8. LA FIANZA: VE A POR LA CHICA, NO A POR SU TELÉFONO
8.1 LIGAR EN UNA CAFETERÍA O TERRAZA
Típico domingo por la mañana, hay mucha pereza, un poco de resaca y no hay ganas de hacer muchas cosas. Te levantas y por tener pereza, no te apetece ni hacerte el primer café. Te asomas por la ventana y ves que hay un sol estupendo, decides irte a tomar el café fuera para aprovechar el buen tiempo. Te aseas un poco, coges el libro que te estás leyendo y ¡ala! a tomar un poquito el sol al retiro que nunca viene mal, a leer un poco hasta la hora de comer y a ver que se cuece por ahí. Nada más bajar, vas al bar de abajo a tomarte el café para tener algo en el cuerpo y te tomas tu tiempo leyendo... No hay prisa, es domingo, hace buen tiempo y el día promete tranquilidad y relajación.
Entras en el bar y está casi vacío como siempre, pides el café con algo dulce para desayunar tranquilo y te sientas. Como siempre, miras a ver que periódicos y revistas de suplementos tienen y casualmente, el que tiene el horóscopo, que es lo primero que miras está cogido. ¡Qué rabia! Es lo primero que lees y sólo han dejado los periódicos de economía. Empiezas a mirar por el bar y te percatas que a dos mesas hay una chica sola bastante maja, que está con la revista en la que te gusta ver los horóscopos y como no... Ella los podría esta leyendo.
Coges el café y te acercas a ella: "Hola, ¿qué tal?". Ella levanta la mirada de la revista: "Hola". Le echas un ojo a su mesa y ves que la tiene llena de apuntes, un bolígrafo, el cenicero lleno de colillas... Ella está sin arreglar, tiene pinta de estar estudiando para unas oposiciones, porque tiene todas las hojas subrayadas y hojas de exámenes fotocopiados. Le dices: "¿Estás de exámenes?". Ella resopla un poco porque debe estar algo harta de tener que estudiar hasta en domingo. Te dice: "Si... Estoy a ver si me convalidan el título". Con educación le dices: "He visto que tienes la revista donde están los horóscopos ¿Te importa leerme lo que dice de Virgo?". Ella busca la pagina de horóscopos y te lo lee y como siempre... ¡Virgo habla siempre de trabajo, nunca de amor ¡vaya porra de signo que hay que llevar encima". Le dices: "Vaya, como siempre habla de trabajo... ¡menuda novedad! ¿Qué tal llevas lo de la convalidación? ¿No eres de aquí?". Hasta aquí ya has hecho demasiadas preguntas, no hay que preguntar tanto ¿OK? Porque es algo que agobia. Este ejemplo, que no es perfecto, está puesto así porque es un caso real y en ese momento me salió así.
Ella aparta la vista por un momento de la lectura: "Si, soy de aquí, pero me saqué la carrera en Argentina". Respondes: "Bueno, no quisiera interrumpir más tu estudio, pero como el bar está lleno (no hay casi nadie, lo dices mirando como buscando un sitio con la vista), si te apetece te acompaño mientras me tomo el café, en un rato me voy al retiro a leer un poco (y le muestras el libro)". Te sientas en su mesa conforme lo vas diciendo y ella dice:"¿Al retiro?... Pues si, hace buen día para ir al retiro, se me podía haber ocurrido a mi también ¿Qué estas leyendo?...". Y así puedes empezar a hablar.
Conocer gente de día en una situación así, es mucho más natural y más sencillo que hacer el típico abordaje en frío del ligue de sábado noche. Con ser natural, tener buena educación y no molestarla invadiendo su espacio (o sea agobiar, atosigar con mil preguntas o ponerte demasiado cerca) es más que suficiente para conocer a alguien y quien sabe... Algo más ¿por qué no?
La cuestión es saber ser natural y circunstancial, no abordar con algo de memoria, sino con un pretexto, algo que resulte válido tanto para ella como para ti, que sea algo que suceda en ese momento y que podáis compartir. Si está en ocupada en algo, obviamente hay que tener en mente que la puedas molestar o interrumpir, por esto mismo la educación y un toque de humor prima ante todo. Como en el ejemplo, el bar está casi vacío, le dices que "está lleno” y si la acompañas en el café mientras te vas sentando. Date cuenta que también he introducido una limitación temporal diciendo que me voy en un rato para no agobiarla. Obviamente, si la estás molestando, interrumpiendo o te responde sólo por educación, te dirá que tiene que continuar con lo que está haciendo... No pasa nada, te levantas, pides disculpas por la interrupción y te tomas el café. Cuando te vayas, le dices hasta luego y la deseas suerte con los exámenes.
Las mejores horas para hacer este tipo de abordajes, son las horas de sol, entre el medio día y primera hora de la tarde, es cuando las personas estamos más receptivas a una comunicación, a interactuar con otras y al buen humor, cuando lo que menos apetece es estar en el trabajo. Hay una cosa clara, si ves a una mujer sola en una terraza, de tiendas, leyendo en un parque o dando vueltas indecisa mirando escaparates, es que ha salido de su casa porque se aburre soberanamente y busca de alguna manera "hacer algo" y en un nivel más o menos consciente interactuar con otras personas, por lo que sabiendo y siendo consciente de esto que te digo, no debería suponerte problema alguno en abordarla con un pretexto, como por ejemplo: "¿Te estás aburriendo?".
Si por ejemplo estamos hablando de dependientas o camareras, algo que agradecen las personas que están trabajando en el momento en el que te diriges a ellas, es que te intereses por su estado de ánimo, que les preguntas si están cansadas, que tal llevan el día, si están agobiadas, si tienen mucho lío, etc. Como puedes ver cosas muy sencillas y naturales, fuera del típico y tópico"¿A qué hora sales?" que más de uno le ha preguntado alguna vez a una camarera. Tranquilidad ante todo, si la conversación ha sido agradable y ella te quiere volver a ver, ella misma te dirá a la hora que sale, o los días de la semana en los que trabaja, porque obviamente tu prefieres que te atienda ella, porque lo hace muy bien y se lo has dicho previamente. Esto es una manera indirecta de valorarla o cualificarla, no le estás diciendo exactamente que te gusta, pero sí prefieres que sea ella quién esté al otro lado de la barra cuando vayas.
Estamos hablando de una forma de conocer mujeres de forma natural, por lo que pretendo que abandonéis la obsesión de coger su teléfono a toda costa, su e-mail, un beso y demás formas de puntuar que se suelen tomar como medida entre tíos en plan quién la tiene más grande, quién folla más, o quien consigue más teléfonos… Así no se folla. Piensa en la chica que tienes delante, nada más, en conocerla a ella hasta las últimas consecuencias.
Para mí nunca han venido muy a cuento los teléfonos o correos que me hayan podido dar, porque sencillamente nunca he salido a recopilar números de teléfono, sino a conocer gente nueva. El tema del número de teléfono ha de ser siempre una consecuencia de un aplazamiento, o consecuencia de que has quedado con ella. Nunca he visto necesario pedirlo directamente si sé que voy a seguir en contacto con ella, o sé cuando y donde la voy a poder encontrar porque ella me lo haya dicho, porque precisamente para eso me lo ha dicho, o me lo ha dejado caer durante la conversación.
Un buen ejemplo de esto puede ser: "El miércoles o el jueves salgo antes y me pasaré por aquí a mirar más cosas ¿Me podrás atender tú?". Algo tan sencillo como eso, en el caso que sea una dependienta, es una buena excusa. O si es una camarera y sabes que está allí casi a diario, el ir tomándote una confianza con ella, poco a poco de forma natural... En fin, como se conoce la gente. Una vez más te digo que te ejes el marcador en casa o que se lo
quede tú amigo el fantasma que dice que se folla a tantas o cuantas al mes: no quieras ser como él.
Cuando salgo de día, si me apetece conocer gente, algo que me ha liberado bastante, es dejarme en casa la obsesión por ligar, o la obsesión por obtener números de teléfono, optando casi siempre por el aplazamiento, o con la excusa de que me gusta leer y escribir, un mail... Que es mucho menos violento que pedir un teléfono, ya que si no estás muy acostumbrado, es posible que las defensas que no te has encontrado al empezar a hablar con ella, salten en el momento en el que le pidas el móvil. Mira… Insisto: pasa de su teléfono. Conviene que para ligar de día, te dejes las prisas y el marcador en casa. A lo que iba, algo importante, jamás te diré que persigas teléfonos aunque haya cientos de gurús de la seducción que te digan que vayas a por el teléfono o el Messenger, si esto sucede, que sea como consecuencia de que os volveréis a ver, como un aplazamiento, pero no te obceques en ello. Ve a por ella, no a por su teléfono, si quieres ligártela partiendo de cero y es más, si te la quieres llevar a la cama, vas a tener que ser más perpendicular, y un teléfono o un mail no te llena la cama, en cambio una cita directa para un siguiente encuentro sí.
El teléfono ha de ser siempre consecuencia de que ya has quedado con ella, pero no para llamarla para quedar, así también le estás dando a ella la oportunidad de que si se arrepiente por el motivo que sea, te avise de que “no puede” o simplemente se haya echado atrás, que también la chica está en su derecho. Te acabo de desvelar la diferencia entre un cierre con teléfono sólido y un cierre de teléfono que jamás te devolvería una llamada. ¿A que esto no te lo había dicho nadie antes? ¿Sabes por qué? Porque se farda mucho delante de los amigos diciendo que has conseguido un teléfono… nada más. En fin, estás avisado.
Personalmente he obtenido mejores resultados así, que saliendo de noche o de una manera más forzada. También has de pensar qué es lo que va más acorde con tu personalidad, no tienes que representar ningún papel a la hora de conocer mujeres, has de ir descubriendo poco a poco, cuál es tu juego o tu vocación, al final te darás cuenta de que no hay un juego mejor que otro, sino el juego que más se adapta a tu forma de ser y a tu personalidad, o tu propio estilo que seguro que lo tienes.
Por último quisiera mencionar que la ventaja de ligar de día, está en las defensas o las barreras que te puedes encontrar a la hora de empezar la interacción o el abordaje en frío: mucho menores o nulas, en contra del típico sábado noche en el que "todos van a lo mismo" y ellas van preparadas para ello. Además de día es mucho más fácil hablar y no tienes que levantar la voz o gritar al oído porque la música esté demasiado alta y no se oiga... En fin, para mi todo son ventajas y para gustos ¡los colores!
¿Ciencia matemática? ¿Esto funciona siempre? Pues mira, no… ¿Por qué? Es sencillo: no se le puede gustar a todo el mundo y quien te venda la moto de acostarte con cualquier mujer elegida a dedo… Bueno, mejor me callo, pero así vas a entrar en el mercado de los que actúan y tarde o temprano consiguen lo que quieren. La clave de todo y lo más importante está en el siguiente punto.