CAPÍTULO V. LOS PROCESOS DE APRENDIZAJE SOCIAL Y SUS ESPACIOS
5.3 Los elementos y las trasformaciones en los procesos de aprendizaje social
5.3.1 Los y las participantes en el proceso formativo
El aprendizaje requiere de personas que se involucren en el proceso formativo, por ejemplo, la persona que enseña, y la que aprende. Es probable que la persona que enseña no realice esta acción de manera consciente, pues de acuerdo con los testimonios, no siempre se explica el procedimiento a profundidad. Durante el proceso educativo, la figura femenina destaca significativamente, ya que es la persona que se encuentra con los niños la mayoría del tiempo y comparte con ellos diversas actividades en el hogar durante el día. Las abuelas y las madres son quienes involucran y enseñan a sus hijas a realizar actividades como a cocinar, recolectar leña, o aprender sobre las propiedades medicinales de las plantas. A continuación presento los testimonios de dos mujeres donde hacen referencia brevemente a la persona y la manera en la cual construyeron sus conocimientos tradicionales.
Pues a mí más que nada mi abuelita, más que nada ella porque ahora sí que con ella crecí, y pues ahora sí, yo veía cómo las hacían o me decía ‘pues se le hecha esto, se hace así y así’. (EM-Irma-072018)
Pues los bisabuelos son los que nos cuentan. Si tan sólo yo, a veces cuando mi niño estaba enfermo, no sabía uno,- ya mi mamá me manda donde está mi abuelita y ya ella me dice todas las hierbas. Como pues ahora sí, ella ya está ancianita nos dice, y como cura cuando tiene usted estérico de la paletilla, cura también y pues ellos son los que nos enseñan. (EM-Teresa-072018)
Existen casos en los cuales no han aprendido de familiares cercanos, pero sí de personas con las que se interactúa constantemente como la familia política o las amistades. A partir de las experiencias de las y los participantes pude identificar que las mujeres, familiares o amistades, han sido quienes educan a las nuevas generaciones de la comunidad en relación con la preparación de alimentos. Sin embargo, aunque en esta investigación no profundizo en la labor de los hombres, reconozco que ellos también enseñan, pero sobre temas diferentes y a partir de otras estrategias. En los siguientes párrafos presento tres testimonios de las participantes quienes coinciden en que han construido sus aprendizajes con otras mujeres:
107 I: ¿cómo es que aprendió a identificar las plantas que sirven para remedio?
Pues igual de mi mamá me enseñaba y ahorita, pues… cuando yo me junté con mi esposo, pues mi suegra, mi concuña, me decía ‘esto sirve para esto, esto sirve para esto, este tecito’ o sea por ellas. (EM-Isabel-072018)
Pues aprendí en la casa y fuera de la casa, porque de que haya yo estudiado más grado no, porque no iba yo a pasar a segundo y pues de ahí me fui a… a ayudarle a una señora de acá arriba que tenía tres niños chiquitos y ya le ayudaba yo con los niños y ya también o sea me pasaba igual que mis niñas. Pues veía yo que ella hacía y ya me decía ‘vamos a hacer esto ¿sí?, me ayudas ¿sí?’, y ya con ella también aprendí a hacer eso, o sea en casa ajena aprendí a hacer de cocina también. (EM-Elena-072018) De ella aprendí mucho lo que son hacer el mole básicamente sí lo aprendí de una madrina de Xico, los chiles rellenos por igual de ella porque cuando estaba soltera pues me llamaba que me fuera yo desde el diecisiete, desde el dieciocho ya venía yo hasta el veinticinco, veinticuatro por ay así y pues ahí veía yo cómo… para pues hacer el picadillo, el relleno o sea todo eso. Ahí aprendí por parte de ella y el mole pues igual ella, casi no lleva todo todo lo que digamos [se necesita] porque a veces por falta de economía no le podemos echar todos los ingredientes pero pues [se cocina]. (EM-Rosa-072018)
En la actualidad, las mujeres continúan realizando este ejercicio integrativo y educativo, ya que por medio de sus prácticas cotidianas hacen que sus hijos conozcan y aprendan sobre las actividades que realizan. Además, estas acciones propician que conozcan sobre la gastronomía local, así como los motivos por los cuales las realizan, es decir, asociar el platillo con las tradiciones, como muestro en el siguiente fragmento.
Ajá… Sara, tan sólo Sara, ve si yo hago tamales Sara se quiere meter a hacer. En Todos Santos nos ayudó a hacer tamales fáciles, los que se hace la bolita de masa y el frijol, eso es rápido, y ella ahí luego dice mi mamá ‘enséñala esta chiquita pero enséñala que se lave bien sus manos ponle un delantal’ y sí se lo pone la chiquilla y que sí se me atreve a arrimarse a la lumbre. Eric un caso, para hacerse un huevo ya se lo hace, que yo me da miedo porque se vaya a quemar pero le digo ‘también vete perdiendo el miedo mijo el día que Dios no lo quiera por una enfermedad estoy tirada tienes hambre no se te dificulta, háztelo’. (EM-Rosa-072018)
El rol educativo que las mujeres han desarrollado consciente o inconscientemente está vigente debido a que los niños reconocen que las mujeres de su familia poseen un bagaje de conocimientos útiles y efectivos, tal como lo señala una participante a continuación:
Aquí hay muchas que saben; mis tías, mis abuelitas, mi mamá. Y ya después si no se te quita [la enfermedad] te llevan al doctor. (EN-Sofía-062018)
108 Los niños y las mujeres entrevistados coincidieron en que los conocimientos relacionados con la medicina tradicional y la cocina son los que aplican en la vida diaria. Lo anterior, se ve influenciado por las diversas labores de las mujeres, por ejemplo las relacionadas con la salud, ya que son ellas quienes brindan los primeros auxilios cuando alguien se enferma.