas palabras.
¿Quiere sujetar este papel por un momento, por favor?
Yo cuento cartas sobre la mesa. Cuando usted quiera, diga "alto".
Procedimiento:
Respuesta: No.
El mago escribe en el papel: "Us-ted dirá «alto» en la décima carta", enrolla la hoja y se la entrega a una dama.
Seguidamente, dirigiéndose a la espectadora que sujeta el papel:
Mientras pronuncia estas pala-bras, el mago va colocando las diez
¿Ha dicho usted "alto" por su propia voluntad, sin ninguna in-fluencia por mi parte?
Ahora, por favor, coloque su mano sobre las cartas.
¿Serían ustedes tan amables de coger algunas cartas?
¿Puede usted decirme, señora mía, cuántas cartas tiene bajo su mano?
¿Diez cartas?
Señor, por favor, ¿Qué número tiene su carta?
¿Y la suya?
¿Diez también? ¿Y usted, señor, por favor?
cartas, bajo las cuales mantiene la separación, una a una sobre la mesa, y mirando fijamente a la espectadora, la obliga a decir "alto" en la décima carta (forzaje median-te la mirada). Si al acercarse a la décima carta la espectadora no se ha decidido, el mago coloca las cartas cada vez más lentamente para lograr el forzaje. Si la espec-tadora dice "alto" antes de la déci-ma carta, el déci-mago coge todas las cartas que queden encima de la separación con la mano derecha y las coloca, como una, sobre las que ya están en la mesa, en el mismo movimiento empujándolas hacia la dama, disimulando así la acción secreta. La dama, entonces, ha dicho "alto".
Respuesta: Sí.
Hecho. Dirigiéndose ahora a varios caballeros:
Se les hace coger a cada caballero uno de los cuatro Dieces. Diri-giéndose ahora a la dama:
La dama cuenta: Diez. A los señores:
Respuesta: Diez. Respuesta: Diez. Respuesta: Diez.
T
¿Otro Die±? ¿Y usted, por favor? Respuesta: Diez. ¿También Diez? A la dama: ¿Ve usted, señora mía? Todos
estos caballeros concuerdan con su número. Y ahora, le pido por
favor que lea el papel. La señora lee. ¿Y qué hubiera hecho yo si de
pronto los señores hubiesen sacado
los Ochos? No hay respuesta. Mejor aún, pues ello me hubiera
permitido contar los ojos de la señora y añadir asf un detalle de interés al juego. (i>
1) El vocablo alemán "Augen", que significa "ojos', también se utiliza para designar loa puntos de lis c»rt»l. Por lo tanto, su trata de un juego de palabras propio del idioma.
Pensamientos Idénticos
Primera versión
Preparación:
Se necesitan dos barajas de 32 caitas cada una y sin ninguna prepara-ción.
Charla: Procedimiento:
Es bien sabido lo frecuente que es
en la vida el caso de que dos
perso-nas piensen la misma cosa al
mis-mo tiempo. Una mirada entre dos personas puede ser, en determina-das circunstancias, suficiente para comunicarse mutuamente
senti-mientos que no se pueden, o no se quieren, expresar con palabras. La
siguiente frase apoya lo arriba dicho:
"Dos almas y un mismo pensa-miento, dos corazones y un mismo latido."
Pero la triste realidad es que la poesía de estas palabras suele sufrir una prosaica alteración en la vida, que sena la siguiente:
"Dos almas y ningún pensamiento, dos corazones y constantes golpes." (O
Pero volviendo a nuestro objeti-vo, ¿Tendría usted la amabilidad de pensar una carta?
¿Ya la ha pensado?
Para que ya no pueda cambiar de idea, ahora le ruego que saque esa carta de la baraja y la ponga sobre la mesa.
Piense usted también una carta, por favor, y búsquela también en la baraja.
Ahora les pido devolver ambas cartas a la baraja.
Dirigiéndose a un espectador.
Respuesta: Sí.
Se entrega la baraja al espectador y este hace lo que se le ha pedido. Seguidamente, a un segundo espectador:
Hecho.
El mago extiende la baraja en sus manos y la primera carta es intro-ducida. Apenas esto haya sucedi-do, los dedos mayor y anular de la mano derecha entran en contacto con la carta, por el lado de la cara, y tiran de ella hacia la derecha por debajo de la extensión, extrayéndo-la así de extrayéndo-la misma. Simultánea-mente, el pulgar izquierdo se colo-ca sobre el dorso de la colo-carta veci-na, a la derecha de la carta apenas introducida, y tira de ella hacia la izquierda, haciéndola ocupar el
-'
lugar que la otra carta ha dejadovacante. Se cierra inmediatamente ía extensión con ambas manos, lo cual llevará la carta pensada al fondo de la baraja.
Se procede igualmente con la se-gunda carta.
Una vez controladas ambas cartas al fondo de la baraja, serán empal-madas en la mano izquierda me-diante el "Giro por abajo". El "Giro por abajo" es un pase original de Hofzinser y se ejecuta de esta manera: El meñique iz-quierdo mantiene las dos cartas inferiores separadas del resto de la baraja. La mano derecha coge la baraja con los dedos mayor y anular por el extremo exterior y el pulgar por el extremo interior. El índice derecho descansa sobi'e el costado izquierdo de la baraja, cerca de la esquina exterior. Si la mano derecha se desplazase hacia la derecha con la baraja, sin soltar-la, quedarían las dos cartas inferio-res en la mano izquierda, para lo cual habrán efectuado medio giro, siendo conducidas por el índice derecho y el meñique izquierdo, entre los cuales pivotan estas car-tas. Pero la mano derecha no debe alejarse, porque lo que debe apa-rentar esta manipulación es que la baraja es simplemente arrimada un poco hacia adelante en la mano
Para evitar todo tipo de sospe-chas, cojo otra baraja, la mezclo
izquierda, hasta que queda sujeta por la esquina interior izquierda. La mano izquierda, entonces, sujeta la baraja y las dos cartas.
Estas dos cartas serán llevadas a la mano derecha y luego "coloca-das" sobre la otra baraja mediante la "Transferencia".
La "Transferencia" se realiza así: La mano derecha se acerca a la izquierda como si fuese a coger la baraja. En cuanto las manos se hayan acercado y el pulgar e índice derechos hayan cogido la baraja por la esquina interior derecha, lo cual ocurre sólo de modo transito-rio, los otros dedos de la mano derecha se colocan sobre las puntas de los dedos izquierdos. En ese preciso instante, el mayor izquierdo se dobla hasta que la uña entre en contacto con la cara de la carta más cercana a la palma y empuja enton-ces ambas cartas hacía la mano derecha, la cual inmediatamente las empalma y, en una acción conti-nua, coge la otra baraja depositan-do las depositan-dos cartas sobre ella. Al mismo tiempo, la mano izquierda deja la baraja a un lado. Todo ello acompañado por la charla.
Mezcla en falso, manteniendo las posiciones de las dos cartas supe-riores.
y me la guardo en el bolsillo de la chaqueta.
yo también dos cartas y sacarlas de la baraja.
Aquí en mi mano tengo esta carta, o sea, mi pensamiento. Ustedes pueden observar el más mínimo movimiento de mi maco. Yo ya no puedo cambiar la carta. Es mi pensamiento original.
¿Tendría usted la amabilidad de decirme cuál era su pensamiento?
¿El Rey de Corazones? Pues ya ve usted. ¡Es la misma que yo pensé!
Y usted, por favor, pensó... ¡La Jota de Trébol íue también mi pensamiento original!
Y asi el problema queda resuelto.
El mago introduce su mano en el bolsillo simulando buscar la carta mientras mira fijamente al primer espectador, extrae la carta superior de la baraja y la coloca cara abajo sobre la mesa. Se repite el proce-dimiento con el otro espectador y se coloca igualmente la segunda carta cara abajo sobre la mesa. Luego saca la baraja del bolsillo y U coloca también sobre la mesa.
A continuación el mago coge la primera carta con su mano derecha.
Al primer espectador:
La carta es nombrada. Por ejem-plo: El Rey de Corazones.
Se enseña la carta y, sin más, se coloca sobre la primera baraja.
Al segundo espectador:
Nombran la carta. Por ejemplo: La Jota de Trébol.
Se coge la carta, se enseña y se deja sobre la primera baraja.
(I) La palabra alemana "Schlíge" significa "laudos* peto lambían "golpes" o "batidas". Se tnta por lo tanto de un juego de palabras en alemán que pierde su significado al traducirse.
to".
Muy bien. Cuente por favor estas cartas.
¿Cuántas cartas?
O sea que usted me ha parado en la . . . .
En la undécima. Bien. ¿Fue ese "alto" en la undécima carta por su propia voluntad y sin influencia por mi parte?
¡Pero, por favor! Debido a la armonía que hay entre nuestras mentes, usted se vio obligada a decir "alto" en la undécima carta. Para demostrarlo le voy a pedir que lea el papel en voz alta.
Mientras se pronuncian esas pala-bras, se cuentan secretamente once cartas y se obtiene una separación bajo ellas con el meñique izquier-do. Se van colocando cartas sobre la mesa y, mirando fijamente a la espectadora, se procura obligarla a decir "alto" en la undécima carta (forzaje mediante la mirada). Si la señora no se decide a decir "alto", se cuentan las cartas cada vez más lentamente. Si dice "alto" prema-turamente, se cogen el resto de las cartas [hasta la separación] y, sin prisas y sin pausas, se empuja hacia adelante el montón de la mesa, al mismo tiempo depositando sobre el mismo las cartas empalma-das. En cuanto diga "alto":
La dama cuenta: Once. Respuesta: Once.
Respuesta: Undécima carta.
Respuesta: Sí,
La dama lee. Al mismo tiempo, el mago transfiere los cuatro Seises del fondo de la baraja al dorso de la misma mediante un Salto.
A la dama de la derecha: ¿Cuántas cartas tiene bajo su
ma-no?
Bien. Voy a poner unas cartas sobre la mesa.
La dama ha de indicar una de estas cartas. De la primera a la octava.
El número de la carta que usted ha elegido coincidirá con el número de cartas de más que hay bajo su mano.
¡Un Seis! ¡Atención! Cuente, por favor, en voz alta y pare al llegar a veinte.
Respuesta: Veinte.
£1 mago coloca ocho cartas cafa abajo sobre la mesa, que serán los cuatro Seises seguidos de cuatro cartas indiferentes.
Alto, suficiente.
¿Cuántas cartas tiene de más? ¡Seis, igual que el número que salió! Ahora, por favor, le pido
La dama dice el número. Si el número es cuatro o menor se cuen-ta de izquierda a derecha y si es mayor se cuenta de derecha a izquierda, de modo que la carta elegida sea siempre un Seis.
A la primera dama:
Se vuelve la carta elegida y se recogen las otras.
La dama cuenta. El mago, mien-tras tanto, empalma en la mano derecha tres cartas de las que tiene en su mano. Apenas la espectadora haya colocado la vigésima carta sobre la mesa, el mago extiende la mano de nuevo sobre el montón, con las palabras:
Las tres cartas empalmadas son depositadas sobre el montón.
Respuesta: Seis.
4 Seiiei 4 indiferentes Dirigiéndose a una tercera dama:
que me diga si quiere que te dé tres, cuatro, cinco o seis cartas más.
¿Tres? ¡Entonces no tiene usted veinte cartas sino veintitrés! Po-dría usted, por favor, contar las cartas una vez más muy lentamen-te, ya que mi reputación está en juego y no me puedo equivocar.
¿Ve usted? A las mujeres les basta con desearlo y ya sucede.
La dama responde. Si se pone especial énfasis en "tres", éste número será con frecuencia el elegido, con lo cual no queda nada más por hacer. Si eligen un núme-ro mayor que tres, será necesario compensar la diferencia empalman-do el número de cartas correspon-diente y depositando esas cartas sobre el montón al empujar el mismo hacia la espectadora.
La dama cuenta.
Los Cuatro Ochos
Preparación:Se necesita una baraja de 32 cartas [N.T.: Se asume el uso de cartas sin índices. Para hacer este juego con cartas modernas son necesarias algunas modificaciones en el manejo]. Sobre la misma se encuentran los cuatro Ochos en este orden: Corazones, Diamantes, Picas y Tréboles. La quinta, sexta y séptima carta son: el Siete de Tréboles, el Siete de Picas y el Siete de Diamantes, respectivamente. El Siete de Corazones no se utiliza. Los Sietes deben estar orientados con el punto central hacia los espectadores
Charla:
En la vida social nos encontramos con personas que no nos interesan o no nos atraen. Igualmente, entre las cartas
hay muchas que no nos interesan para nada o que nunca las elegi-mos.
Estas son, en e3 mes amplio sentido de la palabra, cartas rebel-des (i). Fíjense muy bien en los palos (2).
Ahora les pido que tomen unas cartas y las coloquen cara abajo sobre la mesa sin mirarlas ni ense-ñarlas a nadie.
¿No sienten ustedes una gran curiosidad por saber qué cartas han elegido? Sí se han quedado con mis palabras, recordarán que yo les había dicho que se fijasen en los palos. Me parece que no lo han recordado bien, pero han elegido los Ochos. Por favor,
convénzan-Procedi miento:
Refiriéndose a la baraja, que está en la mano izquierda.
Se hace el Salto y se fuerzan los cuatro Ochos a cuatro espectado-res. Se hace de nuevo el Salto y se obtiene una separación con el meñique izquierdo bajo los tres Sietes.
Este es un Ocho, aquí otro Ocho,
Los cuatro espectadores vuelven sus cartas, que son los cuatro Ochos, mientras eí mago empalma los tres Sietes, deja la baraja en la mesa con la mano izquierda y reúne los Ochos cara arriba en un montón sobre la mesa.
Es el Ocho de Corazones, el Ocho de Picas encima,
otro más,
y finalmente el cuarto Ocho.
Entonces tenemos Ochos.
los cuatro
¡Ah! ¿Creen que ya no son los Ochos?
¡Por favor! Uno, dos, tres y cua-tro.
Son todavía los Ochos.
el de Picas sobre ambos,
y el de Tréboles encima de los tres. Se vuelven las cuatro cartas cara abajo, dejando así el Ocho de Corazones en la posición superior del pequeño paquete.
El mago recoge los Ochos con la mano derecha de un modo eviden-temente sospechosa, cuidando de no exponer las cartas empalmadas, y seguidamente deposita las mismas sobre la baraja, que ha sido cogida por la mano izquierda.
Mirando hacia la baraja.
El pulgar izquierdo extiende tas cuatro cartas superiores de la bara-ja, una a una, hacia la derecha. Estas cartas se cogen entre el pul-gar e índice derechos y se abren en abanico. Las tres primeras cartas son los Sietes y la cuarta es el Ocho de Corazones. Puesto que las porciones interiores de las caras de los Sietes quedan ocultas por el abanico y la carta que está total-mente visible es un Ocho, parece que las cuatro cartas fuesen Ochos [N.T.: Para lograr esto utilizando cartas con índices, es necesario abrir las cartas en abanico de dere-cha a izquierda, como apunta Shar-pe en la traducción inglesa]. Se alza la mano derecha a la altura del pecho.
Se cuadran las cartas sobre la mesa y se dan a un caballero para que las vigile.
¿Le importaría colocar su mano sobre los Ochos?
Cuento ahora cuatro cartas sobre la mesa
y muestro la baraja para que se vea que los Ochos no están,
porque los tiene usted. Déjeme, por favor, uno de los Ochos.
Aquí el primer Ocho, Luego el segundo.
Aquí el segundo Ocho y ahora el tercero.
£1 caballero cubre las cartas con su mano. Debe observarse que las cartas no sean giradas durante estas acciones, para que el séptimo punto de los Sietes permanezca orientado hacia los espectadores.
El mago coloca cuatro cartas sobre la mesa de derecha a izquier-da.
Se extiende la baraja entre ambas manos y se muestra. Entonces, mirando hacia la mano del especta-dor:
El mago baja la mano izquierda con el abanico hacia la mesa, coge la carta superior de las que están bajo la mano del caballero (el Siete de Tréboles), la extrae cara abajo y la introduce por la parte izquierda del abanico dejando que sobresalga la mitad exterior, que contiene cinco puntos. Se levanta la mano por un breve instante dejando ver la carta sobresaliente.
Se toma el segundo Siete de debajo de la mano del espectador y, mientras la mano izquierda se mantiene abajo, se introduce la carta del mismo modo, esta vez por e] centro del abanico. Se levanta la mano y se enseña de nuevo el abanico.
Aquí el tercer Ocho.
Y finalmente el cuarto y último Ocho.
Cuadramos la baraja.
Y ahora, utilizando mis poder&s, convertiré estas cartas de nuevo en
introduciendo el tercer Siete por la parte derecha del abanico y, una vez más, se levanta la mano y se enseña.
Se coge la carta que queda bajo la mano del espectador. Como esta carta es realmente un Ocho (el Ocho de Corazones), se puede dejar ver entera e incluso dejarla caer cara arriba sobre la mesa de modo aparentemente accidental, demostrando así que se trata de un Ocho normal y corriente. Final-mente se coloca el Ocho al extremo derecho y como carta superior del abanico, dejándola también algo sobresaliente.
l'usición de U mano izquierda. vista por el artista.
El artista enseña la baraja en esta posición varías veces y cierra el abanico con ayuda de la mano derecha, cuadrando completamente las cartas sobresalientes con el resto de la baraja. El Ocho de Corazones permanece en la posi-ción superior.
Mirando hacia las cuatro cartas que están en la mesa:
Ochos.
La primera carta. ¡Cambia!
¡Y aquí está ya el primer Ocho!
Ahora la segunda carta. ¡Vamos!
¡Y aquí de inmediato tenemos el segundo Ocho!
Ahora la tercera. ¡Pasa!
¡He aquí el tercer Ocho!
¡Y finalmente la cuarta carta! Yo simplemente digo: Uno, dos . . . .
Se coge la carta de la extrema derecha por su esquina interior derecha.
El artista coloca el meñique de la mano izquierda junto a la esquina interior derecha de la baraja, que está en esa mano y, al decir "cam-bia", tira hacia abajo dejando esca-par las esquinas de las cartas, produciendo así un nudillo pene-trante. Inmediatamente el mayor derecho produce un chasquido, escapando de detrás del índice y golpeando la cara de la carta que permanece sujeta entre el pulgar e índice derechos. Este ruidillo y chasquido simultáneos son un efectivo recurso de nuestros antece-sores para aparentes transformacio-nes de cartas y perfectamente aplicables a muchos experimentos. Se deja el Ocho cara arriba sobre la mesa.
La mano derecha coge la carta siguiente.
Se produce el ruidillo y chasquido al decir "vamos". Se coloca la carta cara arriba junto a la anterior.
Se coge la tercera carta.
Ruidiílo y chasquido al decir "pa-sa". Se deja la carta cara arriba junto a las anteriores.
Se coge la cuarta carta {Jota de Tréboles) en la mano derecha.
Al decir "uno, dos , ruidillo y chasquido. Entonces, interrumpiendo la frase anterior:
Ah, creen que este es ya el cuarto
Ocho, ¿No?
¡Por supuesto que no!
Sólo cuando yo diga "tres" aparece aquí el cuarto Ocho",
Se alza la mano derecha a la altura del pecho para enseñar la Jota de Tréboles.
Se baja la mano y se hace el Enfile, cambiando la Jota por la carta superior de la baraja, que es el Ocho de Picas.
El Enfile se efectúa de esta mane-ra: Se sujeta la Jota de Tréboles entre el pulgar e índice derechos por la esquina interior derecha, muy cerca del borde, El pulgar izquierdo empuja la carta superior de la baraja (el Ocho de Corazo-nes), un poco hacia la derecha. La mano derecha permanece fija junto al cuerpo y la mano izquierda se acerca, con la baraja, a la carta de la mano derecha (y no al contra-rio), hasta que los dedos índice y mayor derechos alcancen la carta que sobresale por la derecha de la baraja sin tener que efectuar una acción de coger. En ese preciso instante, la carta de la mano dere-cha es retenida por el pulgar iz-quierdo sobre la baraja y la mano izquierda se aleja de nuevo.
Ruidillo y chasquido al decir "tres".
Se enseña el Ocho y se coloca cara arriba sobre las tres cartas anteriores. Inmediatamente se transfieren las dos cartas superiores al fondo de la baraja por medio del Salto [medio Salto], de modo que queden vueltas caras arriba bajo el resto de la baraja.
Ustedes se estarán preguntando a dónde habrá ido a parar la Jota. ¿Quieren verla? O prefieren ver las cuatro Jotas? ¡Pues les enseño las cuatro!
¡Pues aquí están!
£1 mago ha humedecido de ante* mano los dedos pulgares y mayores de ambas manos. Al formular la pregunta anterior, los dedos pulgar y mayor derechos aprietan firme-mente la baraja de modo que las cartas superior e inferior se adhie-ran a ellos. Entonces lanza la baraja a la mano izquierda, quedán-dose con las dos cartas adheridas a los dedos en la mano derecha. El pulgar y mayor izquierdos aprietan igualmente la baraja y la dejan resbalar a la mesa, reteniendo las cartas superior e inferior. Entonces hay dos Jotas en cada mano.
Se da a examinar la baraja. 1} La palabra alemana "ungezogen" puede significar 'no elegido (a)" o bien "travieso (a)" o "mal educado (a)", según el contexto. Hofzinser, una vez más, hace uso de esta ambigüedad para jugar con las palabras.
2) Otro juego de palabras que se pierde en la traducción. La palabra "Achí", que significa "Ocho" en alemán, puede significar también "atención". Hofzinser, en la charla, da una pista anunciando ¡a aparición de los Ochos que pasa desapercibida hasta que más adelante, una vez aparecidos los Ochos, repite las mismas palabras.
Experimentos con cartas
duplicadas normales
En Todas Partes y en Ninguna
Preparación:
Se necesita una baraja de 32 cartas y además dos cartas iguales, por ejemplo dos Nueves de Picas. Estas dos cartas se colocan sobre la baraja y el Nueve de Picas de la baraja debe ocupar la penúltima posición.
Charla:
Los juegos de cartas suelen hacer-se a una cierta distancia. A mí me gusta al contrario: Cuanto más cerca mejor, sobre todo si hay damas presentes.
Le pido, por favor, que tome una carta. La que usted quiera.
Mire la carta, por favor, recuér-dela bien y vuelva a introducirla aquí en la baraja.
El número de cartas es demasiado grande para yo saber qué carta ha elegido usted. Pero para ello voy a emplear recursos psicológicos y me permitiré hacerle dos preguntas.
Procedimiento:
A un caballero;
Se hace el Salto y se fuerza él Nueve de Picas que estaba en la posición superior y luego se hace otro Salto, llevando así el segundo Nueve de Picas a la posición supe-rior.
La mano derecha levanta una por-ción de la baraja, que está en la mano izquierda. El espectador coloca el Nueve de Picas sobre el paquete de la mano izquierda y se coloca encima el paquete de la mano derecha, obteniendo una separación con el meñique izquier-do.
Durante estas palabras se lleva el Nueve de Picas del centro de la baraja a la posición segunda por