HOSPITAL DE DISTRITO PARA 120 CAMAS LAVANDERIA
B. MONTA CARRO ASCENSORMONTA CAMILLA
I.5 Mantenimiento de los edificios
Los edificios de salud están compuestos por las construcciones y todas las redes de instalaciones y sus componentes. Las condiciones de funcionamiento de este conjunto influyen de gran manera en la calidad de la prestación de los servicios por lo que su mantenimiento es sumamente importante.
Con el fin de garantizar la seguridad de las personas, la protección del medio ambiente y la correcta conservación de los edificios y equipos, éstos se deben proyectar, construir, mantener y conservar de tal forma que se satisfagan los requisitos básicos siguientes:
I.5.1 Funcionalidad
La funcionalidad de una edificación se refleja en su utilización y accesibilidad.
• Utilización, de tal forma que la disposición y las dimensiones de los espacios y la
dotación de las instalaciones faciliten la adecuada realización de las funciones previstas en el edificio.
• Accesibilidad, de tal forma que se permita a las personas el acceso y la
circulación por el edificio en las mejores condiciones.
I.5.2 Seguridad
Incluye la seguridad estructural de la edificación, la seguridad en caso de incendio y la seguridad de utilización.
• Seguridad estructural, de tal forma que no se produzcan en el edificio, o partes del mismo, daños que tengan su origen o afecten a la cimentación, los soportes, las vigas, los forjados, los muros de carga u otros elementos estructurales, y que comprometan directamente la resistencia mecánica y la estabilidad del edificio.
• Seguridad en caso de incendio, de tal forma que los ocupantes puedan desalojar el edificio en condiciones seguras, se pueda limitar la extensión del incendio dentro del propio edificio y de las edificaciones colindantes y se permita la actuación de los equipos de extinción y rescate.
• Seguridad de utilización, de tal forma que el uso normal del edificio no suponga riesgo de accidente para las personas.
I.5.3 Habitabilidad
Referida a la higiene, salud y protección del medio ambiente, protección contra el ruido y ahorro de energía y aislamiento térmico.
• Higiene, salud y protección del medio ambiente, de tal forma que se alcancen condiciones aceptables de salubridad en el ambiente interior del edificio y que éste no deteriore el medio ambiente en su entorno inmediato, garantizando una adecuada gestión de toda clase de residuos.
• Protección contra el ruido, de tal forma que el ruido percibido no ponga en peligro la salud de las personas y les permita realizar satisfactoriamente sus actividades.
• Ahorro de energía y aislamiento térmico, de tal forma que se consiga un uso racional de la energía necesaria para la adecuada utilización del edificio.
I.5.4 Otros aspectos funcionales de los elementos constructivos o de las instalaciones que permitan un uso satisfactorio del edificio
Las disposiciones y parámetros mencionados en esta guía son el marco que establece las exigencias básicas de calidad de los edificios y de sus instalaciones, de tal forma que permiten el cumplimiento de los requisitos básicos señalados arriba.
El mantenimiento de los edificios es una actividad que debe iniciarse cuando se ha terminado la construcción, no es una actividad que deba esperar se presenten las primeras fallas en el edificio.
I.5.5 Recepción de la obra e inicio del mantenimiento
La recepción de la obra es el acto por el cual el constructor hace entrega de la misma a la institución contratante y es aceptada por ésta. La recepción debe documentarse mediante un acta firmada por el representante, el constructor y otras instancias que tengan que ver con la obra como por ejemplo el gobierno municipal.
A partir de la recepción oficial de la obra deben iniciarse las tareas de mantenimiento.
I.5.6 Documentación de la obra ejecutada
Una vez finalizada la obra, el proyecto, con la incorporación en su caso, de las modificaciones debidamente aprobadas, debe ser entregado a la institución contratante por el director de obra. La coordinación entre los proyectos parciales que puedan incluirse, así como la documentación final generada para el correcto uso y mantenimiento de los edificios debe ser obligatoria.
A dicha documentación se debe adjuntar, el acta de recepción definitiva, la relación identificatoria de los agentes que han intervenido durante el proceso de edificación, así como la información relativa a las instrucciones de uso y mantenimiento del edificio y sus instalaciones, de conformidad con la normativa de aplicación en esos campos.
Toda la documentación a que se hace referencia en los apartados anteriores, constituirá el Libro del Edificio, y debe ser entregada a la institución contratante, quedando una copia en poder del responsable o administrador del establecimiento de salud.
El Libro del Edificio es un documento de carácter técnico en el que se incluyen no sólo la documentación técnica, en cuanto a especificaciones constructivas aplicadas al edificio, la descripción de las soluciones constructivas y memorias técnicas de las instalaciones, sino también la documentación gráfica generada tanto en la etapa de proyecto como en la de construcción y todas las observaciones que se consideren importantes para la utilización de la edificación. Su uso debe ser obligatorio por parte de la institución o persona responsable del mantenimiento.
Una vez abierto el Libro del Edificio, la institución contratante debe realizar una inspección técnica para verificar el cumplimiento de normas y correcto funcionamiento de todos los componentes del edificio así como de sus instalaciones y equipos. Esto debe repetirse de manera periódica y planificada por parte del responsable o administrador del establecimiento de salud.
El responsable de la administración del establecimiento debe mantener un registro continuo y actualizado de todos los cambios, modificaciones o reparaciones que se realicen en el edificio durante todo el período de uso del mismo. A la finalización de dicho período, la administración saliente tiene la obligación de traspasar toda la documentación contenida en el Libro del Edificio al nuevo administrador.
Cada inspección debe ser registrada en el Libro del Edificio de manera escrita, detallando los problemas encontrados y los plazos en los que deben ser subsanados.