I.3. Los diccionarios bilingües
I.3.1. Los diccionarios bilingües generales
En los diccionarios bilingües el material léxico se registra en dos lenguas. En general a diferencia de los diccionarios monolingües, en este tipo de obras lexicográficas la información semántica se proporciona en forma de equivalentes o de indicaciones de equivalencia27.
Los diccionarios bilingües en general pueden ser unidireccionales o bidireccionales. En el cuerpo de los diccionarios unidireccionales se proporciona una sola nomenclatura de L1-L2 o de L2-L1, considerando a L1 como la lengua de partida y a L2 como la lengua meta. Por su parte los diccionarios bilingües bidireccionales en realidad se elaboran a base de dos estructuras paralelas – la de L1 y la de L2 –.
Casi todos los diccionarios bilingües que se publican actualmente son bidireccionales, es decir que se elaboran con el fin de cumplir con las dos funciones de codificación y descodificación en las dos lenguas empleadas a la vez. De esta manera un diccionario bilingüe AB se consulta tanto por el usuario cuya lengua materna es B –mayoritariamente para descodificar textos en la lengua A– como por el usuario cuya lengua materna es A y consulta el diccionario con un objetivo diferente y para poder
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Cf. Fuentes Morán (1997: 48).
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producir textos en la lengua B. De lo dicho se puede extraer la conclusión de que los diccionarios bilingües pueden ser activos o pasivos: los diccionarios bilingües activos se consultan con el fin de producir textos, mientras que los pasivos sirven en la recepción y la descodificación de textos28.
Además existen otros factores de gran importancia que pueden influir en la elaboración de los diccionarios bilingües y puede resultar en la producción de obras de diversa índole. Estos factores son:
- la naturaleza de las lenguas en el tratamiento,
- los objetivos que persiguen al elaborar el diccionario y - el usuario prototipo, sus características y sus necesidades.
Es destacable el hecho de que las estructuras de las lenguas en el tratamiento, su relación y su proximidad sociocultural en gran medida inciden en la selección del material léxico y en el tipo y la cantidad de la información que formará parte del cuerpo del diccionario bilingüe e influyen en muchas decisiones del lexicógrafo. De ahí que la naturaleza de las lenguas en el tratamiento que cuenten con estructura parecidas o distintas y que pertenezcan a culturales ajenas o más bien cercanas se considera un asunto trascendental y digno de consideración. Como señala Figueroa respecto a la lectura en la lengua extranjera:
Parece obvio que cuanto más próximos sean los dos conjuntos socioculturales de escritura y lectura, e incluso cuanto mayor sea la proximidad entre ambos códigos, aun en su propia materialidad, mayores serán las posibilidades de correspondencia entre los signos, y mayor será su poder significante al haber sido elaborados en marcos culturales cercanos; habrá en este caso elementos del código extranjero que el lector puede interpretar en función de su propia experiencia de la lengua, de su lengua. Cuando, al contrario, la distancia entre ambos mundos es mayor, este tipo de coincidencias será menos probable y la incidencia del hecho de la fosilización del código aprendido será seguramente también más importante (Figueroa, 1989:16-17).
El usuario, como destinatario de la obra, por otra parte desempeña un papel trascendental, dado que muchas características del diccionario bilingüe se deciden
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Referente al diccionario activo y pasivo véase a Fuentes Morán (1997: 74) y Haensch y Omeñaca (2004: 243).
tomando como base las particularidades del usuario prototipo, su lengua materna, sus características y sus necesidades. En opinión de Fuentes Morán:
[…] parecería lógico pensar que algunos tipos de indicaciones sobre unidades léxicas de una lengua no son necesarios para los usuarios que tengan esa lengua como lengua materna. Puede entonces llegar a ser el tipo de usuario para el que se destine la obra un factor decisivo que determine qué estructuras y qué componentes son necesarios en el diccionario (Fuentes Morán, 1997:72).
De ahí dependiendo de la lengua materna del usuario y de sus objetivos reales al consultar la obra, en muchos casos varía el tipo y la cantidad de la información, en especial en lo que concierne a la información gramatical o referente a la pronunciación. Con parecida opinión Fuentes Morán señala que: «el usuario y sus necesidades frente al diccionario se convierten en un importante aspecto que define las características de la obra» (Fuentes Morán, 1997: 44).
Ahora bien, dependiendo de la lengua materna del usuario en realidad existen dos tipos distintos de diccionarios bilingües: los diccionarios destinados a hablantes cuya lengua materna es la lengua de partida en el diccionario y los diccionarios dirigidos a usuarios cuya lengua materna es la lengua meta del diccionario. Todo esto hace que «la información y las estructuras textuales de cada uno de los dos tipos sean diferentes» (Santamaría Pérez, 2001: 38).
De ahí se desprende un aspecto importante en el tratamiento de los diccionarios bilingües, a saber el estudio de las estructuras textuales del diccionario. Como pone de manifiesto Fuentes Morán:
Este campo de trabajo no sólo tiene interés teórico, sino que, además, puede proporcionar datos que faciliten la elección de estructuras que se adecuen a la presentación óptima, consecuente y homogénea de la información (Fuentes Morán, 1997: 44).
Ahora bien, en general en cualquier diccionario bilingüe general se parte de tres tipos de estructuras: macroestructura, microestructura e hiperestructura. La macroestructura es la estructura formada por las entradas del diccionario, organizadas de acuerdo con un determinado criterio ordenador (Porto Dapena, 2002: 135). La microestructura es la estructura que agrupa y organiza los datos proporcionados
dentro del artículo lexicográfico y la hiperestructura, por su parte, es la estructura de organiza todos los componentes de nivel superior del diccionario.
En general en plano hiperestructural, un diccionario bilingüe dispone de los siguientes componentes29:
• las partes preliminares
• el cuerpo del diccionario
• los finales del diccionario
En las partes preliminares normalmente se incluye la portada, el prefacio, el índice, las instrucciones del uso del diccionario y la información sobre los signos y las abreviaturas empleadas en el diccionario.
En el cuerpo del diccionario se ofrece la nomenclatura. En algunos diccionarios, no obstante, de forma adicional se ofrece otro tipo de datos, a saber información gramatical o algunas ilustraciones para complementar la información proporcionada en el artículo lexicográfico de algunas entradas. Como fue mencionado posteriormente, muchos diccionarios bilingües disponen de dos nomenclaturas de L2-L1 y L1-L2 en un solo volumen, normalmente contrapuestas en el cuerpo del diccionario.
En los finales del diccionario se suelen proporcionar otros elementos como la fonética de las lenguas en el tratamiento –dependiendo por supuesto de las características del diccionario y de las lenguas–, una lista de numerales, una lista de pesos y medidas, una lista de abreviaturas de uso frecuente, un resumen de gramática y los modelos de conjugación. Aquí cabe recordar que algunos de estos elementos se pueden proporcionar también en las partes preliminares del diccionario. Además dependiendo de las características de las lenguas, estos elementos se pueden ofrecer para una sola o para ambas lenguas empleadas en el diccionario.
En el plano macroestructural del diccionario se toman decisiones como la selección de aquellas unidades que de acuerdo con algunos criterios determinantes30 deben formar parte de la nomenclatura del diccionario y luego, la ordenación de las
29 Cf. Fuentes Morán (1997: 48-52).
30 Criterios determinantes como la finalidad del diccionario, su extensión y sus
características, las características de las lenguas objeto de tratamiento, el usuario, las características del usuario y sus necesidades.
entradas mediante el empleo de algún método determinado, como el orden alfabético, el orden alfabético inverso, la ordenación por temas o materias, etc.31
Por último en el plano microestructural se centra en el artículo lexicográfico, donde de forma individual se trata cada uno de los elementos componentes del artículo lexicográfico, su registro, sus características y luego, también se ocupa de la ordenación interna de cada uno de estos elementos –como el orden del registro de las acepciones en la parte definitoria– y finalmente se encarga de la ordenación total de toda la información ofrecida bajo el artículo lexicográfico de cada lema.