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POR FIN QUEDAS CON ELLA

In document LQDVFCE_MPTTP&R0901 (página 100-105)

Ahora sí, hablamos de un encuentro concertado, no de la primera vez que la ves. Ya has utilizado tu impulso, ahora asegúrate de que todo salga bien. No sé que te dirán otros autores, yo te digo lo que a mi me funciona, no dejes ningún fleco suelto en cuanto a logística: dónde, cuándo y cómo. Estos tres elementos son datos en tu juego, nunca el problema a solucionar, son cosas que ya tienes previstas. Lo más importante, es que sabes que el encuentro finalizará en tu casa, no en la boca del metro o en una parada de taxis o acompañándola a su casa (a menos que no te quede más remedio, porque su casa sea el lugar perfecto de la resistencia de último momento), debido a que si es su terreno, siempre te podrá decir aquello de “Sería mejor que te fueras, creo que ha ido demasiado rápido”.

Todo esto se consigue con el tiempo, calibrando cada encuentro. Recuerda que ninguna mujer es igual a otra y que para esto no valen fórmulas, pero lo que he reunido aquí es lo más básico. Para tu suerte o desgracia, he tenido el detalle de prepararte en la segunda parte de este libro todos estos detalles de logística y tiempos, organización, iniciativa, liderazgo… Para que luego vayas diciendo por ahí que no he pensado en todo… es que… Si de ti dependiera, me hubieras preguntado hasta el color de los calcetines que te tenías que poner para salir a ligar. Sé de sobra que te encuentras sino algo perdido, lo debes estar bastante, soy consciente de que nadie compra un libro llamado así por gusto. Es algo que tengo en mente constantemente, yo no he nacido sabiendo.

18.1 NO TE ENCASILLES

En este sentido no voy a hacer ley, porque me parecería una soberana estupidez. Para mí es lo mismo que la hayas conocido a través de una amiga, que la hayas conocido en el trabajo, en la playa, en el transporte público, en una terraza, en un garito, por Internet, en un Speed dating o en la boda de tu prima… Una mujer es una mujer allí donde la encuentres, esté donde esté y la conozcas como la conozcas. Deja que haya puristas que vendan métodos exclusivos hasta para ligar dentro de una pecera orientada al oeste el día 4 de agosto en noche de luna llena (por poner un ejemplo). Yo lo que quiero es que te muevas, que aprendas y sobre todo abrirte un poco la mente fuera de lo que el típico sábado noche de mierda. Al final, lo que cuenta, es que la tengas en tu cama. Por eso mismo te voy a pedir que no te cases con nadie a la hora de elegir una forma de actuar. Eso es cosa de cada uno.

Tú tienes un carisma, un swing, un estilo personal que hará que funciones mejor en determinadas circunstancias, en las que te sientas más o menos cómodo. Puede que por ahí encuentres a tíos que se jacten de que consigan polvos de una determinada forma: o siempre con las ex de sus colegas, o bien por meetic, o con el Facebook, o en una discoteca, o que se han especializado en mujeres maduras… ¡lo que sea! ¿Sabes por qué se

jactan y por qué esta conducta es a la vez estúpida? Primero se jactan y con razón, porque han descubierto su propio swing, le han cogido el truco a una determinada forma de actuar que por la razón que sea les da mejores resultados. Ahora te digo por qué esto es una estupidez: sencillamente porque “crea adicción” y te cierra puertas para poder conocer a mujeres de cualquier otra forma a la que te has viciado. En el momento en el que te cambie tu medio habitual, te va a joder “la técnica” (que poco me gusta esta expresión, me parece una fantasmada) y por narices te tendrás que buscar la vida de otra forma.

¿Qué es lo mejor? Saber adaptarte e interpretar el contexto en el cual te encuentres y nunca decir “esto no es lo mío” ¿Y tú qué sabes si no lo habías hecho antes? Es normal que tires de los recursos que mejor te funcionen, es más sería de tontos no hacerlo, pero no te cierres puertas. Ligar no es una cuestión de méritos, o de puntuación o de cantidad de tías que pasen por tu cama en un verano. Se trata de ir a por la mujer que te interese, ni más ni menos, esté ella en el medio que esté: el supermercado, la biblioteca, la playa, en la fiesta de un amigo… donde sea. Lo único importante es que siempre y digo siempre, vayas de cara y que nunca ocultes tu intención a la hora de ir a por ella. Ya sabes, que se te note. Esto que te acabo de decir parece algo muy simple, pero es la verdadera clave y la más sencilla que te valdrá en cualquier contexto. Por cierto, como te dije al principio: olvídate de los sábados por la noche, son el peor medio, peor contexto, peor predisposición por parte de ellas, porque tendrías que esforzarte diez veces más para no llegar ni a darle un beso delante de sus dichosas amiguitas, tomarte tres copas, competir con otros tíos y demás clásicos del mundo de la noche que termina con porno, Internet, paja y resaca al día siguiente.

18.2 DIRECTA A TU CAMA… ¡EN LA PRIMERA CITA!

Piensa por un momento y haz memoria. Intenta recordar la mejor cita con una mujer que hayas podido tener en tu vida. Intenta recordar cuales fueron los detalles que te pudieron llevar al éxito y alzar la V de la victoria. En caso de que no tuvieras éxito, piensa en los detalles que te pudieron llevar al fracaso y haz examen de conciencia. Porque claro… Puedes pensar que en su día lo hiciste todo bien, que fuiste un caballero, que pagaste la cena, que te la llevaste al sitio más chulo que conocías… pero entonces dieron las 00:30 y no le arrancaste ni un mísero beso.

Llegaste a casa de tus padres… Por cierto, insisto: independízate ya de una puta vez… ¡madura! O ¿dónde pretendes acostarte con ella? Llegaste pensando en volver a llamarla para probar suerte una segunda vez. Te pusiste la porno del plus y al día siguiente la llamaste. No te coge el teléfono. La vuelves a llamar el lunes, esta vez sí que te lo coge, pero le notas la voz cambiada, quedas con ella para el miércoles, llega 20 minutos tarde y acompañada de una amiga. Están toda la tarde hablando entre ellas y tú eres solamente

un perchero y un pagafantas, porque eres tan caballero, que le pagas los cafés a la amiga también. Estás muerto chaval… ya no hay nada que hacer. No te respeta.

18.2.1 QUÉ NO HACER EN UNA PRIMERA CITA

En ningún momento delegues en ella elección alguna y si has de hacerlo, deja bien clara tu posición, opinión, reclamo, acuerdo o desacuerdo siempre. Todos estos detalles de ir o no ir a un sitio y el dar tu opinión acerca de ellos, es algo que indica mucho valor: conoces los sitios, te mueves, y tienes una opinión formada. El “A donde tú quieras” déjalo para los sinsangre conformistas… Tú ya no eres uno de ellos. La ruta la tienes en la cabeza y termina en tu casa y en concreto… en tu cama. Esto es básico, no esperes que la cama la ponga ella, o pretendas acostarte con ella en un coche o un lugar público, a menos que la urgencia por estar juntos os apremie a ambos y a ella le vayan estos rollos de no necesitar una cama. Tampoco agotes los emplazamientos si ya no estás haciendo nada allí y ella o tú os estéis aburriendo, nunca estanques una escalada. El agua cuando se estanca, se corrompe: avanza, siempre avanza y hazlo tranquilo, si no lo estás haciendo bien, ya será ella quien te pare los pies. Mira lo que te puede pasar con el “A donde tú quieras”: Esto es una parodia de una cita que tuve hace tiempo, te la cuento en clave de humor, porque como te la describa al 100% real sin darle un poco de chispa, me van a dar gana de cortarme las venas. Me sigue haciendo gracia una frase muy bonita, que por bonita, no deja de ser inconveniente… Viene a mi mente, la escena en la que una tierna parejita tiene su primera cita. El joven y apuesto galanzuelo, llega diez minutos antes, repeinado y engominado con la raya a un lado, la camisa de salir los sábados, los pantalones chulos del H&M y las zapatillas blancas deportivas que se han puesto tan de moda y claro… ¡los gayumbos de follar! Ella mientras tanto, para hacer uso de la costumbre, viene 15 minutos tarde, se hace esperar, si no… no sería lo mismo. Muy mona y arreglada, se presenta con el retraso habitual de una primera cita, para conseguir sembrar en el corazón de nuestro amigo, esa ansiedad, esa duda y ese deseo de… ¿vendrá? ¡Qué bonito! ¿Verdad?

Además nuestra parejita ha quedado en el Kilómetro CERO, clásico entre los clásicos, a las diez de la noche, y aguarda a su primera cita, esperando ansioso con una rosa de precio indeterminado, que le acaba de comprar a un chino que pasaba por allí, y que le vio con cara de “Mira este, pobrecillo, otro que se cree que va a pillar hoy, este fijo que me compra la rosa”. Una aclaración: no conozco a nadie que haya quedado en los siguientes sitios que menciono a continuación, y que haya terminado triunfando en la cama esa noche, así que son lugares a evitar: El Kilómetro CERO, el McDonald’s de Moncloa, la Glorieta de Alonso Martínez o el Café Comercial de Bilbao (Todos en Madrid). Seguro que en tu ciudad hay puntos neurálgicos donde queda todo dios… ¡Huye de ellos!

En cuanto ella llega, el rostro de nuestro galanzuelo se ilumina cuán aparición de una deidad cristiana. El acto reflejo de liberar la rosa que habitaba escondida dentro de la chaqueta, es irremediable… Acompañado con una sonrisa y cara de “a ver qué cara pone, seguro que no se lo espera… Seguro que soy el único que ha tenido esta idea”. Lo cierto es que en Madrid hay cientos de chinos que viven exclusivamente de tipo originales como nuestro galán. Cuando le da la flor antes que el saludo, ella se sorprende… tanto, tanto, tanto que piensa: “Este quiere pillar cacho, vaya tío más original, pero… ¡qué mono es!”. Obviamente se siente alagada, cualquiera que diga lo contrario mentiría. Se dan dos besos, todo va bien, hablan un rato sin moverse del sitio, se preguntan el “Qué tal” y demás. Todo va perfecto hasta ese momento, y nuestro amigo cree fervientemente que va a pillar cacho, pero llega el momento en que la curva de la atracción de ella hacia él en la cita va a caer estrepitosamente:

Ella con cara de niña buena, le pregunta: "¿A dónde vamos galanzuelo?" y él bien dispuesto, recto, educado y agradable responde “a donde tú quieras”… en ese momento todas las almas masculinas del mundo se funden en una gritando ¿Por queeeeeeeeeeeeeeeeee?????? e hincando rodilla en tierra, saben que el éxito de la cita ya solamente es una leve sombra de lo que pudo ser y no será nunca. Pero bueno… No seamos tan extremistas, fiémonos de ella, después de todo le sigue gustando, y como mujer inteligente que es, decide dar una segunda oportunidad a nuestro amigo con otro saque, para que incluso pueda lucirse con ella y quedar hasta bien… Desde luego es una buena chica, no se lo podemos negar:

"¿Conoces algún sitio chulo para cenar por aquí?" Pregunta ella con una sonrisa más agradable aún si cabe, sabiendo que es su segunda oportunidad. Él con un afán de agradar y ofrecerle todo lo que para ella pudiera resultar atractivo y cómodo responde: “Hacemos lo que tú quieras”. Cae un trueno, empieza a llover de golpe, como si de la selva tropical se tratara, todo el mundo se dispersa corriendo para no quedarse en la madrileña Puerta del Sol a merced de la lluvia. A modo de castigo divino, provocado por esta maldita segunda respuesta, que cuán conjuro o danza de la lluvia, hace que el cielo caiga sobre la cabeza de los pecadores.

Corriendo que se las pela, nuestra parejita huye rauda y veloz hacia el primer toldo que ve abierto y… un estupendo establecimiento de Café y Té se abre ante sus ojos. Nuestro galán, más que obvio y previsible, le dice a su cita: “Podemos meternos aquí”. Ella piensa por dentro “Tío, debes de ser un iluminati de esos que conocen los secretos del universo y escrutan las mentes más sabias del mundo”. Una vez dentro, piden una cerveza y unos bocatines de un material comestible incierto, que parece llevar allí más tiempo que el propio establecimiento. Ella no dice nada, ella aguanta la compostura, ella le ríe algunas gracias, ella paga su parte cuando traen la cuenta, pero… Se levantan ambos: él con la sana intención de invitarla a una copa, eso sí, donde ella quiera… Mientras que ella se levanta con la sana de intención de llamar a sus amigas, alegando a nuestro galán que tiene un

cumpleaños a las 00:00 en un recóndito lugar al otro lado de la ciudad. Vaya… ¡qué cita más rápida! Quien lo iba a decir…

Pues desde luego lo podría decir cualquier mujer medianamente piadosa, hacia un galán tan apuesto y… tan falto de liderazgo e iniciativa. Podemos seguir con sinsangre, capullo, conformista, tío la mar de simpático... ¿Se puede saber por qué narices le ha costado tanto a nuestro amigo hacer una reserva en alguna parte o simplemente al menos hacerse una pequeña ruta con tres o cuatro sitios? A ver si os enteráis, a ver si te enteras… Moraleja: No se trata de que montes un despliegue de medios alucinante: simplemente se trata de asumir el rol activo, de saber qué quieres, adónde quieres ir, qué quieres hacer y de tener iniciativa. Si en ocasiones, no hemos sabido estar a la altura de una cosa tan simple como puede ser una cena y ya desde el primer momento delegamos en ella, dime querido amigo: ¿Para qué narices necesita entonces una mujer aun hombre si ni siquiera puede relajarse un momento y tiene ella que pensar en todo?

18.2.2 HA LLEGADO LA HORA DE LA VERDAD

¿Qué es lo que hace que una cita tenga éxito? ¿Qué hace que ella se quede prendada de ti y desee volverte a ver? ¿Qué es lo que te distingue de los demás hombres con los que ella se ha visto hasta ahora? ¿Cómo conseguir tentarla una y otra vez? ¿Cómo puedo proyectar un alto estatus en un encuentro con ella? ¿Qué es lo que tenemos que integrar en una cita para que sea irrepetible?

Te vas a tirar de los pelos cuando te diga esto: que sepas que si ha quedado contigo tenías la puerta abierta, y si no has acabado con ella en la cama, ha sido porque te ha faltado cumplir el siguiente circuito de elementos que te cuento a continuación. Tranquilo, no tenías por qué saberlo, nadie nace sabiendo… Los elementos clave que van a hacer que ella acabe en tu cama en una primera cita son: INICIATIVA, LIDERAZGO, ORGANIZACIÓN, LOGÍSITICA, ORIGINALIDAD, SORPRESA, ESTATUS, CLASE, PREVISIÓN, ALTERNATIVA Y PREMIO. Te iré hablando de cada una de ellas, para que veas que hasta un pardillo como tú, con poco que se proponga llevar todo esto a rajatabla le van a empezar a ir las cosas muchísimo mejor. Y no, no te preocupes, no te tienes que comprar un cochazo.

Es importante que fijes tres ideas bien en tu cabeza antes de empezar, esto te lo tienes que creer como el padrenuestro y sin chistar:

1. ES TU FIESTA, ES TU HOMENAJE: ella va a participar en calidad de invitada de honor, es tu mundo y ella es la que ha de entrar en él. Tengo amigos que piden citas como si se tratara de favores extremos que ella le hace a él. Estos amigos, a los que además quiero como hermanos, no follan. Apartaos de la mentalidad de “Ella me hace un favor aceptando mi cita”. Así es como piensa alguien que no folla, y una mujer no se va a acostar contigo para hacerte un favor, o porque le des pena. Los que le dan pena, les pagan los cafés, les

hacen de taxistas, les pasan los apuntes en la universidad y les oyen las miserias que tienen con todos los tíos menos con ellos. ¿Sabes por qué? Porque consideran un favor o una gracia simplemente su compañía.

Tú eres el activo, el que da, el que propone, el que organiza, el que va a aportar algo a su vida y el que le va a dar a ella una oportunidad para conocerte mejor. No existe la palabra favor aquí. Sitúate mentalmente en el día de tu cumpleaños, haces una fiesta en tu casa y deseas que tus amigos lo pasen bien contigo, eres el anfitrión y todos están ahí para celebrarlo contigo: Esta es la actitud que has de tomar en la cita.

2. AL SER TU FIESTA, EL QUE OTORGA LOS DONES, LAS GRACIAS Y LOS PREMIOS ERES TÚ:

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