7. TARDORROMÁNICO
7.2. El arte rural.
7.2.4. Camino de Santiago.
7.2.4.1. Las iglesias de Corullón.
La localidad de Corullón, atesora aún en la actualidad atesora tres edificios de época románica, las iglesias de San Esteban, la cual
estudiamos en el capítulo anterior, la de San Miguel y la de San Juan Fiz a la entrada del pueblo. Las conservamos casi como fueron construidas originariamente, con lo que podemos hacernos una idea de la
importancia del lugar, que se sitúa a tan solo un par de kilómetros de donde discurre el camino de Santiago.
La iglesia de San Miguel se halla situada en un pequeño altozano a la entrada del pueblo. Construida en una piedra caliza anaranjada es un
Exterior e interior de la iglesia de San Miguel de Corullón.
Edificio de una sola nave con ábside semicircular y cubierta de madera actual que en su momento debió ser de cañón en la nave y de cuarto de esfera en el ábside. Es un edificio que se podría considerar típicamente rural pero en el que hemos de destacar la fachada meridional.
Existía desde 1120 al menos la parroquia de San Miguel aunque el templo actual parece ser algo posterior.
Por el interior vemos que se trataba de un edificio simple, sin grandes pretensiones que interiormente no presenta grandes decoraciones ya que los muros se hallan sostenidos por pilastras sin decoración, las cuales dividan el paramento en tres partes. Destacar el arco de triunfo de
medio punto sostenido por semicolumnas adosadas en el que se decoran los capiteles.
Por el exterior es notable la diferencia que presenta la decoración del muro meridional del septentrional que carece de decoración alguna, lo que indica que se hizo de tal modo que se decoró solamente la zona que estaba destinada a ser vista por aquellos que circularan por el camino que a sus pies pasa. La decoración es muy profusa y fundamentalmente arquitectónica. A los pies de la iglesia se sitúa una torre de campanas de
Portada y detalle de los arcos situados sobre ella.
época posterior. La decoración se acumula en la portada, directamente relacionada con la puerta del Perdón de San Isidoro de la cual es una copia reducida, ya que al igual que en León, en su parte alta se coloca una serie de tres arcos sostenidos por columnas. El arco de la portada se compone de una rosca moldurada con un baquetón y una nacela
rematada por un guardapolvo de tacos. Este modelo, será el que se repita en los arcos de los vanos pero sin el guardapolvo. Las columnas se asientan sobre basas áticas y los capiteles tanto de la portada como de los arcos superiores están decorados de figuras humanas, cabezas en la mayoría de los casos que sobresalen del marco en que se hallan. Su trazado es totalmente antinaturalista y apenas se esbozan los rasgos más importantes, destacando entre todos ellos el del capitel izquierdo de la portada en el que se representan una serie mascarones humanos sobresalientes en alguno de los cuales se marcan los brazos a los lados.
Queda por resaltar otro elemento que se halla en la parte alta del muro meridional en las cercanías del ábside. Una serie de columnas que se suceden pero que se hallan rotas en su parte superior y que en su momento debió ser otra arcada ciega como la que e halla encima de la portada principal de la cual no podemos extraer más conclusiones.
Como conclusión decir que el edificio, debió construirse en la segunda mitad del siglo XII, en función de que sus arcos aún no llegan a apuntar y que toma gran cantidad de elementos propios del románico pleno además de imitar las estructuras de los grandes edificios como San Isidoro. Además la aparición de mascarones la relacionaría con el
románico irlandés lo que implica la llegada de corrientes tardorrománicas a la zona. Destacar los conocimientos de la arquitectura románica que el maestro encargado de la obra había de tener y que es capaz de plasmar en un edificio de marcados caracteres rurales sin demasiadas pretensiones dando lugar a uno de los más bellos ejemplares del románico de León de la provincia de León.
El siguiente edificio de este lugar que queda por estudiar será la iglesia de San Juan Fiz, situada a la entrada del pueblo en una explanada, a la izquierda del pueblo.
Exterior y portada principal de San Juan Fiz.
El edificio en cuestión fue construido por la Orden de San Juan de Jerusalén a la que perteneció hasta el siglo XIX en el momento de su desaparición. Es una construcción de sencillez extrema que aúna todos los elementos del románico rural berciano. Es un edificio de una sola nave con cabecera y un amplio presbiterio. Se cubre con una cubierta de madera en la nave y con bóveda de cañón el ábside. El acceso principal es una puerta que se adelanta al muro compuesta por un arco interior y dos arquivoltas que se abocinan y apuntan.
La decoración, tanto interior como exterior es escasa y vegetal, lo que denota la influencia del arte cisterciense, sobre todo en el arco de la entrada que no presenta decoración alguna.
Poco más es lo que se puede decir de este edificio que es prácticamente olvidado por la documentación medieval, lo cual
simplemente nos permite apuntar la fecha de su construcción a través de los elementos artísticos analizado como es el caso del amplio presbiterio, la escasez de decoración, el apuntamiento de los arcos, los cuales, en connivencia con la pureza de las formas y la limpieza que presentan nos encaminarían hacia el primer tercio del siglo XIII como momento en que se debió levantar, pero curiosamente con buena parte de los caracteres propios del Camino de Santiago a pesar de lo tardío de su momento.