El pago se puede definir como un ritual de evocación y agradecimiento a ciertas deidades andinas (Pachamama, Apus o Wamanis) y que tienen un despliegue muy amplio en la región andina. Los innumerables estudios que existen al respecto nos muestran que es parte importantísima de la cultura de estos pueblos. Este ritual tiene por lo general un componente central, como es la mesa, pues se trata de una serie de elementos asociados por lo general a la vida cotidiana, y como hemos ido mencionando, son objetos como fetos de llama (en Cusco), sango (harinas diversas), bebidas, caramelos, galletas, confites, etc., dependiendo de la región. Para el presente estudio hemos recogido algunas explicaciones de la señora Nora Navarro que es una de las primeras vendedoras de mesas para el pago a los cerros en Tambo.
“…Yo vendo ya casi 50 años, pero yo he ido a Ayacucho por que los papitos me han hecho llamar, para hacer un acuerdo y yo pueda preparar y vender las “mesas”. Si no tienes autorización de los cerros las “mesas” no tienen efecto, tienes que tener un acuerdo. Sino el cerro te hace devolver todo. (…) cuando vas el Pongo hace llamar a todos los ángeles que son los cerros desde el mayor hasta el menor a todos, entonces apagan las luces y llega como si estarían tirando tierra así, entonces te saluda, te toca la cabeza y te pregunta (….) no puedo decirte mi acuerdo eso es entre el cerro y yo, eso no puedo contarte. (…) ellos llegan como espíritus no se ven nada, hay gente que dice que no los ve, claro pues cómo lo vas a ver si son espíritus” (Entrevista Sra. Nora, Tambo 6/08/14)
El Kamayoq German invoca a los ángeles en la temporada de agosto para pedir lluvias y que las chacras puedan ser productivas. Sino realiza este pago entonces habrá ausencia de lluvias. Es un guardián del clima. “Muchuyta llallichini, allin para tiempo kanampaq”, al igual que su par el Ilol mexicano, quien durante el rito ejecuta cantos, rezos y palabras mayas. (…) protege mágicamente la vida y genera la lluvia cuidando y alimentando los cerros.
“…pero yo hago trabajo sólo para la familia, yo tengo mi chacra en la selva en Palmapampa, ahí tengo mis sembrío de cacao, coca, tengo que ir a ver eso mi esposa está aquí (Tambo) mis hijos estudian en Ayacucho, mi hija está para ser doctora, ellos no creen en esto tampoco quieren aprender. Pero, ya voy a salir, me he cansado de estar adentro, además aquí hay bastante gente que necesita. Aquí trabajo para mi familia para la chacra, no hay productos entonces yo tengo que pagar, a veces ya nos hemos olvidado, este mes agosto hay que pedir lluvia, hay que llevar otra mesa, pero eso no se hace al doctor. Eso se hace en la chacra, ahí quemamos su bosta de la vaca, ichu, incienso, todo eso.” (Entrevista kamayoq Germán, Huayao 04/08/14)
El cambio climático que ha generado escasez, ausencia o incremento de lluvias es percibido por la población como un malestar de las deidades (Apus y Wamanis) en el incumplimiento de los compromisos adquiridos entre la población y estas deidades. El compromiso se realiza a través de un mediador en este caso el pongo. En las últimas décadas, se ha observado una tendencia decreciente de las precipitaciones en el sur del Perú, la cual es consistente con la estimación de la probable disminución en las precipitaciones de los Andes del sur, estos cambios en la circulación atmosférica podrían inducir amplia variabilidad local respecto en los cambios de la precipitación en las zonas de montañas. (Póstigo; 2010)
Nos pareció pertinente comentar el rol de los “Arariwas” guardianes de las lluvias y de los cultivos en Ayaviri, Puno, porque en Tambo algunos pocos Pongos se dedican al “llamado de las lluvias“; no es una labor específica como lo que ejecutan los Arariwas pero sí manejan los mis mismos patrones: relación del hombre con la naturaleza, la capacidad de control sobre los fenómenos naturales, dones que han sido otorgados por sus deidades. Muchas de estas prácticas ancestrales han ido despareciendo, otras transformándose por los cambios en el sistema agrícola, como los modernos latifundios (tierra en manos de transnacionales), el flujo migratorio del campo a la ciudad, los que retornan se alejan de estas prácticas. El Kamayoq Germán, decía con gran tristeza que ninguno de sus hijos “cree” en las deidades andinas, que los estudios le has permitido conocer otra realidad.
Lo Mismo sucede en Ayaviri con los Arariwas (personas que cuidan los sembríos frente a daños causados por fenómenos naturales). Estas son formas de organizaciones naturales, generalmente familiares y grupales, de vigilancia y cuidado de sus bienes, estos órganos de seguridad y vigilancia ya existían como parte de la estructura organizativa de las comunidades. Ellos tienen funciones limitadas al cuidado de los terrenos cultivados, es decir, durante las épocas de siembra y cosecha. (Brandt; 2006)
Los Pongos en Tambo ofician estas “mesas” para pedir lluvias porque ellos también son agricultores, no es un trabajo especializado/contratado como sus pares los Arariwas.
“…a los Arariwas se les paga dándoles una "línea" de cultivo, ya que tienen que estar en la zona durante toda la campaña de siembre, cultivo y cosecha. Ellos mismos deben construir su refugio, o con ayuda del dueño del campo, y al terminar su labor lo derrumban” (Entrevista. Pablo Molina 2014)
Abilio Vergara (1997) realizó una investigación muy interesante en Huamanga que la denominó Tullupallay, un ritual de reciprocidad entre la vida y la muerte, uno de los significantes de este ritual es atraer las lluvias para la siembra grande. “los huesos que se llevan en procesión, se incinerarán en el osario, asociándose este acto con la presencia de las lluvias, por contigüidad metonímica: el humo, que se eleva, iconiza a la nube con la que simbólicamente se imbrica; es el significante del mensaje. Esta ceremonia y su sentido, adquieren mayor significación porque entre octubre y noviembre se inician los trabajos de la siembra grande y las lluvias”
“….así es la mesa, yo te digo. Tú no crees porque has estudiado, te has bautizado, escuchas otras músicas ya el cerro te ha millado (despreciado) en cambio nosotros sí creemos y el cerro nos quiere todavía, nosotros comemos coca, tomamos chicha, tenemos nuestros animales, cuando vamos al cerro nos sacamos estas ropas y nos ponemos lliclla (manta) por respeto. Mira te diré así es la mesa; todo se hace en la noche ponen una mesa, manta caramelos, vinos, flores, galletas, coca, fumas cigarro para
que no te agarre y puedas resistir pues. Hay una imagen del santo San Agustín o el cruz Viñaka comenzamos a rezar padre nuestro, el ave maría, entonces el Pongo llama a los ángeles “papacitos qamuychik, Apu yaya doctor San Fernando, Apu Yaya doctor Manuel QuintuOrqo, Apu yaya Sr. Razuwillka. El Pongo está sentado en una esquina y en plena oscuridad aparecen los ángeles, 4 ó 5 depende lo que llama el Pongo clarito llegan haciendo ruido, fuerte aletean, silban. El Razuwillka siempre llega silbando, hablan entre ellos los cerros hablan con diferentes voces conversan entre ellos, esa noche te miran, te preguntan tus necesidades tus males. Después te dicen que te van atender a ti solo. Yo he ido para curarme pero también porque mi hermano tenía que pasar su coquita, el ángel de la selva ha venido, él conoce loscaminos y le ha dicho por aquí, por aquí no te vas alejar de donde te digo y así ha hecho llegar todo completito hasta Cochabamba, por esa fe, era poderoso el Pongo. Fuerte, siempre hacía coronar” (Entrevista Sr. Ernesto, Tambo, 4/12/07)
“..Yo he estado en una de sus llamados, los ángeles llegan a huamanga primero se frece una misa celestial, tienes que entrar con el pie descalzo te lavas a la entrada el templo o capilla, escuchas la misa que lo oficia uno de los hermanos, después entras a una sala y la gente paga 30 soles por persona para hace las consultas entras en grupos. Ahí entro hay sillas te sientan, te piden tus celulares, luego cierran la salas muy hermético, puertas todo muy cerrado, es oscuridad absoluta, los cuatro secretarios están ahí y uno de ellos el hermano comienza a llamar silbando fiu, fiu, fiu, silban, entonces empieza el aleteo como de cóndores de alas grandes, traj, traj, ta, asi, llegan a la mesa diciendo; buenas noches soy el Sr. De Loja, soy el Sr, de Lucanas, Soy el Sr. De Qoyllority, mi hija porque era un c aso muy especial convocaron a unos ángeles doctores muy especiales era el Sr. De Nuevo Mundo (EE.UU.) y el Sr. De Loja , entonces comienzan las consultas en la oscuridad los ayudantes te van llevando a la presencia del ángel, cada persona hace su consulta entonces ellos te examinan y te dan un diagnóstico, su mano es suavecita como de un bebe. A mi hija le sacaron hasta una radiografía, sonaba el aparato en la oscuridad y le han dicho te hemos sacado una radiografía y tienes tu cervicales mal“(Entrevista Sra. Eda, Ayacucho 28/09/14)
Los Kamayoq dicen tener la capacidad de realizar operaciones quirúrgicas, para ello te citan después de la consulta y solicitan material quirúrgico: gasa, vendas, ello se adquiere en su farmacia y son medicamentos químicos y algunos herbolarios. La operación se realiza como en un centro hospitalario, un quirófano, suben al cliente sobre una camilla y simulan los cortes, suturas, etc. todo se
ejecuta en una absoluta oscuridad , concluida la intervención el paciente se retira con las heridas cubiertas de gasa y se les solicita que no se retiren hasta después de siete días.