Siendo un pueblo esencialmente práctico, los rapanui debieron cuestionarse su actuar hacia la Compañía que explotaba su isla y las opciones que les quedaban en vista de tan aciago panorama. Steven Roger Fischer señala en su completo libro de 2005 que tras la muerte del kin Riro a fines de 1898 y durante el medio siglo siguiente eran tres los recursos que les quedaban a los rapanui para lidiar con esta compañía de Merlet, para lo cual ejemplifica con los tres acompañantes del
kin en su viaje a Valparaíso acerca de los cuales hablamos anteriormente:
“Juan Araki displayed total submission to the company, working for it the rest of his days as one of those rarest employees who enjoyed a regular income. Juan Tepano’s role evolved over the years (…) Tepano mediated between the Rapanui and the company, but appreciated the realities of survival: He knew which way the wind blew on Rapa Nui (always from Mataveri). (…) José Pirivato, on the other hand, sided with Enrique Ika and María [Angata] Veri Tahi and actively resisted the company on every turn”21. Esta muy interesante apreciación debe ser analizada en profundidad, con todo lo que implica, durante el período que atañe a este artículo.
Como ya vimos, Juan Araki Ti’a, quien acompañó a Riro a Valparaíso, falleció en Los Andes algunos días antes del 20 de abril, en uno de los días de la Semana Santa, como asevera el Mercurio de Valparaíso22, por lo tanto difícilmente pudo estar sometido a la compañía. Grant McCall comete el mismo error cuando señala “Juan Araki found a position for life with the
21 Fischer, 2005: 155. Traducción: “Juan Araki mostró total sumisión ante la compañía, trabajando
el resto de sus días como uno de aquellos empleados poco comunes que gozaban de un sueldo regular. El rol de Juan Tepano evolucionó a través de los años (…) Tepano medió entre los rapanui y la compañía pero apreciaba las realidades de la supervivencia: Sabía bien hacia donde soplaba el viento en Rapa Nui (siempre desde Mataveri) (…) José Pirivato por otra parte, se alió con Enrique Ika y María Angata Veri Tahi y resistió cada movimiento de la compañía” (Gracias a Paula Micheli por revisar la traducción).
22 El Mercurio de Valparaíso, 20 de abril de 1900, la noticia se titula “Juan Araki”. Una copia resumida
Company”23, refiriéndose también a Juan Araki Ti’a, aunque más adelante rectificará este error
en Las Fundaciones de Rapa Nui de 2001. Tal como señala Foerster24 la confusión se origina en que existen dos Juan Araki históricos en Rapa Nui y es fácilmente aclarada si usamos los datos genealógicos: Juan Araki Ti’a nació hacia 1866 y falleció a mediados de abril de 1900. Su hijo, Juan Araki Dutrou-Bornier (o Juan Araki Bornier), hijo de Araki Ti’a y Caroline Dutrou-Bornier, nació en agosto de 1886 y falleció en 1949. Éste aparece en todos los censos del primer tercio del siglo siguiente: el de Vives Solar (1915), el de Estella (1918) el de Recabarren Larrahona (1929) y el de Drapkin (1935) y, desde luego, participó en todos los eventos que siguieron como veremos más adelante. Aun considerando esto, la actitud de Araki Bornier parece haber sido variable y no permanentemente sumisa hacia la Compañía. Hay que considerar que éste era uno de los pocos nativos que sabía leer y escribir bien a inicios del siglo XX, además de dominar el idioma español a la perfección como comprobó el obispo Edwards en 191725 por lo tanto era una figura influyente y capaz de comunicarse con los explotadores extranjeros.
El caso de José Pirivato es también bastante complejo. Fischer está en lo cierto cuando lo señala como opuesto a la compañía ya que en octubre de 1902 sería deportado junto con un grupo de isleños “molestos” para el nuevo administrador, Cooper. Este último solicitaría esta deportación en dos misteriosas cartas con fecha 23 y 25 de Julio de 190226 que no han sido encontradas. Otro de los deportados fue Hito (apodo de Hitorangi), con el cual el administrador Sánchez ya había tenido problemas en 1897 por su rebeldía27. Las deportaciones se debieron al temor creciente de Cooper a insurgencias y levantamientos en su contra, producto de su despotismo como administrador y subdelegado. Se ignora el paradero de Pirivato, aunque no creemos efectivos los rumores de que haya sido arrojado al mar junto con los otros deportados. Dejó a su mujer en la isla: María Veri o Penga, con la que se había casado en 1885, según consta en el censo de Alexander Salmon, Jr, “Te Ingoa”, y jamás volvería a Rapa Nui.
Juan Tepano Rano, en tanto, representa un caso especial, tal como dice Fischer. Antes de su viaje en 1898 ya había estado tres años en el continente28 participando en la Guerra Civil de 1891 como parte del regimiento Maipo, donde aprendió a hablar español y probablemente nociones de política y diplomacia. Si aceptamos la tesis de la deportación en 1898, significa que Tepano era parte de los rebeldes más activos y sin duda era cercano a Riro para la época del viaje. Sin embargo, a su regreso a Rapa Nui, abandonó la posición confrontacional y comenzó a actuar en forma prudente y calculada, aprovechando todos los nuevos conocimientos adquiridos en el continente para relacionarse con la gente de la Compañía. Por otra parte, se ganó temporal-
mente el aprecio de sus coterráneos manteniendo a los más ancianos en su casa de piedra en Hanga Roa29. Su cultura, sus conocimientos y preparación militar así como su capacidad para relacionarse, también le ganaron el aprecio de la Compañía y de las autoridades chilenas. El obispo Edwards lo identifica como un caudillo político y lo describe como: “Hombre modera-
do, prudente, posee lo que puede llamarse el sentido de la vida y habría sido un oportunista en
23 McCall, 1997: 116. 24 Foerster, 2010a: 37. 25 Estella, 1920: 101.
26 McCall, 1997: 116-117 y Foerster, 2010a: 41. 27 Sánchez, 1921: 323.
28 Estella, 1920: 144. 29 McCall, 1992: 22.
un escenario político más adecuado (…) hizo su servicio militar en el regimiento Maipo y el aprendizaje que se le dio allí y la cultura que adquirió, añadidos a su talento, honradez y espí-
ritu de iniciativa, es lo que le ha dado una situación preponderante en la Isla”30. Más adelante veremos cómo el moderado Tepano alcanzará una posición de inmenso poder en el reducido mundo político de Rapa Nui.