Las primeras axiomatizaciones de la geometría euclidiana que satisfacen las exigencias de Pasch fueron publicadas casi al mismo tiempo, en 1899, por Pieri y Hilbert. Pieri, preocupado como muchos de sus contemporáneos con la idea de reducir todo lo posible el número de pri mitivos, usa sólo dos, punto y movimiento, que combina en
20
axiomas, no siempre perspicuos. Ellos determinan la «geometría absoluta», pero, como Pieri señala (1899, 176, 177), basta un pequeño complemento para convertir la teoría en geometría euclidiana o lobachevskiana, según se desee. Hilbert, más atento a promover la inteligencia que a servir a una obsesión profesoral, adopta ocho primitivos. Gracias a esta liberalidad puede enunciar axiomas tan claros y tan obviamente idóneos que su libro llegó a ser el paradigma del método axiomático del siglo xx.EL METODO AXIOMATICO
Tres de los primitivos de Hilbert son predicados monádicos:
S es un
punto,
11es una recta, 1;; es un plano.
Uno es un predicado triádico:S
está entre
11 y1;;
(conforme a los axiomas, los tres sujetosS,
11 Y1;;
tienenque ser
puntos
situados en una mismarecta).
Los cuatro restantes son predicados diádicos: dos expresan relaciones deincidencia:
de unpunto
en una
recta,
de unpunto
en unplano;
los otros dos expresan relaciones decongruencia,
entresegmentos
y entreángulos
(unsegmento
se define comoun par de puntos,
entendiéndose que todos los puntos que hayentre
ellos estándentro
del segmento; también se da una definición deángulo).
Los axiomas de Hilbert están ordenados en cinco grupos. Los tres primeros gobiernan las relaciones de
incidencia, estar entre
ycongruen
cia,
respectivamente. El grupo IV contiene un sólo axioma, equivalente -en el contexto de esta teoría- al Postulado V de Euclides. Así, para convertir el sistema de Hilbert en una axiomatización de la geometría 10- bachevskiana basta reemplazar el Axioma IV.l por su negación. En la primera edición de Hilbert (1899), el grupo V constaba también de un solo axioma, el llamado Postulado de Arquímedes, parafraseable así: dados dos segmentos, existe siempre un número enteron
tal que el mayor de esos segmentos es congruente con una parte del segmento formado por
n
copias colineales y contiguas del segmento más pequeño. Lateoría determinada por los grupos I-IV y este Axioma V.l admite mod
elos no isomórficos 1. Por una parte, tenemos el espacio de la geometría
griega, que comprende todos los puntos idealmente construibles -a partir de dos puntos dados- con regla y compás. Dicho espacio es denso (hay infinitos puntos en cualquier entorno de un punto dado), pero no es continuo (por ejemplo, si
r
es la distancia entre dos puntos dados y:re es el cociente entre el diámetro y el radio de un círculo, no hay ningún
par de puntos cuya distancia sea precisamente igual a
:rer,
lo cual obvia mente genera discontinuidades en todas las rectas)2. Por otra parte, te nemos el espacio de la mecánica moderna, en que las partículas se mue ven con velocidades y aceleraciones que son derivadas (primeras y segundas) de la posición espacial con respecto al tiempo. Para que estos conceptos tengan sentido el espacio tiene que ser continuo, cada recta1. No es posible ofrecer aquí una definición precisa de la manida y abusada palabra isomó,(ico.
Véase, por ejemplo, Bourbaki (1970, E IV.6). Informalmente, podemos decir que dos sistemas de obje tos 50n isomórficos si realizan el mismo esquema de relaciones, para lo cual, obviamente, se requiere ante todo que ambos sistemas sean equinumerosos, es decir, que haya una correspondencia biunívoca entre los elementos de un sistema y los del otro. Por ejemplo, los días de la semana ordenados de lunes a do mingo constituyen un sistema isomórfico a los días de la semana ordenados, a la inglesa, de domingo a sábado. En cambio, el sistema de los siete días de la semana no es isomórfico al de los doce meses del año (ordenados de enero a diciembre), pues no hay un par de días cuya relación mutua sea homóloga a la relación entre enero y agosto.
2. Si entre los puntos construidos con regla y compás hubiese segmentos de longitud, y n" sería posible «cuadrar» el círculo de radio r: el área de este círculo sería igual a la del rectángulo que tiene dichos segmentos como lados.
ROBERTO TORRETTI
tiene que ser isomórfica al sistema de los números reales. El Axioma V.2, incluido en la segunda edición de la obra de Hilbert, está destinado pre cisamente a asegurar que la teoría sea, como se dice,
monomórfica
oca
tegórica,
esto es, que todos sus modelos sean isomórficos. Traducido, reza así:El sistema de los puntos de una recta con sus relaciones de
orden
ycongruencia no admite ser ampliado de modo que se preserven
las relaciones entre los puntos originales, las propiedades básicas del
orden lineal
yla congruencia implicadas por los Axiomas
I-JII yla vali
dez del Axioma
V.l. Evidentemente, la geometría euclidiana de la regla y el compás viola este axioma, pues sus rectas «porosas» pueden enri quecerse -sin modificar las relaciones de orden y congruencia entre sus puntos- con todos los puntos que hagan falta para conferirles ge nuina continuidad, y e! espacio resultante también satisface los Axiomas I-III y V.l.La parte más extensa de la obra de Hilbert
(1899)
se dedica a inves tigar laindependencia
de ciertos axiomas y a probar laconsistencia
re lativa de su teoría. Estos conceptos se definirán en el apartado VII. Pero es oportuno destacar aquÍ una característica insoslayable de las teorías axiomáticas que Hilbert entendió a fondo y puso en evidencia al valerse de esos métodos. Como una teoría axiomática utiliza términos primitivos cuya denotación posible está restringida sólo por las condiciones im puestas en los axiomas, una teoría dada admite múltiples .realizaciones, por sistemas de objetos de Índole radicalmente diversa. Como Hilbert proclamaba en las cervecerías de Gottingen, suspuntos, rectas
yplanos
podrían ser