Las teorías sirven para explicar y definir términos y presupuestos, sacarlos a la luz del día, hacerlos explícitos. Las teorías sirven también para formular las hipótesis explicativas y/o para ofrecer reflexiones acerca de la vida humana, las que pueden aprovecharse como el telón de fondo para alcanzar la comprensión de los elementos significantes.
En los trabajos sobre el campesinado han destacado estudios de corte marxista. Esta consecuencia es lógica si tomamos en cuenta que el concepto del “campesino” se opone al concepto culturalista de una “etnia” o “cultura” relativizada a la lengua, costumbres o religión. Aunque Marx fue el precursor de los análisis de la sociedad desde la perspectiva de clase y los campesinos sí formaban una de las clases sociales, el autor del “Capital” aportó poco a entender el campesinado. ¿A qué se debe esta paradoja?
El modo de producción definido como relaciones sociales de producción más fuerza productiva, siendo esta última el conjunto de medios de producción y fuerza del trabajo, determina lo que Marx llama ideología o la consciencia falsa cuyas manifestaciones más llamativas son el sistema legal, el sistema político y la consciencia social de los indivíduos. La teoría marxista asume una relación muy estrecha de forma de vida con los modos de producción siendo este último concepto explicativo del estado de las cosas, de la cultura, del estilo de vida y del pensamiento. Por lo general, Marx insiste en que entre los distintos modos de producción, a saber (el asiático, el antiguo, el feudal, el capitalista), una de las clases sociales es dominante aunque no niega que en la sociedad hay mas clases sociales que dos. Enfatiza que la lucha se da entre las dos clases: la dominante y la dominada. En este lugar la paradoja se desvanece: el capitalismo está caracterizado como una tensión entre dos clases principales: la burguesía y el proletariado. Los campesinos, por decirlo así, permanecen al margen de la historia. Es una clase que pertenece al pasado, a saber, al modo de producción
feudal en el cual desempeñaba el papel de siervos. En el capitalismo, los campesinos tienen que desaparecer. En el comunismo desaparecerán las clases sociales de una vez por todas. 3
Marx, no sólo advierte que en la arena social y política luchan las clases sociales, sino que además en el sistema capitalista las clases se definen en la oposición una a la otra. Nadie es un campesino tal cual. Uno se vuelve campesino porque algún otro es un burgués o un obrero. Esta idea la expresan bien Steffan Igor Ayora Díaz y Gabriela Vargas Cetina:
Lo tradicional solamente puede ser pensado en relación con lo moderno, es decir, cada uno es producto del otro y cada uno necesita del otro para auto comprenderse. Es porque existen sociedades opulentas consumistas, usurarias de tecnologías muy costosas y racionalizadas y que también existen grupos sociales rurales empobrecidos que deben producir en condiciones tecnológicas y de conocimientos distintos y desventajosos en relación con las primeras (Díaz& Cetina, 2004: 35).
En la tradición anglosajona, Marx entró a los estudios sociales por la puerta trasera: la corriente evolucionista. Empezamos nuestro recorrido con Childe, un autor evolucionista que sigue la tradición marxista.
A Childe le interesaron los efectos que para el desarrollo humano, han tenido los cambios de la tecnología mediante la cual se produce el alimento. Childe se ha atenido al análisis de tres etapas principales marcadas por la dominación de un cierto tipo de la tecnología: desde período de la historia en que los hombres fueron los cazadores y pescadores (salvajismo), y aquel periodo en que los hombres aprendieron a cultivar la tierra o a críar animales (barbarie). Llama revolución al cambio de una clase de vida a la otra, “la revolución de la producción de alimentos”. (Childe en Redfield, 1953: 18)
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El comunismo se caracterizará por la atrofia de las clases, la división del trabajo, la propiedad privada, la explotación del hombre por el hombre, y la enajenación tripartita: del trabajo del obrero, de los resultados de su trabajo y del mismo obrero. El comunismo permitirá al ser humano desarrollar sus necesidades humanas. Marx describe el comunismo de la siguiente manera: “(...) al paso que en la sociedad comunista, donde cada individuo no tiene acotado un círculo exclusivo de actividades, sino que puede desarrollar sus aptitudes en la rama que mejor le parezca, la sociedad se encarga de regular la producción general, con lo que hace cabalmente posible que yo pueda dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar y por la noche apacentar el ganado, y después de comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente cazador, pescador, pastor o crítico, según los casos” (Marx 1967 I: 31).
En los países hispanohablantes la teoría marxista del campesinado fue desarrollada por varios neomarxistas. (Wolf 1972; Palerm, 1980; Toledo 1996a:6, Taussig 1993; Palerm, 1997). Mencionemos a los cuatro de la primera línea.
Angel Palerm, un estudioso español quien vivió y trabajó en México, sigue la tradición marxista y al combinarla con las aportaciones de V. Chayanov y R. Luksemburgo, elabora un nuevo marco teórico metodológico, que le permite explicar la persistencia del campesinado en el seno de la sociedad capitalista mexicana. Palerm propone la transformación de la fórmula mercancia-dinero-mercancía, para cuantificar la circulación de mercancías y dinero que ocurre en el intercambio campesino-capitalista y, por otra, determinar lo que dicho sistema de intercambio implica para cada quien: al campesinado su reproducción y al capitalismo su reproducción ampliada. (Palerm, 1997: 29)
El segmento campesino, compuesto de unidades domésticas de producción y consumo, genera tres tipos de bienes: A. Productos agrícolas, ganaderos o artesanales que tienen un valor de uso; N’, productos agrícolas, ganaderos y artesanales colocados en el mercado que tiene el valor de cambio; MT, trabajo excedente también colocado en el mercado a cambio de salarios. D’ es el ingreso(dinero) logrado mediante el intercambio de M’ y MT campesinos por M’’, productos y servicios capitalistas. El segmento capitallista, compuesto de empresas agropecuarias e industria, adquiere los productos campesinos, M’ y MT, para integrarlos a la esfera de la circulación, producción y reproducción capitalista constituyéndose en bienes de consumo. A cambio, el segmento capitalista entrega al segmento campesino dinero, D’, utilizado para adquirir M’’, mercancías industriales. Según Palerm, la producción de M’ para conseguir D’ con lo cual se adquieren M’’, sirven para reforzar el modo campesino de producción y no contribuyen directamente a su disolución. (Palerm, 1980: 211)
Para Eric Wolf los campesinos son “labradores y ganaderos rurales; es decir, recogen sus cosechas y crían sus ganados en el campo”. (Wolf, 1971: 10) Esta definición abarca
también a estos pueblos indígenas de Africa, Asia y América, quienes, por cientos de años, se habían ocupado de agricultura y ganadería. Pero Wolf, inesperadamente sostiene que los pueblos indígenas asi entendidos no pueden considerarse campesinos. Esto es un punto importante. “Los campesinado existe siempre en el seno de una sociedad más amplia”. (Wolf, 1971: 17). El campesino es un grupo social que se formó bajo ciertos modos de producción. Los campesinos contemporáneos son un producto del capitalismo contemporáneo:
En la sociedad primitiva, los excedentes son intercambiados directamente entre grupos o miembros de grupos. En cambio, los campesinos son labradores y ganaderos rurales cuyos excedentes son transferidos a un grupo dominante de gobernantes que los emplea para asegurar su propio nivel de vida y que distribuye el remanente a los grupos sociales que no labran la tierra, pero que han de ser alimentados a cambio de otros géneros de artículos que ellos producen. (Wolf, 1971: 12)
Con base en este planteamiento general, Wolf caracteriza al campesinado bajo el aspecto económico, social e ideológico.
En lo que respecta la economía, Wolf presenta una amplia gama de las actividades campesinas de todo el mundo en terminos de la ecología: formas de transferencia de energía del ambiente al ser humano (ecotipo). Nuestro autor distingue dos tipos de ecotipo: el paleotécnico, basado en el cultivo y en sus productos directos donde la fuente de energía es humana e animal, y el neotécnico, cuyo mérito es el aprovechamiento de la técnicas inventadas durante la segunda revolución industrial. La agricultura del primer tipo se desarrolló a partir de 7000 años; es llamada la primera revolución agrícola y se formó totalmente cerca de 3000 a.C. En ella los hombres y animales se emplean en la producción de alimentos para incrementar el número de hombres y animales. Las principlaes formas paleotécnicas de los ecotipos campesinos son; sistema de barbecho a largo plazo (swidden systems o roza, tumba, quema), sistema de barbecho sectorial, cultivo permamente (sistema hidráulico) y cultivo permanente de terrenos especiales (infield-outfield systems o sistemas de terrenos acotados y de campo abierto). (Wolf, 1971: 31-50)
Ecotipos neotécnicos, en cambio, surgen en gran parte de la segunda revolución agrícola, que tuvo su origen en Europa y se produjo paralelamente a la revolución industrial, sobre todo durante el siglo XVIII. Entre los principales logros de esta segunda revolución agrícola, están el cultivo rotatorio anual de la tierra arable, ayudado por el desenvolvimiento de la rotación de cosechas y el uso de fertilizantes; cría sistemática de plantas y animales ayudado de los estudios veterinarios; la introducción de cosechas enteramente nuevas, provenientes de otros lugares, la introducción de una nueva maquinaria, como el arado de hierro colado tirado por dos caballos, la máquina de trillar accionada también por caballos y la máquina de vapor. Estos logros posibilitaron el desarrollo de las principales formas neotécnicas de los ecotipos campesinos: la horticultura especializada, granja lechera, granja “mixta” o “compleja” en el cual la cría de ganado y el cultivo de vegetales se realizan con objetivos comerciales, cosechas de los trópicos como caña de azucar, café, cacao. (Wolf, 1971: 54)
Ahora bien, Wolf, procede definiendo los modos como el campesino obtiene artículos y servicios complemetarios para su trabajo, o sea los sistemas del intercambio de bienes y servicios complementarios. A estos pertenecen el sistema eslava de zadruga, (o sea un sistema comunitario de la producción de bienes donde el campesino producía la mayoría de cosas que necesitaba, con mínimas solicitudes al exterior), comunidades indias actuales o europeas medievales basadas en división productiva de sus respectivas partes (agricultores, alfareros, carpinteros eetc.), comunidades mesoamericanas, peruanas y africanas basadas en mercados seccionales (un intercambio intercomunitario de bienes en los mercados periodicos bajo la regla de la independencia en otros aspectos que económico), mercado-redes locales, nacionales e internacionales. En la situación de la globalización capitalista, la dependencia del mercado externo de tipo “red” internacional se vuelve compleja, fluctuante, necesaria y omnipotente:
Así, el campesino puede encontrarse distribuyendo no sólo a través de una red de intermediarios y agentes, sino envuelto también en un sistema de mercado con muchos niveles de un ámbito cada vez más vasto. Además, el campesino implicado en sistemas cada vez mayores seguramente comprobará que los precios ya no son regulados por las exigencias locales, determinadas por las limitadas relaciones del mundo local, sino por fuerzas de poder creciente que ciertamente no podrá entender por completo ni menos todavía controlar (Wolf, 1971: 61)
De las premisas de que los campesinos no son autosuficientes y de que forman parte de la sociedad dividida en clases, se sigue que el suyo es el destino de caer en algún tipo de dominio. Cuando el sistema de mercado llega a dominar la sociedad en conjunto, disuelve el monopolio de grupo que existen a nivel local, bien en forma de relaciones patro-cliente o de mercados seccionales. En la comunidad penetra el sistema de compra-venta y transforma todas las relaciones en simple tratos de interés. El excedente del campesino es transferido a otros sectores de la población. A continuación Wolf menciona tres tipos de tal domino: patromonial o feudal, prebendal y mercantil. En el primero, el dueño de la tierra es el señor feudal, en el segundo el dominio del los gobernantes o grupos privilegiados (soberano, estado, clero etc.), está representado por las garantías de ingresos- prebendas- a cambio de la libertad para ejercer un determinado trabajo. El dominio mercantil consiste en que la tierra es considerada como objeto de compra venta, una mercancía, hecho por el cual se somete al regimen de la renta En realidad, los dominios pueden complementarse.
En cuanto al sistema social del campesinado, éste se basa en el grupo doméstico o sea la familia. Las familias se dividen en las nucleares (marido, mujer, prole) y familias extendidas o sea las agrupaciones de varias familias nucleares). La familia nuclear comprende varios juegos de relaciones o diadas (por ejemplo relación sexual entre un hombre y una mujer, o sea diada sexual; la misma relación santificada por la sociedad o diada conyugal, la relación entre madre e hijo o diada materna; la relación entre padre e hijo o diada paterna. Mientras que las tres primeras diadas se basan en relaciones biológicas, la cuarta
diada es opcional y varía de sociedad a sociedad. Como han notado los sociólogos, la debilidad de la diada paterna se relaciona a menudo con poca contribución del padre a la sobreviviencia de la familia, lo conduce a una mayor fuerza en la diada materna. Unidades de ete tipo han sido halladas entre la población de la clase más baja en México capital, entre los habitantes de zona de Londres, o entre los negros de USA. (Wolf, 1971: 85) En algunas sociedades la familia nuclear da lugar a las relaciones más extensas, por ejemplo las del linaje: “El cónyuge que entra en una familia así puede darse cuenta de que no sólo se ha casado con un marido, o mujer, sino con un sistema de relaciones. Además, este grupo de relaciones sigue siendo más poderoso que el lazo matrimonial mismo.” (Wolf, 1971: 88) Wolf prosigue con su método marxista, según la cual la infraestructura o las relaciones de producción determinan la estructura social: ¿qué factores son los que subrayan la distribución diferencial de familias entre los campesinos? El primero es la naturaleza de los suministros alimenticios. Obviamente, donde el suministro alimenticio es escaso, las familias nucleares se vuelven más fuertes. Pero, “con frecuencia familias más amplias que la nuclear existen entre los agricultores donde los trabajaos de cultivo y la práctica de especialidades en tiempo libre permiten tanto como requieren gran capacidad colectiva de trabajo.” (Wolf, 1971: 89)
Existen dos sistemas de herencia: la individual o divididas. En el primero, la herencia se transmite a un solo heredero (por ejemplo, la primogenitura en el hogar) en el segundo, la herencia afecta a más que un sucesor. Una de las consecuencias de la herencia indivisa es la partición de la sociedad en dos grupos: los herederos y los desheredados. La existencia de éstos últimos aumenta la probabilidad de la emigración a las orbes. El campesino al nivel social enfrenta varias presiones, por ejemplo presiones que derivan del particular ecotipo campesino, las que dimanan del sistema social del campesinado (la necesidad de trabajar juntos en la hacienda que se enfrenta con el anhelo de mantener la independencia), las que emanan de la más amplia sociedad (tributo, tenta, pagos de intereses, interferencia legislativa,
movilización militar forzada etc.) (Wolf, 1971: 104). Los campesinos entran en diferentes tipos de alianzas periodicas o coaliciones, o bien para neutralizar las presiones selectivas que caen sobre todos los campesinos, o bien para contrarrestar las presiones que caen sobre ellos individualmente, en especial si éstas emanan de superiores, es decir, de personas con más poder económico, político o militar que ellos. Pueden buscar ayuda vendiendo su producto, contendiendo con los Gobiernos oficiales, en trato con el prestamista. (Wolf, 1971: 107)4 En la explicación de Wolf , dos características de organización social aparecen: primero, la vigora tendencia a la autonomía por parte de las haciendas campesinas; segundo, la tendencia igualmente fuerte a formar coaliciones sobre bases más o menos estables para fines poco importantes (Wolf, 1971: 121)
Acudamos finalmente a la ideología, la que según Wolf tiene “un sentido moral. Mantiene los principios y ayuda a ‘vivir rectamente’, a la vez que acentúa los lazos sociales que unen al indivíduo con la sociedad” (Wolf, 1971: 127). El primer elemento de la ideología es el ceremonial relacionado con la construcción de una nueva casa, una boda, un funeral, una festividad al santo patrono. La explicación del papel de ceremonial que ofrece Wolf tiene el caracter funcionalista: las ceremoniales “unifican (a los hombres) como miembros de una comunidad, y cuyos actos ayudan a consolidar el orden social, a castigar el desorden y a restaurar la integridad de las costumbres.” (Wolf, 1971: 129). Pero la religión campesina no es intelectual; se basa no en las creencias sino en acción, crea las sancciones sobrenaturales (las únicas que pueden ser efectivas para regularizar las relaciones entre haciendas o casas, las unidades básicas de la vida social campesina), es sincrética. Su carácteristica más interesante es un posible conflicto entre los especialistas en religión y los campesinos, la división que no se da en todos los lugares: “Esta tensión entre la religión del especialista y la del campesino produce a la vez una ruptura entre los dos segmentos. Especialmente en tiempos de crisis,
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Omitiremos aquí la tipología de diferentes tipos de coaliciones que menciona Wolf (por ejemplo horizonatles o verticales, diádicas y poliádicas, entrelazamiento simple o múltiple etc.)
cuando la comunicación entre especialistas y campesinos se debilita (...) el campesinado manifiesta una forma simple de fe, en reacción contra la elaborada versión oficial.” (Wolf, 1971: 139) Finalmente, Wolf, atañe la imagen ideológica de la justicia social encarnada en la existencia imaginaria de tales héroes como Robin Hood en Inglaterra, Diego Corrientes en Andalucía, Janosik en Polonia, y Eslovaquia, Pancho Villa en México, Stenka Razin en Rusia. Sus revindicaciones son espureas y violentas, además de que no apuntan a la reconstrucción realista del orden social. (Wolf, 1971: 140)
El siguiente autor que reflexiona sobre el campesinado es Victor Toledo. Según este autor, los modos de producción se pueden reducir a tres modelos básicos: cinegético, campesino y agroindustrial. El primer modo, que abarca 90% de la historia de la humanidad, se limita a extraer todos sus medios de subsistencia a través de la recolección de especies vegetales y animales. El segundo consiste en la transformación de los ecosistemas por medio de agricultura. El último aparece cuando los seres humanos realizan la extracción de bienes de la naturaleza, ya no únicamente por medio de la energía solar sino también por medio de otras formas de energía, principalmente de origen mineral. Mientras que el primer modelo aparece hoy en día en la forma relictual, el segundo y el tercer modo coexisten en el mundo actual no siempre en una relación feliz y tranquila. Toledo piensa, incluso, que pueden considerarse como opuestos. Los rasgos característicos del modelo campesino los constituyen el uso exclusivo de energía solar, minifundio, autosuficiencia y poca dependencia de fuentes externas de energía, insumos, créditos, fuerza laboral familiar y comunitaria, alta diversidad ecológica, biológica, genética y productiva, alta productividad ecoenergética y baja productividad del trabajo, alto reciclamiento de materiales (sin desechos), conocimiento holístico de la naturaleza basado en creencias y hechos. En el modelo agro-industrial nos encontramos, en cambio, con el uso de energías extraídas de los minerales, grandes áreas de producción, alta dependencia de fuentes externas de trabajo, insumos y crédito, fuerza de
trabajo familiar o asalariada, muy bajo nivel de diversidad ecológica, biológica, energética y productiva, muy alta productividad laboral y baja productividad ecoenergética, bajo nivel de reciclamiento de materiales (desechos), conocimiento fragmentado, especializado y estereotipado de la naturaleza, sustentado en hechos objetivos, la creencia de que los seres