0.6 Aplicación de la teoría CMM a un caso
0.6.2 El encuentro psicoterapéutico
0.6.2.2 Las sesiones
Historias de las primeras sesiones
La clienta describe variadas experiencias a través de la narración de sus historias. De éstas, se resumieron y seleccionaron algunas de las muchas que relató en las cuatro sesiones a las que asistió y en las llamadas telefónicas que se realizaron. Estas historias no son más que las versiones de la autora sobre los relatos de EH. Probablemente, si se les preguntara a GU o a EH, narrarían otras historias sobre las mismas sesiones. La información no se expone en el orden en que ocurrieron en las sesiones sino en el orden cronológico de la vida de la clienta. Esto facilita la lectura y el propósito de este trabajo.
El diecinueve de abril de 2003, la clienta llegó acompañada de sus dos hijos mayores, CH y DH. La familia había vivido en Irlanda y EH describió su vida allí: “en Irlanda yo era
relación con un hombre acomodado que tenía una hija (ZP) y un hijo (YP). EH se refiere a
esta persona como “papá” y a sus hijos como hermanos. Las dos familias eran muy cercanas y EH se mantiene en contacto con sus “hermanos” y su “papá”, que vive en los Estados Unidos y, quien hasta hace sólo unos años, le enviaba siempre una tarjeta de navidad. EH relató cómo le había contado a un terapeuta sobre la relación tan cercana que había tenido
con su “hermano” (YP), hijo del amante de su madre. La terapeuta definió la relación como
un abuso sexual a pesar de que EH nunca lo había tomado de esa manera. EH mencionó que dos días antes de sostener esta charla con la autora, había invitado a su “hermana” (ZP) y le
había contado lo sucedido. EH mencionó lo mucho que le había servido este encuentro pues había podido hablar por primera vez sobre lo ocurrido, se había sentido escuchada, apoyada y comprendida por ZP quien la abrazó, sintió su pena por lo ocurrido y se excusó en ese momento. EH comentó que YP era apenas un niño y añadió que “no podía gozar al hacer el
amor por culpa de su ““hermano” y de su mamá”.
Nota: Existe aquí un período en el cual no se sabe con quién vivió EH ni cómo tomó la determinación de volver a vivir con su madre.
Cuando EH tenía doce años, su madre resolvió trasladarse a la ciudad de Londres. Allí
vivieron como “squatters8” con un grupo de personas. EH dice “Así vivimos muchos años y
fue donde empezaron todos mis problemas”. Su madre estaba alcoholizada, llegaba con diferentes hombres y, en esa época, las dos compartían la cama. EH comentó: “lo que ví fue sucio”.
En diferentes conversaciones sobre su depresión EH dijo haber estado deprimida desde la
edad de los siete años cuando su mamá la dejó y añadió: “No estoy en depresión cuando estoy
con RA”. RA es su ex compañero quien le ofreció llevársela a Irlanda con su hija menor (MH). Este amante le exigía a EH dejar a sus dos hijos mayores y entregarlos a los Servicios Sociales, quienes le encontrarían un hogar de paso mientras les conseguían otra casa permanente o los dieran en adopción. EH lo pensó y resolvió aceptar su ofrecimiento pero, cuando fue a anunciar su decisión, éste ya había resuelto que se iría solo dejándola. Sin embargo, le pidió permiso para llevarse a Irlanda a su hija MH y la clienta aceptó.
Durante la sesión con los dos hijos mayores, CH y DH estuvieron dibujando mientras conversábamos con EH. En un momento dado, nos involucramos todos dibujando y haciendo comentarios sobre el genograma de la familia. Los niños participaron activamente en esta actividad y gracias a sus comentarios nos ayudaron a explorar otra parte de su historia familiar.
Después de haberse dibujado ellos mismos, les pedí que pintaran las personas más importantes en su vida o lo que ellos visitaban con frecuencia o aquello que desearan. Los niños pintaron dos personas al lado de ellos y al preguntarles quiénes eran comentaron que
“extrañaban mucho a sus primos” mientras sus miradas se dirigieron a su madre, como pidiendo consentimiento para hablar y preguntándose si estaría bien lo que acababan de decir.
Los primos resultaron ser sus tíos, debido a que son los hijos de MH, la madre de EH, quien mantiene desde hace unos diez años una relación estable. MH se convirtió al islamismo, dejo el alcohol y tuvo otros dos hijos de la edad de C y DH. Las dos familias se daban apoyo y habían mantenido una relación cercana hasta que recientemente madre e hija se pelearon y hasta este día no se habían vuelto a ver.
Nota: Resolví no explorar esta área ya que sentí que EH no deseaba hablar mucho al respecto. Hoy en día pienso que probablemente se debió a que la presencia de los niños no ayudo a que se hiciera.
Durante la sesión del día 28 de enero del año 2003, algunas de las frases seleccionadas de la conversación dichas por EH fueron las siguientes:
“Lo quiero mucho, pero estoy tan furiosacon él” hablando sobre su compañero y padre de su hija menor.
“Todo el mundo me deja”
“He estado dentro y fuera (de situaciones psiquiátricas) desde que tenia 14 años” “Siempre me sentí que no era querida y que era odiada”
“Me odio tanto, odio todo sobre mí– soy tan “esquizo” (...) he estado tratando de dejar
el alcohol, (...) lo he logrado durante dos días”.
De las cuatro sesiones con la autora, se eligió para este trabajo la del día 21 de mayo de 2003 con el fin de mostrar cómo se trabajó el “circulo vicioso”. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en ésta se hizo uso, no solamente de las conversaciones previas con EH sino también, de toda la información surgida en las reuniones multiprofesionales que se llevaron sobre EH. Estas conversaciones informaban y daban una guía a la terapeuta sobre las preguntas y actividades que tendrían lugar durante la sesión. Lo más importante era tanto la información verbal como la no verbal que ofrecía EH en el momento de la entrevista. Fue así como, durante la tercera sesión, se creó entre EH y CC un “Círculo Vicioso Extraño” de la
teoría de CMM.
Durante la sesión previa, EH había expresado a la terapeuta su deseo de asistir sola, sin la compañía de sus hijos. Se acordó una sesión y fue así como EH se dio la oportunidad de contar historias personales que no hubiera podido contar delante de los colaboradores de las diferentes agencias ni de sus hijos.
La conversación durante el tercer encuentro inició cuando se le comentó que se le veía diferente. La clienta llevaba una vestimenta más llamativa que de costumbre, se había pintado
el cabello y había bajado algunos kilos. EH contestó diciendo que se sentía con depresión, que no se gustaba y que estaba muy gorda. No pesaba más de 50 kilos y medía 1.59 cm. aproximadamente.
RA la estaba acusando de pasar las noches con otros hombres y creía que los hijos mayores eran de él pero, que al ser aplicada la prueba de ADN, había comprobado que no lo
eran. EH se sintió avergonzada y añadió: “Algo más para estar avergonzada. La vergüenza
siempre esta ahí, en cada segundo de mi vida, convencida de que se irá si me adelgazo… me veré mejor y así la vergüenza se irá”. Hizo comentarios como “Nunca seré feliz, no importa que tan delgada me vuelva”; “Pienso que seré mas feliz delgada, y así llamo la atención”; Consigo lo que quiero cuando estoy delgada”; “Consigo la atención que quiero cuando estoy
delgada”.