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Vamos a pasar a otro tema,

7 0 LIBRO TECNIA»

De espaldas a la calle. ¿Al salir de la farmacia el choque se había producido y usted sólo en ese momento miró los semáforos?

En el ejemplo anterior falta escriturar todas las preguntas que logran graficar el tiempo que le tomó al testigo salir de la farmacia y ver el choque, con cuyas respuestas se demostrará que fue imposible que haya visto los se- máforos justo en el momento del accidente.

Como se puede observar las preguntas clave se pueden anotar en su totalidad, mientras que puede hacerse sólo referencia a las demás preguntas mediante la utilización de palabras clave. En la práctica lo que usualmente se lleva al proceso es un borrador de las preguntas que se realizarán.

Al preparar las preguntas es conveniente primero hacer cada pregunta en forma oral y luego escribirla. Al anotarlas en los mismos términos en que uno espontáneamente las formula, será más fácil repetir las mismas preguntas en el tribunal, lo que evita que deban memorizarse.

Un último elemento en este proceso es el uso de un diccionario de sinónimos, a fin que cada interrogante sea formulada en un lenguaje simple pero exacto, ya que al desarrollar una idea ésta se grafica mejor cuando se utilizan las palabras precisas. El uso del diccionario de sinónimos es indispen- sable para perfeccionar el primer borrador de preguntas.

Luego de hacer el borrador que se llevará al juicio, se debe practicar el capítulo del contraexamen con una tercera persona hasta lograr ritmo y clari- dad en las preguntas que se realizarán en el juicio.

Una vez en el juicio y durante el proceso del contraexamen, si bien se deben tener presentes los apuntes como apoyo, nunca deberán leerse las pre- guntas, ya que esto le restaría ritmo y espontaneidad al contrainterrogatorio y haría que los jueces tengan la sensación de que el abogado está más preocu- pado de realizar todas las preguntas que tenía planificadas que de escuchar las respuestas que está obteniendo. El leer las preguntas tiene otro inconvenien- te, que consiste en que impide controlar al testigo con la mirada y escuchar sus respuestas con la debida atención.67

67 Una de las claves de un contraexamen exitoso es ESCUCHAR AL TESTIGO, lo que significa que quien realiza un contraexamen debe escuchar la respuesta para luego hacer su

PELAYO VIAL CAMPOS

4.3. Principios de la "primacía"™ y

de lo "último o más reciente"®

Una de las principales herramientas de persuasión con que cuenta un abogado litigante es lo primero que dice, lo que en litigación se conoce como el concepto de primacía.

El concepto de primacía significa que lo primero que se escucha se re- cuerda con más facilidad y se hace más imborrable en la memoria del recep- tor. Existen dos aspectos de la naturaleza humana que explican este principio de la comunicación: i) La atención de los oyentes (jueces) es mayor en los primeros momentos, y ii) En los momentos iniciales los oyentes se forman la primera impresión del caso y de quien lo expone, lo que influirá hasta el término del juicio.

Este concepto de primacía es aplicable a todos los aspectos y etapas del proceso -el control de detención, primer encuentro con la contraparte, en- trevista con la víctima, funcionario investigador, o el cliente, alegato de aper- tura, alegato de clausura, examen directo, contraexamen, etc.—; ese impacto inicial producido por lo primero que se dice es muy importante y debe te- nerse en cuenta al momento de tomar decisiones en el proceso de prepara- ción de un juicio oral.

El concepto de lo más reciente o lo último que se escucha se refiere a que lo último que una persona escucha permanecerá en el ambiente y en

la memoria por más tiempo. La atención del oyente al percibir que se acerca

el final vuelve a tener un punto alto y ese hecho debe ser aprovechado por el abogado.

Las últimas frases y palabras que dice un litigante son una excelente oportunidad para introducir el lema o una frase que impacte en la decisión

siguiente pregunta. En un caso de reconocimiento donde el abogado defensor interroga a la víctima referente a la descripción que realizó de su atacante debe estar siempre atento a sus respuestas, ya que de no estarlo puede perder valiosa información. Pregunta: ¿Usted al describir a su atacante no indicó el color del pelo? Respuesta: NO. Pregunta: ¿Usted al describir a su atacante no indicó su altura? Respuesta: En realidad no pude hacerlo ya que no recuerdo nada de sus características. Pregunta: ¿Usted al describir a su atacante no indicó su peso? Claramente en el ejemplo propuesto si el abogado estuviera escuchando al testigo procedería que la última pregunta fuese: ¿Usted hoy en este tribunal nos ha señalado que en realidad no pudo describir a su asaltante ya que no recuerda ninguna de sus características?

68 En inglés Primacy. 69 En inglés Recency.

de los jueces. Así, jamás se podrá terminar un contraexamen perdiendo una objeción o con una larga explicación del testigo. Ambas situaciones no son memorables en favor de quien contrainterroga.

Los conceptos de la impresión inicial o primacía y lo último que se escucha o lo más reciente deben estar presentes para quien prepara un con- traexamen al momento de: i) planificar las preguntas; ii) crear cada capítulo de contraexamen, y iii) determinar la secuencia de contraexamen.

En este capítulo sólo cabe tratar los principios de primacía y lo más

reciente respecto a la planificación de las preguntas. La aplicación de estos

principios a la creación de cada capítulo de contraexamen y la secuencia del contraexamen se verán en los Capítulos V y VIII, respectivamente.

4.4. Uso de los principios de primacía y lo más reciente

en la planificación de las preguntas de contraexamen

Como se indicó, los principios de lo más reciente y primacía se aplican a todas las fases de la litigación oral, incluyendo la construcción de las pregun- tas que se realizarán en un contraexamen.

Si en cada pregunta de contraexamen se termina repitiendo la frase "no

es cierto", el énfasis de la pregunta recae sobre estas palabras, toda vez que son

siempre las últimas —lo más reciente de cada frase.

Si la frase 11 no es cierto" u otra similar se utiliza al comienzo y no al final

de la pregunta, igualmente esas palabras serán las más recordadas por el recep- tor, pero ahora en virtud del principio de la primacía.

En el Capítulo VI, referido a las tres técnicas básicas del contraexamen, se trata como una técnica ineludible del contraexamen el uso de preguntas sugestivas, lo que en muchos casos puede significar terminar con frases como

"no es cierto". Es muy útil durante el contraexamen usar una frase como esa

para que una pregunta sea sugestiva, ya que esta fórmula entrega control sobre el testigo, pero también hace perder persuasión al litigante.

En la siguiente secuencia se usa la frase "no es cierto" para terminar cada pregunta. Al compararla con la secuencia siguiente que no la utiliza, se puede verificar que las palabras de cada frase son más persuasivas cuando no se uti- liza la muletilla o frase de control.

PREGUNTA: ¿Usted es hermano de la víctima, no es cierto?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted vivía con su hermano, no es cierto?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted lo veía todos los días, no es cierto?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted conocía a sus amigos, no es cierto?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted sabía que Juan era amigo de su hermano, no es cierto?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted sabía que su amigo Juan era traficante, no es cierto?

Respuesta: Sí.

Sin el uso de la muletilla:

PREGUNTA: ¿Usted es hermano de la víctima?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted vivía con su hermano?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted lo veía todos los días?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted conocía a los amigos de su hermano?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted sabía que Juan era amigo de su hermano?

Respuesta: Sí.

PREGUNTA: ¿Usted sabía que Juan era traficante de drogas?

Respuesta: Sí.

Si el lector realiza la primera secuencia de preguntas de forma muy veloz probablemente quien lo escuche recordará muy nítidamente las palabras "no

es ciertopero no así la parte previa de la pregunta, que es la más importante.

El uso de las muletillas siempre resulta molesto, distrae y termina por provocar que quien las escuche se fije en ellas más que en cualquier otra parte del mensaje.

La conclusión clara e ineludible es que el uso de muletillas atenta contra los principios de litigación de la primacía y lo más reciente, pero el realizar preguntas de contraexamen sin usarlas es un riesgo enorme, ya que puede implicar que el testigo escape de la línea de contraexamen trazada por quien lo realiza.