CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO
2.5 Los conocimientos tradicionales en una comunidad rural
El objetivo principal de esta investigación estuvo centrado en los procesos de aprendizaje social de las participantes, no obstante, el desarrollo de los conocimientos también fue importante. Los conocimientos, aunque son dinámicos, son parte de las expresiones más “visibles” de los procesos de aprendizaje, ya que se ven reflejados en acciones concretas y pueden ser considerados como el resultado final (Shava, 2013).
El contexto rural donde realicé el trabajo de campo no es considerado indígena, en el sentido de que sus habitantes no hablan una lengua originaria, no habitan en esa localidad desde hace miles de años ni se auto adscriben como indígenas. Sin embargo, el conocimiento tradicional resultó ser el concepto más apropiado al considerar que el pueblo se caracteriza por tener estrechas relaciones intergeneracionales y porque las actividades realizadas por las personas implican el manejo directo de los elementos naturales de la región. Para explicar las relaciones de las personas de Coxmatla con su entorno inmediato, así como los conocimientos construidos a partir de ello, retomé a Shava (2013) quien menciona que existen diversas maneras de enunciar el conocimiento indígena5 en el mundo, este término no implica necesariamente que las personas que construyen el conocimiento pertenecen a un grupo étnico originario. El autor menciona que:
5En esta tesis haré referencia al conocimiento indígena indigenous knowledge como conocimiento tradicional
aunque tengo en cuenta que en Latinoamérica, y de acuerdo con diversos autores, existen diferencias entre estos dos tipos de conocimiento.
40 Indigenous people (the knowers) are creators of indigenous knowledge; they give it discourse and meaning based on, relating to, their experiences in interactions with their environment (the known) over time. The knowledge that indigenous people generate is embedded in their culture and embodied in their practices. (p.384) Se hace referencia a la experiencia y a la interacción que las personas logran establecer con el entorno físico y cósmico, es decir, su cultura. En otras palabras, es otra perspectiva de ver la realidad, en la cual la naturaleza pasa a ser parte fundamental de su vida, pues las personas al estar en contacto directo con ella se dan cuenta de que su estabilidad e incluso supervivencia se encuentra estrechamente vinculada con la misma. Esta idea coincide con la perspectiva de Víctor Toledo quien en México ha trabajado el conocimiento tradicional desde tres esferas; el corpus (el repertorio de conocimientos), la praxis (las actividades productivas) y el cosmos (el conjunto de creencias). El autor plantea que, los habitantes se apropian de la naturaleza desde estas tres dimensiones, por lo tanto, el estudio debería considerar la dimensión holística de los conocimientos tradicionales (Toledo, 1990).
En este mismo sentido, Toledo y Barrera-Bassols (2008) mencionan que “en última instancia, es en esas sabidurías milenarias, largamente ignoradas, desvalorizadas o mal interpretadas, donde se encuentran las claves para remontar la actual crisis ecológica y social desencadenada por la revolución industrial, la obsesión mercantil y el pensamiento racionalista” (p. 14). Las comunidades rurales o indígenas han optado a través de los años, consciente o inconscientemente, por desarrollar sus propios sistemas formativos en los cuales poco a poco se involucra a sus sucesores en las prácticas cotidianas o productivas. Dichos conocimientos tradicionales son clave para afrontar las preocupaciones socio-ambientales que se presentan en las comunidades (Boege, 2008; Díaz-Tepepa, Ortíz y Núñez 2004; Toledo, 1990).
Antes de continuar, considero necesario aclarar que esta investigación no tuvo la intención de plantear a los conocimientos tradicionales como el ideal a seguir. De igual manera, no fue mi objetivo identificarlos para después replicarlos en otros procesos espacios ajenos a la comunidad de Coxmatla pues cada contexto tiene sus particularidades, Sandoval- Rivera (2015) señala que:
41 También es importante reconocer que el conocimiento indígena no es estático, que va cambiando según las necesidades de los que lo producen. De esta manera, al ser contextualizado, la producción y el uso de conocimientos indígenas difícilmente pueden ser replicables y universales ya que los contextos en los que se producen varían en función del donde se puedan replicar, principalmente si se busca utilizarlos en contextos de investigación científica convencional. (pp. 79-80)
El conocimiento tradicional no es replicable ni transferible a todos los espacios, cada comunidad tiene sus propios procesos. Las personas toman como referencia el núcleo familiar y la comunidad, es por ello que los conocimientos son únicos, probablemente estos coincidan con otros de diferentes zonas, sin embargo, no son exactamente iguales.
Ambas perspectivas sobre los conocimientos tradicionales, la mexicana (Sandoval- Rivera, 2015; Toledo y Barrera-Bassols, Toledo, 1990) y la sudafricana (Shava, 2013) me permitieron pensar en los conocimientos tradicionales como un acervo multifactorial que está en constante reinvención. Dichas visiones compartidas por los autores antes señalados facilitaron la identificación y la explicación de los conocimientos que están conformados por varios elementos como: los valores comunitarios, los mitos, las prácticas, la ideología y las relaciones interpersonales.
2.5.1 La importancia de los conocimientos tradicionales en el tránsito hacia la sustentabilidad
En relación con el debate actual en torno a los conocimientos tradicionales, reconozco que estos conocimientos son una alternativa para transitar hacia una sociedad sustentable6. Conocimientos que siempre han existido, pero ante las características de la sociedad moderna y el modelo económico actual han sido puestos en segundo plano. En este sentido, los conocimientos tradicionales orientados al cuidado, la protección, la armonía y el respeto para con la naturaleza bajo principios de trabajo colectivo pueden ser tomados como inspiración. Boege (2008) explica y fundamenta la importancia que tienen los pueblos originarios y campesinos para enfrentar la crisis ambiental actual. Estas poblaciones han sido quienes durante miles de años han gestionado y a la vez conservado los elementos naturales pues hacen uso de los mismos sin caer en la devastación. Por su parte Díaz-Tepepa, Ortíz y Núñez
42 (2004) plantean la vitalidad y la pertinencia que tienen los conocimientos y los procesos campesinos pues no únicamente garantizan la subsistencia en términos de alimentación a las familias sino que también propician la conservación del entorno natural al innovar constantemente sus prácticas y, por consiguiente, sus conocimientos.
Cabe señalar que documentos internacionales como el Convenio sobre la Diversidad Biológica (1992) de igual forma reconoce que los conocimientos tradicionales son indispensables para mitigar los efectos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación ambiental, ya que:
Debido a su estrecha relación con el medio ambiente y su dependencia directa de las plantas y animales, las comunidades indígenas y locales a menudo son las primeras comunidades afectadas por el cambio climático. Sin embargo, sus conocimientos tradicionales proporcionan la clave para lograr la adaptación a nivel local y alternativas para actividades sostenibles de mitigación (s.p).
A partir de los planteamientos antes presentados puedo afirmar que los conocimientos tradicionales son una de las alternativas más viables y efectivas para adoptar estilos de vida no destructivos con los elementos naturales y los seres vivos. Al tomar en consideración la dimensión del daño que nuestras acciones han provocado en los ecosistemas es urgente que se constituyan en toda la sociedad formas de vida que busquen el bienestar común, intentando ser respetuosos con los elementos naturales y los seres vivos.
Si bien las comunidades rurales pueden brindar alternativas que favorezcan las relaciones entre los seres humanos y otros seres vivos, no se debe asumir que todas sus actividades o creencias sean respetuosas con el entorno inmediato. Aclaro que la intención no es afirmar que todas las prácticas realizadas en estos contextos son perfectas, pero creo que existen elementos importantes a los que hay que prestar atención, como lo son algunas prácticas y conocimientos específicos que tienen las comunidades rurales en cuanto al manejo de los elementos naturales y las interacciones, los cuales en distintas ocasiones son excluidos en las escuelas. Por ejemplo, el cultivo de los propios alimentos, ya sea en la milpa o en los patios de las casas, el compañerismo y la confianza que existen entre vecinos, por mencionar algunos.
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