2. Referentes Teóricos
2.3. Literatura infantil y conflicto armado en Colombia
La conexión que existe entre literatura infantil, libro álbum y conflicto armado es mucho más estrecha de lo que se puede imaginar. Autores y docentes han reflexionado sobre esta relación para reflexionar y buscar -contextualizadamente- posibilidades para correlacionarlos en espacios de lectura.
Tal y como se plantea en la problemática de la presente investigación, la literatura en Colombia ha asumido un rol importante para mostrar a los lectores – estéticamente- lo sucedido en los últimos 50 años de conflicto armado. Sandoval (2014) en su columna en el periódico El espectador.com, afirma que ―No hay escritor colombiano en cuya obra no esté presenté el enfrentamiento gobierno-guerrilla‖ y la complementa Sánchez (2016) en su artículo La literatura infantil y juvenil frente al conflicto armado analizando siete aspectos en los que se deja entrever esta problemática en la obra literaria, entre los que se encuentran el tratamiento de la violencia, entre otros; y afirma este autor que ―la guerra es un tema que nos involucra a todos (porque todos somos colombianos y compartimos una historia, una cultura y una geografía común) y que no podemos dar la espalda a los que han sufrido el horror‖ (p. 6).
51
La periodista y escritora Pilar Lozano se ha fascinado por dar a conocer la historia de Colombia. Desde su libro de Colombia, mi abuelo y yo (1996) brinda un acercamiento fácil de entender para sus lectores además de hablar con propiedad sobre la geografía y las riquezas que nos caracteriza; luego, e interesada por seguir mostrando la historia de Colombia, se interesa por publicar libros que cuenten el país que muchos escuchamos pero que poco conocemos, el país que tiene una historia cruel para contar.
Afirma Lozano (2011) que la fantasía que se respira en la literatura es la que permite conocer seducir al lector a conocer la verdad. Ya que ―Ver toda esa realidad tan cruel en Colombia a través de mi ejercicio periodístico hace que la literatura para niños me reconforte de tantas penas de las que he sido testigo como reportera‖ (p. 1).
Buitrago (2017) también argumenta la necesidad de hablar de estos temas en la literatura infantil, afirmando que la ―guerra hace parte de la historia del país, es inevitable tocar un tema que ha permeado la realidad y el quehacer de las últimas décadas... Pienso que un conflicto genera preguntas en los más pequeños y es justo responderlas‖ Buitrago (2017) citado por (Quintero, 2017, p. 1).
Esta historia es necesaria para aquellos que no conocen la historia y que es ignorada o fragmentada por los medios de comunicación. Tres autores colombianos de literatura infantil Lozano (2011), Vasco (2017) y Buitrago (2017) coinciden en afirmar lo anterior, además de proponer para los niños que viven a diario el flagelo de la violencia literatura fantástica que los saque de su realidad inminente. Lozano (2011) cuenta su experiencia:
―…a los sitios de violencia a los que viajo procuro llevar libros de fantasía, muy hermosos, con mucho color y muchas imágenes, para que los niños rían y vean qué hay otra opción de un mundo distinto a la alternativa de ese mundo que les ha tocado vivir‖ (p. 3).
Asimismo, Vasco (2017) en apartes de la entrevista realizada, afirma que
cuando uno va a una comunidad víctima de la guerra, uno no tiene que leer únicamente libros que tienen que ver con la guerra, al contrario, pienso que uno tiene que ayudar a entrar a otros mundos, los universos posibles son importantes ahí. Entonces sí, estos libros ayudan, pero no tienen que ser las únicas lecturas.
52
El autor Meneses (2016), complementa la afirmación anterior, manifestando la importancia de conocer el contexto al que se llevan las lecturas, pues ―hablar de esos temas es necesario, sobre todo en sectores donde no crees que la guerra exista, es decir, en las grandes ciudades, donde los chicos desconocen esa Colombia‖ (p. 1).
Para seguir hilando la literatura infantil con el conflicto armado me es pertinente nombrar la propuesta didáctica del profesor Carlos Charria Hernández galardonado en 2016 por el Premio Compartir al maestro, gracias a su propuesta La memoria histórica en el aula de clase: una estrategia didáctica para la enseñanza de las ciencias sociales y la educación para la paz en el posconflicto que tiene como objetivo ―generar una didáctica a partir de la memoria histórica que logre involucrar a los estudiantes como actores de paz en el posconflicto‖ en los niños de grado 10ª y 11ª del Colegio Los Nogales en Bogotá. Este profesor en un artículo publicado en elespectador.com defiende la literatura para desarmar la guerra afirmando que ―No es fácil hablar de nuestra guerra en el aula de clase. Es más fácil que un estudiante se gradúe del colegio teniendo clara la Segunda Guerra Mundial que la relación entre el conflicto agrario y el conflicto armado‖ (p. 2).
Lo mismo piensa el filósofo y antropólogo argentino Néstor García Canclini citado por el periódico El Nuevo Siglo (2013), quien por un lado lamenta la violencia que sufren niños y jóvenes colombianos y mexicanos, pero por otro aboga por la literatura, el uso de las nuevas tecnologías de la información y la restructuración de las bibliotecas como una salida real a la problemática.
Ahora, teniendo en cuenta que en la presente investigación las categorías libro álbum colombiano y conflicto armado son objeto de estudio, es necesario profundizar en lo que se planteó en los antecedentes y así mirar con detalle lo que se ha investigado hasta el momento. En la investigación ya nombrada de Castaño & Valencia (2016) quienes hacen el estudio en los tipos de violencia halladas en el análisis de la literatura infantil y juvenil, concluyen que nuestro país no estaba preparado hace veinte años
…para enfrentarse a una ficción tan real y cruel. Actualmente, los autores, padres, bibliotecarios, directivos institucionales y demás censores de los productos para la infancia, encuentran niveles de interpretación en que los pequeños se acercan a los temas adultos y leen según sus
53 experiencias el mundo. Tal vez la reflexión ya no sea si se les habla o no de la violencia, sino pensar qué preparación requieren los niños para comprender este fenómeno (p. 128).
Es por ello, que esta investigación se centra en el libro álbum, para que docentes e investigadores asuman una posición propositiva frente la comprensión de fenómenos reales y cercanos. Así como el profesor Charria (2016), y el filósofo García entre otros, ven en la literatura el conflicto armado en Colombia, esta investigación se centrará en la literatura para los primeros lectores, el libro álbum.