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Steinitz - Von Bardeleben
Hastings 1 895 Apertura Italiana (C54)
El gran campeón William Steinitz era ya un veterano cuando participó en el tor neo internacional de Hastings. El año an terior había perdido el título mundial, an te Enmanuel Lasker, y ésa era la menor de sus desgracias, pues había sufrido va rias importantes crisis de salud. Con 60 años cruzó el Atlántico para disputar una de sus últimas competiciones de verdade ra categoría. Claro que al año siguiente aún volvería a enfrentarse a Lasker, en un match-revancha por el campeonato mundial, pero ésa es otra historia . . .
1 e4 e5
2 ltJ f3 ltJ c6
3 �c4 �c5
Estas jugadas caracterizan la Apertu ra I t a l i a n a , t a m b i é n c o n o c i d a como Giuoco Piano.
4 c3
Para construir un fuerte centro con d2-d4. Otra forma de tratar este planteo es optar por la variante cerrada (o giuoco pianissimo) , con 4 d3.
4 ll:if6
5 d4 exd4
6 cxd4 �b4+
7 ll:ic3
Más sólida es la alternativa 7 �d2, co mo se juega hoy en día.
7 • • • d5?
La Italiana es una apertura clásica, que se h abía j ugado mucho e n el siglo
XIX, de ahí que resulte difícil entender que u n j ugador experimen t a d o como B ardeleben no opte por la continuación
1 00 LA FI ESTA D E L AJ E D R EZ
normal en esta variante, 7 . . . ttJxe4 8 0-0 jt_xc3 9 bxc3 d5 , con numerosas partidas de referencia, entre ellas Stein itz-Sch lechter, jugada también en este torneo.
8 exd5 ttJxdS
9 0-0 ii.e6
La línea que se deriva de 9 . . . tL:i xc3 10 bxc3 jt_xc3 es ganadora para las blan cas: 1 1 jt_ xf7+ @ f8 1 2 'it' b 3 ..t x a l 1 3 jt_a3+ ttJe7 1 4 l:t. el , con ventaj a decisiva. Si las negras capturan en c3 con el alfil, después de 9 . . . ..txc3 10 bxc3 tt::i xc3 1 1 'it'b3, las blancas tienen u n ataque decisi- vo.
10 jt_g5 ii.e7
10 . . . 'it'd7 11 jt_ xd5 jt_xd5 12 l:t. el + i..e7 13 ttJxd5 ganaría un tiempo con re lación a lo sucedido en la partida.
11 ..txd5 ..txd5 12 tLlxdS
Mejor que 12 ..txe7 tt::ixe7 13 .:t. el 0-0 14 l:t. xe7? i..xf3 ! , con ventaja negra.
12 . . . 'it'xd5 13 i..xe7 ttJxe7
Si 13 . . . @ xe7, 14 l:t. cl l:t. he8 (no 14 . . . @d7, por 15 '1Wa4, con ataque) 15 l:t. c5 'it'd6 16 'it'cl .
14 l:t. el f6
Un avance que debilita la posición del rey, pero que también le da la casilla fl, en vista de lo difícil que va a resultar en rocarse por la clavada.
15 'it'e2 'it'd7
15 . . . 'it'd6? permitiría la maniobra 16 'it'b5+ 'it'c6 17 'it'b4 'it'd6 18 'it'xb7, con clara ventaja blanca.
16 l:t. acl? !
Ésta es una j ugada dudosa. El GM Igor Zaitsev, a n a lista del excampeón mundial Anatoli Karpov, encontró la me j or 16 l:t. adl ! , y si 16 . . . @ f7, 17 'it'c4+ ttJd5 18 ttJe5+ fxe5 19 dxe5 , con ventaja decisiva.
16 ••• c6?
Las alternativas 1 6 . . . @ f8 y 1 6 . . . @ d8 también son dudosas. Pero s i von Bardeleben se hubiese mantenido fiel a su idea inicial, con 16 . . . c;i;>fl ! podría ha ber salvado la partida, ya que la decisión drástica 17 'it'xe7+? (17 'it'c4+ tLld5) sólo conduce a un j uego complicado, pero en modo alguno ganadora . Por ejemplo: 17 . . . 'it' xe7 1 8 l:t. xe 7 + c;i;> xe7 1 9 l:t. xc7 + @d6 20 n xb7 n hb8 21 n xg7 (21 n xb8
.:t. xb8 22 b3 @ d5 , con ligera ventaj a de las negras) 21 . . . l:t. xb2 22 h3 l:t. xa2, con posición confusa, de difícil evaluación.
17 d5! !
Este avance d e peón e s u n sacrificio, cuyo único objetivo es evacuar la casilla d4 para el caballo.
17 ••• cxd5
Ni la dama ni el caballo pueden tomar el peón, y ya no había tiempo para j ugar 17 . . . @fl, pues seguiría 18 dxc6 ttJxc6 1 9 l:t. cdl, con fuerte ataque.
18 tLld4 @f7
Por fin llega el rey negro a su proyec tada guarida, pero las circunstancias no le son muy propicias.
19 ttJe6
19 • . .
Si se juega la otra torre, 19 . . . l:r. ac8, seguiría la misma jugada de la partida. En cuanto a 19 . . . lt:Jc6, las blancas conse guirían un fuerte ataque con 20 lt:Jd5 'it'c8 21 'it'b5 l:r. b8 (si 21 . . . lt:Jd8, 22 lt:Jd7 lt:Jc6 23 l!t'xd5+ @ g6 24 g4) 22 lt:J a6 l:r. a8 (22 . . . bxa6 23 l!t'xd5 +) 23 l!t'xd5+ @ g6 24 lt:Jc5 l:r. d8 25 lit' e4+ f5 26 'it'h4.
20 lit' g4! g6
118
Naturalmente, no puede jugarse 20 . . . l:r. xc8? ? , por e l mate en dos: 2 1 l!t'xg7+ @e8 22 'it'f8++.
21 lt:JgS+ @es
nica (22 . . . fxg5 ? ? 22 l!t'xd7 ) . ¡ Co mienza el espectáculo!
1 1 9
LAS PARTI DAS I N MORTALES 1 0 1
22 l:r. xe7+!
Un sacrificio totalmente inesperado, pero Steinitz había calculado bien.
22 ••• @f8
S i 22 . . . l!t' xe7 , 23 l:r. xc8+ l:r. xc8 24 l!t'xc8+, y si 22 . . . @ xe7, 23 l:r. el + @ d6 (el rey no puede alej arse de su dama; o bien 23 . . . @ d8 24 lt:Je6+, etc.) 24 'it'b4+ ll c5 (24 . . . @c6 25 ll el++; 24 . . . @c7 25 lt:Je6+ @b8 26 'it'f4+ ll c7 27 lt:Jxc7 'it'xc7 28 ll e8++) 25 ll e6+, ganando. En mu chos análisis se i ndica como supuesta mente ganadora la jugada 25 lt:Je4+. Sin embargo, merece un signo de interroga ción, pues seguiría 25 . . . dxe4, y después de 26 ll d l + @ e6 ! y la dama negra no puede capturarse, por el mate en la pri mera fila.
B ardeleben ha encontrado la mej or j ugada defensiva , que defiende activa mente su dama, por la amenaza de mate sobre la primera fila. Sin embargo . . .
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23 l:r. f7+!
La torre sigue realizando saltos mortales. Como ya hemos dicho, no servía 23 l!t'xd7??, por 23 . . . l:r. xcl +, ni tampoco 23 l:r. xc8+ l:r. xc8 24 'it'xd7, por 24 . . . l:f. cl + y mate.
23 ••• @g8!
1 02 LA FI ESTA D E L AJ E D R EZ
estando a la altura de las circunstancias. Si 23 . . . 'it'xf7' 24 n xc8+ n xc8 25 'it'xc8+ 'it'e8 26 lüxh7+, ganando fácilmente.
24 l:t g7+!
Parece una posición compuesta: la to rre se desplaza por la séptima fila como Pedro por su casa.
24 . • . @h8!
De nuevo, la única respuesta posible. Si la dama captura la torre, las blancas to man la de c8 (como vemos , toda la se cuencia se basa en esta posibilidad) , y si capturan de rey, cae la dama negra con j aque. La tercera posibilidad es 24 . . . @f8, pero en tal caso seguiría 25 lüxh7+ @xg7 26 'it'xd7+.
25 l:t xh7+!
La torre culmina su reiterado sacrifi cio a lo largo de la séptima fila, como si fuera el último paso de una coreografía de patinaje artístico sobre hielo. La conti nuación podría ser 25 . . . @ g8 (pues si 25 . . . 'it' xh 7 , 26 l:t xc8+ l:t xc8 27 'it' xc8+ 'it'g8 28 'it' h3+ @ g7 29 'it' d 7 + @ h8 3 0 lüe6), con mate e n diez jugadas: 2 6 l:t g7+ @h8 27 'it'h4+ (ahora está abierta la co lumna h) 27 . . . @ xg7 28 'it'h7+ @ f8 29 'it'h8+ @e7 30 'it'g7+ @e8 31 'irg8+ @ e7 32 'it' f7 + @ d8 3 3 'ir f8+ 'it' e8 34 lü f7 + @d7 3 5 'it'd6++.
Pero lo cierto es que van B ardeleben, una vez que vio la torre blanca en h7, de cidió abandonar la sala de juego y sólo regresó a ella en la ronda siguiente. Un comportamiento poco caballeroso y me nos deportivo, ya que nada le impedía tender su mano y reconocer, con toda na turalidad, que había perdido ante un gi gante del tablero. Por otro lado, un cam peón como Stein itz no se merecía t a l desaire, y menos considerando que se en contraba ya en el ocaso de su carrera. En cualquier caso, la partida fue distinguida con el premio de belleza y todo el mundo se quitó el sombrero ante tan hermosa producci ón. Muchos años después, el gran maestro Romanovsky (experto en el estudio de las combinaciones) escribiría que esta partida y la que disputaron Zu kertort y B l ackburne ( Londres 1 88 3 ) "constituyen l a s cumbres combinativas de la segunda mitad del siglo XIX".