de datos al utilizar paquetes de graficación, hojas de cálculo y manipuladores simbólicos; manejen y analicen configuraciones geométricas a
LA IMAGEN DIGITAL COMO HERRAMIENTA FUNCIONALIDAD NEUROSOCIOCOGNITIVA…4
Si bien es cierta esta reconfiguración de los planes y programas de estudio para la enseñanza en las licenciaturas de Diseño, que confirma una ampliación de asignaturas versadas en la producción técnica de la imagen digital sobre las materias teóricas (Tabla 4.2, anexo 3 Y 4), tendremos que establecer de qué manera, este elemento visual, siendo el signo funcional del contexto inmediato de los estudiantes, debiera estar reconfigurando las capacidades necesarias para la formación de los diseñadores, a pesar de las anteriores observaciones. Un signo es funcional, como hemos dicho, si sirve a la cognición y
comunicación. Si esto es así, sirve por consiguiente al desarrollo de habilidades y capacidades cognitivas para mediar entre el sujeto (pensamiento) y el entorno que habita.
Este signo visual propuesto debe conjuntar, como condición necesaria para las modificaciones cognitivas del sujeto, los conceptos de inter/acción y de actividad, propuestos desde el enfoque constructivista. Llamamos a ésta entonces una imagen digital inter/activa, es decir, una imagen que fusiona los conceptos de la inter/acción y la actividad y del signo/herramienta, bajo la relevancia de su significación sociocultural y no de la reducción técnica a la que usualmente se le ha sometido. La imagen digital inter/activa, contiene pues, el signo visual, como un lenguaje operativo y funcional de las áreas del Diseño Gráfico que incidirán, a partir de la inter/acción y la actividad que generen, en la formación cognitiva de los sujetos.
Se argumenta entonces, que todos los lenguajes poseen sistemas de significado y en las imágenes […] estos sistemas de significación vienen dados por una serie de códigos que le son propios y exclusivos del lenguaje visual (Perales y Romero, 2005, p 130), ya que el medio que se utiliza no importa demasiado, lo que interesa es el uso funcional de los signos, cualquiera de ellos que pueda jugar un papel correspondiente al lenguaje en los seres humanos (Vigotsky, 1997, p. 65). Las imágenes, al ser signos funcionales para la comunicación y la cognición, se vuelven herramientas de transformación del pensamiento103. Nos modifican emotiva, física y neurosociocognitivamente. Se argumenta entonces que la formación de un número mayor o menor de conexiones o sinapsis depende de la existencia o inexistencia de estímulos que obliguen a interaccionar. Es decir, el tipo de conexiones o sinapsis que se forman depende del tipo de estímulos que se activan de manera preferente. No se desarrollan las mismas sinapsis si los estímulos son visuales, musicales o lingüísticos. En el progresivo desarrollo del cerebro se van potenciando aquellos circuitos sinápticos que más se utilizan y se van perdiendo aquellas conexiones que son menos utilizadas (Ferrés, 2000, p. 156). No sin razón, afirmó Vigotsky que:
Nuestro cerebro y nuestros nervios, poseedores de enorme plasticidad, modifican fácilmente su finísima estructura bajo la influencia de diversas presiones, manteniendo la huella de esas modificaciones si las presiones son suficientemente fuertes o se repiten con
103 Esta correspondencia es con respecto a la incidencia del lenguaje en la complejidad del desarrollo cognitivo, de ésta manera, si la imagen
posee códigos propios de un lenguaje visual, entonces cumple dicha función, no sólo en la comunicación sino también en la transformación cognitiva del sujeto.
suficiente frecuencia. Sucede en el cerebro algo parecido a lo que pasa en una hoja de papel si la doblamos por la mitad: en el lugar de la doblez queda una raya como fruto del cambio realizado (Vigotsky, 1983, p. 8)
Aunque el psicólogo ruso basó sus estudios principalmente en la relación lenguaje verbal-pensamiento planteando que el desarrollo del pensamiento está determinado por el lenguaje, es decir por las herramientas lingüísticas del pensamiento y la experiencia socio-cultural del individuo (Vigotsky, 1997, p. 80), líneas atrás aclara la correspondencia del lenguaje verbal al pensamiento verbal, pues tal relación no incluye de ningún modo todas las formas de pensamiento y las de lenguaje (Vigotsky, 1997, p. 76). Citando a Javier Covarrubias (2006), podríamos recordar que, a fin de cuentas, las lenguas vivas las hacen los hablantes, no los académicos de la lengua.
Vigotsky refiere que la significación de los signos, funcionales para nuestra cognición del mundo, se vuelven herramientas psicológicas cuando modifican nuestro desarrollo cognitivo. Cuando un signo, como estímulo del contexto, incide sobre la persona, ya sea por la naturaleza trascendental del signo o por el interés y voluntad del sujeto de acceder a él104, estimula la realización de una serie de actividades cognitivas o físicas que le implican el uso o desarrollo de habilidades para comprenderlo, entenderlo o reconfigurarlo. En ese momento el estimulo significante junto al significado se convierten en una herramienta de transformación física, psicológica y/o cognitiva. Si la imagen es un signo relevante y funcional en nuestra cultura, se puede asumir que es una herramienta de incidencia en nuestro desarrollo cognitivo.
Aunque la imagen ha estado presente en la historia de la cultura de manera inseparable, los modos prevalecientes de ella a partir del contexto sociocultural, han marcado el desarrollo o el uso de diversas capacidades del sujeto en relación a sus signos funcionales. No sin razón, Ferres (2000, p. 44) habrá de afirmar que si bien el ser humano nace genéticamente equipado con multitud de capacidades psicofísicas latentes. La maduración es necesariamente un proceso de selección por cuanto lleva a desarrollar alguna de estas capacidades y a atrofiar, marginar o descuidar otras. Esta selección es, en buena medida, consecuencia de la cultura imperante. De la misma manera, los estudios neurobiológicos confirman que el que una neurona sobreviva depende de la cantidad y consistencia de la estimulación que reciba. La interacción entre el organismo y el entorno determina los patrones de
actividad neuronal; dicha actividad determina qué neuronas serán preservadas(Eisenberg, 1999, p. 1.39). Recordemos entonces que las capacidades cognitivas están en indisoluble relación con las actividades neurológicas y estas se encuentran condicionadas por los estímulos (los signos funcionales) del contexto dominante.
Así, en la Cultura Oral, la necesidad social de comunicación de los individuos posibilitó la evolución física y con ello la emisión de sonidos orales que se volvieron palabras105. Vinculadas al pensamiento106, las palabras orales se volvieron conceptos que representaron la cosa ausente (Lozano, 2001, pp. 51-52), estructurando los modos de comunicación de la cultura y transmitiéndose de generación en generación, modificando y desarrollando en cada ocasión las capacidades necesarias para este proceso107. La necesaria estructuración del lenguaje verbal que privilegió el desarrollo de los procesos de la mente de orden lógico/racional, se trasladó a la Cultura Escrita108: trasladar el pensamiento, la intensión del lenguaje verbal a símbolos abstractos, requirió de una clarificación y ordenación estructurada del lenguaje que permitiera reflejar en los textos la coherencia del pensamiento. Este gran esfuerzo generó la gestación paulatina de nuevas capacidades cognitivas y nuevas modificaciones neuronales109. Bajo la era de la imprenta, la posibilidad de la reproducción de libros y su validación en la preservación de la cultura, intensificó la naturaleza del lenguaje escrito en el que será lineal o no será pensamiento (Costa, et al., 1991, pp. 30-35), determinando los procesos
105 (…) emergió el lenguaje en la evolución de los homínidos y los miembros de nuestra especie se sintieron inclinados […] a intercambiar
proposiciones con valor de verdad. (Harnad, S, citado por Lozano, 2001, pp. 51-55).
106 Las experiencias de Koeheler probaron que la aparición de una inteligencia embrionaria en los animales –del pensamiento en su exacto
sentido- no está de ningún modo relacionado con el lenguaje. Pensamiento y lenguaje, son dos curvas que se encuentran posterior en un sentido evolucionado, así los sonidos/palabras adquieren sentido cuando adquieren un significado, siendo éste posibilitado solamente por el pensamiento. (Vigotsky, 1997, pp. 59, 160)
107 La cultura oral, exigía el desarrollo de la memoria visual y auditiva y de habilidades y capacidades creativas; pero también la necesaria
naturaleza lineal en la estructuración pensamiento verbal exigió el desarrollo de capacidades conceptuales, lógicas, analíticas y reflexivas. La lógica, la retórica y la gramática fueron tópicos indispensables de la cultura griega: la construcción coherente del pensamiento y la
argumentación de éste en el discurso dieron forma al entendimiento del mundo: a la verdad solo se podía llegar con la razón y la razón implicaba una coherencia lógica de ideas, de primicias y argumentos convincentes, persuasivos. Entonces la imagen mental, como operación de la mente, tuvo mayor preponderancia que la imagen material definida como una imitación burda de la verdad.
108 La escritura occidental tuvo su sistematización hacia el medioevo tardío en el que la necesidad de clarificación, a raíz del pensamiento
racionalista que se venía retomando. (Panofsky, 1986, pp. 42-53). El pensamiento occidental antiguo sostenido de la búsqueda de la verdad fundamentada en la razón a partir del lenguaje, privilegió capacidades lógico-racionales.
109 Por supuesto no fue un proceso inmediato ni fácil. Dice Platón, en el Fedro en el año 374 a.c. […] <<la escritura es inhumana al
pretender establecer fuera del pensamiento lo que en realidad sólo puede existir dentro de él>>. La escritura es un objeto, un producto manufacturado, y en segundo lugar, destruye la memoria: la escritura debilita el pensamiento. (Universidad de Argentina, 2004). El silencio mayéutico, una reflexión personal que podía dar un texto escrito, impulsó a Aristóteles a teorizar el lenguaje escrito, y a proponer las reglas de la gramática y la lingüística en pos de orientar y estructurar los conceptos de la lógica y la verdad; la disminución del sentido del oído y el incremento del uso de la vista para discernir los nuevos símbolos abstractos, la disminución de la memoria sobre la abstracción y la conceptualización, la separación del significado semántico y el código lingüístico. Estos cambios fueron paulatinos pues, intentar entender cómo representar de manera visual el pensamiento en un código escrito, habla de una larga evolución de textos: en un principio sin separación y copiosamente interminables, cuestión por la cual el acceso a la cultura escrita tuvo por mucho tiempo sus limitantes para llegar a un considerable auditorio. La necesidad de desarrollar la concentración, de hacer la lectura más lenta, reflexiva y analítica, introspectiva se hizo necesaria.
mentales que aún prevalecen: análisis, razonamiento, secuencia lógica, lectura lineal110, tendiendo privilegiar una representación del mundo de carácter conceptual, estático, analítico y reflexivo (Ferrés, 2000, p.37)
Hoy se plantea un contexto visual, una Cultura Visual, y más específicamente Tecnovisual111, que influye en los seres y haceres de la sociedad. Sin embargo, la fuerte tradición moderna con el imperio de la Galaxia Gutenberg y las teorías lingüísticas desembocan en la crítica recurrente sobre la existencia de este contexto y de la imagen como medio de cognición. Las críticas112 se enfocan en argumentar que la imagen es generadora de consumidores visuales pasivos, de diálogos unidireccionales pero no unívocos que no exigen la actividad necesaria que permita concebir a este signo visual como un estimulador de capacidades cognitivas en el ser humano113. No obstante, la posible vinculación directa con la imagen como signo/herramienta cognitiva, en términos vigotskianos, tiene serios y amplios antecedentes históricos versados en la relación imagen mental/imagen material con el sujeto.
Una definición generalizada de la imagen sugiere interpretar, a un sujeto pasivo que la contempla o que la representa al definirla como una imitación-copia. Desde el enfoque constructivista, la relación de la imagen con el hombre, resulta ser más bien su huella evolutiva, cultural y biológica, de la que se puede observar una participación mucho más activa del sujeto para verla, pensarla y construirla.
Los primeros trazos visibles de poco más de 30,000 años antes de nuestra era, son señales evidentes de implicaciones cognitivas: la construcción de imágenes servían a la construcción del pensamiento. Sin toma –escena- estática de donde copiar, las imágenes forjadas dejan vestigios de la necesidad del ser
110 El pensamiento racionalista del Renacimiento, el auge del método científico, la búsqueda de premisas hacia la verdad, hacen del lenguaje
escrito un código que necesariamente debe procurar la clarificación racional del pensamiento ante la ambigüedad del lenguaje verbal. El método científico introducido a las aulas, la importancia de los textos como documento del pensamiento y la posibilidad de su reproducción a partir de la imprenta y sus posteriores modificaciones, introduce el pensamiento de la lógica científica a la vida cotidiana.
111 En un libro anterior, Imperio y comunicación, Innis ya sostenía que la naturaleza de la tecnología de los medios de comunicación que
prevalezcan en una sociedad y en un momento dados, influirá en el modo de pensar y actuar de sus miembros, (Lozano, 2001, pp. 51-55)
112 Manifiesta Paredes M., Jorge G. (s.d.) en Libro y lectura en la era digital. El gran desafío de la educación actual, que no hay otro modo de
expresión más que el verbal, oral y escrito y manifiesta que: El otro aspecto que quiero comentar, es el referente a la afirmación de ciertos «amantes desorientados de la digitalización» sobre cómo la escritura puede ser reemplazada por sonidos, dibujos, animaciones, imágenes y vídeos y con ello volver a la cultura visual y oral eliminando la cultura del texto. Considero que no reflexionan adecuadamente los que piensan y escriben esto. No me imagino cómo podrían expresar sus pensamientos, concepciones básicamente abstractas con un lenguaje solo basado en lo audiovisual. Por supuesto que podría replicar que empleando el audio podríamos conocer sus ideas, sus concepciones nuclearmente abstractas. Ferrés en su obra Educar en una cultura del espectáculo (2000, pp. 67-86), ofrece un recuento de severas criticas vertidas sobre la imagen como espectáculo y su improbabilidad en la cognición del mundo.
113 Giovanni Sartori sentencia, en su famosa crítica al video-hombre que: (…) la lectura le cansa […] Intuye. Prefiere el significado resumido
y fulminante de la imagen sintética, ésta lo fascina y lo seduce. Renuncia al vínculo lógico, a la secuencia razonada, a la reflexión que necesariamente implica el regreso de si mismo (Sartori, 1998, p. 5). Esta cultura visual, argumentan, en cambio, ha atrofiado sus capacidades, pues: Un niño hipnotizado ante la pantalla de la consola o del televisor será un niño con un pensamiento débil, con poca capacidad para expresarse oral y gramaticalmente, con escasa imaginación y pocos recursos vitales R, Gaja, citado por (Ferrés, 2000, p. 78).
primitivo de desarrollar habilidades de observación, relación, de ubicación, manipulación mental, expresión, etc., para desarrollar a su vez capacidades para conocer, entender, construir y reconstruir sensaciones, emociones, tiempos-espacios, movimiento, expresiones, ideas, pensamientos en creaciones propias, narrativas y reflexivas114 de lo vivido115: su preocupación por el entorno y la capacidad de mirarse a sí mismo (como ser colectivo todavía) en metáforas116, metonimias y no en imitaciones117 de la cosa. Se hace referencia a operaciones retóricas del pensamiento visual bastante más complejo, signos mentales y materiales que cobran relevancia en la construcción y socialización del mundo: las formas de relación con el entorno y de comunicación con otros individuos y con ello de su cultura naciente118. Desde este punto de vista y desde un enfoque constructivista, no se puede partir de la definición que reduce a la imagen a ser sólo una copia119: son objetos-materiales culturales que fueron resultado de procesos cognitivos complejos y una vez producidos, se volvieron signos no sólo de una comunicación en evolución sino de significación cultural, de la evidencia de una organización del pensamiento naciente y por lo tanto de una transformación cognitiva (Geertz, 1988, p. 67). La
114 Hace aproximadamente dos millones de años, se configuró el tamaño actual del cerebro, por lo que la hipótesis antropológica supone que
hace 30, 000 años, fecha en la que aparecen las primeras pinturas rupestres durante el paleolítico superior, el homo sapiens ya había desarrollado el córtex, el cual permite funciones como la reflexión, la conciencia, la pre-visión y la toma de decisiones: El córtex emerge como la región del cerebro donde se generan los procesos de la conciencia. Es una sofisticada e interconectada red neuronal que sustenta la percepción a través de nodos que expresan cada uno de ellos un aspecto de la percepción, (Martínez, E., 2003).
115 La expansión cortical humana siguió, no precedió, al <<comienzo de la cultura>>, (Geertz, 1988, p. 67). En el cerebro un aumento del
número de neuronas permite mayor variedad de selección, mayor riqueza de análisis y de combinaciones que se expresan en una conducta modificable y con sentido (Bullock, citado por Geertz, 1988, p. 74)
116 metáfora (del lat. «metaphóra», del gr. «metaphorá», traslado) f. *Tropo que consiste en usar las palabras con sentido distinto del que
tienen propiamente, pero que guarda con éste una relación descubierta por la imaginación; como «perlas de rocío, la primavera de la vida». Þ Metagoge. Ó Catacresis, imagen, traslación. Ó Metonimia, símil, sinécdoque. Ó *Figura. *Tropo. (Moliner, 2000).
117 imitar (del lat. «imitäri») 1 tr. Hacer una cosa copiando de ÷otra o inspirándose en otra, o hacer algo del mismo modo que lo hace ÷otro:
‘Imitan muy bien las joyas antiguas. Imita a su padre en los gestos’. 2 («a») *Parecerse: ‘Este cantar imita algo a la jota’.3 Catálogo. (Moliner, 2000).
118Durante milenios, las imágenes hicieron entrar a los hombres en un sistema de correspondencias simbólicas, orden cósmico y orden
social, mucho antes de que la escritura lineal viniera a peinar las sensaciones y las cabezas. Así los mitogramas y los pictogramas del Paleolítico, cuando nadie sabía <<leer y escribir>> .(Debray, 1992, p. 47)
119 copiar (de «copia»; «de») tr. Hacer una cosa *igual a ÷otra que ya está hecha, tomando ésta como modelo: ‘Copiar un cuadro de
Velázquez’. ¤ *Escribir algo ya escrito, reproduciendo con exactitud el texto.: ‘Copiar una página de un libro’. ¤ Escribir ÷lo que alguien dice. ¤ *Representar ÷algo que se tiene delante dibujando o pintando: ‘Copiar un paisaje’. ¤ Hacer, adoptar, etc., una ÷cosa igual que la hace, tiene, etc., ÷otro: ‘Copiar el estilo de un escritor. Copiar a alguien en la manera de hablar’. Ô Imitar. ¤ tr. o abs. Tomar indebidamente las ÷respuestas de un examen de alguien que lo está haciendo también, o de apuntes, libros, etc.: ‘Suspendió porque el profesor le pilló copiando’. (Moliner, 2000).Sin toma estática de donde copiar, se plasma la capacidad del hombre primitivo para visualizar y figurar sensaciones, emociones, tiempos-espacios, movimiento, expresiones, ideas, pensamientos, no en copias. En De la teoría de la simulación a la simulación de la teoría, Fabián Jiménez (2003), nos habla del grado Xerox de la cultura, la copia de la copia en lo que respecta a esta cultura de la imagen. El apropiacionismo es el discurso artístico de la teoría de la simulación, partiendo de los discursos propuestos por Baudrillard. Aún cuando Giménez parece determinar que toda imagen del apropiacionismo es una ausencia de originalidad o de agotamiento de la imagen, las mismas obras emergentes de la teoría de la simulación parecen indicar una propuesta nueva y reflexiva del contexto en el que estamos, pues la imagen simulada, se vuelve una imagen con características propias, pues en contraposición, sería como si el ser producto de una clonación, no pudiera ser considerado un ser humano con sus propias características sicológicas y sociales sólo por ser un clon. Estas imágenes son en si mismas, y no por el acto de la reproducción-copia, particularidades de la visión contemporánea, pues cada copia, es la visión y reflexión de alguien distinto. Bastaría echar un vistazo a la página Web que construye Michael Mandiberg en
http://www.aftersherrielevine.com/, sobre el famoso trabajo de Sherrie Levine de sus fotografías de las fotografías de Walker Evans y Edward Weston, en el que permite la impresión-copia de dichas re-fotografías, otorgando mediante este acto, una nueva imagen-obra de arte con todo y certificado de autenticidad en cada copia.
concretización visual es un proceso de incidencias socioculturales y neurocognitivas (Clark, 1976, p.