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c) La reforma de la Iglesia puede ser la reforma de la comunidad

9. DE LA OCULTACIÓN AL ORGULLO

9.2 Liberación y revolución

El Manifest del Front d’Alliberament Gai de Catalunya expone de entrada un análisis de la sociedad de la época. Se plantea claramente que en una sociedad dividida en clases, la clase dominante para su perpetuación dispone de aparatos represivos (policía, prisiones...) y aparatos ideológicos que justifican su dominio sobre los dominados: familia, escuela e iglesia. La familia es vista como una microsociedad que reproduce en miniatura el sistema que la nutre. Desde el nacimiento se pretende imponer un rol determinado que la persona homosexual no asume. La liberación pasa por establecer como base de la sociedad nuevas formas de relaciones personales más enriquecedoras y menos frustrantes para los individuos. En la escuela no hay espacio para la homosexualidad, es un espacio para la formación en la ideología dominante. La alternativa es clara: escuela pública, única, pluralista, autogestionaria, democrática, laica, gratuita y que incorpore la información y formación sexual sin prejuicios. La religión es considera alienante para el individuo y apuntan como fundamental la total separación de la Iglesia y el Estado y la no ingerencia de la doctrina moral de la Iglesia Católica o de cualquier otra institución, religiosa o no, en la regulación de la moral sexual. Piden, consecuentemente, también, la eliminación de toda censura en este caso motivada por la moral sexual.

Pero la opresión va más allá de las instituciones sociales señaladas en un primer momento (familia, escuela e iglesia). Otra institución represora es el ejército, su propuesta les lleva a exigir el fin de la discriminación y son partidarios del servicio militar voluntario, no obligatorio. El lugar de trabajo también se considera un espacio respresor. Su propuesta busca situarlo fuera de la organización capitalista, debe ser una actividad libremente elegida y consentida. Los medios de comunicación son vistos como portadores de contenidos ideológicos de la clase dominante. La medicina y la psicología también son aspectos relevantes porque desde el ámbito médico se ha hecho de la homosexualidad una patología a tratar. Plantearan alto y claro que los homosexuales dejarán de serlo el día que los heterosexuales también dejen de serlo. También tienen algo que decir sobre los partidos políticos. Recuerdan que no es suficiente con pensar en los cambios de las relaciones de producción, hay que incorporar la lucha contra la ideología extendida, en su interior y en la sociedad. Los partidos deben incorporar a sus programas políticos opciones concretas y bien definidas sobre la homosexualidad y la sexualidad en general. Piensan especialmente en los partidos obreros con quienes comparten objetivos.

En su análisis de la opresión en cuestiones que van más allá de las instituciones sociales señalan aspectos más transversales, vividos en la constante cotidianidad: el derecho a la intimidad negado, solo a la pareja reproductora se le concede este derecho y con trabajo; los prejuicios antihomosexuales el lenguaje denigrante o la violencia física. Finalizan su análisis volviendo la mirada sobre ellos mismos y planteando las diferentes formas de autoopresión existente, la que va unida a sentimientos de vergüenza o menosprecio.

Después del análisis, sus objetivos. Los objetivos del FAGC se recogen en cinco puntos:

1. La plena liberación sexual y, específicamente, el acceso a las libertades por parte de todos los gays. Esto sólo podrá lograrse mediante nuestra lucha conjunta con la de otros sectores oprimidos, que posibilite un cambio social en los campos político, económico e ideológico.

2. Supresión de los conceptos de matrimonio, pareja y familia, sustentadores todos ellos de la opresión. La sexualidad debe ser libre y no se la ha de institucionalizar.

3. Acabar con el guetto gay que, por imperativos de la profesión social, nos vemos obligados a mantener y al que nos quiere continuar relegando para evitar nuestra normal participación en la vida cívica.

4. Supresión de las categorías ideológicas “homosexual”/”heterosexual” como categorías separadas de la “sexualidad” en general, puesto que el mantenimiento de la “Homosexualidad” como categoría separada viene indefectiblemente unido a su represión. En este sentido propugnamos la supresión de los papeles macho/hembra, masculino/femenino, activo/pasivo, puesto que impiden la toma de conciencia por parte del individuo de su identidad sexual sumiéndolo en sentimientos de vergüenza, culpa y odio de él mismo

5. Reconocimiento del deseo homosexual como variante más del deseo en general, variante que se encuentra incluida en la constitución del deseo en todo sujeto.

Consideran que estos objetivos no pueden cumplirse sin una lucha ideológica que sea asumida por la clase obrera a partir de sus organizaciones de masas y presentan puntos concretos que conseguir: Amnistía para todos los encarcelados y recluidos por causa de una conducta homosexual. Derogación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social (4.8.1970) y de todos aquellos artículos de los códigos penal y militar que castiguen la homosexualidad, el escándalo público, la corrupción de menores, la prostitución, el adulterio, amancebamiento, los atentados contra la moral, el pudor, y las llamadas buenas costumbres, y todas las relaciones sexuales en general, siempre que no intervenga fuerza, engaño, violencia o abuso de cualquier tipo. Implantación de los catorce años como edad mínima para fijar el consentimiento en las relaciones sexuales, atendiendo a que el Código Civil permite el matrimonio a partir de los 14 años para los varones y los 12 para las mujeres. También reducción de la mayoría de edad legal a dieciocho años. Equiparación de la mujer al hombre en todos los

ordenes y supresión de toda discriminación que pueda hacerse por motivo de la práctica sexual de las personas. Obligación de impartir educación sexual adecuada a todos los niveles de la enseñanza. Considerar la sexualidad también como fuente de placer y de comunicación interpersonal, no sólo como medio de reproducción. No consideración de la homosexualidad como enfermedad, en la enseñanza y la práctica médica i psicológica. Prohibición explicita de aplicar terapias contra la homosexualidad. Reconocimiento y garantía de los derechos de los gays para mostrar públicamente su afectividad. Reconocimiento y garantía del derecho de toda persona a vestirse y adornarse como quiera. Reconocimiento y garantía del derecho a la intimidad personal. Separación total de la Iglesia y el Estado. No ingerencia de la doctrina moral de la Iglesia Católica o de cualquier otra institución en la regulación de la normativa sexual. Supresión de cualquier tipo de censura en espectáculos y publicaciones por razones de moral sexual. Obligación por parte de la Seguridad Social de actuar preventivamente sobre las enfermedades venéreas. Reducción de la jornada laboral para poder dedicar el tiempo libre a la propia formación cultural y humana y permitir una vida sexual satisfactoria. Implantación del divorcio vincular para todos los ciudadanos y supresión de las figuras legales de hijos naturales, ilegítimos y adulterinos. Todo esto en la línea de abolición de la familia patriarcal. Libre autorización para el uso de anticonceptivos y prácticas abortivas que serán incluidas en la Seguridad Social. No discriminación social de los que se hayan sometido, o se sometan, a las operaciones de cambio de sexo. Reconocimiento social del derecho inalienable de todo ser humano a disponer libremente de su propio cuerpo.