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LOS HIMNOS RIOPLATENSES EN EL SIGLO ACTUAL

In document Lección 91 Himnología (página 48-50)

LOS HIMNOS EVANGELICOS ESPAÑOLES DEL SIGLO

EL HIMNO CASTELLANO EN EL SIGLO

III. LOS HIMNOS RIOPLATENSES EN EL SIGLO ACTUAL

En los países hispanos de América del Sur ha sido la Argentina el país que más ha contribuido al himno evangélico en el siglo XX, al igual que en el siglo anterior. Sin embargo, aun allí su influencia hímnica ha sido menor que la de España o la de México; y dentro de su contribución, la parte que han llevado los misioneros extranjeros ha sido mayor que los otros países mencionados.

JAMES (JAIME) C. CLIFFORD (1872-1936), escocés, muy temprano en su niñez perdió a sus padres y fue criado por su abuela. Ya joven, trabajó en las minas de carbón de piedra pero luego, después de su conversión, empezó a predicar. En-1896 llegó a la Argentina como misionero de los “Hermanos” (comúnmente llamados los de Plymouth o Ingleses). Debido a su capacidad poética literaria recibió ofertas tentadoras para que se dedicase a trabajos seculares, pero resistió y entregó su vida a la obra evangelística y literaria en la región norteña de la. Argentina, especialmente en Tucumán y Córdoba. Interrogada acerca de cómo su finado marido escribió sus himnos, la señora Clifford explicó: “Se le ocurrían, nada más, y los apuntaba en diversas partes y, a menudo, en pedacitos de papel que caían en sus manos”. Unos cuarenta y tres de sus cantos se incluyen en Himnos y Cánticos del Evangelio, himnario de la agrupación evangélica con la cual trabajaba. No obstante, Himnos Selectos Evangélicos, libro de los bautistas argentinos, contiene a lo menos seis de sus obras. “Estad por Cristo firmes” y “Un hombre llegóse de noche a Jesús” son muy difundidas traducciones de DUFFIELD y SLEEPER respectivamente. Otras suyas incluyen “Ante Pilato Jesús está” y “¿Por qué demoras, amigo?”

GILBERTO M. J. LEAR (1884-1961), nacido y educado en Londres y convertido a temprana edad, fue a la Argentina en 1904, donde trabajó en un banco en el cual ascendió hasta llegar a ser contador. Sin embargo, aunque su servicio era apreciado, los jefes del banco se sentían comprometidos y molestos al ver a Lear tocando el armonio en cultos al aire libre. Al pedirsele que escogiera entre la predicación y la banca, éste renunció a su puesto en el banco. Desde 1905 hasta 1927 colaboró en el esfuerzo evangelístico en Córdoba. Posteriormente sirvió al Señor en Buenos Aires. Era colega de JAIME CLIFFORD y tenía treinta y tres himnos y una docena de coritos en Himnos y Cánticos del Evangelio, cancionero que él compiló juntamente con su suegro WILL PAYNE. También compuso algunas melodías para himnos. Durante una campaña evangelística del misionero ALFREDO JENKINS, éste deseaba usar el cántico “God is calling the prodigal”, el cual fue traducido por Lear como “Dios con- vídate, oh pródigo”. Esta fue una de las primeras de sus traducciones y también una de las mejores.

LLEWELLYN (LUIS) M. ROBERTS, de la misma agrupación evangélica, trabajó en la Argentina desde 1905 hasta su muerte acaecida alrededor del año 1936. Escribió varios himnos, entre ellos “Cuando perdido anduve”, pero probablemente son más conocidos sus muchos coritos escritos especialmente para los niños. Millares de personas, grandes y jóvenes, convertidas o inconversas, han aprendido a cantar: “Dios de tal manera”; “Qué maravilla que Cristo”; y “Hay perdón por la sangre de Jesús”. Himnos y Cánticos del Evangelio tiene veintitrés de estos coritos y cinco de sus himnos.

JAMES (JAIME) KIRK (n. 1873), era hijo de colonos escoceses en Nueva Zelandia. Se convirtió a los diecinueve años y, aunque no había gozado de mucha educación formal, empezó a compartir con otros la tarea de predicar a los vecinos que asistían a los cultos que se celebraban en la casa de su padre.

Convencido de que había predicadores suficientes para servir a ese pequeño grupo, intentó irse a la China con la Misión del Interior de la China. No obstante, esa puerta no se le abrió y se sintió dirigido divinamente para ir a la América del Sur en 1896. Ya que no contaba con ningún sostén, trabajó durante ocho meses en Buenos Aires en los ferrocarriles que pertenecían a los ingleses. Después, habiendo aprendido algo de castellano, renunció a ese puesto y trabajó como colportor de Biblias y literatura evangélica. Posteriormente, para sostener a su esposa e hijos, volvió a emplearse en los ferrocarriles. Dice él de su trabajo: “Durante los últimos veintisiete años en los ferrocarriles, yo era revisor de cuentas en las estaciones, de modo que viajaba mucho. De este modo, pude visitar las iglesias y los grupos de hermanos en muchas partes lejanas donde los misioneros rara vez alcanzaban a ir. Así, a menudo, después de terminar mis labores ferroviarias, repartía tratados y porciones bíblicas en los pueblos y villas, mientras esperaba el próximo tren para proseguir viaje”. Kirk también escribió varios libritos. Su himno más conocido es “La grata nueva suena”. Después de jubilarse de los ferrocarriles, ha dado todas sus energías a la obra entre los Hermanos.

ALFREDO JENKINS fue criado en el orfanato de Müller en Bristol y trabajó con los Hermanos en la Argentina desde 1908 hasta su muerte en 1928. Himnos y Cánticos del Evangelio contiene dos de sus himnos.

STUART MCNAIR era misionero de los Hermanos en el Brasil. Por consiguiente, sus himnos, entre ellos “Paz con Dios busqué ganarla”, fueron escritos en portugués. Con relativa facilidad fueron adaptados al castellano.

HELEN (ELENA) EDITH VAN DOMSELAAR DE EDWARDS (1874-1955) nació en Montevideo de padre holandés y madre angloargentina. El padre era luterano y la madre metodista, y ayudaron a ANDRES MILNE a fundar la obra metodista en el Uruguay en 1869. La señorita Elena fue convertida siendo niña y fue educada en Montevideo y Buenos Aires. Ejerció el profesorado en el Chaco durante algunos años para luego regresar a Buenos Aires, donde enseñó en un colegio. También enseñaba castellano a algunos extranjeros, Y se casó con uno de éstos, FRANCISCO EDWAftDS, misionero inglés de los Hermanos. A través de los años seguía prestando su servicio a la causa de Cristo, juntamente con su marido. Crió su familia y preparó himnos, especialmente cantos para los niños. Sobre cómo escribió “Quiere Jesús que yo brille”, dice ella “Cuando fui a Inglaterra en mayo de 1902 me quedé encantada de cómo los niños, regresando de sus vacaciones en la costa, cantaban este cantito que acababan de aprender. Inmediatamente decidí que nuestros niños de la América del Sur debían poseerlo también. Lo probé con mi hijita. Al volver a la América del Sur, después de cinco meses, encontré a todos los niñitos de la Escuela Dominical cantándolo”. “Quiere Jesús que yo brille” es aún popular entre los niños de muchos países. La señora de Edwards preparó otros cantos y los publicó, juntamente con los de otros escritores, en su Canciones Argentinas para Nuestros Niños (tercera edición en 1921). Otra traducción suya es “Brillemos cual velita”. A pesar de sus muchas labores en la obra religiosa, crió ocho niños y vivió para ver a sus hijos y nietos activos en el servicio de Cristo. Falleció en Buenos Aires.

LEMUEL C. QUARLES (1885- ) nació en Virginia, Estados Unidos, y ha servido como misionero a los Bautistas del Sur desde 1910. El y su hermano Jaime fueron los primeros obreros bautistas en el Uruguay, donde trabajó durante dieciséis años. En 1929 fue a Buenos Aires como profesor del Seminario Teológico Bautista, enAeñando, entre otras cosas, música. Es autor de Manual de Música para el Cantor Evangélico, en el cual trata teoría, solfeo y dirección. Para el cancionero bautista Himnos Selectos Evangélicos, preparado por su hermano JAIME y ROBERTO F. ELDER en 1923, escribió un himno “El coro angelical” y compuso la música para tres cantos. Tiene también otra lírica sin publicar.

ALEJANDRO CATIVIELA, argentino, después de sus horas de oficina ha dado liberalmente de su tiempo y energía a la obra bautista en y alrededor de la ciudad de Rosario. Autopreparado, conoce inglés, francés, alemán, griego, etc., y tradujo del francés al castellano los comentarios Bonnet-Schroeder sobre el Nuevo Testamento, dando su propia traducción del texto griego. Fue pastor en Rosario durante varios años después de 1915. Su himno más conocido es “Aprisa, Sión”, aunque Himnos Selectos Evangélicos incluye dos más.

DANIEL HALL, autor del himno para casamientos “Dios bendiga a las almas unidas”, ha sido pastor metodista y también ha traducido muchos libros del inglés.

JUANA RODRIGUEZ DE BALLOCH (1894- ) nació en Galicia, España. Habiendo quedado huérfana de madre siendo pequeñita, fue llevada a la Argentina por una pareja española, quienes habían sido ganados para Cristo por el Ejército de Salvación. Pasó su niñez en la Argentina y el Uruguay, pero después volvió a la ciudad de Buenos Aires. Fue pianista en una iglesia metodista y se casó con el pastor ayudante, don ENRIQUE C. BALLOCH, quien después llegó a ser pastor. El año 1911 les encontró en Asunción, Paraguay, donde él era pastor y ella profesora en la escuela metodista. Después de otros pastorados desempeñados en el Uruguay y la Argentina, el señor Balloch, en 1941, pasó a ser el Obispo Metodista de la Zona del Pacífico, con sede en Chile, pero sus labores también se extendían hasta Perú, Panamá y Costa Rica. Últimamente han vuelto a pastorear iglesias en el Uruguay. Reconociendo la capacidad de la señora de Balloch como himnista, la Cuarta Conferencia central Metodista para la América Latina, en 1936 la nombró para presidir un comité que debía preparar un nuevo himnario. Este fue publicado en 1943 en cooperación con los valdenses y los discípulos, bajo el título de Himnario Evangélico. Incluye diecinueve de los cánticos de la señora de Balloch. Uno de sus himnos más conocidos es “Seré leal', el que tradujo de “I would be true”, cuando urgentemente se lo pedían para incluirlo en el Himnario de la Escuela Dominical que estaba listo para la prensa en 1926. Como lo ha hecho con otras traducciones del inglés, idioma que ella no lee con facilidad, su marido le ayudó a entender bien el sentido del himno inglés y ella lo expresó en poesía castellana. Otra traducción suya viene de versos de OXENHAM, con el título de “Oriente ni occidente”. Ya que su poesía hímnica es de fecha relativamente reciente, no ha sido aún copiada en muchos otros himnarios.

Entre otros que en las naciones ríoplatenses han escrito himnos, podemos mencionar al eminente pastor bautista JUAN C. VARETTO, el valdense SILVIO LONG y el misionero metodista ARTURO WESLEY.

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