• No se han encontrado resultados

Lo Trans en la Tele

In document UNIVERSO TRANS Analisis Pluridisciplinar (página 115-119)

Mariola Cubells

-¿En la tele española, dices?, le pregunté al editor que me pedía un artículo sobre transexualidad y televisión.

-En la tele en general, me respondió

-Ah, vale, porque si es en la española acabamos en seguida: cero. Nada de nada.

Transexualidad y televisión española nos lleva directos a lo trash más bien, en lugar de a lo trans, la verdad. ¿Razones? Bueno, las mismas que funcionan para todo: el público no está preparado, es más fácil y más ba- rato y menos arriesgado ir a lo fácil, a lo barato y a lo menos arriesgado. Así que fuera, ese concepto no es masivo, no es generalista, provoca rechazo. En la tele no lo queremos. Igual que no queremos mujeres feas. O gordas. Bueno, gordas sí, si van de graciosas, o si son trash también.

Veamos. En la tele española hubo una trans, la Veneno, aquel personaje que llevó a la fama el controvertido Pepe Navarro. ¿Contribuyó a la norma- lización de los transexuales su aparición en televisión? Mi opinión es que no. La visibilidad de este colectivo depende de a qué se vincule, puede ser bueno, o todo lo contrario. Y, en este caso, creo yo, todo lo contrario. Desde entonces, NADA. Ni en los programas de entretenimiento (salvo alguna patochada en Gran Hermano, en Sálvame...), ni por supuesto en las series de ficción. Cuando se incluye un personaje transexual en una serie, si se hace, generalmente lo interpreta una mujer que se traviste para parecer un transexual, o un hombre. ¿Absurdo? ¿Incongruente? Sí, todo eso. La ficción española televisiva, la de la generalista, es temerosa y nada temeraria...

La temporada pasada mismo, un ejemplo. En la serie de Globomedia, Bienvenidos al Lolita, uno de los personajes, que evidentemente era una artista que actuaba en el cabaret Lolita, protagonista de la serie, lo inter- pretaba una mujer. Sara Vega, por cierto. La hermana de Paz Vega. No era un personaje sórdido, tenía un punto entrañable, eso sí. Pero nada más. Era un personaje un tanto herido, sin profundizar, cuya vida era difí- cil sin que supiéramos bien por qué. Eso sí, vimos tópicos: la típica tópica escena en la que la mujer transexual entra en el baño de hombres y los hombres que no sabían que tenía genitales masculinos la miran entre desconcertados y horrorizados cuando muestra su pene.

Hay que remontarse varios años, nada menos que a 2007, para encon- trar otro ejemplo: Carla Antonelli, como Gloria, personaje transexual de la serie El Síndrome de Ulises, que emitió Antena 3. De su papel en la serie, la propia Antonelli dijo:

la de Gloria es una historia integradora, y este es el tipo de cosas que ayudan a normalizar la transexualidad. Es cierto que existen historias terribles, pero también es verdad que hay muchas otras de vidas normales, de dependientas, catedráticas, etc. A los tran- sexuales nos une una circunstancia de vida, pero cada uno somos un ser diferente.

Fin de la historia de la tele española con el mundo trans. El resto de las cosas, menudencias o payasadas.

Así que vamos a la tele americana que, esa sí, nos ha regalado grandes momentos.

Trans es una de las protagonistas de la serie carcelaria, Orange is the new Black, Laverne Cox. Es un personaje de altura, con trayectoria, con contenido. Que pinta mucho en la serie. No es ni bueno ni malo, es REAL, con aristas, con sombras, con luces. Es una PRESA más de la cár- cel de mujeres, sufre como todas, tiene identidad propia y ha de sobre- vivir como el resto. Soportar el dolor, amar y ser amada. Un lujo, vamos. Y una curiosidad. En Orange..., además, el papel de hombre de Laver- ne Cox lo interpreta su hermano mellizo en la realidad, que no es tran- sexual.

Más ejemplos: Candis Cayne sale tanto en la serie Dirty Sexy Money como en la rompedora Nip/Tuck, donde tenía una trama trans de lo más políticamente incorrecta.Y, precisamente, si hay que quedarse con una serie rabiosamente transexual, esa sería Nip/Tuck. Pero ojo: persona- jes trans había muchos, pero solo uno lo interpretaba una actriz trans. Porque recordemos que Famke Janssen, esa actriz, también hacia de trans...

Recordemos que la serie contaba la historia sin edulcorar de cirujanos plásticos muy poco éticos, la verdad, y claro, pocas series se prestan tanto a incluir a transexuales en sus tramas.

La tele americana, como siempre, nos lleva ventaja, aunque tampoco puede decirse que tengan una presencia permanente. Es decir, en ella los transexuales también hacen de transexuales. No de enfermeras nor- males donde no se cuestione, ni se verbalice su identidad, su género... En la cuarta temporada de la serie estadounidense The L Word, que se emitió en EEUU de 2004 a 2009, apareció un personaje trans llamado Max (antes Moira). Recordemos que la serie retrata la vida, las aventuras

y desventuras de un grupo de mujeres lesbianas, de sus amigas, familias y amantes, en Los Ángeles.

Pero todo esto se quedará en un cuento de hadas comparado con la se- rie Transparent, de Amazon, que ha llegado arrasando. Por la propuesta transgresora, por la bofetada de realidad, por la originalidad de la trama. La serie, creo, puede cambiar definitivamente la manera de abordar lo trans en la ficción a partir de ahora.

¿Hay posibilidades de que la tele española se ponga las pilas en esto? Yo diría que NO.

De momento recomiendo mucho Transparent, que es algo así como un huracán en la ficción televisiva convencional.

In document UNIVERSO TRANS Analisis Pluridisciplinar (página 115-119)