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Lucha de clases

UNIDAD VI. EDAD CONTEMPORANEA.

ORIGENES DEL MARXISMO

7.6 Lucha de clases

Marx adopta la teoría de la lucha de clases —que no es ni con mucho obra suya— a su materialismo histórico, que es el proceso de una continua oposición y superación de clases sociales, de dos grandes clases sociales que están en lucha: la una por explotar y la otra por no ser explotada. Esta pugna continua es el motor del desenvolvimiento histórico, porque “la historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases

“Las dos “clases de participantes en el proceso económico” de Marx, capitalistas y proletarios, no son simples categorías sino ciases sociales. Este aspecto es esencial al sistema marxista. Unifica su sociología y su economía política al emplear el mismo concepto fundamental para ambos. Por una parte, las clases sociales son ipso facto las categorías de la teoría económica:por la otra, las categorías de la teoría económica son ipso facto las clases sociales. La importancia de este aspecto se torna particularmente claro cuando observamos su paciencia sobre la clase antagonista, la cual en este sistema es al mismo tiempo un fenómeno exclusivamente económico y el más importante hecho sobre toda la presocialista historia humana. Debemos entender que desde este punto de vista cualquier esfuerzo para concebir categorías económicas, además de las clases sociales, está sujeto a aparecer como un esfuerzo para omitir u obscurecer la propia esencia del proceso capitalista o, para usar una frase actual entre los marxistas ‘para robar a la teoría de economía política de su contenido social’. Tal esfuerzo no sólo está corrupto con ‘apologéticos: es vano y no puede producir soluciones de los problemas reales de la economía política.”

Esta sucesión de luchas clasistas encuentran su solución en el triunfo inevitable del proletariado sobre el capitalismo.

Las clases poseedoras —una minoría cada vez más pequeña— luchan por retener lo que poseen, expoliando a las otras clases en aplicación del viejo fenómeno de la explotación del hombre por el hombre. Y a su vez las clases desposeídas —que constituyen la gran mayoría, cada vez más empobrecidas— luchan para conseguir los instrumentos de producción, tratando de liberarse de la sujeción a que están sometidas.

Las clases atraviesan históricamente períodos de crecimiento, desarrollo y decadencia. Se defienden desesperadamente para conservar hasta el fin los privilegios que por mucho tiempo les fueron propios y a los que nadie renuncia sin combate. La aristocracia fue desplazada con violencia por la burguesía y la burguesía también tendrá que ser desplazada con violencia por el proletariado.

Los medios productivos tienen una relación directa con las clases, la tierra fue el instrumento de producción que detentaba la aristocracia, y la máquina el supremo instrumento de producción de la burguesía, desde que se diera la revolución industrial.

La clase económica constituye la única distinción entre los diferentes grupos de hombres, de tal manera que el vinculo de necesidades, de intereses y aspiraciones comunes que vertebran a las clases laborantes de los diferentes países, son más fuertes que el concepto burgués de nacionalidad, con el que artificialmente tratan de parcelarias.

países del mundo superando las fronteras políticas, así el proletariado puede también actuar con criterio internacional.

El parcelamiento de la sociedad en dos grandes polos antagónicos, surge históricamente en el momento en que se crea la propiedad privada. Antes, cuando sólo existía la propiedad comunal los hombres vivían en un estado de armonía. Pero cuando el hombre crea la propiedad privada, es el terrible momento en que el hombre se convierte en el explotador del hombre.

El poder público es igual que el Derecho, un instrumento coactivo de presión. El Estado y el Derecho han sido, son y serán mecanismos de expoliación. En esta forma, para que el hombre se reconcilie con el hombre y con la naturaleza, es necesario que desaparezca la propiedad privada y, por ende, el Estado y el Derecho, que también deberán sufrir un proceso de marchitamiento, como dijera Lenin.

Si desaparece la propiedad privada, el Estado y el Derecho no tienen razón de ser, pues desaparecerá también la división en clases.

Con el recrudecimiento de los rasgos propios del capitalismo — proletarización creciente y concentración y centralización del capital— los proletarios van tomando conciencia de clase. Obligados a trabajar largas jornadas en las grandes factorías y obligados también a vivir en los suburbios en convivencia constante con sus compañeros de clase, los proletarios se van percatando de sus condiciones miserables y de que los causantes de ellas son los capitalistas, al detentar los instrumentos de la producción de los bienes

UNIDAD VIII EL MARGINALISMO.

Objetivo

Conocerá los principales precursores del marginalismo, las principales escuelas de la “utilidad marginal”. Así como la teoría del equilibrio.

Temario:

8.1 Marginalismo

8.2 Precursores del Marginalismo. 8.2.1 Herman Heinrich Gossen 8.2.2 William Stanley Jevons 8.3 Principales Escuelas Marginalistas

8.3.1 Escuela matemática o de Lausana.

8.3.2 Escuela Austriaca o Psicológica (o de Viena) 8.3.3 Escuela Inglesa o de Cambridge (o Neoclásica)

8.4 Los aportes Neoclásicos

LIBROS DE APOYO.

ASTUDILLO Ursúa Pedro, Lecciones de Historia del Pensamiento Económico, Sexta Ed. Editorial Porrúa, México D.F. 1988.

GOMEZ Granadillo Moisés Breve Historia de las Doctrinas Económicas, Vigésima Segunda Edición, Editorial Esfinge, Naucalpan Edo. De México.

HERRERIAS Armando, Fundamentos para la Historia del Pensamiento Económico., Cuarta edición, Editorial Limusa, México D.F.

ZALDUENDO Eduardo A., Breve Historia del Pensamiento Económico tercera edición, Editorial Macchi, México D.F.

8.1 Marginalismo

Como hemos visto, la teoría del valor, o sea la interrogante del porque valen las cosas, fue abordada de una manera muy somera por los clásicos griegos y romanos, algo por los escolásticos y, esporádicamente, por alguno que otro autor mercantilista.

Es hasta el advenimiento de la llamada Escuela Clásica, con David Ricardo a la cabeza, donde propiamente se aborda la teoría del valor. La Escuela Socialista tomo el concepto de aquella escuela, dándole un aspecto colectivo, no individual, es decir, que las cosas valen por la cantidad de trabajo incorporado en ellas, pero no en forma individual sino de manera social.

Toda la concepción marxista de la plusvalía esta basada en la tesis de que las cosas valen por la cantidad de trabajo incorporado en ellas.

Tal idea esgrimió razones mas que suficientes para pensar lo que hemos dicho, que el valor era inherente al bien y que el bien tenia valor básicamente porque había costado trabajo producirlo.

Algunos pensadores antiguos, de manera muy superficial, creyeron que del valor de los bienes se derivaba la utilidad que poseían, pero tal idea no tuvo arraigo en su época, como dice John Fred Bell:

“La tenencia en la producción era de que aquellos bienes que no fueran deseados, no deberían ser producidos.”

El problema de la oferta para crear necesidades e incrementar la producción, no existía. Una serie de autores que surgen en la misma época, pero sin conexión aparente entre ellos, en Austria, Francia e Inglaterra, dirigen sus meditaciones desde el punto de vista del valor; que las cosas valen por su uso y esto fue el antecedente del análisis marginal, o sea, de la concepción valor-utilidad, distinta a aquella de valor-

trabajo. Trajo esto consigo una declinación de la teoría costo-trabajo y el desarrollo de una que se consideraba que seria más adecuada: La marginalista.

En otras palabras, la teoría del valor fue reexaminada. De una concepción objetiva, se pasó a una subjetiva. Se adueñó de la arena doctrinal la postura que rechazaba que el valor de las cosas se explicara tan sólo por el trabajo incorporado y se argumentó que lo importante, en primer termino, era la utilidad, pues, poco valdría algo que hubiera costado mucho trabajo y sin embargo no fuera útil no fuera capaz de satisfacer una necesidad.

El marginalismo se escinde fundamentalmente en varias corrientes, entre las cuales podemos mencionar a la Escuela Austriaca y a la Escuela de Lausana, además de los precursores y, en ciertos puntos, de Alfred Marshall, figura central de la postura neoclásica, que abordaremos en los apartados correspondientes.

El periodo neoclásico es de casi imposible ordenamiento. Suele presentarse siguiendo criterios distintos que incorporan, a veces, algunos economistas clásicos o de las corrientes doctrinarias, y en otros casos “ensanchan “ la llamada “corriente

principal “ o la cortan a fines del siglo XIX o en la década del ’20. Con esta aclaración,

entonces, puede hablarse de los siguientes grupos neoclásicos.

a).- CRITERIO DE NACIONALIDAD O DE LOS CENTROS UNIVERSITARIOS donde se desarrollo el análisis marginal. Así las principales

escuelas neoclásicas, se muestran en el siguiente esquema

Las principales corrientes del marginalismo son: NEOCLASICO

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