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Las nuevas tecnologías en la sociedad actual

1. Generalidades

1.1 Las nuevas tecnologías en la sociedad actual

La integración y el desarrollo de las nuevas tecnologías en la sociedad es relativamente reciente. En efecto, aunque el invento del ordenador tuvo lugar en el año 1937, la expansión de los ordenadores personales en la sociedad no se produjo hasta los años 80, por consiguiente fijaremos como referencia este último hito. Tomando este punto de partida, hay autores que se han esmerado aún más es deslindar todas las etapas de este proceso al distinguir:4

• Una primera fase situada desde la Segunda Guerra Mundial hasta los años 80 denominada como la “era electrónica”, cuyo exponente máximo fue la aparición de los primeros ordenadores (PCs) y el automatismo electrónico en el procesamiento y almacenamiento de datos.

Una segunda etapa, llamada “era de la información”, se ubica en la década de los 90. Se caracterizó por el desarrollo de las redes informáticas y la aparición de la “sociedad digital” y del “mundo virtual”, produciendo, de forma generalizada, una incidencia en los sistemas y redes de almacenamiento, tratamiento, procesamiento y transferencia de la información, lo que obligó a que se adoptaran iniciativas legales para su regulación y la protección de los usuarios.5

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ROVIRA DEL CANTO, Enrique. Tratamiento penal sustantivo de la falsificación informática. [Internet y Derecho Penal] AAVV Cuadernos de Derecho Judicial. Escuela Judicial (CGPJ). Madrid. 2001. Págs. 460 y 461.

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Un salto cualitativo fue la salida a la venta en los Estados Unidos, el 24 de agosto de 1995, del Programa Windows 95, arrasando con todas las expectativas de venta. Apenas salió al mercado se agotó y es hasta hoy en día es el más importante producto de software de Microsoft en sus distintas versiones. Su creador, Bill Gates, publicó en el año 1996 el libro Camino al Futuro, el cual se mantuvo a la cabeza en la lista de best sellers durante 7 semanas. Con una gran visión de futuro, predijo que: “Llegará un día, no muy distante, en que seremos capaces de dirigir negocios, de

estudiar y explorar el mundo y sus culturas, de hacer surgir algún gran entretenimiento, hacer amigos, asistir a mercados locales, enseñar fotografías a parientes lejanos sin abandonar nuestra mesa de trabajo o nuestro sillón. No abandonaremos nuestra conexión a la red ni nos la dejaremos en la oficina o en el aula. Esta red será algo más que un objeto que portamos o un dispositivo que compremos. Será nuestro pasaporte para un modo de vida nuevo y mediático”. (DE ALONSO

LASO, Daniel. El hackerin blanco. Una conducta ¿punible o impune? [Internet y Derecho Penal] AAVV Cuadernos de Derecho Judicial. Escuela Judicial. CGPJ. Madrid. 2001. Pág. 511).

- También Alvin Toffler, en su libro titulado La Tercera Ola, anunció hace más 25 años que “una

nueva civilización está emergiendo en nuestras vidas, con una velocidad de cambio infinitamente más rápida que las que dieron lugar a la sociedad agrícola –cuya aparición tuvo lugar, aproximadamente hace diez milenios- y a la revolución industrial –surgida a finales del siglo XVII- ”. (DE URBANO CASTRILLO, Eduardo. El documento electrónico: aspectos procesales. [Internet

y Derecho Penal] AAVV Cuadernos de Derecho Judicial. Escuela Judicial (CGPJ). Madrid. 2001. Pág. 528. [“La Tercera Ola”, publicada en Plaza & Janés, 1981]).

En la actualidad nos hallamos en otro nivel que denominamos “sociedad global o del conocimiento”, donde las personas interactúan telemáticamente a través de sistemas más potentes, versátiles y menos voluminosos. El nacimiento de redes informáticas y su implantación mundial, han generado múltiples modificaciones en diversos ámbitos de nuestra vida personal y profesional inconcebibles hace pocos años hasta para las mentes más imaginativas, que han llevado al abandono del apelativo “Homo habilis”,6 pasándose a denominar en las sociedades avanzadas como “Homo digitalis” u “homo tecnologicus”7.

Tal es así que la informática, entendida como la ciencia del tratamiento automático de la información, se ha integrado en todos los ámbitos y en el modo de comunicarnos, dando origen a la telemática, que actualmente se halla en un proceso de convergencia por la integración de los distintos sectores tecnológicos en uno sólo, llegando a un punto donde la información y el acceso a la misma han cobrado un valor fundamental modificando de forma esencial las relaciones sociales, jurídicas y de todo tipo, cuya expresión se sintetiza en el concepto sociedad de la información.8

Es cierto que la capacidad de difusión vía Internet de cualquier noticia que llame la atención tiene efectos exponenciales,9 y eso en sí mismo es positivo. Pero esa facilidad es aprovechada por los que introducen contenidos menos recomendables, lo que provoca que deban esmerarse las medidas de control y seguridad; aunque, por otro lado, también hay que estar atentos y vigilantes para que la multiplicación de los niveles de vigilancia no lleguen a ser una contrapartida a la democracia.10 Ya lo anunció ORWELL en su obra 1984,11 donde vaticinó la progresiva pérdida de intimidad por la presencia omnipresente del “Gran Hermano” que nos vigila constantemente; cuestiones agravadas en la actualidad con los sistemas de videovigilancia, los cuales tendremos ocasión de analizar.

6

MARTÍN TABERNERO, Jesús María. La confidencialidad de los datos clínicos en las redes

informáticas. [Internet y Derecho Penal] AAVV Cuadernos de Derecho Judicial. Escuela Judicial

(CGPJ). Madrid. 2001. Pág. 241.

7

NAVARRO, David. La era del “homo tecnológicus”. Revista Escritura Pública. Nº. 43 (enero- febrero de 2007). Consejo General del Notariado. Madrid. Pág. 6.

8

FARRÉ LÓPEZ, Pedro. El derecho de rectificación y cancelación de datos de carácter personal

contenidos en ficheros. [XIV Encuentros sobre Informática y Derecho 2000-2001 (AAVV)].

Universidad Pontificia Comillas (Madrid). Facultad de Derecho (Instituto de Informática Jurídica). Aranzadi. Navarra. 2001. Pág. 105.

9

RUIZ DE ELVIRA, Mariló. Libertad de expresión e intimidad en Internet. [XIV Encuentros sobre Informática y Derecho 2000-2001 (AAVV)]. Universidad Pontificia Comillas (Madrid). Facultad de Derecho (Instituto de Informática Jurídica). Aranzadi. Navarra. 2001. Pág. 87.

10

MARTÍN PALLÍN, José Antonio. Intimidad, privacidad y protección de datos en la nueva Ley

Orgánica 15/1999 (estudio 2º). [XIV Encuentros sobre Informática y Derecho 2000-2001

(AAVV)]. Universidad Pontificia Comillas (Madrid). Facultad de Derecho (Instituto de Informática Jurídica). Aranzadi. Navarra. 2001. Pág. 56].

11

Como ventajas implícitas de las relaciones comerciales electrónicas cabe remarcar su rapidez, comodidad, plena disponibilidad y sencillez, evitándose, en consecuencia, desplazamientos innecesarios y sin sujeción por el usuario a horarios preestablecidos, con la posibilidad de acceder a una multitud de servicios y bienes ofertados. Lugares distantes geográficamente se acercan en el plano virtual, desdibujándose las fronteras y conformando la llamada “aldea global”.

La pregunta sobre cuántas son las zonas del Derecho que han resultado afectadas por la irrupción de Internet se contesta más fácilmente a la inversa, porque ¿cuáles son, si es que queda alguna, las que no lo han sido?12 El crecimiento y expansión de las nuevas tecnologías, y la relación de dependencia que hacia ellas se ha creado, no deja impasible a ningún ámbito de la realidad social, alcanzando de lleno al mundo jurídico y a las diferentes disciplinas que lo integran. Todas estas cuestiones precisan de una respuesta jurídica rápida y global.13 Ciertamente, la irrupción de las nuevas tecnologías de la información en el ámbito empresarial y profesional, sin olvidar el marco de la Administración, ha significando que se hayan generado un conjunto de normas que han procedido a la adaptación a este nuevo marco. Sobre éstas girará una parte de nuestro estudio.

Por otro lado, las nuevas tecnologías no sólo resultan necesarias para el progreso de la humanidad como medio de comunicación, sino que entran en liza otros aspectos que cobran especial relevancia y que deben llevarnos a la reflexión:

• Por una parte, la preservación del medio ambiente. Iniciativas como la facturación electrónica aporta su contribución. En la actualidad se emiten millones de e-facturas, con el consiguiente ahorro económico.14 Pero aún hay datos inquietantes según la Federación de Industrias Forestales Finlandesas, porque en el mundo se consumen cerca de trescientos veinte mil millones de toneladas de papel y cartón al año, de las que un 90 por ciento se concentran en Norte América, oeste de Europa y Asia.15

• Y por otra, dependemos demasiado de las nuevas tecnologías. Un fallo en las aplicaciones lleva aparejado la paralización de la actividad en el sector

12

QUINTERO OLIVARES, Gonzalo. Internet y propiedad intelectual. [Internet y Derecho Penal] AAVV Cuadernos de Derecho Judicial. Escuela Judicial (CGPJ). Madrid. 2001. Pág. 370.

13

JABALERA RODRÍGUEZ, Antonia. Firma electrónica y autoridades de certificación:

seguridad y confianza electrónica. [XIV Encuentros sobre Informática y Derecho 2000-2001

(AAVV)]. Universidad Pontificia Comillas (Madrid). Facultad de Derecho (Instituto de Informática Jurídica). Aranzadi. Navarra. 2001. Pág. 225.

14

Según estudios de la AECOC (Asociación Española de Codificación Comercial), el número de facturas electrónicas emitidas en España a lo largo del año 2005 duplicó las del año anterior, llegando a los dos millones al mes, con un ahorro estimado de unos 5 millones de euros en ese periodo. Durante el año 2005 más de 3900 empresas utilizaron la e-facturación. En el 2006 la cifra superó las 5000 empresas y los 4 millones de facturas emitidas al mes. [N. Magdalena. La factura

electrónica (e-factura). Las nuevas tecnologías en el mundo empresarial. Revista Escritura

Pública. Nº. 44 (marzo-abril de 2007). Consejo General del Notariado. Madrid. Pág. 25].

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afectado. La mejora de los sistemas informáticos, su estabilidad, fiabilidad y seguridad son tareas donde no cabe la relajación.

La cuestión primordial es, ¿cabe la posibilidad de que la humanidad pueda prescindir de las nuevas tecnologías? La respuesta es tajante, no. Se antoja impensable que en este momento, cuando son exigidos unos niveles de crecimiento sostenidos y donde la información fluye constantemente a una enorme rapidez, se opte por sistemas aplicados en épocas anteriores. Es un camino sin retorno.

¿Pero este fenómeno sucede en realidad a escala planetaria? Estamos acostumbrados a escuchar que “vivimos en un mundo globalizado”, pero al mismo tiempo también se le asocia otro fenómeno, cual es “la brecha digital”. CHILLÓN MEDINA conjuga con las siguientes palabras los dos aspectos:16 “La dimensión espacial en que se produce: la globalización. Económica, tecnológica, pero también cultural, institucional, política, jurídica. La globalización es al mismo tiempo la causa y la consecuencia del despliegue tecnológico y de la interactuación de los diversos elementos que conforman una Sociedad de por sí compleja; globalización que presenta, como toda obra humana en definitiva, sus aspectos luminosos de progreso, de integración, de mayor y mejor acceso a unos parámetros y estándares comunes, junto a sus aspectos sombríos, en la acentuación de las diferencias entre países, que llegaron tarde o no llegaron, en suma con carácter protagonista o simplemente participativo a la gran explosión tecnológica- organizacional de la era de la Información”.

De esta forma y desde que Simon Moores acuñara el término brecha digital en 1996 para hacer referencia a la fractura que podía haber entre "conectados" y "no conectados",17 el término ha ido ganando en profundidad y relevancia cuando son ya varios los intelectuales que apuntan a la revolución de las tecnologías de la

16

CHILLÓN MEDINA, José María. Derecho de las telecomunicaciones y de las tecnologías de la

información. Escuela Nacional de la Judicatura (República Dominicana) <www.enj.org> (11 de

febrero de 2005). INDOTEL (Instituto Dominicano de Telecomunicaciones). [ISBN: 99934-978-2- 7]. 2004. Pág. 11.

17

“A él se atribuye el término, aunque ya era de uso común a finales de los noventa en la

Administración Clinton, cuando los primeros navegadores gráficos se habían hecho populares y la novedad del acceso a Internet estaba en pleno apogeo… para algunos.”

<http://es.wikipedia.org/wiki/Brecha_digital> (12 de septiembre de 2006). Cfr.: [“Estudio

comparado e-justicia: La Justicia en la Sociedad del Conocimiento. Retos para los países iberoamericanos Este estudio fue realizado por encargo del “Grupo de Trabajo de e-justicia” de la

XIII Cumbre Judicial Iberoamericana, al Instituto Interdisciplinario de Internet (IN3) de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). AAVV [dirigido y coordinado por FABRA I ABAT, Pere –Profesor de la UOC e investigador del IN3-]. El trabajo se inició en el mes de septiembre de 2005; se procedió a su análisis entre los meses de enero y marzo de 2006; y, finalmente, se emitió el informe final el 30 de mayo de 2006. Sobre éste regresaremos para analizarlo con más detalle en el capítulo correspondiente. [Puede obtenerse una copia del mismo en la página Web <www.ejusticia.org> (15 de agosto de 2007)].

información y la comunicación como la tercera revolución industrial18 o también como una revolución cultural basada en la información.19

En consecuencia, la globalización aporta numerosos activos a todos los ámbitos de la sociedad, pero también acentúa la separación de otros grupos humanos y territorios donde la falta de disponibilidad agrava las diferencias.