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N I ATU RAS Y MINIMINIATURAS

In document Antonio Gude - La Fiesta Del Ajedrez (página 66-90)

pués de 8 �d3 c5 9 0-0 0-0 10 dxc5 'i!fa5 11 ll el 'i!fxc5 12 lt:J e5 h6 1 3 b4! , las blan­ cas se impusieron en 27 jugadas, Richter­ Alexandrescu , O l i m p i a d a de M u n ich 1 936. 8 'i!f d2 b6 9 �b5 �xg5 10 lt:Jxg5 �b7 11 0-0-0 h6?! Más prudente era 1 1 . . . 0-0. 12 d5 e5 S i 1 2 . . . . e x d 5 , 1 3 ll h e l + <it;i f8 1 4 lt:J f3, con buenas perspectivas d e ataque por el peón. Si 12 . . . . �xd5, 13 c4 'i!fxg5 1 4 � xd7+ <it;i xd7 1 5 f4, seguido de 1 6 cxd5.

13 lt:J e6!

Una "sencilla" invasión, que deja a las negras en situación desesperada. Natu­ ralmente, es obligada la captura del caba­ llo.

13 . . . fxe6 14 dxe6 0-0 15 'i!fxd7 'i!f gS+ 16 @bl ll ae8 17 'i!fxc7 ll e7 18 ll d7 'i!fxg2 19 ll el ll c8?

Tampoco servía 19 . . . ll xd7 20 exd7 y

la doble amenaza 21 d8'i!f y 21 'i!fxb7 de­ cide la lucha. La jugada textual merece el signo de interrogación porque precipita el desenlace.

20 ll d8+

66 LA FI ESTA D E L AJ E D R EZ

La inmortal de Margate

En esta histórica partida Alekhine sacri­ fica una torre o, para ser exactos, prime­ ro un caballo y luego calidad, un sacrifi­ cio calificado de intuitivo por la mayoría de sus colegas, que permite llevar a buen puerto una combinación complej a . D e ella dijo el gran maestro Reuben Fine: "La combinación, o más bien la serie de combinaciones que allí se producen, son en mi opinión la concepción táctica más destacada de la historia del ajedrez."

38 Alekhine - Book Margate 1 938 Gambito de Dama (D28) 1 d4 d5 2 c4 dxc4 3 ltJt3 ltJf6 4 e3 e6 5 .txc4 c5 6 0-0 ltJc6 7 'if e2 a6 8 ltJc3 b5 9 .th3 b4?!

Las continuaciones habituales son 9 . . . .te7, 9 . . . cxd4 y 9 . . . Ab7.

10 d5!

La inmediata reacción blanca en el centro a una dudosa jugada de flanco.

10 • • • ttJa5

Si 10 . . . bxc3, 1 1 .t a4! 'ifxd5 12 e4! , c o n v e n t aj a . S i 1 0 . . . exd5 , 1 1 ttJ xd5 ltJxd5 12 l:t dl Ae6 13 e4 ltJce7 14 exd5 �g4 15 d6, ganando pieza.

11 .ta4+ �d7 12 dxe6 f><e6 13 l:t dl! bxc3

(diagrama 70)

14 l:t xd7!!

Tras h a b e r e n t r e g a d o e l c a b a l l o , Alekhine realiza este sacrificio de cali­ dad, para atar las piezas negras y explotar la clavada de d7.

14 • • • ttJxd7 15 ltJe5 l:t a7

La última jugada blanca era muy fuer­ te, porque además de atacar el caballo, deja paso a la dama hacia h5.

16 bxc3!!

Una t r a n q u i l a j u g a d a p o s i c i o n a l , puesto que 16 'ifh5+ hubiera sido preci­ pitado. Después de 16 . . . g6 17 ttJ xg6 hxg6 18 'it'xh8 @fl, las negras deben im­ poner su ventaj a material.

16 . . . @ e7

Las negras tenían aquí muchas conti­ nuaciones , pero ninguna satisfactoria . Por ejemplo:

a) 16 . . . g6 17 'if d3 'if e7 18 e4! ; b ) 16 . . . �h4 17 e4! Ad6 1 8 g 3 �e7 19 ttJxd7 l:t xd7 20 �xa6;

c) 16 . . . .td6 17 �h5+ g6 18 ttJxg6.

17 e4!

Este avance ilustra la fuerza que l a apertura d e líneas puede tener en deter­ minadas posiciones abiertas.

17 . . . ltJf6 18 .tgs 'ifc7 19 �f4 �b6

19 . . . 'ifb7 20 �e3 ! ttJ xe4 21 A g5 + ltJxg5 2 2 'ifxg5+ @ d 6 2 3 l:t dl + @ c7 24 'ifd8++.

20 l:t dl g6 21 Ags .tg7 22 ttJ d7! l:t xd7

23 l:t xd7+ @f8 24 .txf6 Axf6 25 e5!

Book se rindió. Si 25 . . . A e7 (25 . . . Ag7 26 'iff3+ @g8 27 'iffl++ ) , 26 'iff3+

<ti g8 27 l:t xe7 � b l + 28 A d l � f5 29 �a8+ �f8 30 l:t e8.

Al año siguiente, en la Olimpiada de Buenos Aires, Najdorf le dij o a Alekhi-

ne: "¿Recuerda que cuando me preguntó qué pensaba de su sacrificio contra Book, yo le dij e que muy interesante? Bueno, pues en realidad, no había visto nada." "Lo mismo me ocurrió a mí", le contestó Alekhine. "Yo tampoco había visto na­ da."

El Campeonato Absoluto

Esta partida se disputó en el llamado Campeonato Absoluto de la URSS, en el que tomaron parte los seis mejores aje­ drecistas soviéticos de la época, torneo que se jugó por el sistema de liga a cua­ tro vueltas. Resultó vencedor Mijail Bot­ vinnik, seguido, por este orden, de Paul Keres, Vassili S myslov, Isaak B oles­ lavsky, Andrei Lilienthal e Igor Bonda­ revsky.

El vencedor comentó así esta lucha: "A mí nunca se me valoró como maestro del ataque. Keres, por lo visto, se encon­ traba bajo la influencia de esa extendida opinión y consideró que en las posiciones agudas debían encontrarse mis defectos ajedrecísticos."

39

Keres -Botvinnik

Leningrado 26.3.1941 Defensa Nimzoindia (E35)

1 d4 ltJf6 2 c4 e6 3 ltJc3 ii.b4 4 'i!f c2 dS 5 cxdS exdS 6 .tgS h6 7 .th4 cS 8 0-0-0?!

Una j ugada cuando menos dudosa, puesto que permite a las negras desple­ gar una importante iniciativa.

8. . • .txc3 9 'i!fxc3

Era mej o r 9 .t xf6 'i!f xf6 10 'i!f xc3 , a u n q u e , según B o tvi n n i k , l a s negras

M I N IATU RAS Y MINIMINIATURAS 67

m a n t e n d r í a n l a i n i c i a t i v a c o n 1 0 . . . lüc6.

9••• gS! 10 .tg3 cxd4!

Abriendo líneas sobre el enroque ( co­ lumna e) de paso que se gana tiempo en desarrollo.

11 'i!fxd4 ltJ c6 12 'i!fa4 .trs

Se ve claramente ya que el rey blanco está en peligro. El negro, en cambio, que sigue en su casilla inicial, no corre riesgo alguno. Las negras están a punto de com­ pletar su desarrollo, mientras que las blancas tienen "entalegadas" sus piezas del flanco de rey.

13 e3 ll c8 14 ii.d3 'i!fd7

Amenaza ganar la dama blanca con un descubierto de caballo.

15 @bl .txd3+ 16 ll xd3 'i!ffS

Esta clavada de la torre es algo más que molesta.

17 e4 ltJxe4 18 @al 0-0! 19 ll dl

19 . • . bS! 20 'i!fxbS ltJ d4!

El caballo no puede tomarse , por el mate en la primera fila.

21 'i!f d3 ltJ c2+ 22 @bl ltJb4

U n a m a n i o b r a preci s a : s i l a d a m a blanca s e retira, e l descubierto del caba­ llo (e4) es mortal. Por ej emplo: 23 'i!fa3 ltJd2(c3)+ 24 @al ltJc2++.

68 LA FI ESTA D E L AJ E D R EZ

Dos jugadores míticos

La lucha que sigue también tuvo lugar en el llamado Campeonato Absoluto de la URSS. Isaak Boleslavsky (1919-1977) llegaría a disputar, en el momento cul­ minante de su carrera, la final de Can­ did atos d e 1 95 0 con s u rival y amigo David B ronstein. Andrei Lilienthal (na­ cido en 1 9 1 1 ) era un maestro húngaro que decidió afincarse en el "paraíso del aj edrez", y uno de los mej ores aj edre­ cistas del mundo en los años treinta y cuarenta. A partir de los cuarenta su es­ trella declinaría. 40 Boleslavsky - Lilienthal Leningrado 4.4.1941 Contraataque Central (C40) 1 e4 eS 2 lb f3 dS 3 lb xeS 'f/ e7 4 d4 f6 5 lb d3

Aquí se jugaba entonces 5 lbf3, y des­ pués de 5 . . . dxe4 6 lbfd2, las negras que­ daban con cierto contrajuego. La jugada de Boleslavsky es una mejora.

5. • • dxe4 6 lbf4 'f/t7 7 lbd2 �fS 7 . . . f5 8 �c4 'f/f6.

8 g4 �g6 9 �c4 'f/d7 10 'f/e2! 'f/xd4

Las negras siguen descuidando el de­ sarrollo, pero parece que esta jugada es la mej or. No servía, por ej emplo, 10 . . . lbc6, por 1 1 lbxe4 j(_xe4 1 2 'f/xe4+ 'f/e7 13 lbe6 ! , y si ahora 13 . . . 'f/b4+ 14 j(_d2! 'f/xc4 15 b3 ! , ganando la dama negra.

11 lbe6 'f/b6

11 . . . 'f/e5 12 f4.

12 lbxe4 lbd7 13 j(_f4 lbe5 14 0-0-0 j(_f7

15 lb 4g5! fxg5 16 j(_ xeS j(_ xe6 (diagra­ ma 72)

17 �xc7! !

Boleslavsky remata la lucha de forma brillante y Lilienthal se rindió, pues si 17 . . . 'f/ xc7 , 18 'f/ xe6+ 'f/ e7 (o 1 8 . . . j(_e7, 1 8 . . . lbe7, 1 9 'it'f7++) 1 9 �b5++.

Otro mate vergonzoso

Adoptar la Defensa de Alekhine, con su incitación al avance de peones blancos, requiere conocer buena parte de sus su­ tilezas, pues caso contrario los peones enemigos pueden convertirse en un ro­ dillo que asfixie la posición de las ne­ gras. 41 Post - Lobt Lausana 1947 Defensa Alekhine (B02) 1 e4 lb f6 2 e5 lb d5 3 c4 lb b6 4 d4 lb c6 5 f4 dS 6 cS lbd7 7 lbf3 e6 8 �bS lb e7

La posición negra se podría haber al­ canzado, teóricamente, en cuatro jugadas (dos de caballo y dos de peón), pero los caballos negros están en el flanco opues­ to al que pertenecen: el de e7 es el de da­ ma y el de d7 el de rey. Pero tampoco se

han conformado con dos movimientos cada uno, sino que han invertido seis en­ tre los dos.

9 l2Jc3 c6 10 it..d3 a5 11 0-0 b6

Las negras quieren liberar su alfil da­ ma, pero parece que desdeñan por com­ pleto el concepto de desarrollo.

12 l2Jg5

El gran dominio espacial de las blan­ cas, con la consiguiente restricción de las piezas negras, permite la puesta en mar­ cha de amenazas concretas.

12 • • • h6?

Tampoco servía 12 . . . g6, por 13 f5 ! exf5 (13 . . . gxf5?? 14 'it'h5) 14 e6 fxe6 15 l2J xe6 y la dama negra está cazada. La mejor posibilidad para las negras parece ser 12 . . . bxc5, y después de 13 l2Jxh7, 13 . . . cxd4 14 l2Je2 c5, con posición compli­ cada.

13 l2J xe6! fxe6 14 'it'h5+ g6 15 .t xg6+ l2J x g6 16 'it' x g6+ @ e7 17 f5 'it' e8 18 'ii' xe6+ @ d8 19 'iW xc6 l:1 b8 20 lb xd5

l:1 b7 21 cxb6 l:1 g8?

Las negras omiten un mate elemental, pero su posición es ya un absoluto desas­ tre.

22 'i!t'c7+! l:t xc7 23 bxc7++

Como recordaremos, un mate vergon-

M I N IATU RAS Y MINIMINIA TURAS 69

zoso es, según los jugadores islandeses, el que da el peón.

El joven Tal

El prestigio de Mij ail Tal estaba confina­ do, en 1957, dentro de la Unión Soviéti­ ca, mientras que su rival de este juego, el danés Bent Larsen, había conquistado la medalla individual al mejor primer table­ ro en la Olimpiada de Moscú , un año atrás. Teniendo en cuenta que la partida se disputó en el Campeonato Mundial de Estudiantes, no es difícil imaginar la riva­ lidad de jó venes estrellas que podía haber entre ellos. En este caso, Tal fue superior y el equipo soviético venció a Dinamarca por 4-0. 42 Tal - Larsen Reykjavik 17.7. 1957 Defensa Siciliana (B96) 1 e4 c5 2 l2Jf3 d6 3 d4 cxd4 4 l2Jxd4 l2Jf6 5 l2J c3 a6 6 it..g5 e6 7 f4 .td7 8 'ii'f3 l2J c6 9 0-0-0 l2J xd4 10 l:l xd4 .t c6 11 it.. e2 it.. e7 12 l:t hdl 'i!t'a5 13 'ii'e3 h6 14 it..h4 e5 15 fxe5 dxe5 16 l:t 4d3 0-0 17 @bl l:l fd8

Si 17 . . . b5, 1 8 it.. xf6 it.. xf6 19 l2J d5 i.g5 20 'it'f2 b4 21 h4, con ventaja blanca.

18 i.xf6 i.xf6 19 l2Jd5 it.. g5

S i 1 9 . . . .t xd 5 , 20 exd5 l:1 d6 2 1 c4 l:t c8 22 l:l a3 'it'd8 23 'i!t'e4, y las blancas están mejor.

20 'i!t'f3 l:1 ac8?

Larsen disponía de otras opciones, co­ mo 20 . . . b5, o 20 . . . i.xd5 21 exd5 l:1 ac8 22 'it'e4 'it'c7 23 l:l c3 'i!t'd6, que conducían a ligera ventaj a blanca , pero sólo eso. Ahora, en cambio, queda perdido.

70 LA FI ESTA DEL AJ E D R EZ

21 b4!

Las negras pierden la dama.

74

21 • • • 'it'a4 22 l:f. a3 l:f. xd5 23 exd5! e4 24

'it'c3 il.f6 25 l:f. xa4

Larsen se rindió ante la evidencia.

Recuerdos de Munich

La lucha que sigue tuvo lugar en la Olimpia­ da de Munich (fase previa, tercera ronda), en el encuentro URSS-Bulgaria. Vencería la URSS (para nosotros, "los rusos") por 3,5- 0,5 y volverían a hacerlo, por idéntico resul­ tado, en la tercera ronda de la fase final.

El mago de Riga, Mijail Tal , que se

encontraba en camino h acia el título mundial (lo conseguiría en 1 960) , se ha­ llaba también en plena forma y aquí nos dará una lección práctica acerca de cómo combinar amenazas posicionales con el ataque a un rey en el centro.

43 Tal - Milev Olimpiada de Munich 3.10.1958 Gambito de Dama (D41 ) 1 c4 c5 2 tt:\c3 tt:\c6 3 tt:\13 tt:\f6 4 e3 e6 5 d4 d5 6 cxd5 tt:\xd5 7 il.c4 tt:\b6 8 ..tb5! a6?! Mejor 8 . . . il.d7. 9 il.xc6+ bxc6 10 0-0 ..th7 11 tt:\e4!

Las blancas juegan sobre las debili­ dades negras del flanco de dama, en par­ ticular sobre la casilla c5, con la mala in­ tención de enterrar en vida al alfil de b7.

11 • • • tt:\d7

Parece mejor 1 1 . . . cxd4.

12 'if c2 'it'b6?

Las negras siguen manteniendo la ten­ sión, pero ¿qué interés puede tener conser­ var el peón doblado? 12 . . . cxd4 13 exd4 il.e7 era una continuación más lógica.

13 tt:\e5! cxd4?

La decisión posicional correcta en un momento inoportuno: es temerario con­ sentir en que el rey se quede en el centro. Después de 13 . . . tt:\xe5 14 dxe5 las blan­ cas quedarían con clara ventaja de todos modos, ya que el alfil de b7 sólo podría activarse vía a6 (previo avance del peón

a), pero en tal caso las blancas j uegan

l:f. fcl y acaban ganando material en l a

columna c. 14 tL\ xd7 @ xd7 15 exd4 @ e8 16 .t e3 'it'c7 17 d5! Un peón kamikaze. 17 • • • exd5 18 l:f. fel!

¡ D e modo que era eso ! Las blancas querían abrir la columna e y lo han con­ seguido de un plumazo , sin reparar en pérdidas materiales.

18 • • • @d8

Si las negras capturan el caballo, 18 . . . dxe4, seguiría u n nuevo sacrifici o : 1 9 �b6 ! , y tras 1 9 . . . 'it'xb6 20 'it'xe4+ @d7 21 l:t. adl + @ c7 22 'it'f4, sigue mate. En caso de 18 . . . � e7 , seguiría 19 tt:l f6 + ! gxf6 ( o bien 19 . . . � f8 20 tt:lxd5) 2 0 �c5 , ganando. 19 'it'b3 Amenaza 20 �b6. 19 • • • cS 19 . . . �c8 20 �b6 'it'd7 21 'it'g3 ! 20 tt:lxcS!

Tal no deja títere con cabeza. Si, aho­ ra, 20 . . . �xc5, 21�xc5 'ifxc5 22 'it'xb7 l:t. c8 23 .i::t acl (o también 23 l:t adl d4 24 l:t. xd4+) 23 . . . 'it' xcl 24 'if e7 ++. Milev asumió la derrota.

Tablas feroces

La situación era ésta: Bobby Fischer ha­ bía perdido sus cuatro partidas ante Tal,

en el Torneo de Candidatos (Yugosla­ via 1 959) y tenía enormes ansias de re­ vancha. Tal, por su parte, no había per­ dido el tiempo, y se había proclamado campeón del mundo al derrotar a B ot­ vinnik pocos meses atrás. Esta confron­ tación, en la quinta ronda de la fase fi­ n a l , v i o la v i c t o r i a de los s o v i é t i co s sobre los norteamericanos (2,5-1 ,5 ) . E l día no e r a propicio para éstos, pues s e j ugó en el día de l o s difuntos, es decir,

su Hallo ween.

M I N I ATU RAS Y MINIMINIATURAS 71

44 Fischer - Tal Olimpiada de Leipzig 1 . 1 1 . 1960 Defensa Francesa ( Cl 7) 1 e4 e6 2 d4 dS 3 tt:l c3 �b4 4 es es S a3 � as 6 b4 cxd4 7 'it'g4 tt:l e7 8 bxaS dxc3 9 'it'xg7 l:t g8 10 'it'xh7

Dicen los rusos: "La Francesa, France­ sa es: no existen cómodos refugios para los reyes ni muros protectores de peones."

10 . • . tt:lbc6 11 tt:lf3 'it'c7 12 �bS

Por extraño que parezca, esta posición se jugó en muchas ocasiones en el ajedrez magistral. A 1 1 . . . 'ifxa5 Short replicó, muchos años después, con l a fuerte 12 tt:lg5 ! Short-Lputian, URSS 1 984.

12 • • • �d7 13 0-0 0-0-0?

E r a m ej o r 1 3 . . . tt:l x e 5 ! 1 4 tt:l xe 5 'ifxe5 15 �xd7+ @xd7 1 6 'if d3, escapan­ do de la amenaza 16 . . . l:t h8.

14 �gS?

Fischer patina, en sus deseos de inten­ sificar el juego. Era mejor 14 j¡,xc6, con las posibles variantes:

a) 1 4 . . . � xc6 1 5 'if x f7 l:t d f8 1 6 'it'xe6+ �d7 17 'it'xe7 l:t. xg2+ 1 8 �hl (18 @xg2 �h3+ y 19 . . . 'it'xe7) 18 . . . l:t xf3 19 �g5 l:t gxf2 20 l:t xf2 l:t xf2 21 @gl l:t f5 22 �f6, con clara ventaja blanca.

b) 14 . . . tt:l xc6 15 l:t. el , con un buen plan, a base de �g5 y h4. c) 14 . . . 'it'xc6 15 �g5 d4 16 h4! (ver diagrama 76). 14 . • • tt:lxeS! lS tt:lxeS Si 1 5 � xe 7 ? , 1 5 . . . tt:l xf3 + 1 6 @ h l l:t h8 y las negras ganan, por la amenaza sobre h2.

lS . . . �xbS?

Ahora el resbalón es de Tal. Con 15 . . . 'it'xe5 ! se le abrían mejores perspecti­ vas. Por ejemplo: 16 �xe7 l:t h8 17 l:t. fel (17 l:t ael 'it'b8 ! ) 1 7 . . . 'ifxe l + 1 8 l:t xel

72 LA FI ESTA D E L AJ E D R EZ

l:t xh7 19 .txd8 <it;ixd8 20 �xd7 <it;ixd7, y las negras tienen un final muy superior, gracias a su mejor estructura de peones.

16 ttJxf7 �xfl! 17 ttJxd8 .l:t xg5 18 ttJxe6 l:t xg2+

Los fuegos artificiales y el intercam­ bio de golpes no cesan.

19 @hl!

Si 19 @ xfl , 19 . . . l:t xh2 20 �f7 (20 ttJxc7 .l:t xh7) 20 . . . l:t hl + 21 <it;ig2 �h2+ 22 <it;i f3 � h3 + 23 @ f4 � h4+ 24 <it;i e5 �h8+ 25 <it;i d6 .l:t xal 26 �xe7 <it;i b8 27 �c7+ c;.ft a8 28 a6 l:1 bl ! 29 <it;i xd5. Una posición complicada, fruto analítico del GM Robert Hübner, quien estima que el resultado debe ser tablas.

19 • • • �e5 20 .i:t xn �xe6 21 <it;ixg2 �g4+ Se acordó el empate. Es jaque perpe­ tuo: 22 @hl �f3+ 23 @gl �g4+, etc. ¡Una intensísima lucha, en la que ninguno de los contendientes pudo doblegar al otro!

Vitolinsh, ilustre desconocido

El maestro internacional Alvis Vitolinsh, fiel a la brillante tradición letona del aje­ drez, era un j ugador de intenso caudal agresivo y espectacular. También era en­ trenador y había publicado algunas obras

teóricas sobre aperturas. Avatares de la vida le llevaron a tomar la más dramática de las decisiones, el suicidio, lo que con­ signamos aquí con hondo pesar.

45 Vitolinsh -Gutman Riga 1973 Defensa Siciliana (B93) 1 e4 c5 2 ltJf3 d6 3 d4 cxd4 4 ltJ xd4 ltJ f6 5 ttJc3 a6 6 .tg5 e6 7 f4 ttJ bd7 8 �f3 �c7 9 0-0-0 b5 10 �xb5!?

Las continuaciones habituales son 10 g4 y 10 it.d3. La textual fue una novedad en su momento.

10 ••• axb5 11 ltJdxb5 �b8 12 l:1 hel También es de considerar 12 e5 ! ? , que suele conducir a ligera ventaj a blanca.

12 ••• h6

Si 12 . . . e5, 13 �d3 l:t a6 14 �c4 ltJc5 15 .1Lxf6 gxf6 16 ttJd5, y las blancas están un poco mejor.

13 �h4 �b7 14 �d3 ltJc5 15 �c4

No era bueno para las blancas 15 ltJxd6+ �xd6 16 �xd6 �xd6 17 l:t xd6 ttJfxe4.

15 ••• ttJfd7?

15 . . . �e7 ! , tratando de completar el desarrollo.

17 tLldS!

Típico sacrificio de pieza en el centro para abrir líneas sobre el rey enemigo, pero que hay que sopesar con mucho cui­ dado.

17 . . . gS 18 fxgS exdS 19 exdS+ ttJ eS 20

ll xeS+ dxeS 21 d6!

Vitolinsh sólo tiene, en este momen­ to, cuatro peones por la desventaja de to­ rre y alfil. Pero la posición tiene mucho que ver con factores dinámicos (rey ne­ gro expuesto, actividad de piezas) , que minimizan la repercusión de los valores meramente materiales sobre el juego.

21 . . • hxgS 22 d7+ @d8 22 . . . @ e7 23 .t xg5 + f6 24 .t xf6+ ! @xf6 25 ll fl+ @g5 (25 . . . @e7 26 't\ff7+ @ d 8 27 'if e 8 + + ) 26 h4+ ! @ h5 (26 . . . ll xh4 27 't\f g8+ @ h6 28 ll f6+ @ h5 29 't\fg6++) 27 ll f5+ @ h6 28 't\ff7 ! , seguido de mate en h5. 23 't\fxti

Las negras se rindieron.

Tratamiento de choque

La mej or forma de castigar las deficien­ cias de un planteo por retraso en desarro­ llo es el ataque directo al rey contrario, como demuestra en la siguiente minipar­ tida el gran maestro Juan Manuel Bellón, virtuoso en artes tácticas.

46

Bellón - Kovacevic

Karlovy Vary 1979 Defensa Alekhine (B02)

1 ttJc3 ttJf6 2 e4 dS 3 eS ttJfd7 4 e6!?

Un sacrificio posicional, para crear un atasco en la zona del rey negro y propi-

M I N IATU RAS Y MINIMINIA TURAS 73

ciar la descoordinación de las piezas con­ trarias.

4 . . . fxe6 5 d4 g6 6 h4 ttJf6?

Más lógico parece proseguir con el desarrollo, 6 . . . ilg7, y si 7 h5 , entonces 7

. . . tLlf8, reforzando g6.

7 hS! ttJxhS 8 ll xhS!

El sacrificio de calidad está justificado aquí, como el mejor método de invasión.

8• • • gxhS 9 't\fxhS+ @ d7 10 ttJf3 .tg7 11

ilh6 .tf6

12 ttJxdS!

Este sacrificio de pieza es la mej or forma de abrirse paso hacia el rey enemi­ go, para no permitir que el ejército negro ponga orden en sus filas.

12 . . . exdS 13 't\fxdS+ @ eS 14 't\fhS+ @d7 15 0-0-0 c6 16 iL.f4

Quitándole al rey negro la casilla de escape c7.

16 • . . 't\fg8

Las negras liberan la casilla d8 para su rey, de paso que buscan proponer even­ tuales cambios de damas (en d5 ó g6) y amenazan, aunque sea de forma efímera, el peón de a2.

17 ttJ eS+! @ d8 18 tLl ti+ @ d7 19 't\ffS+ @ e8 20 't\fxc8+ c;t> xti 21 ilc4+

74 LA FI ESTA D E L AJ E D R EZ

mostración acerca de cómo explotar la desairada situación de un rey en el centro del tablero.

Fisuras en la India de Dama

El gran maestro húngaro András Adorján llegó a jugar la fase de Candidatos al título mundial, integrando la selección de su país en numerosas ocasiones. Con el tiem­ po se especializó en lides teóricas bajo el lema común Las negras están bien , es de­ cir, que se propuso transgredir la teoría al uso, defendiendo la causa de las negras. Adorján aportó no pocas ideas teóricas y la originalidad de su pensamiento le llevó a Kasparov a contratarlo como analista en sus primeros matches contra Karpov.

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Hardicsay - Adorján

Campeonato de Hungría (equipos) 1986 Defensa India de Dama (E12)

1 d4 lb f6 2 c4 e6 3 lb f3 b6 4 a3 � b7 5 lb c3 d5 6 cxd5 lb xd5 7 lit' c2 lb xc3 8 l!t'xc3? ! h6 9 b4

Poco después se jugó 9 e3 en la impor­ tante partida Vaganian-Adorj án (Olim­ piada de Dubai 1986), que siguió así: 9 . . . �e7 1 0 �b5+ c6 1 1 �e2 0-0 12 0-0 lbd7 13 l:t dl ll c8 14 b4 c5 ! , igualando las ne­ gras sin mayores problemas.

9. . . �e7 10 �b2 0-0 11 e3 lbd7 12 l:t dl Si 12 �e2, 12 . . . c5.

12 ••• l:t c8 13 �b5 c6 14 �a4?

Para dificultar la ruptura . . . c5 , pero era mejor 14 �e2 c5 15 dxc5 �f6 16 l!t'c2 �xb2 17 l!t'xb2 bxc5 18 bxc5 l!t'c7, aun­ que posiblemente la posición negra sea ya preferible.

14 • • • �a6! 15 e4

No 15 it.xc6?, por 15 . . . it.f6 1 6 a4 b5 , con la potencial amenaza . . . lbb8.

15 . . • lbf6 16 lbd2 l!t'c7 17 f3?

Las blancas podrían intentar la ma­ niobra �c2-d3, para neutralizar el domi­ nio del alfil negro sobre la diagonal a6-fl .

17 . . . lbd5!!

Ataque doble sobre la dama y el rey blancos . . . Las blancas se rindieron, ya que si 1 8 exd5 , sigue 1 8 . . . � h4+ 1 9 g3 l!t'xg3 + ! 20 hxg3 � xg3++, con mate de alfiles cruzados. Por supuesto, también puede sacrificarse el alfil en la jugada 19 para dar mate de dama, pero las leyes es­ téticas del ajedrez presuponen que una combinación es más atractiva cuando menor sea el valor teórico de la pieza que da mate.

Triple sacrificio de peón

Esta partida se disputó en el importante abierto de la capital rusa, clasificatorio para la 11 Copa del Mundo de la GMA. En aquel evento (cuyo presupuesto de un millón de rublos, unos doscientos millo­ nes de pesetas, fue un récord para la épo-

ca en la URSS) participaron 128 jugado­ res, de los cuales ¡85 eran grandes maes­ tros !

Los protagonistas de esta lucha fina­ lizaron empatados en el undécimo pues­ to. 48 Dreiev - Azmajparashvili Moscú 1989 Defensa Pire (B07) 1 d4 g6 2 e4 d6 3 lbc3 .tg7 4 �g5 lbf6 5 f4 c6 6 �d2 b5 7 .td3 0-0 8 lbf3 �g4 9 e5 b4 10 lbe2 .txf3 11 gxf3 lbd5 12 .tc4 a5 13 0-0-0

Las blancas no tienen más remedio que resguardar a su rey en el flanco de dama, a pesar de que las negras tienen peones avanzados en ese flanco.

13 . . . �d7?

No servía, desde luego, 13 . . . lb d7?, por 1 4 exd6, pero mejor que la textual debe ser 13 . . . lba6, finalizando el desa­ rrollo.

14 f5!

Para ganar tiempo, activando el caba­ llo de e2.

14 . . . �xf5 15 lbg3 �e6

Sería suicida 15 . . . �xf3?, a causa de 16 l:l hfl �g4 1 7 .t xd5 cxdS 1 8 � xe7 l:l e8 1 9 � xd6, con absoluto dominio blanco.

16 f4!

Las blancas siguen situando en el pun­ to de mira la casilla f5, como ruptura ideal de ataque.

16 . . . dxe5 17 f5!

Tercer s acrificio d e peón, esta vez prácticamente inaceptable, pues si 17 . . . gxf5, 1 8 l:l hgl , con ataque decisivo.

17 . . . �d6 18 fxg6 hxg6 19 l:l dgl! exd4?!

M I N IATU RAS Y MINIMINIA TURAS 75

La captura del peón era demasiado tentadora, pero había que resistir la ten­ tación. Mejor 19 . . . lb a6.

20 lbf5! �e5

Si 20 . . . gxf5 , 21 �h6.

21 lbxg7 lbe3? !

Si 2 1 . . . �xg7 , 22 .t h 6 �es 23 h4! , con ataque demoledor.

22 .txe3 dxe3 23 �d3 @xg7 24 �xt7!

Las blancas han conseguido penetrar y ahora el rocoso punto g6, inicialmente protegido por dos peones, es una plata­ forma de invasión.

24 • • • �h5 25 l:l xg6+!

Las negras se rindieron, en vista de que 2 5 . . . @ xf7 c o n d uce al m a t e : 26

In document Antonio Gude - La Fiesta Del Ajedrez (página 66-90)